Empleo público e impuestos
El límite más allá del cual toda sociedad colapsa
Publicidad de la votación suiza de 1918 sobre la introducción del impuesto federal directo. Traducción de los letreros del cartel: Direkte Bundessteuer (Impuesto federal directo). Ja! (¡Sí!). Bundeskasse (Caja federal). Licencia de Wikimedia Commons.
Ayer, 9 de enero de 2026, Lotrives almorzó con Martina Draft, una amiga de unos 45 años, alta, delgada, lista, guapa de libro, muy simpática y siempre de buen humor. Le entregó una botella de vino búlgaro como regalo de Reyes. Ya en la sobremesa, tomando café, Draft se sorprendió de lo que se habían encarecido el menú del día del restaurante El Paraíso y la fruta de la frutería de su frutero preferido, el de la calle de Madrid donde reside. Le preguntó a Lotrives qué pensaba de los impuestos y de los presupuestos del Estado. Draft es una periodista cultural que bascula cada vez más a temas crematísticos. Lotrives le contestó:
—Según Murray N. Rothbard, cuanto mayor sea el presupuesto del Estado en relación con la actividad del mercado, «mayor será la carga que soportará la economía». Es decir, «los recursos de la sociedad serán extraídos de los bolsillos de los productores y puestos en las arcas del gobierno, de los que venden al gobierno y de los que son subsidiados por él». En suma, cuanto mayor sea la actividad gubernamental, «mayor la tajada de quienes expropian» a los productores.
—¿Estás en contra de los impuestos, Lotrives?
—«El proceso presupuestario del gobierno constituye un traslado coercitivo de recursos e ingresos de los que producen en el mercado a los que no producen; es también una interferencia compulsiva en la libre elección de los individuos por parte de aquellos que constituyen el gobierno», Rothbard dixit. Yo te añado: no sé si has observado la cantidad de kilos de naranjas que tiene que vender el propietario de un puesto del Mercadillo de San Blas, en Madrid, el que se coloca frente al centro cultural, para ganarse unos pocos euros de margen, y la dureza de su trabajo.
—Lotrives, deja de ser críptico —insistió Martina—. ¿España va bien o no?
Datos
Cuando llegó a casa, Lotrives recurrió a la base de datos de la Tesorería General de la Seguridad Social. De ahí pasó a la web que mide Afiliados medios en empleo público. Filtró por fechas. Noviembre de 2024: 3 052 328,15. Noviembre de 2025: 3 143 889,15. Diferencia: + 91 561 (casi un +3.0 % interanual).
A continuación, Lotrives analizó una nota de prensa del Gobierno de España del pasado 5 de enero de 2026. La Moncloa enlazaba a un Excel sobre la afiliación a la Seguridad Social en diciembre de 2025. Lotrives sacó estas conclusiones:
—En los últimos 12 meses el mercado laboral suma 506 451 afiliados y en diciembre alcanza un total de 21 844 414 afiliados (tasa interanual del 2.4 %).
—Empleo público. Diciembre de 2024: 3 072 624,39 afiliados medios. Diciembre de 2025: 3 162 060,32 afiliados medios. Diferencia: + 89 435,93. Variación: + 2.91 %
—El empleo público crece más rápido que el no público: 2.91 % frente a 2.28 %.
—Empleo público estatal. Diciembre de 2024: 463 880,28 afiliados medios. Diciembre de 2025: 484 301,79 afiliados. Diferencia: + 20 421,51. Variación: + 4,4 %. Eso documenta que el empleo público estatal crece a un ritmo alto. Dentro del empleo público, el bloque estatal (frente al autonómico y al local) es el más desbocado.
Conclusión
Lotrives se la dejó a Rothbard: «El aumento de los gravámenes incrementa los recursos y los ingresos (e inclusive el número) de quienes viven fuera de la producción, mientras que disminuye la base productiva de la cual los productores extraen su sustento. Por supuesto, a la larga, este proceso es autodestructivo: hay un límite más allá del cual la pesadísima carga ya no puede ser soportada por un número cada vez menor de productores» (las cursivas son mías).
Las citas textuales de Rothbard están tomadas de: Rothbard, Murray N. (2021). El hombre, la economía y el Estado. Tratado sobre principios económicos. Volumen II. Traducción de Norberto R. Sedaca. Madrid: Unión Editorial, pp. 425-31.