El debate sobre el socialismo empieza en la propia palabra, en su definición. Los grandes diccionarios europeos no se ponen del todo de acuerdo en lo nuclear, ni en cuándo nació el término ni de qué lengua procede. Lo que sigue es un recorrido por sus definiciones y algunas observaciones al margen.


Etimología y definiciones

La palabra socialismo, escribe Joan Corominas en su Breve diccionario etimológico de la lengua castellana, ingresa en el léxico de varias lenguas europeas a mediados del siglo XIX. Etimológicamente socialismo proviene de socius (‘compañero’) en latín, y se relaciona con ‘sociedad’, societas en latín, entre otras muchas palabras (Corominas, 1987, p. 540).

Le petit Robert precisa que la palabra francesa socialisme se introdujo en Francia en 1831 procedente del inglés socialism (1822) o del italiano socialismo (1803). Socialisme es una «doctrina de organización social que busca la prevalencia del interés y bien generales sobre los intereses particulares, por medio de una organización concertada». El socialismo se preocupa «por el progreso social». «Organización concertada» es para Le petit Robert un rasgo de oposición al liberalismo. Este prestigioso diccionario recoge progresismo (‘progreso social’) dentro del campo semántico de ‘socialismo’. También colectivismo, porque se da un ‘socialismo democrático’ y un ‘socialismo autoritario o colectivista’, y estatismo o estatalismo (‘preeminencia del Estado en la actividad social’), porque hay un ‘socialismo de Estado’. Le petit Robert menciona que ha habido ‘socialismo obrero’, ‘proletario’ (‘dictadura del proletariado’), ‘reformista’, ‘revolucionario’ y ‘científico’ (el marxismo: opuesto a los ‘socialismos utópicos’). En nuestros días, concluye Le petit Robert, en Francia, ‘socialistas’, el ‘socialismo’, son los partidos de izquierda no comunistas y no liberales que en el extranjero se denominan laboristas o socialdemócratas (Robert, 1984, p. 1823).

Sozialismus, el término alemán para ‘socialismo’, lo define el diccionario de Gerhard Wahrig como «el movimiento contra el liberalismo político y económico, que promete dar al trabajador más control sobre el empleo de los medios de producción». El liberalismo lo entiende Wahrig como el movimiento que surge en la Ilustración para dar la máxima libertad de acción política y económica al individuo (Wahrig, 1980, col. 3466). Otro gran diccionario alemán, el Langenscheidts Großwörterbuch Deutsch als Fremdsprache, define Sozialismus como: «1) Según las teorías de Marx y Engels, la fase de desarrollo de la sociedad previa al comunismo, en la que, por ejemplo, ya no hay propiedad privada de los principales medios de producción, se ha acabado con el abuso en el trabajo, y la clase trabajadora tiene el poder para pagar a las personas según sus cualidades, cualificaciones y rendimientos. 2) La forma real de socialismo, especialmente la que reinaba en los países de la Europa del Este» (Langenscheidt, 1998, p. 912).

The Shorter Oxford English Dictionary on Historical Principles contradice a Le petit Robert: la voz inglesa socialism (1839) procede de la francesa socialisme (1832). Entre ellos anda el juego. Socialism es una «teoría o política de la organización social que propugna que la comunidad en su conjunto sea la dueña y controle los medios de producción, el capital, la tierra, la propiedad, etc., y que los administre y distribuya en el interés de todos». El Shorter cita la variante ‘socialismo cristiano’, «una doctrina que defiende una forma de socialismo sobre una base cristiana» (Shorter OED, 1968, p. 1936). Para otro buen diccionario inglés, el Collins Cobuild English Dictionary (1995), socialism es «un conjunto de principios políticos de la izquierda cuya meta es crear un sistema en el cual cada persona tenga igualdad de oportunidades para beneficiarse de su riqueza. Bajo el socialismo, el Estado normalmente es el propietario de las principales industrias del país» (CCED, 1995, p. 1584).

En español, el diccionario de Manuel Seco fija el socialismo como: «1) Doctrina y sistema económicos y políticos que defienden la preponderancia del interés colectivo frente al particular y la posesión por parte del estado de los medios de producción. 2) Partido o conjunto de partidos de izquierda no comunistas y no liberales» (DEA, 1999, II, p. 4147). Pero el DESAL, diccionario pensado para los estudiantes de enseñanza secundaria en España, se aleja del Seco y de los antes citados con una definición sin sombras. El socialismo es «cualquiera de los movimientos políticos y sistemas de organización social y económica que aspiran a construir una sociedad libre de la desigualdad propia del sistema capitalista y de la violencia que esta genera» (DESAL, 2007, p. 1172).

Lo que separa al DESAL de los demás no es menor: los otros diccionarios describen el socialismo como una doctrina o sistema; el DESAL lo presenta como una aspiración legítima y lo ancla en la crítica al capitalismo. Una diferencia de tono que no es inocente en un diccionario escolar.

Diccionario Año def. Rasgo definitorio clave
Le petit Robert 1984 Interés general frente al particular; oposición al liberalismo
Wahrig 1980 Movimiento contra el liberalismo; más control obrero sobre producción
Langenscheidt 1998 Fase previa al comunismo; sin propiedad privada de medios de producción
Shorter OED 1968 La comunidad dueña y gestora de los medios de producción
Collins Cobuild 1995 Igualdad de oportunidades; Estado propietario de industrias
Seco (DEA) 1999 Preponderancia del interés colectivo; medios de producción estatales
DESAL 2007 Aspiración a una sociedad sin la desigualdad del capitalismo

Historia

Desde su origen, el socialismo, influido por el positivismo y por la confianza sin límites en la razón humana, se presenta con las características de un cierto mesianismo sin Mesías. Sus promesas salvadoras giran en torno a la «cuestión social» y se traducen en progreso económico, reparto de riquezas, igualdad y defensa de los grupos sociales desfavorecidos.

