<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xml:lang="es"><generator uri="https://jekyllrb.com/" version="3.10.0">Jekyll</generator><link href="https://lotrives.com/feed.xml" rel="self" type="application/atom+xml" /><link href="https://lotrives.com/" rel="alternate" type="text/html" hreflang="es" /><updated>2026-04-26T11:22:36+02:00</updated><id>https://lotrives.com/feed.xml</id><title type="html">Lotrives</title><subtitle>Una mirada al mundo que somos</subtitle><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><entry><title type="html">Aprender del sufrimiento. Arthur Brooks actualiza a Carl Gustav Jung</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/22/aprender-sufrimiento/" rel="alternate" type="text/html" title="Aprender del sufrimiento. Arthur Brooks actualiza a Carl Gustav Jung" /><published>2026-04-22T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-22T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/22/aprender-sufrimiento</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/22/aprender-sufrimiento/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/aprender-sufrimiento-portada.webp" alt="El niño enfermo. Óleo de Edvard Munch. National Museum of Art, Architecture and Design. Dominio público. Vía Wikimedia Commons" /></p>

<p><strong>Arthur Brooks</strong>, profesor en la Universidad de Harvard y  autor de superventas, es también un católico practicante. Su última obra (2026) se llama <em><a href="https://www.arthurbrooks.com/the-meaning-of-your-life">The Meaning of Your Life</a>: Finding Purpose in an Age of Emptiness</em> (‘El significado de la vida. Encontrar propósito en una era de vacío’).</p>

<p>Millones de personas experimentan hoy una creciente sensación de falta de propósito y significado. Todo es vano y vanidad de vanidades. Según Brooks, las razones de ese malestar son los rápidos cambios culturales, económicos y tecnológicos que han modificado nuestro cerebro y han reducido su capacidad para percibir profundidad y propósito.</p>

<p>Sobre la base de los últimos datos científicos, Brooks ofrece estrategias para liberarse de hábitos personales que dificultan centrarse en el propósito de la vida. Inspirándose en grandes filósofos y en las tradiciones religiosas del mundo, muestra que todos podemos y debemos abordar las preguntas más importantes y misteriosas, para desembocar en una vida de trascendencia espiritual, amor y verdadera vocación. Antes o después. El orden no es lo decisivo, sino hacerlo.</p>

<p><strong>Zelda Caldwell</strong> ha entrevistado recientemente a Arthur Brooks en <em>National Catholic Register</em> y entre otras cuestiones le <a href="https://www.ncregister.com/interview/arthur-brooks-on-how-to-find-meaning-and-happiness">ha preguntado</a> por el enfoque psicológico del sufrimiento. La respuesta de Brooks ha sido la siguiente:</p>

<blockquote>
  <p>«En la terapia junguiana, en particular, se trata realmente de aprender de las experiencias. <strong>No se trata de eliminar el dolor, sino de aprender de él</strong>. De aprender de la experiencia que se está viviendo y de comprender <strong>hasta qué punto nos engaña</strong>. El problema es que la mayoría de la psicología en realidad no va en esa dirección. La psicología clínica marcha en una dirección diferente: intenta eliminar el sufrimiento. Y la verdad es que las formas más antiguas [como la junguiana] son muy buenas. Muchas son excelentes.</p>

  <p>»<strong>Los psiquiatras son en gran medida dispensadores de recetas</strong>, no porque quieran serlo, sino porque no tienen tiempo para escuchar realmente a los pacientes. Es <strong>una profesión muy medicalizada</strong>, muy farmacéutica en este punto en particular. Ahora bien, la creencia de que cualquier tipo de incomodidad mental es evidencia de un desequilibrio químico, se está convirtiendo en una visión anacrónica. Y creo que dentro de 20 años, lo veremos de manera completamente diferente a como lo vemos hoy».</p>

  <p>—Arthur Brooks</p>
</blockquote>

<h4 id="observaciones">Observaciones</h4>

<ul>
  <li>Se dice <em><a href="https://www.psychologytoday.com/es/tipos-de-terapia/terapia-junguiana">terapia junguiana</a></em> en castellano, pero también <em>psicología analítica</em>, <em>análisis junguiano</em> y <em>psicoterapia analítica</em>.</li>
  <li>Jung entiende que «la neurosis es siempre un sustituto del sufrimiento legítimo» (Jung, 1958, §129) y que «la tarea de la psicoterapia consiste en <strong>corregir la actitud consciente</strong> y no en perseguir recuerdos infantiles» (Jung, 2006, p. 35).</li>
  <li>Escribe Jung: «Las doctrinas cristianas del <strong>pecado original</strong> y del <strong>sentido y el valor del sufrimiento</strong> tienen, por tanto, un significado terapéutico eminente y son indudablemente mucho más adecuadas para el hombre occidental que el fatalismo islámico. También la fe en la inmortalidad le da a la vida ese fluir constante hacia el futuro que la vida necesita para evitar estancamientos y regresiones» (Jung, 2006, p. 84).</li>
  <li>Del mismo modo: «<strong>Librarse por completo del sufrimiento</strong> de este mundo es una ilusión. Al fin y al cabo, la vida humana simbólica y ejemplar de Cristo no termina en la felicidad y la hartura, sino en la cruz» (Jung, 2006, p. 191).</li>
  <li>Un apunte más: «Si no se da <strong>expresión de algún modo a lo inconsciente</strong> mediante la palabra, los hechos, la preocupación, el sufrimiento, el respeto, la resistencia, etc., vuelve a surgir la escisión anterior, con todas esas consecuencias, a menudo imprevisibles, que puede tener no tomar en cuenta lo inconsciente. Si se transige demasiado con lo inconsciente, surge una inflación de la personalidad en sentido positivo o negativo» (Jung, 2006, p. 282).</li>
  <li>Jung vincula la cura al hallazgo de significado.</li>
  <li>Información sobre el C.G. Jung-Institut: <a href="https://junginstitut.ch">aquí</a>.</li>
</ul>

<h4 id="libros-de-c-g-jung-selección">Libros de C. G. Jung. Selección</h4>

<p><strong>En español</strong>:</p>

<ul>
  <li>Jung, C. G. (2006). <a href="https://www.trotta.es/libros/la-practica-de-la-psicoterapia/9788481648119/"><em>La práctica de la psicoterapia: Contribuciones al problema de la psicoterapia y a la psicología de la transferencia</em></a> (J. Navarro Pérez, Trad.; Obra completa, Vol. 16). Editorial Trotta.</li>
  <li>Jung, C. G. (2007). <a href="https://www.trotta.es/libros/dos-escritos-sobre-psicologia-analitica/9788481647600/"><em>Dos escritos sobre psicología analítica</em></a> (R. Fernández de Maruri, Trad.; Obra completa, Vol. 7). Editorial Trotta.</li>
  <li>Jung, C. G. (2009). <a href="https://www.trotta.es/libros/acerca-de-la-psicologia-de-la-religion-occidental-y-de-la-religion-oriental/9788481649024/"><em>Acerca de la psicología de la religión occidental y de la religión oriental</em></a> (R. Fernández de Maruri, Trad.; 2.ª ed.; Obra completa, Vol. 11). Editorial Trotta.</li>
</ul>

<p><strong>En alemán</strong></p>

<ul>
  <li>Jung, C. G. (1943). <a href="https://archive.org/details/UberDiePsychologieDesUnbewuC.G.Jung"><em>Über die Psychologie des Unbewussten</em></a>. Rascher Verlag.</li>
  <li>Jung, C. G. (1972). <a href="https://archive.org/details/diebeziehungenzw00jung"><em>Die Beziehungen zwischen dem Ich und dem Unbewussten</em></a>. Walter-Verl.</li>
  <li>Jung, C. G. (2011). <a href="https://www.deutsche-digitale-bibliothek.de/item/QH43OO4G2LK4IGJ7VKPARG2BNEORT25L"><em>Zwei Schriften über Analytische Psychologie</em></a> (Gesammelte Werke, Bd. 7). Patmos-Verl. der Schwabenverl. AG.</li>
</ul>

<p><strong>En inglés</strong></p>

<ul>
  <li>Jung, C. G. (1953). <a href="https://archive.org/details/twoessaysonanaly0007jung_d4t3"><em>Two essays on analytical psychology</em></a> (Trad. R. F. C. Hull). Pantheon Books.</li>
  <li>Jung, C. G. (1958). <a href="https://archive.org/details/psychologyreligi11jung"><em>Psychology and religion: West and East</em></a> (Trad. R. F. C. Hull). Pantheon Books.</li>
</ul>

<hr />

<p>Crédito de la imagen. <em>El niño enfermo</em> (1885-6). Óleo de Edvard Munch (1863–1944). NG.M.00839. National <a href="https://www.nasjonalmuseet.no/en/collection/object/NG.M.00839">Museum</a> of Art, Architecture and Design (Oslo). Dominio público. Archivo de <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Edvard_Munch_-_The_Sick_Child_-_NG.M.00839_-_National_Museum_of_Art,_Architecture_and_Design.jpg&amp;oldid=983806070#file">Wikimedia Commons</a>. [Foto aquí recortada].</p>

<p>Las negritas de las citas son de Lotrives.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Arthur Brooks" /><category term="Carl Gustav Jung" /><category term="Sufrimiento" /><category term="Dolor" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[En la terapia junguiana se trata de aprender del dolor y de lo vivido para comprender hasta qué punto nos engaña, según Brooks.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/aprender-sufrimiento-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/aprender-sufrimiento-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">El himno «In domo Patris» («En la casa del Padre»)</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/19/himno-in-domo-patris/" rel="alternate" type="text/html" title="El himno «In domo Patris» («En la casa del Padre»)" /><published>2026-04-19T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-19T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/19/himno-in-domo-patris</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/19/himno-in-domo-patris/"><![CDATA[<p><a title="Burkhard Mücke, CC BY-SA 4.0 &lt;https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0&gt;, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG"><img width="960" alt="Psalm XV im Salzburger Dom" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/5d/Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG/960px-Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG" /></a></p>

<p>Neale, John Mason. <em>A Commentary on the Psalms: From Primitive and Mediæval Writers and from the Various Office-books and Hymns of the Roman, Mozarabic, Ambrosian, Gallican, Greek, Coptic, Armenian, and Syriac Rites.</em> Vol. I: Psalm I to Psalm XXXVIII. Second edition. London: Joseph Masters, Aldersgate Street, and New Bond Street; New York: Pott and Amery, 1869. <a href="https://archive.org/details/commentaryonpsal01nealuoft">https://archive.org/details/commentaryonpsal01nealuoft</a></p>

<hr />

<p>De Neale (1869, pp. 209-10) copio el himno <em>In domo Patris</em> («En la casa del Padre»), que lo da en latín sin traducción, y lo traduzco al castalleno:</p>

<table>
  <thead>
    <tr>
      <th><strong>Latín</strong></th>
      <th><strong>Español</strong></th>
    </tr>
  </thead>
  <tbody>
    <tr>
      <td><em>Sunt hi viventes</em></td>
      <td>Estos son los que viven</td>
    </tr>
    <tr>
      <td><em>Me vita fruentes,</em></td>
      <td>los que disfrutan de mi vida,</td>
    </tr>
    <tr>
      <td><em>Pulchre lucentes,</em></td>
      <td>los que resplandecen bellamente,</td>
    </tr>
    <tr>
      <td><em>Me lumen videntes,</em></td>
      <td>los que ven mi luz,</td>
    </tr>
    <tr>
      <td><em>Sunt et divini</em></td>
      <td>y ellos son divinos</td>
    </tr>
    <tr>
      <td><em>Dii quoque igniti</em></td>
      <td>Dioses también encendidos</td>
    </tr>
    <tr>
      <td><em>Mihi uniti.</em></td>
      <td>a mí unidos.</td>
    </tr>
  </tbody>
</table>

<h4 id="observaciones">Observaciones</h4>

<p>—Asumo que <em>me vita</em> es <em>mea vita</em>, ambos en ablativo singular; con la forma apocopada <em>me</em> por <em>mea</em>. <a href="https://en.wiktionary.org/w/index.php?title=fruor&amp;oldid=89018068"><em>fruor</em></a> (‘fruir’, de ahí ‘los que fruyen’, ‘los que disfrutan’ en castellano) es un verbo deponente que rige ablativo.</p>

<p>—Asumo que <em>me lumen</em> es <em>meum lumen</em>, acusativo singular neutro.</p>

<p>Neale (1869, pp. 209-10) incluye ese himno es su comentario al Salmo 16, 12, que en la <a href="https://www.drbo.org/lvb/chapter/21015.htm">Vulgata</a> es el 15, 11:</p>

<p>«Notas mihi fecisti vias vitae; adimplebis me laetitia cum vultu tuo: delectationes in dextera tua usque in finem».</p>

<p>En la versión oficial de la <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/salmos/">Biblia</a> de la Conferencia Episcopal Española queda en esta versión:</p>

<p><strong>«Me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, de alegría perpetua a tu derecha»</strong> (Salmo 16, 12).</p>

<p>El Salmo 16 se recita hoy en la misa del domingo, III Domingo de Pascua.</p>

<hr />
<p>Cita APA 7:</p>

<p>Neale, J. M. (1869). <em>A commentary on the Psalms: From primitive and mediæval writers and from the various office-books and hymns of the Roman, Mozarabic, Ambrosian, Gallican, Greek, Coptic, Armenian, and Syriac rites</em> (Vol. 1, 2.ª ed.). Joseph Masters; Pott and Amery.</p>

<p>Cita en el texto: paréntesis: (Neale, 1869), narrativa: Neale (1869).</p>

<p>Crédito de la imagen: El Salmo XV (Vulgata) en la catedral de Salzburgo. Foto: © Burkhard Mücke. 2016. Licencia CC BY-SA 4.0. Tomada del archivo de <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG&amp;oldid=713040701">Wikimedia Commons</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="John Mason Neale" /><category term="Salmos" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Texto latino del himno «In domo Patris» y traducción al español.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/5d/Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG/960px-Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/5d/Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG/960px-Psalm_XV_im_Salzburger_Dom.JPG" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Marcin Romanowski, un político polaco, numerario del Opus Dei y refugiado en Hungría</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/17/marcin-romanowski-opus-dei/" rel="alternate" type="text/html" title="Marcin Romanowski, un político polaco, numerario del Opus Dei y refugiado en Hungría" /><published>2026-04-17T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-24T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/17/marcin-romanowski-opus-dei</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/17/marcin-romanowski-opus-dei/"><![CDATA[<h4 id="la-prensa-polaca-se-pregunta-si-con-el-cambio-de-gobierno-en-hungría-romanowski-será-extraditado-a-polonia-y-cómo-actuará-el-opus-dei-al-respecto">La prensa polaca se pregunta si con el cambio de Gobierno en Hungría, Romanowski será extraditado a Polonia y cómo actuará el Opus Dei al respecto</h4>

<p><img src="/assets/images/marcin-romanowski.webp" alt="Marcin Romanowski en Hungría, en 2025. Foto: © Elekes Andor. Licencia CC BY 4.0. Archivo de [Wikimedia Commons]" /></p>

<p><strong>Marcin Romanowski</strong>, nacido el 20 de enero de 1976 en Skrwilno (Polonia), doctor en Derecho, es un político polaco poco conocido en España pero famoso en Polonia.</p>

<p>En los años 2019–2023 fue subsecretario de Estado. En 2023 ejerció como secretario de Estado en el Ministerio de Justicia y diputado del Sejm (Congreso de los Diputados).</p>

<p>Tras el cambio de Gobierno en Polonia en las elecciones parlamentarias de 2023, se presentaron contra él once cargos de corrupción, entre ellos el de defraudar o intentar defraudar 40 millones de dólares de un fondo de justicia destinado a ayudar a las víctimas de delitos. Los abogados de Romanowski argumentan que su cliente es una víctima de la <a href="https://apnews.com/article/poland-hungary-asylum-politician-dispute-6c528154f2ca2a67ef45fad333aa1984#">persecución política</a> del  Gobierno de <strong>Donald Tusk</strong> (Polonia).</p>

