Dialogando con Rafael Alvira

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A propósito de su libro póstumo «Conversar la vida»

Rafael Alvira Domínguez en 2006

Rafael Alvira Domínguez en 2006. © Universidad de Navarra / Manuel Castells, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons. La imagen original está en Flickr.

Pueblos y ciudades

Al poco de llegar a Madrid, en octubre de 1975, Lotrives tuvo la sensación de que la vida que había vivido hasta entonces en su pueblo, en Bigastro, había sido más real y más rica que la que experimentaba en la capital de España. Añoraba las relaciones humanas con la familia, con los amigos y con los vecinos. Recordaba el trato de sus padres con su entorno y cómo celebraban las fiestas. Pensaba en su amplia pandilla. La parroquia estaba viva. El grupo de conocidos y de gente en los que podía confiar era grande. En Bigastro, entonces, salir a la calle y empezar a convivir eran lo mismo.

Pasaron meses, unos años incluso, y un día Lotrives preguntó a su amigo Miguel Ángel Garrido Gallardo por esa sensación suya de inmensidad insana y de soledad en Madrid. Garrido Gallardo respondió que las relaciones humanas en los pueblos eran más profundas y gratificantes que en las grandes ciudades.

Familia y masa social en «Conversar la vida»

Lotrives está terminando de leer en este diciembre de 2025 un libro póstumo de un amigo suyo: el filósofo y catedrático de la Universidad de Navarra Rafael Alvira (1942-2024). El volumen es este:

Alvira, Rafael. (2025). Conversar la vida. Un diálogo con Rafael Alvira. Prólogo de Higinio Marín. Madrid: Ediciones Cristiandad. ISBN: 9788470577055. Los editores de la obra de Rafael Alvira son Lorenzo de los Santos, Tomás Alvira y Ricardo Rovira.

Este volumen recoge el último gran testimonio de Rafael Alvira: una larga conversación con sus editores en las que aparecen recuerdos personales, diagnósticos sobre nuestro tiempo y convicciones suyas claras. El diálogo fue grabado poco antes de su muerte.

En el capítulo 5 de Conversar la vida, sobre «Filosofía política», Lotrives se ha fijado en tres párrafos en los que el profesor Alvira trata de la socialidad moderna [socialidad: cualidad o condición de lo social], esa que a Lotrives le afectaba cuando llegó a Madrid y que al parecer le sigue afectando.

«Porque una cosa es ser un ser social, que eso se sabía desde siempre, y otra cosa es la socialidad moderna, que es una nueva forma de vivir las relaciones: cuando tienes mucha gente a tu alrededor, a muchos de los cuales no conoces pero con los que tienes que convivir; cuando se establecen cada vez más conexiones a grandes distancias; cuando se supera en cierta medida la noción de tiempo y espacio» (Alvira, 2025, p. 124; las cursivas, aquí y en las dos citas siguientes, son mías).

Un poco más adelante, añade Alvira:

«A Ortega le gustaba decir, ya entonces, que la sociedad de masas es un nuevo tipo de sociedad: la masa. Lo decía con un cierto desprecio. Es curioso cómo ha cambiado; hoy día es tan normal, que hablar de sociedad de masas ya no es despreciativo. Hace un siglo, sí. ¿Por qué? Porque se dieron cuenta de lo que se perdía en riqueza humana al masificar. Hoy día, en cambio, es así como vivimos. Por consiguiente, no se fijan en los aspectos negativos que eso todavía sigue teniendo» (Alvira, 2025, p. 125).

José Ortega y Gasset publicó La rebelión de las masas en 1929.

¿Será Lotrives más de 1929 que de 2025?

«Una sociedad de masas se hace con un espíritu, según el cual lo fundamental es el individuo. Un conjunto de familias no forma nunca una masa, pero un conjunto de individuos sí» (Alvira, 2025, p. 125).

Con la terminología del que fue catedrático de la Universidad de Navarra, Lotrives captaba en Bigastro, y al parecer capta, un conjunto de familias; en Madrid, un conjunto de individuos.

Alvira y Lotrives: recuerdos

Cuando murió Rafael Alvira, en 2024, Lotrives publicó en X:

«Los ratos que pasé hace años con Rafael Alvira y con Enrique Herrando Prat de la Riba, en una taberna de Dreistetten (Austria), en torno a una pinta de cerveza, son de los mejores de mi vida. Rafael era un fuera de serie en todos los sentidos».

Se refería a julio de 1989. La taberna era Scherrerwirt, que servía imponentes pintas de cerveza y sabrosos escalopes vieneses.

Rafael Alvira había ido a Austria a una convivencia de estudio en Hohewand, para numerarios del Opus Dei.

En una tertulia, el domingo 2 de julio de 1989, Alvira habló de «la Universidad de Navarra y su temor a que se convierta en una “universidad de los ricos”». El miércoles, 5 de julio de 1989, Lotrives fue con él a Viena, de excusión, desde Hohewand, y almorzaron juntos en Klosterneuburg. Le preguntó por su opinión de Julián Marías, de Pedro Laín Entralgo y de Xavier Zubiri. El miércoles, 19 de julio de 1989, Lotrives escribió en su diario: «Hohewand (Dreistetten). Día de excursión. Rafael Alvira, Christian Spalek y yo nos quedamos aquí [en Hohewand]. Por la mañana, estudio ruso y almuerzo mi menú preparado para el día de excursión. A mediodía, tras la comida, nos vamos a tomar un café helado a la posada Scherrerwirt. Rafael Alvira cuenta de Ratzinger y de la constancia necesaria para aprender una lengua» como el alemán. Christian Spalek es un sacerdote numerario del Opus Dei, amigo de Lotrives y rector de Peterskirche, una iglesia en el centro de Viena.

En otra ocasión, también en la posada de Scherrerwirt, con Alvira y con Enrique Herrando Prat de la Riba, hablando de la jerarquía de la Iglesia en España, Rafael dijo algo así como que vendría bien que se nombraran obispos oriundos de grandes ciudades. Miró a Lotrives y casi se disculpó, sabiendo o intuyendo que Lotrives había nacido en un pueblo pequeño.

¿Contradice esa anécdota lo publicado ahora en Conversar la vida y su concepto de socialidad?

Se lo preguntaré a Lotrives cuando lo vea, el próximo viernes, en el restaurante el Paraíso.


De la contraportada de Conversar la vida

Rafael Alvira Domínguez (Madrid, 1942-2024) fue catedrático de Filosofía y profesor de la Universidad de Navarra, donde fundó y dirigió el Instituto de Empresa y Humanismo. Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense y licenciado en Historia por la Universidad de Navarra, completó su formación en varios países europeos y en Estados Unidos. Autor de una veintena de libros y cientos de artículos, impartió docencia en universidades de Europa, América y África. Doctor honoris causa por la Universidad Panamericana (México) y la Universidad de Montevideo (Uruguay), fue un reconocido filósofo y maestro que dejó una profunda huella en varias generaciones de pensadores.