Sobre la vocación

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¿Llamada o elección? ¿Para todos?

La vocación de san Mateo, óleo de Caravaggio

La vocación de san Mateo (1609). Óleo de Caravaggio (1571-1610). Foto de Gleb Simonov. Licencia de Wikimedia Commons.

La vocación profesional, defiende Edith Stein, es esencialmente llamada que se corresponde con la formación y el talento personales. «En la formación de todo ser humano han colaborado él mismo y muchos otros, voluntaria o involuntariamente, pero esa formación ha crecido sobre la base del talento», en el sentido de dones recibidos. En la naturaleza del ser humano se encuentra: «pretrazada su vocación y su vocación profesional», pero en última instancia: «es Dios mismo» quien llama: «a cada ser humano individual para algo», de forma: «completamente personal».

Stéphane Robert relata una experiencia de Lorenzo de la Resurrección cuando este maestro de espiritualidad tenía 18 años:

«La visión de un árbol desnudo durante el invierno le hizo imaginar cómo sería en primavera; tuvo la certeza de que cambiaría por completo de aspecto en muy poco tiempo, y entendió que ese árbol representaba su propia transformación interior. Más aún, si la fuerza de Dios, así manifestada en la creación, llega a maravillarnos de ese modo», debe tener, sin ninguna duda, «un proyecto mucho mayor para cada ser humano, creado a su imagen y semejanza».

¿Lo tiene? ¿Nos lo creemos? ¿Lo descubrimos en nosotros? ¿Debe ser espectacular, como en el caso de algunos grandes santos de la Iglesia católica? ¿Es religioso (la santidad), profesional o ambos? A la vista de las dificultades y los fracasos vitales, ¿no suena a utopía perniciosa?

Lotrives conoció en mayo de 1977 a Ramón Herrando Prat de la Riba. Fue en una casa de convivencias del Opus Dei cerca de Madrid llamada Los Rosales. Lotrives preparaba el examen final de Álgebra, una de las asignaturas que se cursaba entonces en primero de Ciencias Físicas. Herrando había acudido a Los Rosales para impartir una charla al atardecer, a las 19:00. Lotrives dejó los espacios vectoriales en su habitación y acudió a la sala de estar de Los Rosales, entarimada, con dos niveles, sofás cómodos y preciosos ventanales con vistas al jardín. Ramón era un director del Opus Dei. Más adelante se ordenó y fue de 2002-2019 el número uno del Opus Dei en España, su vicario regional. Siempre le ha parecido una persona muy inteligente, alegre, simpática y con una gran conocimiento de las almas, lo que equivale a gran realismo, por lo que acertaba a sacar lo mejor de cada uno. De aquella tarde, de aquella plática, Lotrives recuerda que Herrando animó a considerar los providenciales e inverosímiles planes divinos. Habían desembocado en una situación aparentemente banal: en que los que estaban allí escuchándole estuvieran allí y no fueran otros. Sí, habló de vocación y de vocación al Opus Dei.

Ha señalado Erik Varden el 25 de diciembre de 2025, solemnidad de la Natividad del Señor:

«Cuando [el evangelista san] Juan proclama que la Palabra hecha carne, la Palabra que veneramos en el pesebre, existía “en el principio”, es para mostrar que el Niño nacido de María encarna el origen de todas las cosas. El Verbo se hizo carne no solo para cumplir una obra redentora, sino también, y no menos importante, para mostrarnos el significado de nuestra existencia, de dónde venimos y la meta que estamos llamados a alcanzar».

Según Varden, ser cristiano es entregarse en las manos de Jesús: «para ser formado por ellas, para ser reparado cuando sea necesario, y para ser ennoblecido». Porque «lo que somos por nosotros mismos no es nada comparado con lo que, en él, tenemos el potencial de llegar a ser». Pero la Palabra que existía en el principio no es externa a nosotros:

«Es el agente de nuestra renovación interior. Una y la misma Palabra obra en nuestra alma por la gracia y sostiene el universo; la Palabra que se hizo carne y fue recostada en un pesebre es la misma Palabra que creó las estrellas y aún las guía. La inmensidad ordenada del cosmos es una imagen de la altura que el cristiano está llamado a alcanzar».


Las citas textuales de este artículo están tomadas de la web de Erik Varden indicada en el correspondiente enlace y de dos obras impresas: Lorenzo de la Resurrección. (2026). La práctica de la presencia de Dios en la vida cotidiana. Dichos, cartas y testimonios. Traducción de Fernando García-Baró Huarte. 2.ª edición. Salamanca: Ediciones Sígueme, p. 11. Edith Stein. (2012). Obras selectas. Ed. Francisco Javier Sancho Fermín. 2.ª ed. Serie: Maestros Espirituales Cristianos 12. Burgos: Monte Carmelo, pp. 571-2.