<p>El 9 de diciembre de 2024, el Tribunal de Distrito de Varsovia-Mokotów ordenó la <a href="https://www.gov.pl/web/prokuratura-krajowa/podejrzany-marcin-romanowski-poszukiwany-listem-gonczym">prisión provisional</a> de Marcin Romanowski, pero la Policía ya no lo pudo detener. No lo encontraron.</p>

<p>El 19 de diciembre de 2024, el Tribunal Regional de Varsovia emitió una <a href="https://www.gov.pl/web/prokuratura-krajowa/zazalenie-miedzynarodowe-poszukiwania-m-romanowski">orden europea</a> de detención contra él.</p>

<p>El 20 de diciembre de 2024, el Gobierno de <strong>Viktor Orbán</strong> anunció que Hungría concedía <a href="https://pl.wikipedia.org/w/index.php?title=Marcin_Romanowski&amp;oldid=79542200">asilo político</a> a Romanowski.﻿</p>

<p>Marcin Romanowski es también numerario del <strong>Opus Dei</strong>. Para quien lo necesite, aquí se aclara lo que técnicamente significa <a href="https://opusdei.org/es/article/solteros-y-casados-numerarios-agregados-supernumerarios-en-el-opus-dei/">numerario</a> y <a href="https://opusdei.org/es/article/estatutos-del-opus-dei/">Opus Dei</a>.</p>

<p>Hasta aquí, algunos hechos.</p>

<h3 id="vuelco-político">Vuelco político</h3>

<p>El diario polaco <em>Fakt</em> publicaba el 15 de abril de 2026: «Tras la derrota de Viktor Orbán en las elecciones parlamentarias, han surgido dudas sobre la situación de Marcin Romanowski, a quien el Gobierno saliente concedió asilo político en Hungría».  Seguidamente afirma que «desempeñó el cargo de numerario» y que ha preguntado al Opus Dei si Romanowski puede contar con la  ayuda de la prelatura. Véase <a href="https://www.fakt.pl/polityka/marcin-romanowski-nie-wroci-do-osrodka-opus-dei-jest-odpowiedz-organizacji/cre6nyb">aquí</a>.</p>

<p>No conozco a Marcin Romanowski. No sé si es culpable o inocente según el derecho polaco. Sin embargo, no me son nada ajenos ni el Opus Dei, ni la Iglesia católica, ni <a href="https://lotrives.substack.com/t/polonia">Polonia</a>, por eso continúo.</p>

<h3 id="figuraciones">Figuraciones</h3>

<p>Imagínense, es un suponer y pido que se tome como lo que es, un suponer, que dentro de unos años se descubre que <strong>Donald Tusk</strong>, el primer ministro de Polonia, está implicado en algún caso de corrupción. Y que un periodista entrevista al obispo de Varsovia.</p>

<p>Se podría entablar una conversación como la siguiente:</p>

<p>—[Periodista polaco] ¿Ayudará la Iglesia a Tusk?</p>

<p>—[Obispo de Varsovia] Por supuesto que puede contar con la ayuda de la Iglesia, ayuda <strong>espiritual</strong>.</p>

<p>—[Periodista polaco] ¿Algo más? ¿Algo más que ayuda espiritual?</p>

<p>—[Obispo de Varsovia] No, solo espiritual. La Iglesia presta solo ayuda espiritual. No sé qué idea tiene usted de la Iglesia, pero le aseguro que le faltan manos para prestar  ayuda espiritual. Además, no puede dedicarse a otros menesteres, por mandato de Jesucristo.</p>

<p>Imagínense que Tusk huye y en Hungría le conceden asilo político. El mismo periodista polaco llama otra vez al obispo de Varsovia.</p>

<p>—[Periodista polaco] ¿Ha ayudado la Iglesia a que Tusk se esfume?</p>

<p>—[Obispo de Varsovia] Por favor, señor periodista polaco, mi diócesis no se dedica a esos menesteres. Como persiste en su confusión, le voy a regalar un ejemplar del <em>Catecismo de la Iglesia Católica</em> y una <em>Historia de la Iglesia</em>. En el segundo libro encontrará casos sonados de complicaciones entre la esfera civil y eclesiástica. La Iglesia ha aprendido mucho de todo eso y ha sacado consecuencias, que para lo que nos ocupa se traduce en lo siguiente: «De los actos de Tusk responde Tusk, no la Iglesia».</p>

<h3 id="escrivá-de-balaguer-y-la-responsabilidad-personal">Escrivá de Balaguer y la responsabilidad personal</h3>

<p>En 1932, Escrivá de Balaguer, el fundador del Opus Dei, escribió:</p>

<p>«Sois, por tanto, ciudadanos que cumplen sus deberes y ejercitan sus derechos, y que están asociados en la Obra <strong>solo para ayudarse espiritualmente a buscar la santidad y a ejercer el apostolado</strong>, con unos <strong>medios ascéticos y unos modos apostólicos peculiares</strong>» (n. 44b).</p>

<p>Un poco más adelante:</p>

<p>«En lo que no se refiere al espíritu y al apostolado de la Obra, no estáis unidos más que por un empeño de fe, de moral y de doctrina social, que es <strong>el espíritu de la Iglesia católica</strong> y, por tanto, <strong>el de todos los fieles</strong>» (n. 44c).</p>

<p>Y para terminar:</p>

<p>«Porque somos libres como peces en el agua, no confundimos a la Iglesia con los errores personales de ningún hombre, y no toleramos que ninguno confunda nuestros propios errores personales con la Iglesia. <strong>No hay derecho a involucrar a la Iglesia con la política</strong>, con la actuación política más o menos acertada, y siempre opinable de cada uno: eso <strong>es muy cómodo y muy injusto</strong>. <strong>Tampoco hay derecho a involucrar a la Obra con los errores o aciertos de cada uno de vosotros</strong>» (n. 47c).</p>

<h3 id="lances-españoles">Lances españoles</h3>

<p>En España, ha habido episodios que se asemejan en algunos aspectos al de Romanowski. Cito dos:</p>

<p>—<a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=V%C3%ADctor_Castro_Sanmart%C3%ADn&amp;oldid=164246598">Víctor Castro Sanmartín</a>, un <a href="https://opusdei.org/es/article/solteros-y-casados-numerarios-agregados-supernumerarios-en-el-opus-dei/">supernumerario</a> del Opus Dei, denunció a la empresa textil <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Caso_Matesa&amp;oldid=164799310">Matesa</a> por irregularidades graves, e indirectamente con ello a otro supernumerario del Opus Dei, <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Mariano_Navarro_Rubio&amp;oldid=172035961">Mariano Navarro Rubio</a>.</p>

<p>—<a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Rumasa&amp;oldid=172078822">Rumasa</a>, un conglomerado de sociedades propiedad de <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Ruiz-Mateos&amp;oldid=169370088">José María Ruiz-Mateos</a>, también supernumerario del Opus Dei que terminó siendo expulsado del Opus Dei.</p>

<h3 id="conclusión">Conclusión</h3>

<p>No conozco a <strong>Marcin Romanowski</strong>, no sé si es culpable o inocente, pero sí conozco el Opus Dei, la Iglesia, y un poco Polonia, y sé lo difícil que resulta comprender que dentro de la Iglesia, y dentro del Opus Dei, lo que cohesione sea solo la doctrina <strong>oficial</strong> católica. En otros temas, si se es lo suficientemente maduro, no se piensa igual y es enriquecedor que sea así.</p>

<p>Como católicos, en la Iglesia, dentro o fuera del Opus Dei, vivir la pluralidad y la libertad, y entender en la práctica lo que supone responder de los propios actos, sigue siendo un reto bien entrado ya el siglo XXI.</p>

<hr />

<p>1) Las citas del fundador del Opus Dei están tomadas de: Escrivá de Balaguer, J. (2020). Carta N.º 3. Sobre la misión sobrenatural y apostólica de los miembros del Opus Dei en medio del mundo, también designada <em>Res omnes</em>, del 9 de enero de 1932 y enviada el 21 de enero de 1966. En <em>Obras completas. Cartas (I)</em>. Edición crítica y anotada, preparada por Luis Cano. Con la colaboración de José Antonio Loarte. Introducción de José Luis Illanes. Istituto Storico San Josemaría Escrivá. Madrid: Ediciones Rialp.</p>

<p>2) Las negritas son de Lotrives.</p>

<p>3) Los datos biográficos de Romanowski me los presto de aquí: Marcin Romanowski. (2026, 13 de abril). En <em>Wikipedia, wolna encyklopedia</em>. <a href="https://pl.wikipedia.org/w/index.php?title=Marcin_Romanowski&amp;oldid=79542200">https://pl.wikipedia.org/w/index.php?title=Marcin_Romanowski&amp;oldid=79542200</a></p>

<h4 id="actualización-del-19-de-abril-de-2026">Actualización del 19 de abril de 2026</h4>

<p>Comenta Antonio Díaz en mi <a href="https://lotrives.substack.com/p/poder-control-y-el-caso-romanowski/comment/245732460">Substack</a> sobre el artículo de arriba:</p>

<p><em>El problema con el Opus Dei es que hay también testimonios contrarios a lo que se dice públicamente. Podría ser, pero no creo que el filósofo Eugenio Trias (que fue numerario de 1960 a 1963) tuviese interés en mentir en el detalle que cuenta en su libro “El árbol de la vida”</em>:</p>

<p><em>“Durante las mañanas en el piso del Stadtwaldgürtel, casi a las afueras de Colonia, ayudaba al secretario de la institución en Alemania. Recuerdo que no paraba de hacer fotocopias; por mis manos pasaban disposiciones que venían de Roma y que se distribuían por las distintas “regiones” de la Obra. Fue allí donde descubrí alguna circular que me llenó de zozobra o que comenzó a sembrar en mí las semillas de la duda. En particular me produjo verdadero escándalo un volante en el que se hacían una serie de recomendaciones a los socios que llegaban a ocupar cargos públicos o puestos políticos. Se les instigaba a que tuvieran consideración prioritaria, con el fin de cubrir plazas vacantes o puestos, por socios del Opus Dei afines, o como mínimo por cooperadores o personas adictas o próximas. Prácticamente se alentaba al enchufismo que todos los enemigos de la Obra, que eran legión entre otros mi propio padre, le reprochaban amargamente.”</em></p>

<p><em>“Por esta vez los enemigos parecían tener razón. Leí el documento sin dar crédito a lo que mis ojos veían. Y si en eso acertaban los enemigos, ¿les iba a faltar razón en todo lo demás? ¿No sería la Obra una siniestra maquinaria inventada para la conquista del poder que se aprovechaba de regímenes dictatoriales como el franquista, donde no había partidos políticos, para actuar al modo de un poderosísimo lobby y en el que además confluían las fuerzas más reaccionarias del espectro político?”</em></p>

<p>Le <a href="https://open.substack.com/pub/lotrives/p/poder-control-y-el-caso-romanowski?utm_campaign=comment-list-share-cta&amp;utm_medium=web&amp;comments=true&amp;commentId=245805746">respondo</a>:</p>

<p>Muchas gracias, Antonio, por tu comentario. Sí, hay testimonios contrarios, sin duda. Al margen de que en cualquier institución siempre se produce la tensión entre lo que debe o debería ser, y lo que es, aquí echo de menos esas circulares de las que habla Trías. Sin leer esas circulares, sin saber quién las escribió, por qué las escribió y cuál era el contexto de aquellos textos, al menos yo no me hago una idea cierta de qué pensar de ese pasaje de las memorias de Trías. Lo que afirmo a continuación, no digo que sea lo mismo, pero ilustra mi posición. Yo mismo podría aportar frases sueltas oídas de mis años de numerario que, sacadas de contexto, sonarían dañinas para el Opus Dei, pero sé que las tendría que sacar de contexto, y eso no es justo, me parece. Abrazos.</p>

<p>[No dispongo del libro de Trías. Hay un apunte bibliográfico de él en una página oficial del Opus Dei, <a href="https://cedejbiblioteca.unav.edu/web/centro-de-estudios-josemaria-escriva/biblioteca-virtual/details.vm?lang=en&amp;s=3&amp;view=global&amp;w=sortAuthorities:%22Polo,+Leonardo%22">aquí</a>, y sé que se menciona el mismo pasaje que cita Antonio Díaz en otra web de crítica al Opus Dei, <a href="https://sinmiedoalopusdei.blogspot.com/2011/05/la-salida-del-opus-dei-de-eugenio-trias.html">aquí</a>].</p>

<h4 id="actualización-del-24-de-abril-de-2026">Actualización del 24 de abril de 2026</h4>

<p>Nueva <a href="https://open.substack.com/pub/lotrives/p/poder-control-y-el-caso-romanowski?utm_campaign=comment-list-share-cta&amp;utm_medium=web&amp;comments=true&amp;commentId=246024605">contestación</a> de Antonio Díaz:</p>

<p><em>Parece que Eugenio Trias sí que se hace «una idea cierta de qué pensar» sobre lo que leyó, y fue él quién las leyó, no nosotros.</em></p>

<p><em>Si uno tiene un juicio previo favorable hacia el Opus Dei, le quita hierro a estas cosas, como se las quita a que —y esto sí que lo puedes leer, y sabes quién es el responsable de esos escritos— desde 1983 los estatutos digan una cosa sobre el régimen económico de TODOS los de la prelatura, y el catecismo, que en teoría explica los estatutos, diga otra cosa distinta sobre el régimen económico de los célibes (una mentira que enriquece a la prelatura y empobrece a los célibes; vamos, lo que viene a ser una estafa, aunque prescrita en muchos casos, a miles de personas).</em></p>

<p><em>A mí las dos cosas, sobre todo en una entidad que dice querer servir a Dios, me parecen tremendamente graves, pero ya sabes que mi punto de vista es distinto del tuyo. Y en cualquier caso dejo el juicio a Dios que juzgará con rectitud. No voy a reclamar dinero.</em></p>

<p><em>De todos modos, si admites que Trias dice la verdad, y el escrito venía de Roma, no hace falta ser un genio, conociendo el Opus Dei, para saber quién era el responsable último, lo escribiese quién lo escribiese.</em></p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Marcin Romanowski en Hungría, en 2025. Foto: © Elekes Andor. Licencia CC BY 4.0. Archivo de <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:CPAC_Hungary_2025_(171).jpg&amp;oldid=1109644356">Wikimedia Commons</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Marcin Romanowski" /><category term="Opus Dei" /><category term="Numerario" /><category term="San Josemaría Escrivá de Balaguer" /><category term="Lecturas" /><category term="Eugenio Trías" /><summary type="html"><![CDATA[Marcin Romanowski se encuentra refugiado en Hungría y la prensa polaca se pregunta si con el cambio de Gobierno en Budapest será extraditado y cómo actuará el Opus Dei]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/marcin-romanowski.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/marcin-romanowski.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Alejandro Gándara: «Se confunde ‘felicidad’ con ‘control’, con querer tener todo controlado»</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/15/alejandro-gandara-felicidad-control-interpretacion/" rel="alternate" type="text/html" title="Alejandro Gándara: «Se confunde ‘felicidad’ con ‘control’, con querer tener todo controlado»" /><published>2026-04-15T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-21T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/15/alejandro-gandara-felicidad-control-interpretacion</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/15/alejandro-gandara-felicidad-control-interpretacion/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/alejandro-gandara-portada.webp" alt="Alejandro Gándara, el 15/4/2026, en el Foro Nueva Revista. Foto: © Federico Marín Ballón " /></p>

<p><em>Alejandro Gándara el 15/4/2026 en el Foro Nueva Revista. Foto: © Federico Marín Bellón</em></p>

<h3 id="leer-es-interpretar">Leer, ¿es interpretar?</h3>

<h4 id="crónica">Crónica</h4>

<p>Hemos celebrado hoy un <a href="https://www.nuevarevista.net/tag/foro-nueva-revista/">Foro Nueva Revista</a> con <strong>Alejandro Gándara</strong>. Nos ha hablado de su libro <a href="https://www.nuevarevista.net/alejandro-gandara-textos-robados-a-felicidad/"><em>Los textos robados a la felicidad</em></a>. La sesión ha tenido lugar en la Universidad Villanueva (Madrid).</p>

<p>Gándara ha hablado de la idea de producir sentido con el dolor y de la diferencia entre dolor y daño.</p>

