¿Asegura la economía de mercado el mayor bienestar material alcanzable con los recursos disponibles?

«Repetidamente hemos dicho que la economía de mercado asegura el mayor bienestar material alcanzable con los recursos disponibles. Sabemos que este bienestar no significa la verdadera felicidad. La experiencia contemporánea nos dice que el bienestar material es compatible con las drogas, el terrorismo, el desarraigo espiritual, la angustia, la desesperación. Pero el bienestar material es lo único que pueden alcanzar la economía de mercado y el Estado de Derecho. El Estado que se proponga lograr él la felicidad de sus ciudadanos se convierte en tiránico». (Beltrán Flórez, Lucas. (2026). Cristianismo y economía de mercado. Unión Editorial, p. 199. 1.ª ed. de 1986).

¿Es verdad que la economía de mercado asegura el mayor bienestar material alcanzable? Parace que la historia corrobora esa frase. Y parece que la figura de Jesucristo impulsa un modelo de ser humano que encaja con los valores de esa economía de mercado: dar fruto, mejorar, invertir recursos. Aun así, los ejemplos de tantas sociedades y los atrasos en otros lugares a veces desconciertan, al menos a mí me desconciertan, y me hacen dudar a veces de esa frase taxativa.

Incontestable, diría, resulta esto otro: el bienestar material no es sinónimo de felicidad. Aunque sí una condición, al menos un bienestar material mínimo. ¿Pero qué es mínimo? Enseguida entra en juego la envidia y todo se complica…

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