Escenas con Martín
Personajes masculinos: Pablo, Hugo y Martín. Personajes femeninos: Ana y Nadia. Los nombres son ficticios.
6 de abril de 2024
Son aproximadamente las 22:45 de este sábado 6/4/2024. En la liturgia de la Iglesia, antes, a este día se le llamaba In albis deponendis (‘en el que deben deponerse los [vestidos] blancos’ [de los bautizados en el Domingo de Resurrección]).
En la cocina está encendida la televisión. Juegan el Bilbao y el Mallorca, la final de la Copa del Rey.
Hugo llega del trabajo. Se acomoda para tomarse una gran hamburguesa con cerveza.
Ana exclama: «A cenar», y Martín deja la sala de estar y se une a la mesa con Hugo.
Traga a gran velocidad, mientras Hugo relata a Pablo y a Ana cómo le ha ido la jornada.
Hugo se bebe lentamente la cerveza, en un vaso grande, como los de Nocilla.
Nadia se despide. Ha quedado con una vecina amiga del cuarto piso.
Termina de cenar Martín, pero permanece junto a Hugo, vigilándolo. Hugo no acaba de apurar la cerveza.
Pablo prepara un vaso de leche para Martín. Lo calienta en el microondas. Lo deja frente a Martín y este empieza a ingerirlo muy despacio, como Hugo la cerveza.
Pablo, en lugar de salir de la cocina y esperar a que Martín termine el vaso de leche, se sitúa a la derecha de Martín, de pie, conversando con Hugo y Ana sobre la relación entre pecado y enfermedad. El Bilbao acaba de empatar el partido.
Sorprendiendo a todos, de repente Martín rompe su compostura y con cara de rabia le da un fuerte pellizco a Pablo en el brazo, a la altura del bíceps.
—¡Me has hecho daño, Martín! —dice Pablo—. ¿Por qué me pellizcas? —le pregunta.
—Le ha enfadado —afirma Ana— que le estuvieras metiendo prisa, cuando normalmente sales y esperas a que termine el vaso de leche fuera de la cocina. Quería ver cómo Hugo consumía completamente su cerveza, y luego él habría rematado la leche. Has alterado su rutina.
Todo se queda en un pellizco. Hugo agota la cerveza. Martín, la leche.