<p>Ha rechazado que leer sea interpretar, como predicaba <a href="https://www.nuevarevista.net/tag/george-steiner/">George Steiner</a>.</p>

<p>Se ha pronunciado contra la noción de <strong>felicidad</strong> reinante hoy día y ha ido a la palabra griega equivalente para subrayar que ser feliz es solo dar sentido a nuestra vida, aceptar lo bueno y lo malo, la vida mortal y lo mucho que no sabemos de esa vida mortal, y con todo ello «producir sentido» hasta de lo peor.</p>

<p>Ha explicado qué quería decir con el título de su libro («Textos <em>robados</em> a la felicidad»). Entre <em>los robos</em> ha mencionado que la «Biblia estuvo en el índice de los libros prohibidos hasta el siglo XVII». También ha denunciado la tendencia a no leer los originales en otros campos, sino las interpretaciones, a veces «alucinantes». Entre las muestras de esas interpretaciones alucinantes ha citado la <em>Parábola de los talentos</em> («¿Con que sabías que siego donde no siembro y recogo donde no esparzo?» <a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/nuevo-testamento-mateo/">Mt 25,26</a>). Y a Sigmund Freud y su hermenéutica de Edipo.</p>

<p>De la <em>Parábola de los talentos</em> ha declarado que es el texto más interpretado de la historia.</p>

<p>De Freud ha valorado que al menos escuchaba a sus pacientes, algo que ya no se practica.</p>

<p>De la <em>Parábola de los talentos</em> ha rescatado que hay que producir con lo que se sabe. Por ejemplo, escribiendo y no abandonando el pensamiento en uno mismo hasta que muera.</p>

<p>Ante la desgracia, hay que «saber aguantar». Ante la supuesta infelicidad, hay que «saber aguantar». «Todo fluye», equivalente al «todo pasa» de Machado. Hoy, si se profundiza, se comprueba que «se confunde la felicidad con el control», ha añadido. No se quiere ser feliz: se quiere tener todo controlado. Algo que es imposible por definición.</p>

<h4 id="réplica-crítica">Réplica crítica</h4>

<p>Lotrives piensa que Gándara tiene bastante razón cuando habla de la confusión entre felicidad y control, cuando da importancia a la búsqueda de sentido, aunque Lotrives no busca el sentido como él.</p>

<p>Lotrives piensa también, y así se lo ha dicho a Gándara durante el foro, en un debate abierto, de guante blanco, y tratando de aportar argumentos, que Gándara se equivoca en su visión de lectura, relectura e interpretación de textos. Estos han sido sus contraargumentos:</p>

<p>—No tendría sentido, llevado al extremo, leer literatura rusa o china, porque normalmente un español no sabe nada ni de ruso ni de chino.</p>

<p>—Lotrives ha conocido hoy a Gándara. Le ha dicho que Gándara, por su forma de pensar, lo estaba interpretando a él, sin conocerlo de verdad a fondo, y al revés, Lotrives estaba interpretando a Gándara, sin conocerlo más que de hoy.</p>

<p>—Un texto bien anotado e interpretado es mejor que el solo texto. Es muy difícil que alguien sin una buena exégesis sepa que tiene mucha carga, por ejemplo, el gesto de que Jesucristo se sentara antes de empezar el discurso sobre las bienaventuranzas.</p>

<p>—El primer y más importante escalón de la interpretación es el literal. Pero lo literal sin el contexto sirve de poco. Los textos dicen solo en su contexto. Hay más interpretaciones, y todas apropiadas si se practican adecuadamente: alegóricas, místicas, éticas, tipológicas, por ejemplo. Eso no impide que a veces se realicen interpretaciones desde deficientes hasta repugnantes. Sin embargo, la verdad existe.</p>

<p>Además, ya fuera del debate:</p>

<p>—La Iglesia católica lo que hizo fue <a href="https://www.newadvent.org/cathen/03519d.htm">restringir</a> la lectura y posesión de traducciones vernáculas de la Biblia. El Concilio de Trento declaró la Vulgata (en latín) como texto auténtico. Es algo muy diferente que lo declarado por Gándara.</p>

<p>—Lotrives no ha podido confirmar con otras fuentes que la <em>Parábola de los talentos</em> sea el texto más interpretado de la historia.</p>

<p>Lotrives, Madrid, 15 de abril de 2026</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Alejandro Gándara" /><category term="Felicidad" /><category term="Interpretación" /><category term="George Steiner" /><category term="Sigmund Freud" /><category term="Biblia" /><summary type="html"><![CDATA[Alejandro Gándara ha explicado el trasunto de su libro «Los textos robados a la felicidad» en el Foro Nueva Revista.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/alejandro-gandara-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/alejandro-gandara-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Donald Trump insulta a León XIV. La deriva alarmante de los EE. UU.</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/13/trump-papa-leon-14/" rel="alternate" type="text/html" title="Donald Trump insulta a León XIV. La deriva alarmante de los EE. UU." /><published>2026-04-13T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-13T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/13/trump-papa-leon-14</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/13/trump-papa-leon-14/"><![CDATA[<p><a title="Giorgio Galeotti, CC BY 4.0 &lt;https://creativecommons.org/licenses/by/4.0&gt;, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Vatican_Sunset_-_Rome,_Italy_-_Easter_2008.jpg"><img width="960" alt="Vatican Sunset - Rome, Italy - Easter 2008" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9e/Vatican_Sunset_-_Rome%2C_Italy_-_Easter_2008.jpg/960px-Vatican_Sunset_-_Rome%2C_Italy_-_Easter_2008.jpg" /></a></p>

<h4 id="sábado-11-de-abril-de-2026">Sábado, 11 de abril de 2026</h4>

<p>El papa <strong>León XIV</strong> <a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/events/event.dir.html/content/vaticanevents/es/2026/4/11/rosario-pace.html">ora por la paz</a>, en un acto litúrgico que incluye el rezo del Santo Rosario y que se celebra en la Basílica de San Pedro.</p>

<h4 id="domingo-12-de-abril-de-2026-domingo-de-la-divina-misericordia">Domingo, 12 de abril de 2026. Domingo de la Divina Misericordia</h4>

<p><strong>Escena 1</strong></p>

<p>El sumo pontífice se dirige a los aproximadamente 18.000 fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, tras el rezo del Regina Caeli, con un mensaje especial. Mencionando al pueblo libanés, <a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/angelus/2026/documents/20260412-regina-caeli.html">proclama</a>:</p>

<p>«El principio de humanidad inscrito en la conciencia de cada persona, reconocido en las leyes internacionales, conlleva la obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra».</p>

<p>El papa hace un llamamiento «a las partes en conflicto» para que cese el fuego y busquen «con urgencia una solución pacífica».</p>

<p><strong>Escena 2</strong></p>

<p>La cadena de televisión estadounidense CBS emite este mismo domingo el programa <a href="https://www.cbsnews.com/news/pope-leo-iran-war-mass-deportation-statements-inspire-american-cardinals-60-minutes-transcript/"><em>60 Minutes</em></a> en el que intervienen tres prelados estadounidendes. 
Uno de ellos, el cardenal <strong>Robert McElroy</strong>, arzobispo de Washington D. C., declara:</p>

<p>«Según la doctrina católica, esta no es una guerra justa. La fe católica nos enseña que existen ciertos prerrequisitos para una guerra justa. No se pueden perseguir diversas metas a la vez. Es necesario tener un objetivo claro, que es restaurar la justicia y la paz. Así es».</p>

<p>Un poco más adelante, añade:</p>

<p>«Hemos elegido meternos en la guerra y pienso que esa decisión es parte de una intención más amplia de los Estados Unidos que resulta preocupante. Vemos ante nosotros la posibilidad de una guerra detrás de otra y detrás otra».</p>

<h4 id="lunes-13-de-abril-de-2026">Lunes, 13 de abril de 2026</h4>

<p><strong>Escena 3</strong></p>

<p>El presidente de los Estados Unidos, <strong>Donald Trump</strong>, en Truth, su red social, lanza el siguiente texto:</p>

<p>«El Papa León es débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior. Habla del ‘miedo’ a la Administración Trump, pero no menciona el miedo que la Iglesia católica y todas las demás organizaciones cristianas sintieron durante el covid, cuando arrestaban a sacerdortes, a celebrantes y a quien fuera por asistir a oficios litúrgicos, incluso al aire libre y manteniendo la distancia de seguridad. Me cae mucho mejor su hermano Louis que él, porque Louis es un auténtico seguidor de MAGA [Make America Great Again: ‘Haz a Estados Unidos grande otra vez’]. ¡Él lo entiende, y León no!. No quiero un papa que piense que está bien que Irán tenga armas nucleares. No quiero un papa que piense que es terrible que Estados Unidos atacara a Venezuela, un país que enviaba enormes cantidades de drogas a Estados Unidos y, peor aún, que liberaba a asesinos, narcotraficantes y criminales en nuestro país. Y no quiero a un papa que critica al presidente de los Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente lo anunciado que haría cuando me eligieron, por una aplastante mayoría, estableciendo cifras récord contra la delincuencia y creando el mejor mercado de valores de la historia. León debería estar agradecido porque, como todos saben, fue una sorpresa mayúscula. No estaba en ninguna lista de papables, y la Iglesia lo eligió solo porque era estadounidense y pensaron que esa sería la mejor manera de lidiar con el presidente Donald J. Trump. Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano. Desafortunadamente, la debilidad de León contra el crimen y contra las armas nucleares no me agrada, ni tampoco el hecho de que se reúna con simpatizantes de Obama como David Axelrod, un perdedor de la izquierda, que es uno de los que querían que arrestaran a feligreses y clérigos. León debería enmendar su papel como papa, usar el sentido común, dejar de complacer a la izquierda radical y concentrarse en ser un gran papa, no un político. ¡Le está haciendo mucho daño y, más importante, está haciendo daño a la Iglesia católica! Presidente Donald J. Trump».</p>

<p><a href="https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/116394704213456431">El texto original en inglés</a> de <strong>Donald Trump</strong> va todo seguido como arriba en la traducción, sin puntos y aparte.</p>

<p><strong>Escena 4</strong></p>

<p>En respuesta a la publicación de Trump en su red social, <strong>Antonio Spadaro</strong>, subsecretario del Dicasterio de Cultura y Educación del Vaticano, afirma, citado por el <a href="https://www.ft.com/content/5cfc03ff-6966-46fd-a62f-01b2452402dc?segmentId=b0d7e653-3467-12ab-c0f0-77e4424cdb4c&amp;syn-25a6b1a6=1">Financial Times</a>, que las palabras del presidente de los Estados Unidos reflejan su «impotencia» ante las críticas del Vaticano a la guerra. «El ataque es una declaración de impotencia», porque «cuando el poder político se vuelve contra una voz moral, suele ser porque no puede contenerla».</p>

<p><strong>Escena 5</strong></p>

<p>En el avión, durante el vuelo a Argelia, León XVI <a href="https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-04/el-papa-en-el-avion-no-soy-un-politico-hablo-del-evangelio.html">afirma</a>:</p>

<p>«No considero mi papel como el de un político, no soy un político, no quiero entrar en un debate con él [Donald Trump]. No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo. Sigo alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor».</p>

<p>El mensaje del pape es «siempre el mismo: la paz. Lo digo para todos los dirigentes del mundo, no solo para él: intentemos acabar con las guerras y promover la paz y la reconciliación».</p>

<p>A una periodista estadounidense, que le insiste sobre su reacción al tuit de Trump, el Papa responde:</p>

<p>«No le tengo miedo a la Administración Trump. Seguiré hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, por el que trabaja la Iglesia. No somos políticos, no miramos la política exterior con la misma perspectiva. Pero creemos en el mensaje del Evangelio como constructores de paz».</p>

<hr />

<p>Véase también <a href="https://lotrives.github.io/2026/04/08/berlin-1-enero-1938/#:~:text=Pasado,%20presente%20y%20futuro">este apartado</a> del artículo «Berlín, 1 de enero de 1938 como metáfora de nuestro tiempo».</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Atardecer en el Vaticano. Pascua de 2008. Foto: © Giorgio Galeotti. CC BY 4.0. <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Vatican_Sunset_-_Rome,_Italy_-_Easter_2008.jpg&amp;oldid=1050071259">Wikimedia Commons</a>.</p>

<p>Traducciones de Lotrives.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Donald Trump" /><category term="León XIV" /><category term="Robert McElroy" /><summary type="html"><![CDATA[Según Donald Trump, León debería «enmendar su papel como papa», «usar el sentido común», y «dejar de complacer a la izquierda radical».]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9e/Vatican_Sunset_-_Rome%2C_Italy_-_Easter_2008.jpg/960px-Vatican_Sunset_-_Rome%2C_Italy_-_Easter_2008.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9e/Vatican_Sunset_-_Rome%2C_Italy_-_Easter_2008.jpg/960px-Vatican_Sunset_-_Rome%2C_Italy_-_Easter_2008.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Berlín, 1 de enero de 1938, como metáfora de la actualidad</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/08/berlin-1-enero-1938/" rel="alternate" type="text/html" title="Berlín, 1 de enero de 1938, como metáfora de la actualidad" /><published>2026-04-08T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-08T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/08/berlin-1-enero-1938</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/08/berlin-1-enero-1938/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/berlin-1938-portada.webp" alt="Berlín, Hardenbergstraße, 1 de enero de 1938. Fotografía de Willem van de Poll. Nationaal Archief de los Países Bajos, NL-HaNA 2.24.14.02 0 191-0463." /></p>

<p>Estimada Martina:</p>

<p>La foto que ves es del 1 de enero de 1938: arriba, recortada y debajo en la versión completa.</p>

<p>Adolf Hitler se hizo con el poder en Alemania el 30 de enero de 1933. Se puede leer «Adolf-Hitler-Platz» (Plaza de Adolf Hitler) en la última línea de la parte baja de la foto, si te fijas.</p>

<p>La imagen forma parte de un reportaje sobre Berlín del fotógrafo holandés <strong>Willem van de Poll</strong> (1895–1970). Actualmente es propiedad del Archivo Nacional de los Países Bajos (<em>Nationaal Archief</em>), que permite su reproducción.<sup id="fnref:1" role="doc-noteref"><a href="#fn:1" class="footnote" rel="footnote">1</a></sup></p>

<p>La «U» tan prominente en primer plano abrevia <em>U-Bahn</em>, <em>Untergrundbahn</em> (Metro, en alemán). Debajo se observa una tira de iluminación fluorescente y la señalización de direcciones, con la Adolf-Hitler-Platz (hoy Theodor-Heuss-Platz) al final.</p>

<p>La estación de la foto es la <strong>U-Bahn Zoologischer Garten</strong>, entrada desde la Hardenbergstraße.<sup id="fnref:2" role="doc-noteref"><a href="#fn:2" class="footnote" rel="footnote">2</a></sup></p>

<p>Al fondo, el edificio más llamativo es el que alberga el cine <strong>Ufa-Palast am Zoo</strong> (Hardenbergstraße, 29), de estilo neorrománico, contruido en 1905–1907 por el arquitecto Carl Gause y destinado a pabellón de exposiciones. El cine,  propiedad de la empresa Ufa (<em>Universum Filmaktiengesellschaft</em>, Sociedad Anónima de Cine Universum), se inauguró el 18 de septiembre de 1919 con la cinta <em>Madame Dubarry</em>, de <strong>Ernst Lubitsch</strong>.<sup id="fnref:3" role="doc-noteref"><a href="#fn:3" class="footnote" rel="footnote">3</a></sup> En la foto de Willem van de Poll se distinguen el contorno triangular del tejado delineado con tubos de neón, el nombre del local en letras luminosas y un gran retrato fotográfico enmarcado en la fachada, probablemente el de algún artista que actuaba en el local.</p>

<p>En el mismo complejo, las <strong>Wilhelmshallen</strong>, que daban nombre al conjunto arquitectónico, se alojaba también el <strong>Café Wilhelmshallen</strong>,<sup id="fnref:4" role="doc-noteref"><a href="#fn:4" class="footnote" rel="footnote">4</a></sup> cuyos arcos en fila crean en la fotografía un efecto de profundidad visual.</p>