El alineamiento forzoso de los partidos socialdemócratas de la Europa del Este en el modelo estalinista, y el comienzo de la Guerra Fría al término de la contienda de 1939-1945, impulsaron la evolución de los partidos socialistas de Europa occidental hacia el reformismo. Esa revisión afectó a la mayoría de los partidos socialistas agrupados en la Internacional Socialista, organizada en 1951. Aunque reconocían la realidad de la lucha de clases, rechazaron cualquier referencia a las tesis marxistas y reprocharon a los regímenes comunistas la práctica de la economía centralizada y el monopolio ejercido por el partido único, así como sus violaciones de los derechos humanos. Su programa propuso la organización de una sociedad de tipo capitalista, pero provista de un sector nacionalizado, una legislación social y un régimen tributario que favoreciera a las clases más pobres. Tras la caída del Muro de Berlín (1989), la mayoría de los antiguos partidos comunistas de la Europa del Este iniciaron un proceso que los convirtió en partidos socialistas equiparables a los occidentales.


Observaciones críticas

— El problema real de muchos asuntos políticos no es el qué queremos sino cómo lo logramos, los medios concretos que permitan resolver los problemas, con los recursos disponibles, y teniendo en cuenta las condiciones reales. Cualquier ser humano normal desea acabar con la pobreza, el asunto es cómo. Todos queremos que el dinero no pierda valor, el asunto es cómo, porque las escuelas económicas ofrecen soluciones radicalmente opuestas, etc., etc.

— Un Estado «éticamente neutro» es imposible, como lo demuestra que los ordenamientos jurídicos de los Estados civilizados prohíban el homicidio, el fraude, la discriminación por motivo de raza, sexo o religión.

— Los procesos sociales se caracterizan por ser espontáneos y anteriores al Estado. Piénsese en el lenguaje, en el intercambio de bienes y en el dinero. La persona es antes que la sociedad y la sociedad antes que el Estado.

— La elección entre economía de mercado y socialismo se puede situar en el marco de la justicia económica. Pero si nos atenemos a la historia, el comunismo, primo del socialismo en su origen, no ha engendrado más que miseria y destrucción, y el socialismo no lo ha hecho justo en la medida en que basculaba hacia una economía de mercado que se podría llamar también de sentido común.

— Hoy día, la política económica socialista y de derechas no se diferencian apenas, ni en los Estados Unidos ni en Europa. Ambas fomentan una deuda estatal que puede desembocar en el apocalipsis mundial. Ambas manipulan en favor del Estado y sus aledaños (los bancos, por ejemplo) un elemento esencial de la economía, el dinero, y ambas intervienen económicamente cuando no hay por qué.

La palabra lleva dos siglos en circulación y el debate sobre lo que nombra no da señales de agotarse. Cada época y cada cultura han proyectado en ella matices distintos.


Bibliografía

Collins Cobuild English Dictionary. (1995). John Sinclair (Editor in Chief). Londres: HarperCollins Publishers, p. 1584, s. v. ‘socialism’.

Compact Diccionario Didáctico Alemán. Para aprender alemán en alemán. Con la nueva ortografía alemana. (1999). Editores: Dieter Götz, Günther Haensh y Hans Wellmann. Barcelona: Océano, p. 912, s. v. ‘Sozialismus’. Título original: Langenscheidts Großwörterbuch Deutsch als Fremdsprache. (1998). Berlín/Múnich: Langenscheidt.

Corominas, Joan. (1987) [1961]. Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. 3.ª ed. (4.ª reimpresión). Madrid: Gredos, p. 540, s. v. ‘socio’.

Deutsches Wörterbuch. Mit einem «Lexikon der deutschen Sprachlehre». Herausgegeben in Zusammenarbeit mit zahlreichen Wissenschaftlern und anderen Fachleuten. Völlig überarbeitete Neuausgabe. (1980) [1966]. Gerhard Wahrig (ed.). Múnich: Mosaik Verlag, col. 3466, s. v. ‘Sozialismus’.

Diccionario del Español Actual. Vol. I. Vol. II. (1999). Manuel Seco, Olimpia Andrés, Gabino Ramos (editores). Madrid: Aguilar, p. 4147 (Vol. II), s. v. ‘socialismo’.

Diccionario Estudio Salamanca DESAL. (2007). Barcelona: Octaedro, p. 1172, s. v. ‘socialismo’.

Le petit Robert 1. Dictionnaire alphabétique et analogique de la langue française. (1984) [1977]. Par Paul Robert. Rédaction dirigée par A. Rey et J. Rey-Debove. 9.ª ed. París: Le Robert, p. 1823, s. v. ‘socialisme’.

The Shorter Oxford English Dictionary on Historical Principles. (1968) [1933]. Prepared by William Little, H. W. Fowler, J. Coulson. Revised and Edited by C. T. Onions. Third Edition. Revised with Addenda. Oxford: Clarendon Press, p. 1936, s. v. ‘socialism’.