<p>Las farolas de la calle, de tipo clásico berlinés, con brazo curvo, proyectan conos de luz que se dispersan en la niebla invernal. Se aprecian varios automóviles aparcados frente al Ufa-Palast, modelos de los años treinta.</p>

<p>Como técnica fotográfica, Willem van de Poll utiliza un encuadre en perspectiva diagonal: el poste del Metro actúa como marco arquitectónico que conduce la mirada hacia el fondo iluminado.</p>

<p><img src="/assets/images/berlin-1938.webp" alt="Berlín, Hardenbergstraße, 1 de enero de 1938. Fotografía de Willem van de Poll. Nationaal Archief de los Países Bajos, NL-HaNA 2.24.14.02 0 191-0463." /></p>

<h3 id="pasado-presente-y-futuro">Pasado, presente y futuro</h3>

<p>Tantas vidas, toda esa belleza y muchas otras fueron destruidas durante la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong>, una inmensa tragedia que nadie se esperaba el 1 de enero de 1938, pero que Hitler se encargó de poner en marcha. En concreto, el Ufa-Palast am Zoo quedó demolido en un bombardeo aliado el 23 de noviembre de 1943. En Berlín, en 1945, no quedó piedra sobre piedra.</p>

<p>Martina, estoy leyendo un libro de <strong>Ray Dalio</strong>:</p>

<p>Dalio, Ray. (2026). <em>Cómo quiebran los países. El gran ciclo de la deuda</em>. Traducción de Javier Guerrero. Ediciones Deusto.</p>

<p>No lo dice así, pero es casi como si lo dijera. <strong>Dalio da a entender que Donald Trump y compañía (con aliados en diversos países y continentes) están repitiendo la historia de Adolf Hitler y compañía</strong>. No en el sentido de que Trump sea como Hitler, sino significando que los resultados (guerras y destrucción) serán los mismos.</p>

<p>¿Nos hallamos al final de la época que comenzó en 1945, como indica Dalio? No sé si hacer las maletas e instalarme en Australia, ahora que no es demasiado tarde. Australia por decir algo. Sé que ya no hay paraísos tranquilos en ningún lugar.</p>

<p>Las dos imágenes que siguen muestran la Hardenbergstraße y el entorno del Zoo en 1926 y en 1906. Si cliqueas sobre ellas, Martina, te llevan al original de donde las he sacado, y verás que son de dominio público. Te envío un saludo cordial.</p>

<p><a title="Willy Pragher, CC BY 3.0 &lt;https://creativecommons.org/licenses/by/3.0&gt;, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Berlin_Hardenbergstra%C3%9Fe_001521.jpg"><img width="960" alt="Berlin Hardenbergstraße 001521" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/e9/Berlin_Hardenbergstra%C3%9Fe_001521.jpg/960px-Berlin_Hardenbergstra%C3%9Fe_001521.jpg" /></a></p>

<p><a title="Ungenannt, Public domain, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Berlin-Charlottenburg_Postkarte_026.jpg"><img width="960" alt="Berlin-Charlottenburg Postkarte 026" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d0/Berlin-Charlottenburg_Postkarte_026.jpg/960px-Berlin-Charlottenburg_Postkarte_026.jpg" /></a></p>

<h4 id="notas">Notas</h4>

<div class="footnotes" role="doc-endnotes">
  <ol>
    <li id="fn:1" role="doc-endnote">
      <p>Poll, W. van de. (1938, 1 de enero). <em>Berlijn. Nachtopname van de Hardenbergstrasse met een toegang tot de U-bahnhalte Zoologische Garten en het feestelijk verlichte cafe-restaurant Wilhelmshallen met de Ufa-bioscoop Palast am Zoo</em> («Toma nocturna de la Hardenbergstrasse. Se distinguen el acceso a la estación de U-Bahn Zoologischer Garten, el café-restaurante Wilhelmshallen, iluminado festivamente, y el cine Ufa Palast am Zoo»)[Fotografía, NL-HaNA 2.24.14.02 0 191-0463]. Nationaal Archief (Países Bajos). <a href="https://www.nationaalarchief.nl/onderzoeken/fotocollectie/aea29e6c-d0b4-102d-bcf8-003048976d84">https://www.nationaalarchief.nl/onderzoeken/fotocollectie/aea29e6c-d0b4-102d-bcf8-003048976d84</a> <a href="#fnref:1" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:2" role="doc-endnote">
      <p>Bahnhof Berlin Zoologischer Garten. (2026, 29 de marzo). En <em>Wikipedia, Die freie Enzyklopädie</em>. <a href="https://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Bahnhof_Berlin_Zoologischer_Garten&amp;oldid=265717739">https://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Bahnhof_Berlin_Zoologischer_Garten&amp;oldid=265717739</a> <a href="#fnref:2" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:3" role="doc-endnote">
      <p>Ufa-Palast am Zoo. (2026, 15 de febrero). En <em>Wikipedia, Die freie Enzyklopädie</em>. <a href="https://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Ufa-Palast_am_Zoo&amp;oldid=264290303">https://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Ufa-Palast_am_Zoo&amp;oldid=264290303</a> <a href="#fnref:3" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:4" role="doc-endnote">
      <p>Wilhelmshallen. (2025, 22 de febrero).En <em>Wikipedia, Die freie Enzyklopädie</em>. <a href="https://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Wilhelmshallen&amp;oldid=253570832">https://de.wikipedia.org/w/index.php?title=Wilhelmshallen&amp;oldid=253570832</a> <a href="#fnref:4" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
  </ol>
</div>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Berlín" /><category term="Ufa-Palast am Zoo" /><category term="Segunda Guerra Mundial" /><category term="Cine" /><category term="Ernst Lubitsch" /><category term="Adolf Hitler" /><category term="Ray Dalio" /><category term="Willem van de Poll" /><category term="Lecturas" /><category term="Metro" /><summary type="html"><![CDATA[Una fotografía del fotógrafo holandés Willem van de Poll, tomada en Berlín el 1 de enero de 1938, como metáfora de la actualidad.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/berlin-1938-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/berlin-1938-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">¿Qué son las humanidades?</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/07/que-son-las-humanidades/" rel="alternate" type="text/html" title="¿Qué son las humanidades?" /><published>2026-04-07T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-07T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/07/que-son-las-humanidades</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/07/que-son-las-humanidades/"><![CDATA[<p>El diccionario de la Real Academia ofrece cinco acepciones para la palabra <a href="https://dle.rae.es/humanismo?m=form">humanismo</a>:</p>
<ol>
  <li>«Cultivo o conocimiento de las letras humanas».</li>
  <li>«Movimiento renacentista que propugna el retorno a la cultura grecolatina como medio de restaurar los valores humanos».</li>
  <li>«Interés por los estudios filológicos y clásicos».</li>
  <li>«Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos».</li>
  <li>«Sistema de creencias centrado en el principio de que las necesidades de la sensibilidad y de la inteligencia humana pueden satisfacerse sin tener que aceptar la existencia de Dios y la predicación de las religiones».</li>
</ol>

<p><em>Humanismo</em> se relaciona con <em>humanidad</em> y humanidad significa <em>naturaleza humana</em>, <em>esencia</em> humana, <em>aquello</em> que hace al ser humano específicamente humano. ¿Pero qué es ese <em>aquello</em> que hace al ser humano, <em>humano</em>?</p>

<h3 id="mark-van-doren">Mark Van Doren</h3>

<p>Escribió <a href="https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Mark_Van_Doren&amp;oldid=1330367778">Mark Van Doren</a> (1894-1972) en su libro <em>Liberal Education</em>:</p>

<p>«Se ha afirmado que la educación recuperará su plena estatura humana cuando las humanidades, es decir, la literatura y la filosofía, vuelvan a ser dominantes. Si las humanidades no son otra cosa que el humanismo como lo hemos conocido, su dominio no será mejor que el del sombrero con cintas que se confunde con la cabeza. La educación prefiere ser dominada por la humanidad. El hombre es al mismo tiempo metafísico, filósofo, científico y poeta».<sup id="fnref:1" role="doc-noteref"><a href="#fn:1" class="footnote" rel="footnote">1</a></sup></p>

<p>No seremos <em>más humanos</em> por saber más griego y latín, nos indica Van Doren.</p>

<p>Seguimos con este sabio estadounidense:</p>

<p>«La educación clásica de hace un siglo merecía y recibió críticas. La educación que la sustituyó, reemplazando las disciplinas de latín, griego y matemáticas por una multitud de materias cuyas disciplinas no pueden ser nombradas, ha engañado, y recientemente ha recibido una crítica aún más dura. […]. Al querer “algo de todo”, se dice que no obtuvo “nada al final”».<sup id="fnref:2" role="doc-noteref"><a href="#fn:2" class="footnote" rel="footnote">2</a></sup></p>

<p>Ahora es como si señalara: cuidado, que aprender griego y latín puede ser mejor y más práctico que dedicarse al «pensamiento crítico» o al «aprender a aprender sin memorizar», por ejemplo.</p>

<h3 id="san-agustín">San Agustín</h3>

<p>En sus <em>Confesiones</em> escribió:</p>

<p>«Porque ¿qué cosa más miserable que un miserable que no tiene misericordia de sí mismo y llora la muerte de Dido, ocasionada por el amor a Eneas, y no llora, en cambio, su propia muerte que se ocasiona por no amarte a ti, oh Dios?».<sup id="fnref:3" role="doc-noteref"><a href="#fn:3" class="footnote" rel="footnote">3</a></sup></p>

<p>Virgilio, en <em>La Eneida</em> narra que Eneas engaña y abandona a Dido (Elisa de Tiro) en Cartago y zarpa hacia Italia en busca de una nueva patria. San Agustín advierte contra la vanidad en la literatura, que puede despistar al ser humano de lo importante.</p>

<p>Añade el santo de Hipona:</p>

<p>«Luego pecaba yo de niño, Dios mío, cuando anteponía en mi afición las fábulas vanas a los estudios provechosos o, mejor dicho, cuando detestaba estos y amaba aquellas. Y, ciertamente, “uno y uno, dos”; “dos y dos cuatro”, era para mí odiosa cantinela y delicioso el espectáculo de la vanidad: el caballo de madera, repleto de guerreros armados, el incendio de Troya […]».<sup id="fnref:4" role="doc-noteref"><a href="#fn:4" class="footnote" rel="footnote">4</a></sup></p>

<p>Hay pues, según san Agustín, estudios provechosos como las matemáticas, aunque no le gustaran, y otros que no. En el párrafo que sigue da pistas para saber lo que no va: intentar <em>seducir</em> con lo que sabemos, dejarnos <em>engañar</em> por lo que nos distrae, al albur de los <em>caprichos</em>:</p>

<p>«A lo largo de aquel período de nueve años —que abarca desde los diecinueve de mi edad hasta los veintiocho—, vivíamos seducidos y seduciendo, engañados y engañando, juguete de diversos apetitos; en público por la profesión de las disciplinas que llaman liberales y en secreto bajo falsa capa de religión».<sup id="fnref:5" role="doc-noteref"><a href="#fn:5" class="footnote" rel="footnote">5</a></sup></p>

<h3 id="catecismo-de-la-iglesia-católica">Catecismo de la Iglesia Católica</h3>

<p>« “Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación” (<a href="https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html">Gaudium et Spes</a> 22, 1). En Cristo, “imagen del Dios invisible” (Colosenses 1, 15; cf. 2 Corintios 4, 4), el hombre ha sido creado “a imagen y semejanza” del Creador. En Cristo, redentor y salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios (cf. <a href="https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html">Gaudium et Spes</a> 22, 2)». <sup id="fnref:6" role="doc-noteref"><a href="#fn:6" class="footnote" rel="footnote">6</a></sup></p>

<h3 id="conclusión">Conclusión</h3>
<p>La clave no es si estudiar, y con exclusión de otras materias, griego, latín, matemáticas, literatura, filosofía o programación. La clave es si aceptamos que Jesucristo es la medida de lo humano, el que «manifiesta el hombre al propio hombre». Si aceptamos que aquello que nos hace ser más humanos es intentar acercarnos a Jesucristo. Alguien puede reprocharme que he dado un salto en el vacío. Le pido que lea la acepción 5 de la palabra <em>humanismo</em> arriba dada.</p>
<h4 id="notas">Notas</h4>

<div class="footnotes" role="doc-endnotes">
  <ol>
    <li id="fn:1" role="doc-endnote">
      <p>Doren, Mark Van. (1943). <em>Liberal Education</em>. Nueva York: Henry Holt &amp; Company, p. 57. <a href="#fnref:1" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:2" role="doc-endnote">
      <p><em>Ib</em>., p. 109. <a href="#fnref:2" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:3" role="doc-endnote">
      <p>San Agustín. (1995) [1970, 1.ª ed.]. <em>Confesiones</em>. Versión, introducción y notas de Francisco Montes de Oca. 11.ª ed. México: Editorial Porrúa. Libro I, capítulo 13, número 21, p. 12. <a href="#fnref:3" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:4" role="doc-endnote">
      <p><em>Ib</em>., I, 3, 22, p. 13. <a href="#fnref:4" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:5" role="doc-endnote">
      <p><em>Ib</em>., IV, 1, 1, p. 46. <a href="#fnref:5" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:6" role="doc-endnote">
      <p><em>Catecismo de la Iglesia Católica</em>. (1992). Madrid: Asociación de Editores del Catecismo, n. 1701. <a href="#fnref:6" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
  </ol>
</div>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="San Agustín" /><category term="Mark Van Doren" /><category term="Humanismo" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Puntos de vista de Mark Van Doren y de san Agustín sobre las humanidades, con un complemento del Catecismo de la Iglesia Católica.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/og-default.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/og-default.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Una niña y la vitamina D de sus muñecas</title><link href="https://lotrives.com/2026/04/05/nina-vitamina-d/" rel="alternate" type="text/html" title="Una niña y la vitamina D de sus muñecas" /><published>2026-04-05T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-05T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/04/05/nina-vitamina-d</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/04/05/nina-vitamina-d/"><![CDATA[<p>Madrid, 5 de abril de 2026.</p>

<p>—¿Vamos en coche? —pregunta una niña de unos tres años a su madre.</p>

<p>La niña pasea un carrito con dos muñecas por un bulevar madrileño. Es Domingo de Resurrección y las 12:15 de la mañana. Luce el sol.</p>

<p>—No, que a esos bebés les tiene que dar la vitamina D —contesta la madre.</p>

<p>—[Niña] ¿Qué es la vitamina D?</p>

<p>—[Madre] La vitamina del sol.</p>

<p>La madre es de tez morena, pelo castaño tirando a negro, guapa, alta, delgada, con gafas de sol que le cubren buena parte de la cara. Tendrá unos 40 años. Lleva una camisa vaquera sobre camiseta blanca y pantalones vaqueros.</p>

<p>Cuando la madre percibe que Lotrives ha oída la conversación sin pretenderlo, solo porque pasaba por allí, ella lo mira medio sonriendo y quizás pensando:</p>

<p>«Sí, lo he hecho muy bien; es lo que tenía que contestar a mi niña».</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Niños" /><summary type="html"><![CDATA[Conversación de una madre con su niña muy pequeña sobre la vitamina D.]]></summary></entry><entry><title type="html">Bigastro hasta 1910</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/31/bigastro/" rel="alternate" type="text/html" title="Bigastro hasta 1910" /><published>2026-03-31T00:00:00+02:00</published><updated>2026-03-31T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/31/bigastro</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/31/bigastro/"><![CDATA[<p>Orihuela, 31 de marzo de 2026.</p>

<p>Voy a la Biblioteca Pública <a href="https://www.bibliotecaspublicas.es/orihuela">Fernando de Loazes</a> y Archivo Histórico de Orihuela. En la sala de la hemeroteca consulto la vieja y venerable Enciclopedia Espasa-Calpe, en concreto esta voz:</p>

<p>Bigastro. (1991). En <em>Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana</em> (t. VIII, p. 817). Espasa-Calpe, S. A. [Edición consultada de 1991; obra originalmente publicada en 1910].</p>

<p>La entrada es breve. Dice:</p>

<p><strong>«BIGASTRO.</strong> <em>Geog. ant.</em> V. BEGASTRI.</p>

<p><strong>»BIGASTRO.</strong> <em>Geog.</em> Mun. de 394 edifs., con 1,499 habitantes (<em>bigastreños</em>), formado por el lugar de este nombre y 21 edifs. diseminados por el término. Corresponde á la prov. de Alicante, p. j. de Orihuela. Está sit. en una llanura á las márgenes del río Segura. Terreno fértil, que produce aceite, cáñamo, naranjas, cereales, lino, limones y fresas; fábricas de jabón. Dista 5 kms. de Orihuela, que es la estación más próxima. Se ha supuesto que allí existió la antigua <em>Begastri</em> ó <em>Bigastro</em>; en el siglo XVIII no era más que un conjunto de varios caseríos, que fueron donados al cabildo de Orihuela, lo que dió origen á la nueva población que se llamó <em>Lugar Nuevo de los Canónigos</em>, recibiendo después el nombre actual».</p>

<p>Las abreviaturas que aparecen ahí significan:
Geog. = Geografía / geográfico
ant. = antigua / antiguo
V. = véase
Mun. = municipio
edifs. = edificios
prov. = provincia
p. j. = partido judicial
sit. = situado / está situado
rio = río
kms. = kilómetros
ó = forma antigua de la conjunción o
á = forma antigua de la preposición a
dió = grafía antigua de dio</p>

<p>El artículo no está firmada por nadie y sobre el «conjunto de varios caseríos, que fueron donados al cabildo de Orihuela», una afirmación que merece cita, hablaremos más adelante.</p>

<p>Para saber aproximadamente cómo está Bigastro ahora, se puede consultar esa palabra en Wikipedia, <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Bigastro&amp;oldid=172407834">aquí</a>, o la propia web del <a href="https://bigastro.es">ayuntamiento</a>.</p>

<p>En la sala de la hemeroteca de la biblioteca de Orihuela, como corresponde, hay muchas revistas de todo tipo y bastantes diarios. También <em><a href="https://www.nuevarevista.net">Nueva Revista</a></em>. Observo a un oriolano con la fama de puño estrecho: acude allí todos los días a leer el periódico en papel y así ahorrarse unas pesetas.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Bigastro" /><category term="Orihuela" /><category term="Nueva Revista" /><summary type="html"><![CDATA[La voz Bigastro en la Enciclopedia Espasa-Calpe.]]></summary></entry><entry><title type="html">Himno del Colegio Santo Domingo de Orihuela</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/31/himno-colegio-santo-domingo-orihuela/" rel="alternate" type="text/html" title="Himno del Colegio Santo Domingo de Orihuela" /><published>2026-03-31T00:00:00+02:00</published><updated>2026-03-31T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/31/himno-colegio-santo-domingo-orihuela</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/31/himno-colegio-santo-domingo-orihuela/"><![CDATA[<p><a title="Zarateman, CC0, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo,_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg"><img width="960" alt="Orihuela - Colegio Diocesano de Santo Domingo, Claustro renacentista de la Universidad 05" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c8/Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo%2C_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg/960px-Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo%2C_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg" /></a></p>

<p>Orihuela, 31 de marzo de 2026.</p>

<p>Voy a la Biblioteca Pública <a href="https://www.bibliotecaspublicas.es/orihuela">Fernando de Loazes</a> y Archivo Histórico de Orihuela.</p>

<p>Estos días, del 27 de marzo al 20 de abril, se puede visitar la exposición <em>Teatro en la Biblioteca Sijé</em>.</p>

<p>Aquí descubro que el <strong>Colegio Santo Domingo</strong> disponía de un himno y que ese himno lo compusieron los jesuitas cuando esa orden religiosa dirigía el colegio, antes y después de la Guerra Civil. Lo transcribo.</p>

<p><a href="/assets/images/himno-del-colegio-partitura.webp" target="_blank">
  <img src="/assets/images/himno-del-colegio-partitura.webp" alt="Himno del Colegio Santo Domingo (Orihuela), partitura" />
</a></p>

<h3 id="letra-del-himno">Letra del himno.</h3>

<p>Letra: R. P. <strong>Lorenzo Salcedo</strong>, S. J.
Música del maestro <strong>Juan Just Bertrán</strong></p>

<h4 id="coro">Coro</h4>

<p>Bien hayas mil veces, Colegio querido,
Donde despertó
De su sueño mi mente de niño;
Y dentro del pecho
Latieron las fibras
Del más puro amor.
Que en el seno feliz de tus aulas
Mi infancia aprendió
A luchar con valor por mi Patria,
A amar a mis Padres,
Querer a la Virgen
Y a adorar a Dios.
Y con fe ante el altar de tu iglesia
Mi labio juró
Odio al vicio, cariño a la Ciencia,
Amor a las Artes,
Respeto a las leyes
Y guerra al error.</p>

<h4 id="estrofas">Estrofas</h4>

<p>Avanzando hacia la vega
Y arrimado a un peñascal,
Quien te mira, a dudar llega
Si eres casa solariega
O eres castillo feudal.</p>

<p>Nacen nido en tus aleros
Las cansadas golondrinas;
Y, a tu sombra, en tus oteros,
Triscan libres los corderos
En las horas vespertinas.</p>

<p>Y, cual feudo a tu hermosura, 
La Muela te presta sombra;
Los cáñamos, su frescura;
Y la vega del Segura
Extiende a tus pies su alfombra.</p>

<p>Los tupidos naranjales
Tu tibio ambiente embalsaman;
Te arrullan los palmerales;
Y a admirar tus ventanales
Verdes hiedras se encaraman.</p>

<p>Y aun hoy repiten los sones
De las pasadas disputas
Los artísticos florones
De tus regios artesones,
Chapiteles y volutas.</p>

<p>Cabe los muros escuetos
Do tu bandera tremola
Duermen seguros y quietos
De Teodomiro los nietos
Y las hijas de Armengola.</p>

<p>A alistarse en tus reales
Y a honrar tus nobles blasones
Hoy transponen tus umbrales
Y tus claustros señoriales
Las nuevas generaciones.</p>

<p>Que tras tus gratos aromas
Y en busca de tus caricias
Vienen por valles y lomas, 
Cual bandada de palomas, 
De la infancia las primicias.</p>

<p>Tú de mi vida en la historía
Serás el rico florón;
Y ofrendarán a tu gloría
Sus recuerdos mi memoria;
Sus fibras, mi corazón.</p>

<p><a href="/assets/images/himno-del-colegio-letra.webp" target="_blank">
  <img src="/assets/images/himno-del-colegio-letra.webp" alt="Himno del Colegio Santo Domingo (Orihuela), letra" />
</a></p>

<hr />

<p>Fotos del himno: © José Manuel Grau Navarro</p>

<p>Crédito de la imagen de portada: Colegio Diocesano Santo Domingo (Orihuela). Claustro renacentista de la Universidad. 13 de octubre de 2019. Foto: © Zarateman. CC0 1.0, vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo,_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg&amp;oldid=718484897">Wikimedia Commons</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Colegio Santo Domingo de Orihuela" /><category term="Orihuela" /><summary type="html"><![CDATA[Letra y música del himno del Colegio Santo Domingo de Orihuela.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c8/Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo%2C_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg/960px-Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo%2C_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c8/Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo%2C_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg/960px-Orihuela_-_Colegio_Diocesano_de_Santo_Domingo%2C_Claustro_renacentista_de_la_Universidad_05.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">La lápida funeraria de Antonio Sánchez del Castellar</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/31/lapida-funeraria-antonio-sanchez-castellar-catedral-orihuela/" rel="alternate" type="text/html" title="La lápida funeraria de Antonio Sánchez del Castellar" /><published>2026-03-31T00:00:00+02:00</published><updated>2026-03-31T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/31/lapida-funeraria-antonio-sanchez-castellar-catedral-orihuela</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/31/lapida-funeraria-antonio-sanchez-castellar-catedral-orihuela/"><![CDATA[<p>Orihuela, martes, 31 de marzo de 2026.</p>

<p>Visito la <a href="https://catedraldeorihuela.com">catedral de Orihuela</a>.</p>

<p><img src="/assets/images/catedral-orihuela-reja.webp" alt="Reja renacentista de la catedral de Orihuela" /></p>

<h3 id="orihuela-y-la-corona-de-aragón">Orihuela y la corona de Aragón</h3>

<p>Leo en sus paneles descriptivos que «su construcción se inició a finales del siglo XIII sobre restos visigodos e hispano-árabes. En 1281, Alfonso X el Sabio estableció que la iglesia del Salvador debía ser la mayor de la villa teniendo primacía sobre las otras dos parroquias de Orihuela, las iglesias de las Santas Justa y Rufina y Santiago Apóstol».</p>

<p>Aunque en un primer momento Orihuela perteneció a Castilla, «pasó definitivamente a la <strong>Corona aragonesa en 1304</strong>, tras el tratado arbitral de Torrellas». En 1510, <strong>el papa Julio II</strong> decretó la elevación al «rango catedralicio de la Colegiata del Salvador, la creación del Obispado de Orihuela y su unión canónica con el de Cartagena bajo la autoridad de un solo Obispo». El altar mayor fue construido durante el primer cuarto del siglo XVI. «Destaca su bóveda estrellada, con multitud de nervios donde aparecen tallados numerosos escudos de la Corona de Aragón».</p>

<h3 id="lápida-de-antonio-sánchez-del-castellar-texto-latino">Lápida de Antonio Sánchez del Castellar. Texto latino</h3>

<p>En el acceso a <strong>la capilla de la Comunión</strong>, justo detrás del presbiterio, destaca una magnífica reja gótica. Dentro, en una pared, se halla la lápida funeraria de don <strong>Antonio Sánchez del Castellar</strong>. Transcripo la inscripción en latín de esa piedra de mármol y añado una posible traducción de Lotrives al castellano, bastante literal:</p>

<p>D.O.M. HIC IACET ILLUSTRISSIMVS ET REVERENDISSIMVS D. D. ANTONIVS SANCHEZ DEL CASTELLAR, VAL[ENTIAE] NATVS, ANNO MDCXXIII, IVRISPRVDENTIAE SPLENDORE MAXIME ENITVIT; INTER VARIA QVAE OBIVIT MVNERA ET MVNIA ALEXANDRVM VII REGIS CATHOL. IVSSV IMMACVLATAE DEIPARAE CVLTVM EXOPTANS PATRONVS ADIVIT; EPISCOPALI MVNERE IAM MATVRVS ORCELLIS ANTISTES INGREDITVR VI KAL. NOVEMB. MDCLXXVI; OBIIT ORCELLI IX KAL. SEPTEMB. MDCC. AT VIRTVTVM OMNIVM, PRAESERTIM LARGITATIS PROFVSAE IN PAVPERES, FAMA SVPERSTES.</p>

<p><img src="/assets/images/catedral-orihuela-lapida-antonio-sanchez.webp" alt="Lápida de Antonio Sánchez del Castellar en la capilla de la Comunión de la catedral de Orihuela" /></p>

<p><em>A Dios óptimo máximo. Aquí yace el ilustrísimo y reverendísimo señor don Antonio Sánchez del Castellar, doctor en Derecho, nacido en Valencia en el año 1623, sobresalió extraordinariamente en la jurisprudencia; entre los varios cargos y funciones que desempeñó, acudió como defensor a Alejandro VII, por mandato del rey católico, para interceder por [anhelando] el culto de la Inmaculada Madre de Dios; ya maduro para el cargo episcopal, entra como obispo en Orihuela el sexto día antes de las calendas de noviembre de 1676; murió en Orihuela el noveno día antes de las calendas de septiembre de 1700. Pero sobrevive la fama de todas sus virtudes, especialmente la de su largueza derramada sobre los pobres.</em></p>

<p>Aclaraciones: 
<strong>D. O. M</strong>. es la abreviatura de <em>Deo Optimo Maximo</em>, que en castellano es <em>A Dios óptimo máximo</em>. <strong>D. D.</strong>, en este contexto, es la abreviatura del título académico latino «Doctor Decretorum», el título universitario medieval equivalente a doctor en Derecho Canónico. Los <em>Decreta</em> eran la recopilación de derecho canónico de Graciano. Era uno de los grados académicos más prestigiosos de la época. <strong>KAL</strong>. es Kalendae / calendas,el primer día del mes en el cómputo romano. VI Kal. Novemb. MDCLXXVI corresponde al 27 de octubre de 1676 y IX Kal. Septemb. MDCC al 24 de agosto de 1700.</p>

<h3 id="la-lucha-a-favor-del-dogma-de-la-purísima">La lucha a favor del dogma de la Purísima</h3>

<p>Pío IX proclamó en 1854 el dogma de la Inmaculada Concepción de María, mediante la bula <em><a href="https://www.vatican.va/content/pius-ix/it/documents/18541208-costituzione-apostolica-ineffabilis-deus.html">Ineffabilis</a></em>. En ella, cita a Alejandro VII con esas palabras: «Alejandro VII, nuestro predecesor, expresó el verdadero pensamiento de la Iglesia. Declaró: “La devoción de los fieles hacia la Santísima Virgen María es ciertamente antigua, pues sostienen que su alma, desde el primer instante de su creación y de su infusión en el cuerpo, por una gracia y privilegio especial de Dios, en vista de los méritos de Jesucristo, su Hijo y Redentor del género humano, fue preservada libre de toda mancha de pecado original; y en este sentido celebran solemnemente la fiesta de su concepción”».</p>

<p>Con este Alejandro habló nuestro querido don Antonio Sánchez del Castellar.</p>

<h4 id="créditos-de-las-fotos">Créditos de las fotos</h4>

<p>Imagen de cabecera: Reja del altar mayor de la catedral de Orihuela. Foto: © José Manuel Grau Navarro.</p>

<p>Imagen dentro del cuerpo: Lápida de Antonio Sánchez del Castellar, en la capilla de la Comunión de la catedral de Orihuela. Foto: © José Manuel Grau Navarro.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Catedral de Orihuela" /><category term="Orihuela" /><summary type="html"><![CDATA[Visita a la Santa Iglesia Catedral de El Salvador y Santa María de Orihuela. Transcripción y traducción de la lápida de Antonio Sánchez del Castellar. Su trabajo a favor del dogma de la Inmaculada Concepción de María.]]></summary></entry><entry><title type="html">La inscripción laudatoria a Miguel Molsos en la catedral de Orihuela</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/31/miguel-molsos-inscripcion-laudatoria-catedral-orihuela/" rel="alternate" type="text/html" title="La inscripción laudatoria a Miguel Molsos en la catedral de Orihuela" /><published>2026-03-31T00:00:00+02:00</published><updated>2026-03-31T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/31/miguel-molsos-inscripcion-laudatoria-catedral-orihuela</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/31/miguel-molsos-inscripcion-laudatoria-catedral-orihuela/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/molsos-catedral-orihuela-portada.webp" alt="Estatua orante de Miguel Molsos en la catedral de Orihuela" /></p>

<p>Orihuela, martes, 31 de marzo de 2026. En la <a href="https://catedraldeorihuela.com">catedral de Orihuela</a>, en <strong>la capilla de la Comunión</strong>, nada más entrar a la izquierda, destaca una escultura de <strong>Miguel Molsos</strong>. He visto el apellido escrito a veces también así: <strong>Molsós</strong>.</p>

<p>Molsos o Molsós ora de rodillas con las manos juntas y hacia arriba, en actitud piadosa. A su derecha ha dejado el bonete, que en mi fotografía en parte lo tapa un jarrón azul de vidrio con paniculatas. Obsérvese el tratamiento de los pliegues del ropaje. Un arco de medio punto enmarca la hornacina.</p>

<h3 id="inscripción">Inscripción</h3>

<p>Transcribo y traduzco la dedicatoria en latín debajo de la hornacina de Molsos:</p>

<p>D. O. M.
M.LI [MICHAELI] MOLSSOS D. D. OPPIDI AYORAE MARTINI PP.
V. CAPELLANO ROTAE AUDITORI ET P.º [PRIMO] PRAEPOSITO
ORIOLAE CUIUS OPERA ECLESIA HAEC ERECTA
FUIT IN COLLEGIATA ANNO 1413.</p>

<p><em>«A Miguel Molsos, capellán del papa Martín V, doctor en Derecho, del pueblo de Ayora, auditor de la Rota y primer prepósito de Orihuela, por cuya obra esta iglesia fue erigida como colegiata en el año 1413».</em></p>

<p>Aclaraciones lingüísticas:</p>

<p><strong>D. O. M.</strong> es la abreviatura de <em>Deo Optimo Maximo</em>, que significa literalmente <em>A Dios óptimo máximo</em> [es decir: «Dedicado a Dios, el mejor y el más grande»]. <strong>D. D.</strong>, en este contexto, es la abreviatura del título académico latino <a href="https://www.newadvent.org/cathen/05072b.htm">doctor decretorum</a>, el título universitario medieval equivalente a doctor en Derecho Canónico.</p>

<p><img src="/assets/images/molsos-catedral-orihuela.webp" alt="Estatua orante de Miguel Molsos en la catedral de Orihuela" /></p>

<h3 id="trama-histórica">Trama histórica</h3>

<p>En <a href="https://www.diocesisoa.org/sites/diocesisoa.org/files/nodis/NODI_637.pdf">Noticias Diocesanas</a> N.º 637 (10 de agosto-13 de septiembre de 2025), p. 15, escribe <strong>Mariano Cecilia Espinosa</strong> que Miguel Molsos fue «una figura clave en la Iglesia de su tiempo y principal impulsor de la segregación eclesiástica de Orihuela, por entonces dependiente de la diócesis de Cartagena». Fue «<strong>datario del papa Benedicto XIII</strong>», <strong>Pedro de Luna</strong>, quien, a su petición, «erigió en colegiata la iglesia del Salvador de Orihuela, paso previo e indispensable para su erección en catedral. Participó activamente en las conferencias de Morella y Perpiñán, y en los concilios de Basilea y Constanza».</p>

<p>Al considerar que Benedicto XIII se negaba a poner fin al Cisma de Occidente, «Molsós rompió con él y apoyó al <strong>papa Martín V</strong>, quien le requirió en Roma para ser nombrado capellán, consejero privado y auditor de la Rota». En 1419, volvió a España «con una bula que instituía un vicariato general en Orihuela, independiente del obispado de Cartagena, una decisión muy controvertida que fue revocada tras su muerte por la curia murciana».</p>

<h3 id="su-escultura">Su escultura</h3>

<p>Señala Mariano Cecilia Espinosa que en memoria de los «múltiples beneficios logrados por Molsos para la Iglesia de Orihuela, se le erigió en la capilla del Santísimo Sacramento una <strong>estatua orante de mármol de Carrara</strong>», con la inscripción laudatoria que hemos visto.</p>

<p>«La cabeza original y las manos fueron mutiladas durante <strong>la Guerra Civil española</strong> y, posteriormente, reconstruidas por el escultor Ramón Cuenca Santo. Una antigua fotografía de Antonio Passaporte realizada entre 1927 y 1936 nos muestra cómo era la apariencia original de la obra, una interesante pieza escultórica realizada en los albores del renacimiento», señala Cecilia Espinosa.</p>

<hr />

<p><em>Crédito de imagen: Estatua orante de Miguel Molsos en la catedral de Orihuela. Foto: © José Manuel Grau Navarro.</em></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Catedral de Orihuela" /><category term="Orihuela" /><summary type="html"><![CDATA[Transcripción en latín y traducción al castellano de la dedicatoria a Miguel Molsos, primer pavorde de la entonces colegiata de Orihuela, que se encuentra en la capilla de la Comunión de la catedral de Orihuela.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/molsos-catedral-orihuela-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/molsos-catedral-orihuela-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Tobarra, su fábrica de harinas y su antigua estación de ferrocarril. Recuerdos de dos generaciones</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/30/tobarra-fabrica-harinas/" rel="alternate" type="text/html" title="Tobarra, su fábrica de harinas y su antigua estación de ferrocarril. Recuerdos de dos generaciones" /><published>2026-03-30T00:00:00+02:00</published><updated>2026-03-30T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/30/tobarra-fabrica-harinas</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/30/tobarra-fabrica-harinas/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/tobarra-fabrica-harinas-portada.webp" alt="Antigua fábrica de harinas. Estación de ferrocarril de Tobarra. 30 de marzo de 2026" /></p>

<p>Durante bastantes años, cuando Lotrives, su mujer y sus tres hijos pequeños viajaban de Madrid a Orihuela en fines de semana y fiestas, en un Golf GT TDI verde, paraban frente a la antigua estación de ferrocarril de Tobarra, justo en el lugar de la imagen de arriba, que era parte de la <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=L%C3%ADnea_Chinchilla-Cartagena&amp;oldid=169990635">línea Chinchilla-Cartagena</a>. Su puesta en marcha en 1865, he leído en algún lugar, contribuyó al desarrollo económico de toda la región. Tobarra y Hellín fueron dos de las localidades más beneficiadas en la provincia de Albacete por ese motivo.</p>

<p>Lotrives pensaba que el edificio más prominente y alto que se estaba cayendo era el de viajeros de la vieja estación de Tobarra. Pero no. El central, el más bonito, acogía una fábrica de harinas que se beneficiaba de la cercanía de la estación. En la web Fundación de los Ferrocarriles Españoles, en el <a href="https://archivo.docutren.com/index.php/tobarra-estacion">expediente sobre Tobarra</a>, se puede leer: «Autorización a Vicente Carcelén Rodríguez de Vera para construir almacenes en terrenos de su propiedad entre los km 338,506 y 338,558, y para construir una fábrica de harinas entre los km 338,880 y 338,906 de la línea. - Incluye: Planos. (1916 abril 10/1929 noviembre 4)». Ese Vicente Carcelén es probablemente el Vicente Carcelén Rodríguez de Vera natural de Tobarra y que <a href="https://archivogeneral.carm.es/archivoGeneral/arg.detalle_documento?idDetalle=3141567&amp;pidSes=0#">estudió</a> en el Instituto Alfonso X El Sabio de Murcia entre 1890 y 1895.</p>

<p>Frente a la fábrica de harinas, cuando paraban en aquel lugar abandonado, tranquilo, Lotrives proponía a sus hijos, entre los cuatro y los ocho años, que lanzaran piedras, a ver quién llegaba más lejos, por los menos hasta la vía del tren, tirando desde la alambrada. Les divertía. No había nadie, no pasaba nadie y no suponía peligro para nadie.</p>

<p>Mientras los pequeños se esforzaban en superar el tiro rival y ganar, Lotrives miraba a la fábrica de harinas y pensaba en Auschwitz, quizás por la combinación de vías de tren y ruinas ante sus ojos. Pensaba también en los pueblos arrasados que los nazis dejaron en Polonia y en Ucrania, durante la Segunda Guerra Mundial. Pensaba que un cineasta como Steven Spielberg, si viera esa fábrica de harinas, se pondría de inmediato a rodar un película con ella como motivo central.</p>

<p><img src="/assets/images/tobarra-galibo.webp" alt="Gálibo junto a la fábrica de harinas. Estación de ferrrocarril de Tobarra, 30 de marzo de 2026." /></p>

<p>A la derecha de la fábrica de harinas se observa un gálibo, en el centro de la imagen de arriba. Es ese arco de hierro en forma de U al revés. Se colocaba en las estaciones para comprobar que un vagón, con su carga, podía circular por túneles y bajo los pasos elevados sin chocarse. A Lotrives el gálibo le traía a la cabeza la imagen de polacos ahorcados por los nazis en las calles de Varsovia, durante la Segunda Guerra Mundial.</p>

<p>¿Habría que evitar que un edificio como la fábrica de harinas se cayera? ¿Quién se debería hacer cargo de los gastos de renovación y mantenimiento? Son las preguntas de siempre y de no fácil respuesta. Pero cuando pasan las décadas, los siglos, sí que sabemos apreciar los pueblos y ciudades que aciertan en la conservación de su patrimonio y los que no. Esperemos que Tobarra reaccione.</p>

<p>Hoy, en una viaje de Orihuela a Madrid, y a Orihuela hacía mucho tiempo que la familia no volvía, aquellos niños, ahora jóvenes profesionales, han pedido a Lotrives que se detenga en la estación de Tobarra. No han tirado piedras. Pero Lotrives ha notado que aquellas paradas de casi dos décadas atrás han quedado muy grabadas en la memoria de todos, padres e hijos.</p>

<p>Lotrives, 30 de marzo de 2026</p>

<hr />

<p>Crédito de las imágenes: 1) Antigua fábrica de harinas junto a la antigua estación de ferrocarril de Tobarra, el 30/3/2026. 2) Gálibo junto a la fábrica de harinas. Estación de ferrocarril de Tobarra, abandonada, el 30/3/2026. Fotos: © José Manuel Grau Navarro.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Tobarra" /><category term="Niños" /><category term="Recuerdos" /><category term="Memorias" /><summary type="html"><![CDATA[El edificio de la fábrica de harinas, en la zona donde estaba la estación de ferrocarril de Tobarra, en el recuerdo de viajeros, padres e hijos]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/tobarra-fabrica-harinas-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/tobarra-fabrica-harinas-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Cine</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/29/cine/" rel="alternate" type="text/html" title="Cine" /><published>2026-03-29T00:00:00+01:00</published><updated>2026-03-29T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/29/cine</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/29/cine/"><![CDATA[<p><a href="https://x.com/PedroCuartango/status/1997618068688646582?s=20">Ordet, película de Carl Theodor Dreyer</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Carl Theodor Dreyer" /><summary type="html"><![CDATA[Películas que vale la pena ver y sobre las que hay que meditar.]]></summary></entry><entry><title type="html">Ricardo Estarriol y Viktor Meier</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/29/ricardo-estarriol-viktor-meier/" rel="alternate" type="text/html" title="Ricardo Estarriol y Viktor Meier" /><published>2026-03-29T00:00:00+01:00</published><updated>2026-03-29T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/29/ricardo-estarriol-viktor-meier</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/29/ricardo-estarriol-viktor-meier/"><![CDATA[<p>Me refiero a este artículo: <a href="https://lotrives.substack.com/p/opus-dei-espiritu-protestante-trabajo">El Opus Dei y el espíritu protestante del trabajo. A propósito de un texto de Friedrich Nietzsche</a>.</p>

<p>Viktor Meier preguntaba con regularidad a Ricardo Estarriol si sabía a cuánto estaba la barra de pan en el supermercado, la que Viktor Meier compraba todos los días para llevarla a su casa. Comprobaba así si su amigo Estarriol «estaba en el mundo». <em>Estar en el mundo</em> es una característica importante de la espiritualidad del <a href="https://lotrives.substack.com/t/opus-dei">Opus Dei</a>.</p>

<p>Años después, en España, en un debate de televisión entre los candidatos a la presidencia del Gobierno, observé que uno de ellos preguntó al otro esa misma cuestión sobre el precio de la barra de pan. Se ve que tiene su importancia.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Opus Dei" /><summary type="html"><![CDATA[El Opus Dei y el espíritu protestante del trabajo. Una anécdota sobre Viktor Meier y Ricardo Estarriol]]></summary></entry><entry><title type="html">Bibliografía citada en Schott-Messbuch für die Wochentage (1984), I</title><link href="https://lotrives.com/2026/03/28/bibliografia-schott-messbuch-1-1984/" rel="alternate" type="text/html" title="Bibliografía citada en Schott-Messbuch für die Wochentage (1984), I" /><published>2026-03-28T00:00:00+01:00</published><updated>2026-03-28T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2026/03/28/bibliografia-schott-messbuch-1-1984</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2026/03/28/bibliografia-schott-messbuch-1-1984/"><![CDATA[<p>Referencia de partida: Benediktiner der Erzabtei Beuron (Eds.). (1984). <em>Schott-Messbuch für die Wochentage: Teil I. Advent bis 13. Woche im Jahreskreis</em>. Verlag Herder.</p>

<p>Ordenada alfabéticamente · Formato APA 7 · Con referencia de la página del volumen en la que se cita cada obra.</p>

<ul>
  <li>Ackermann, I. (1966). <em>Zum Dialog zwischen Christen und Nichtchristen</em>. In: <em>Geist und Leben, 39</em>. (p. 298)</li>
  <li>Auer, A. (1971). <em>Die gereinigte Liebe zur Schöpfung</em>. In: <em>Christ in der Gegenwart, 9</em>. (p. 214)</li>
  <li>Balthasar, H. U. von. (1953). <em>Das Weizenkorn</em>. Johannes Verlag. (p. 407)</li>
  <li>Balthasar, H. U. von. (1955). <em>Das Angesicht des Vaters</em>. Johannes Verlag. (p. 874)</li>
  <li>Balthasar, H. U. von. (1966). <em>Cordula oder Der Ernstfall</em>. Johannes Verlag. (p. 179)</li>
  <li>Barth, K. (1969). <em>Letzte Zeugnisse</em>. Theologischer Verlag. (p. 81)</li>
  <li>Blank, J. (1969). <em>Schriftauslegung in Theorie und Praxis</em>. Kösel-Verlag. (p. 569)</li>
  <li>Blank, J. (1969). <em>Schriftauslegung in Theorie und Praxis</em>. Kösel-Verlag. (p. 574)</li>
  <li>Bommer, J. (1969). <em>Einübung ins Christliche. Gedanken für den Alltag</em>. Herder-Bücherei Nr. 369. (p. 498)</li>
  <li>Bonhoeffer, D. (1968). <em>Bonhoeffer-Brevier</em>. Chr. Kaiser Verlag. (p. 147)</li>
  <li>Bonhoeffer, D. (1968). <em>Bonhoeffer-Brevier</em>. Chr. Kaiser Verlag. (p. 184)</li>
  <li>Bonhoeffer, D. (1968). <em>Bonhoeffer-Brevier</em>. Chr. Kaiser Verlag. (p. 622)</li>
  <li>Bonhoeffer, D. (1968). <em>Bonhoeffer-Brevier</em>. Chr. Kaiser Verlag. (p. 716)</li>
  <li>Bonhoeffer, D. (1968). <em>Bonhoeffer-Brevier</em>. Chr. Kaiser Verlag. (p. 1051)</li>
  <li>Bonhoeffer, D. (1968). <em>Bonhoeffer-Brevier</em>. Chr. Kaiser Verlag. (p. 1117)</li>
  <li>Bro, B. (1964). <em>Lerne beten</em>. Verlag Herder. (p. 1015)</li>
  <li>Brüggemann, T. (1971). <em>Gebete zur Bergpredigt</em>. Verlag Ernst Kaufmann. (p. 1102)</li>
  <li>Brunner, E. (1953). <em>Das Ewige als Zukunft und Gegenwart</em>. Theologischer Verlag. (p. 195)</li>
  <li>Buber, M. (1949). <em>Die Erzählungen der Chassidim</em>. Manesse Verlag. (p. 132)</li>
  <li>Buber, M. (1966). In: <em>Mit Gott ins Heute</em> (Band 3, Hrsg. A. Berz). Benziger Verlag. (p. 616)</li>
  <li>Bultmann, R. (1958). <em>Jesus</em>. Verlag J. C. B. Mohr. (p. 309)</li>
  <li>Campenhausen, H. F. von. (1953). <em>Kirchliches Amt und geistliche Vollmacht in den ersten drei Jahrhunderten</em>. J. C. B. Mohr. (p. 993)</li>
  <li>Cremer, D. (1971). <em>Wohin, Herr? Gebet in die Zukunft</em>. Echter-Verlag. (p. 1141)</li>
  <li>Cremer, D. (1971). <em>Wohin, Herr? Gebet in die Zukunft</em>. Echter-Verlag. (p. 1180)</li>
  <li>Daniélou, J. (1955). <em>Die Heiligen des AT</em>. Schwabenverlag. (p. 901)</li>
  <li>Degenhardt, J. J. (1966). In: <em>Dienst am Wort, 1</em>. (p. 1148)</li>
  <li>Degenhardt, J. J. (1968). <em>Die Schrift: Mk 1, 40–45</em>. In: <em>Christ in der Gegenwart, 28</em>. (p. 199)</li>
  <li>Deissler, A. (1969). <em>Ich werde mit dir sein</em>. Verlag Herder. (p. 1133)</li>
  <li>Delp, A. (1966). <em>Kämpfer – Beter – Zeuge</em>. Herder-Bücherei Nr. 131. (p. 473)</li>
  <li>Delp, A. (1966). <em>Kämpfer – Beter – Zeuge</em>. Herder-Bücherei Nr. 131. (p. 513)</li>
  <li>Dessauer, F. (1954). <em>Auf den Spuren der Unendlichkeit</em>. Josef Knecht Verlag. (p. 829)</li>
  <li>Eger, J. (1964). <em>König der Herrlichkeit</em>. Seelsorge-Verlag. (p. 538)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 245)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 324)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 342)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 387)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 392)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 467)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 866)</li>
  <li>Eger, J. (1967). <em>Gott läßt sich nicht zitieren</em>. Hans Driewer Verlag. (p. 954)</li>
  <li>Evely, L. (1964). <em>Du selbst bist dieser Mensch</em>. Verlag Styria. (p. 430)</li>
  <li>Evely, L. (1965). <em>Neuer Wein in neue Schläuche</em>. Verlag Styria. (p. 916)</li>
  <li>Exeler, A., &amp; Scherer, G. (Hrsg.). (1971). <em>Glaubensinformation. Sachbuch zur theologischen Erwachsenenbildung</em>. Verlag Herder. (p. 1023)</li>
  <li>Fuchs, E. (1965). <em>Glaube und Erfahrungen. Gesammelte Aufsätze</em>. Verlag J. C. B. Mohr. (p. 757)</li>
  <li>Fuchs, E. (1965). <em>Glaube und Erfahrungen. Gesammelte Aufsätze</em>. Verlag J. C. B. Mohr. (p. 860)</li>
  <li>Fuchs, E. (1965). <em>Glaube und Erfahrungen. Gesammelte Aufsätze</em>. Verlag J. C. B. Mohr. (p. 874)</li>
  <li>Fuchs, E. (1965). <em>Glaube und Erfahrungen. Gesammelte Aufsätze</em>. Verlag J. C. B. Mohr. (p. 916)</li>
  <li>Fuller, R. H. (1968). <em>Die Wunder Jesu in Exegese und Verkündigung</em>. Patmos Verlag. (p. 304)</li>
  <li><em>Glaubensverkündigung für Erwachsene. Deutsche Ausgabe des Holländischen Katechismus</em>. (s.f.). Herder-Bücherei Nr. 382. (p. 224)</li>
  <li><em>Glaubensverkündigung für Erwachsene. Deutsche Ausgabe des Holländischen Katechismus</em>. (s.f.). Herder-Bücherei Nr. 382. (p. 948)</li>
  <li>Guardini, R. (1949). <em>Glaubensbekenntnis. Versuche zur Unterscheidung und Vertiefung</em>. Werkbund-Verlag. (p. 923)</li>
  <li>Guillet, J. (1965). <em>So spricht der Herr</em>. Verlag J. Pfeiffer. (p. 375)</li>
  <li>Gutbrod, K. (1970). <em>Wir lesen das Evangelium nach Markus</em>. Calwer Verlag. (p. 942)</li>
  <li>Haag, H. (1969). <em>Abschied vom Teufel</em>. Theologische Meditationen, Band 23. Benziger Verlag. (p. 229)</li>
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  <li>Hammarskjöld, D. (1965). <em>Zeichen am Weg</em>. Droemer-Knaur. (p. 205)</li>
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  <li>Hertzberg, H. W. (1968). In: <em>In memoriam Ernst Lohmeyer</em>. Evangelisches Verlagswerk. (p. 709)</li>
  <li>Hinker, W. (1969). <em>Die unerhörte Zukunft</em>. In: J. Kuhn (Hrsg.), <em>Die bessere Gerechtigkeit. Die Bergpredigt zwischen Utopie und Realität</em>. Quell-Verlag. (p. 1045)</li>
  <li>Horst, U. (1969). <em>Kritische Exegese und Verkündigung</em>. Verlag Friedrich Pustet. (p. 173)</li>
  <li>Kasemann, E. (1969). <em>Exegetische Versuche und Besinnungen</em> (2. Band). Verlag Vandenhoeck &amp; Ruprecht. (p. 1163)</li>
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  <li>Rupert von Deutz. (s.f.). <em>Vom Wort des Lebens</em> (Band 2). In: Bonaventura Rebstock (a.a.O.). (p. 585)</li>
  <li>Rusche, H. (1970). <em>Zeugnis für Jesus</em>. Verlag Katholisches Bibelwerk. (p. 595)</li>
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  <li>Schierse, F. J. (1968). In: R. H. Fuller, <em>Die Wunder Jesu in Exegese und Verkündigung</em>. Patmos Verlag. (p. 304)</li>
  <li>Schiwy, G. (1968). <em>Die Schrift</em>. In: <em>Christ in der Gegenwart, 35</em>. (p. 980)</li>
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  <li>Spaemann, H. (1962). <em>“Feuer auf die Erde zu werfen …”</em>. Verlag Herder. (p. 189)</li>
  <li>Spaemann, H. (1962). <em>“Feuer auf die Erde zu werfen …”</em>. Verlag Herder. (p. 291)</li>
  <li>Spaemann, H. (1962). <em>“Feuer auf die Erde zu werfen …”</em>. Verlag Herder. (p. 337)</li>
  <li>Spaemann, H. (1962). <em>“Feuer auf die Erde zu werfen …”</em>. Verlag Herder. (p. 413)</li>
  <li>Spaemann, H. (1962). <em>“Feuer auf die Erde zu werfen …”</em>. Verlag Herder. (p. 563)</li>
  <li>Spaemann, H. (1966). <em>Die Christen und das Werk der Juden</em>. Kösel-Verlag. (p. 660)</li>
  <li>Spaemann, H. (1969). <em>Die kommende Welt</em>. Patmos Verlag. (p. 450)</li>
  <li>Spaemann, H. (1969). <em>Die kommende Welt</em>. Patmos Verlag. (p. 1037)</li>
  <li>Spaemann, H. (1969). <em>Siehe, ein Neues will ich machen können</em>. Kyrios-Verlag. (p. 1079)</li>
  <li>Speyr, A. von. (1949). <em>Die Streitreden. Betrachtungen über das Johannes-Evangelium Kapitel 6–12</em>. Johannes Verlag. (p. 419)</li>
  <li>Speyr, A. von. (1949). <em>Die Streitreden. Betrachtungen über das Johannes-Evangelium Kapitel 6–12</em>. Johannes Verlag. (p. 519)</li>
  <li>Speyr, A. von. (1949). <em>Die Streitreden. Betrachtungen über das Johannes-Evangelium Kapitel 6–12</em>. Johannes Verlag. (p. 542)</li>
  <li>Speyr, A. von. (1953). <em>Das Angesicht des Vaters</em>. Johannes Verlag. (p. 407)</li>
  <li>Speyr, A. von. (1966). <em>Die Gleichnisse des Herrn</em>. Johannes Verlag. (p. 285)</li>
  <li>Speyr, A. von. (1966). <em>Gleichnisse des Herrn</em>. In: <em>Beiträge zur Wissenschaft vom Alten und Neuen Testament</em>. Kohlhammer. (p. 771)</li>
  <li>Splett, J. (1967). <em>Zeugnis der Freude</em>. Arena-Verlag. (p. 638)</li>
  <li>Splett, J. (1967). <em>Zeugnis der Freude</em>. Arena-Verlag. (p. 655)</li>
  <li>Stählin, W. (1958). <em>Symbolon. Vom gleichnishaften Denken</em>. Evangelisches Verlagswerk. (p. 838)</li>
  <li>Stählin, W. (1970). <em>Mysterium. Vom Geheimnis Gottes</em>. In: Davids (Hrsg.). Verlag 771. (p. 765)</li>
  <li>Stratmann, F. (1968). <em>Auch der Kaiser ist Gottes</em>. In: <em>Christ in der Gegenwart, 41</em>. (p. 1008)</li>
  <li>Sudbrack, J. (1966). In: <em>Geist und Leben, 39</em>. (p. 478)</li>
  <li>Suhard, Kardinal. (1960). <em>Persönliches Tagebuch</em>. Roven Verlag. (p. 403)</li>
  <li>Teilhard de Chardin, P. (1961). <em>Lobgesang des Alls</em>. Walter Verlag. (p. 368)</li>
  <li>Thielicke, H. (1963). <em>Wie die Welt begann. Der Mensch in der Urgeschichte der Bibel</em>. Quell-Verlag. (p. 436)</li>
  <li>Thielicke, H. (1963). <em>Wie die Welt begann. Der Mensch in der Urgeschichte der Bibel</em>. Quell-Verlag. (p. 894)</li>
  <li>Thielicke, H. (1967). <em>Ich glaube. Das Bekenntnis der Christen</em>. Quell-Verlag. (p. 249)</li>
  <li>Thielicke, H. (1967). <em>Ich glaube. Das Bekenntnis der Christen</em>. Quell-Verlag. (p. 279)</li>
  <li>Thielicke, H. (1967). <em>Ich glaube. Das Bekenntnis der Christen</em>. Quell-Verlag. (p. 751)</li>
  <li>Thurneysen, E. (1968). <em>Aus der Hoffnung leben</em>. Walter Verlag. (p. 786)</li>
  <li>Trautwein, D. (1968). <em>Werkblätter</em>. Verlag Haus Altenberg. (p. 255)</li>
  <li>Uellenberg, G. (1971). <em>Die neue Freiheit</em>. In: M. Müssle (Hrsg.), <em>Die Humanität Jesu im Spiegel der Bergpredigt</em>. Verlag J. Pfeiffer. (p. 1059)</li>
  <li>Walter, E. (1974). <em>Die Mysterien des Wortes und der Liebe</em>. Verlag Herder. (p. 558)</li>
  <li>Walter, E. (1974). <em>Die Mysterien des Wortes und der Liebe</em>. Verlag Herder. (p. 600)</li>
  <li>Welte, B. (1966). <em>Vom Geist des Christentums</em>. Verlag Josef Knecht. (p. 605)</li>
  <li>Wolf, E. (1961). <em>Unter der Herrschaft Christi</em>. Chr. Kaiser Verlag. (p. 488)</li>
  <li>Zeller, H. (1968). <em>Mensch sein mit Schwierigkeiten</em>. Verlag Ars Sacra. (p. 1066)</li>
  <li>Zink, J. (1970). <em>Die Mitte der Nacht ist der Anfang des Tages</em>. Kreuz-Verlag. (p. 590)</li>
  <li>Zink, J. (1972). <em>Wie wir beten können</em>. Kreuz-Verlag. (p. 1088)</li>
</ul>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Bibliografía" /><category term="Lecturas" /><category term="Schott" /><summary type="html"><![CDATA[Bibliografía citada en Schott-Messbuch für die Wochentage (1984), tomo I, ordenada alfabéticamente y con referencia de página del volumen en la que se cita cada obra.]]></summary></entry><entry><title type="html">El ajedrez y la humildad. Una tarde con Leontxo García</title><link href="https://lotrives.com/2025/12/03/ajedrez-humildad-leontxo-garcia/" rel="alternate" type="text/html" title="El ajedrez y la humildad. Una tarde con Leontxo García" /><published>2025-12-03T00:00:00+01:00</published><updated>2025-12-03T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/12/03/ajedrez-humildad-leontxo-garcia</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/12/03/ajedrez-humildad-leontxo-garcia/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/ajedrez-humildad-leontxo-garcia-portada.webp" alt="Leontxo García en el Foro Nueva Revista, Universidad Villanueva (Madrid), el 3/12/2025. © José Manuel Grau Navarro" /></p>

<p><a href="https://elpais.com/autor/leontxo-garcia/">Leontxo García</a> es vasco, alto, corpulento, tranquilo y sencillo. Contesta con precisión y cortesía a cualquier pregunta que tenga que ver con el mundo del ajedrez, al que se dedica ya desde hace más de cincuenta años, primero como jugador semiprofesional y luego como periodista.</p>

<p>Una de sus pasiones, quizás la mayor, es argumentar sobre las bondades del ajedrez como instrumento educativo, tanto para niños pequeños como para mayores muy mayores a los que quizás acecha el alzhéimer, porque la práctica del ajedrez lo combate.</p>

<p>Esta tarde, la del miércoles 3/12/2025, en una sesión del <a href="https://www.nuevarevista.net/tag/foro-nueva-revista/">Foro Nueva Revista</a> con él en la sede de la Universidad Villanueva (Madrid), nos ha estado hablando del papel pedagógico del ajedrez. Tanto las redes sociales como la inteligencia artificial (IA), esta segunda utilizada como un corta y pega y no como un recurso que nos lleva a pensar más y mejor y a multiplicar nuestra capacidad de trabajo, están produciendo una generación con capacidades mentales menguadas, ha subrayado. La práctica del ajedrez, también ahí, ayudaría a paliar ese problema: porque <strong>el ajedrez enseña a pensar, ejercita la toma de decisiones y educa el carácter</strong>.</p>

<p>Más adelante, en este mismo lugar, dejaré el enlace al vídeo de la sesión, en cuanto esté disponible. Mientras tanto, me interesa señalar un aspecto psicológico relacionado con el ajedrez y que ha salido en una conversación previa al foro que Lotrives ha mantenido con Leontxo.</p>

<p>—Lotrives: ¿Por qué enfada tan profundamente perder una partida de ajedrez?</p>

<p>—Leontxo: Porque el único culpable de la derrota eres tú. <strong>No puedes echar la culpa a nadie</strong>.</p>

<p>—Lotrives: ¿No será debido a que <strong>no podemos soportar que otro sea superior a nosotros</strong>, que sea más inteligente? ¿No será porque <strong>no aceptamos las desigualdades de talento</strong>?</p>

<p>—Leontxo: Eso equivale, me parece, a no estar en condiciones de descargar la culpa en alguien, lo que yo he dicho.</p>

<p>—Lotrives: Sí, en parte, pero quizás lo de la desigualdad de talentos lo desarrolla. Me atrevo a dar un paso más. El ajedrez desnuda y revela lo pecaminoso del pecado original: al <strong>demonio</strong> convenciéndonos de que no obedezcamos a un ser superior a nosotros, Dios, porque debemos aspirar a ser dios. Bien mirado, el ajedrez es también un ejercicio para profundizar en la humildad.</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Leontxo García en el Foro Nueva Revista, Universidad Villanueva (Madrid), el 3/12/2025. Foto: © José Manuel Grau Navarro.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Ajedrez" /><category term="Leontxo García" /><category term="Humildad" /><summary type="html"><![CDATA[Leontxo García explica en una conferencia los valores educativos del ajedrez]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/ajedrez-humildad-leontxo-garcia-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/ajedrez-humildad-leontxo-garcia-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Sobre los dividendos</title><link href="https://lotrives.com/2025/12/02/dividendos-etf/" rel="alternate" type="text/html" title="Sobre los dividendos" /><published>2025-12-02T00:00:00+01:00</published><updated>2025-12-02T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/12/02/dividendos-etf</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/12/02/dividendos-etf/"><![CDATA[<p><a title="Quinten Metsys, Public domain, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Le_pr%C3%AAteur_et_sa_femme_-_Quentin_Metsys_-_Mus%C3%A9e_du_Louvre_Peintures_INV_1444_;_MR_821.jpg"><img width="960" alt="Le prêteur et sa femme - Quentin Metsys - Musée du Louvre Peintures INV 1444 ; MR 821" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b3/Le_pr%C3%AAteur_et_sa_femme_-_Quentin_Metsys_-_Mus%C3%A9e_du_Louvre_Peintures_INV_1444_%3B_MR_821.jpg/960px-Le_pr%C3%AAteur_et_sa_femme_-_Quentin_Metsys_-_Mus%C3%A9e_du_Louvre_Peintures_INV_1444_%3B_MR_821.jpg" /></a></p>

<h3 id="lluvia-de-dividendos">Lluvia de dividendos</h3>

<p>En 2024, el <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&amp;cid=1254736177057&amp;idp=1254735576581&amp;menu=ultiDatos">PIB</a> de España fue de 1,75 billones de dólares. Esa es aproximadamente la misma cifra que la suma de dividendos empresariales en los Estados Unidos en 2024. Según <a href="https://newsletter2.justetf.com/m/16681991/500587-7d273f8ca6c233ab6f1ec84fbe6e9d0ad47458cefc44416f7d979da7df527770d45981acf5941333853841e9b6447ec0">justETF</a> supone un crecimiento del 6,6 % respecto del año anterior. En un <em>ranking</em> de 2024 sobre dividendos totales pagados en efectivo de las empresas que cotizan en EE. UU., <a href="https://www.dividendpower.org/biggest-dividend-payers/">Microsoft</a> aparece en primer lugar, con unos 22.300 millones de dólares repartidos en 2024.</p>

<h4 id="aclaración-sobre-qué-son-los-dividendos">Aclaración sobre qué son los dividendos:</h4>

<p>«Cuando una sociedad ha cerrado el ejercicio con beneficios puede repartirlos total o parcialmente entre sus accionistas. Al beneficio distribuido por acción se le denomina dividendo.[…]. Hay sociedades que reparten beneficios una vez al año -dividendo único-, mientras que otras, a la vista de la evolución del ejercicio, anticipan parte de estos, como un <em>dividendo a cuenta</em>, y cuando se cierra el año económico, en función de los resultados reales obtenidos, se abona un segundo pago al que se denomina <em>dividendo complementario</em>» (Fernández Hódar, 2002, p. 23).</p>

<p>«Siempre que la sociedad distribuye un dividendo la acción pierde un valor equivalente al importe del mismo. Y es lógico que así sea, ya que al cierre del ejercicio el valor de la empresa, y por tanto, el de cada una de las acciones, se ha incrementado con el beneficio obtenido. El día que la empresa abona el dividendo a sus accionistas, la cantidad distribuida sale de sus cuentas. La empresa vale menos que el día anterior y consecuentemente, también valdrán menos cada una de las acciones en las que está dividido el capital» (Fernández Hódar, 2002, pp. 23-24).</p>

<h3 id="rentabilidad-por-dividendo">Rentabilidad por dividendo</h3>
<p>La rentabilidad por dividendo del <a href="https://www.multpl.com/s-p-500-dividend-yield/table/by-year">S&amp;P 500</a> (las quinientas empresas cotizadas más importantes de los EE. UU.) se encuentra actualmente tan baja como durante la burbuja <em>puntocom</em> de principios del milenio. Los dividendos han subido, pero más han subido las cotizaciones de las acciones. Si una acción paga un dividendo de 5 dólares y ahora cuesta 200 en lugar de 100 dólares, la rentabilidad por dividendo ha caído del 5 al ​​2,5 %, aunque el dividendo absoluto se mantenga igual.</p>

<p>La rentabilidad por dividendo ahora baja del S&amp;P 500 es una señal de alerta de las elevadas valoraciones del mercado bursátil estadounidense, según <a href="https://newsletter2.justetf.com/m/16681991/500587-7d273f8ca6c233ab6f1ec84fbe6e9d0ad47458cefc44416f7d979da7df527770d45981acf5941333853841e9b6447ec0">justETF</a>. Pero aun así, los <a href="https://www.spglobal.com/spdji/en/documents/research/research-sp500-dividend-aristocrats.pdf">dividendos del S&amp;P 500</a> siguen representando más de un tercio del rendimiento total del S&amp;P 500 desde 2002.</p>

<h3 id="dividendos-abonados">Dividendos abonados</h3>

<p>Los dividendos pueden estabilizar la cartera de valores porque son menos volátiles que los precios de las acciones. Un vistazo a la crisis financiera de 2008/2009 lo ilustra: mientras que el S&amp;P 500 se desplomó casi un 60 %, los <a href="https://simplysafedividends.com/world-of-dividends/posts/1038-what-happens-to-dividends-during-recessions-and-bear-markets">pagos de dividendos</a> solo disminuyeron entre un 20 y un 25 por ciento.</p>

<p>Los dividendos también ofrecen una ventaja psicológica para algunos porque proporcionan un flujo de caja positivo y medible, incluso en <a href="https://www.investopedia.com/articles/markets/071616/history-sp-500-dividend-yield.asp">mercados turbulentos</a>. Para muchos inversores, constituyen la base para generar ingresos pasivos.</p>

<p>Actualmente existen ETF de dividendos que no solo buscan altos rendimientos, sino que también aplican filtros de calidad adicionales para garantizar un crecimiento constante. Dos ejemplos son el <a href="https://www.justetf.com/en/etf-profile.html?isin=IE00B9CQXS71">SPDR S&amp;P Global Dividend Aristocrats</a> y el <a href="https://www.justetf.com/en/etf-profile.html?isin=NL0011683594">VanEck Morningstar Developed Markets Dividend Leaders</a>, ambos ETF de distribución, es decir, que entregan a los accionistas los dividendos en forma de dinero contante y sonante.</p>

<h3 id="dividendos-reinvertidos">Dividendos reinvertidos</h3>
<p>Un especialista en temas de inversión como <strong>Volker Looman</strong> prefiere que los ETF reinviertan los dividendos que pagan las sociedades cotizadas y con eso, y costes más bajos de gestión de los ETF que replican el S&amp;P 500 o el STOXX® Europe 600 (las seiscientas empresas cotizadas más importantes de Europa), se gana más a largo plazo. Looman es partidario, cuando sea necesario el dinero líquido, de que se vendan las acciones que se necesiten, en lugar de descansar en los ingresos vía ETF de distribución.</p>

<p>En resumen, Volker Looman recomienda la <a href="https://lotrives.github.io/2025/11/23/cartera-permanente-valores-lotrives/">cartera de valores de Lotrives</a>, o dicho con más precisión, la cartera de valores de Lotrives replica las ideas de este señor alemán que escribía para el <em>Frankfurter Allgemeine Zeitung</em> sobre temas de dinero e inversión. Destacaba Looman en <a href="https://www.faz.net/aktuell/finanzen/pro-finanzen/was-die-ausbildung-der-kinder-kostet-und-worauf-eltern-achten-muessen-19498691.html">este artículo</a> del 6/2/2024: «La característica común de estos fondos indexados [los de la cartera de valores de Lotrives] es la reinversión automática de todas las distribuciones. Esto significa que no tiene que preocuparse por cómo reinvertir los pequeños dividendos e ingresos por intereses. Se realiza automáticamente y a bajo costo».</p>

<h4 id="obra-citada">Obra citada:</h4>

<p>Fernández Hódar, José Antonio. (2002). <em>Manual del buen bolsista. Todo lo que necesita saber para actuar en Bolsa como un verdadero profesional</em>. 4.ª ed. Madrid: Prentice Hall. 1.ª ed. de 2001. ISBN: 84-205-3451-X.</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: <em>El cambista y su mujer</em> (1514), óleo de Quentin Massys. Museo del Louvre. Dominio público, vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Le_pr%C3%AAteur_et_sa_femme_-_Quentin_Metsys_-_Mus%C3%A9e_du_Louvre_Peintures_INV_1444_;_MR_821.jpg&amp;oldid=1096116929">Wikimedia Commons</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Dividendos" /><category term="Volker Looman" /><category term="Cartera de valores" /><category term="Finanzas personales" /><summary type="html"><![CDATA[¿Cobrar dividendos o reinvertirlos? Para una cartera permanente, mejor reinvertirlos automáticamente.]]></summary></entry><entry><title type="html">¿Convendría que la Iglesia católica aboliera todas las órdenes religiosas?</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/27/iglesia-ordenes-opus-dei-abolicion/" rel="alternate" type="text/html" title="¿Convendría que la Iglesia católica aboliera todas las órdenes religiosas?" /><published>2025-11-27T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-27T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/27/iglesia-ordenes-opus-dei-abolicion</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/27/iglesia-ordenes-opus-dei-abolicion/"><![CDATA[<p><a title="Edvard Munch, Public domain, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Edvard_Munch_-_Golgotha_(1900).jpg"><img width="960" alt="Edvard Munch - Golgotha (1900)" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/36/Edvard_Munch_-_Golgotha_%281900%29.jpg/960px-Edvard_Munch_-_Golgotha_%281900%29.jpg" /></a></p>

<p><strong>Advertencia</strong>: Pablo Bilz y Martina Draft son personajes novelescos, lo mismo que ficticia es la conversación que sigue, aunque no el mensaje que intenta transmitir. <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Gianfranco_Ghirlanda&amp;oldid=169857568" target="_blank" rel="noopener"> Gianfranco Ghirlanda </a> es un personaje real, cardenal de la Iglesia, jesuita, pero utilizado aquí de forma inventada.</p>

<hr />

<p><strong>Martina Draft</strong> y <strong>Pablo Bilz</strong> pudieron entrevistar ayer al cardenal <strong>Gianfranco Ghirlanda</strong>, que vino a Madrid a pronunciar una conferencia sobre el futuro de la Iglesia.</p>

<p>La conversación tuvo lugar en la terraza del <strong>restaurante El Paraíso</strong>. <strong>Ghirlanda</strong> miraba con atención a una joven promesa del tenis madrileño, en la pista justo al lado donde nos sentamos. «Yo jugaba muy bien al tenis de pequeño», comentó cuando pedíamos un café. El día era soleado. Unos austriacos a nuestro lado estaban encantados con el clima y la luminosidad de Madrid. Ghirlanda nos advirtió que disponía solo de cinco minutos.</p>

<p>—[<strong>Pablo Bilz: en adelante, PB</strong>] Eminencia, usted ha sido muy influyente con el papa Francisco. Ha necesitado solo que le validara dos decretos para <a href="https://lotrives.substack.com/i/161452853/ad-charisma-tuendum" target="_blank" rel="noopener"> demoler jurídicamente el Opus Dei</a>. ¿Por qué no intentarlo también con los jesuitas? Más aún, ¿por qué no liquidar todas las órdenes religiosas y todos los movimientos y familias espirituales en la Iglesia?</p>

<p>—[<strong>Gianfranco Ghirlanda: en adelante, GG</strong>] ¿Se ha vuelto usted loco?</p>

<p>—[<strong>Martina Draft: en adelante, MD</strong>] Señor cardenal, yo soy agnóstica y muchas veces le he comentado a mi amigo Pablo, creyente, que <strong>a las tribus en la Iglesia no hay quien las entienda</strong>. ¿Para qué quieren ustedes clanes?</p>

<p>—[GG] No son tribus. ¿Qué pasaría si aboliéramos todas las órdenes y todos los movimientos y todas las asociaciones eclesiales?</p>

<p>—[MD] Pues nada. Por fin se podría partir de la Iglesia de Jesucristo, esa que se narra en el Nuevo Testamento. Pero con la Iglesia que hay ahora no hay quien se aclare.</p>

<p>—[PB] La pregunta es pertinente, eminencia. <strong>Si usted aplica coherentemente la <a href="https://lotrives.substack.com/i/161452853/ad-charisma-tuendum" target="_blank" rel="noopener"> medida que ha tomado con el Opus Dei</a>, ¿por qué no clausurar las órdenes religiosas? ¿Para qué queremos que hagan votos y se separen de sus obispos y vivan en sus comunidades, etc., etc.?</strong> ¿No sería el momento de cargarse todo eso y volver a la Iglesia diocesana: obispos y fieles católicos dentro de un territorio determinado, que van a misa los domingos, y que encuentran toda la fuerza espiritual en sus parroquias, en la celebración de la eucaristía en sus parroquias?</p>

<p>—[MD] Eminencia: así como lo explica Pablo, a mí me parece bien, aunque tenga mis dudas sobre si Jesucristo es Dios y por eso soy agnóstica. <strong>¿Qué sentido tiene que los del Opus se apunten a una lista y digan: «Soy del Opus»? ¿O que los jesuitas a otra y pronuncien: «Soy jesuita»?</strong> Me suena igual a cuando en el Nuevo Testamento algunos subrayaban que eran de Pedro, otros de Pablo y los de más allá de Apolo. La Iglesia no necesita esas rarezas. <strong>Que todos vivan como católicos seguidores de Jesucristo, y se acabó</strong>.</p>

<p>[Gianfranco Ghirlanda les mira como a bichos raros y no sale de su asombro. Se queda sin palabras].</p>

<p>—[PB] Usted conoce mucho mejor que nosotros las peleas a lo largo de la historia de los dominicos con los benedictinos, y luego las de los jesuitas con los dominicos y los franciscanos. Y el hundimiento de los agustinos con Lutero. Y ahora la espada de Damocles de los jesuitas sobre los del Opus. Esto es el cuento de nunca acabar.</p>

<p>—[GG] Son ustedes, por lo que veo, tan osados como ignorantes. No es lo mismo un jesuita que un dominico. Está bien que existan los dos.</p>

<p>—[MD] ¿Para qué?</p>

<p>—[GG] Los jesuitas, <strong>para mayor gloria de Dios</strong>.</p>

<p>—[MD] Pueden dar mayor gloria a Dios exactamente igual sin ser jesuitas.</p>

<p>—[GG] De eso, nada: necesitan <strong>la vida en común</strong>.</p>

<p>—[PB] No me venga con esas, eminencia. La vida en común es una de las razones por la que muchos jesuitas colgaron los hábitos. No la soportan.</p>

<p>—[GG] Necesitamos la cercanía de un director espiritual que nos conozca y entienda, de alguien que nos acompañe y nos aconseje ante los miles de obstáculos de la vida. <strong>La vida es una carrera de obstáculos.</strong></p>

<p>—[MD] ¿Y qué pasa, que el párroco de la parroquia y el obispo de la diócesis no son suficientes?</p>

<p>—[GG] No, no lo son. <strong>No tienen nuestro carisma jesuita</strong>.</p>

<p>—[PB] ¿Es diferente el carisma jesuita del fundamental y más importante que predicó Jesucristo?</p>

<p>—[GG] ¿A dónde quieren ustedes llegar?</p>

<p>—[MD] <strong>A que nos dé razones convincentes para defender las familias en la Iglesia</strong>, lo que Martina llama tribus o clanes, según los días, pero en mi opinión no nos las da.</p>

<p>—[GG] Tengo la impresión de que <strong>ustedes solo buscan la polémica</strong>.</p>

<p>—[PB] En absoluto. Déjeme que le formule la pregunta otra vez, sin polémica: <strong>si usted vive ya como un jesuita, ¿para qué quiere apuntarse a una lista y decir que es jesuita?</strong></p>

<p>—[GG] Para responder a una <strong>vocación divina</strong>.</p>

<p>—[MD] Si desea responder a una vocación divina, responda a lo que predicó Jesucristo y viva como manda la Iglesia, no necesita apuntarse a una lista.</p>

<p>—[GG] De acuerdo: le propondré al papa León XIV la abolición de toda orden y movimiento en la Iglesia. Volveremos a las raíces. ¿Quieren ustedes oír eso? Me marcho. Mi vuelo a Roma sale dentro de media hora.</p>

<hr />
<p>Advertencia: Pablo Bilz y Martina Draft son personajes novelescos, lo mismo que ficticia es la conversación anterior, aunque no el mensaje que intenta transmitir. <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Gianfranco_Ghirlanda&amp;oldid=169857568" target="_blank" rel="noopener">Gianfranco Ghirlanda </a> es un personaje real, cardenal de la Iglesia, jesuita, pero utilizado aquí de forma inventada.</p>

<hr />

<p>Foto: <em>El Gólgota</em>, cuadro de Edvard Munch. Dominio público vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Edvard_Munch_-_Golgotha_(1900).jpg&amp;oldid=884073986">Wikimedia Commons</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Opus Dei" /><category term="Jesuitas" /><category term="Gianfranco Ghirlanda" /><summary type="html"><![CDATA[Conversación ficticia con el cardenal Gianfranco Ghirlanda sobre una propuesta de abolición de las órdenes religiosas]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/36/Edvard_Munch_-_Golgotha_%281900%29.jpg/960px-Edvard_Munch_-_Golgotha_%281900%29.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/36/Edvard_Munch_-_Golgotha_%281900%29.jpg/960px-Edvard_Munch_-_Golgotha_%281900%29.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Cartera de valores permanente</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/23/cartera-permanente-valores-lotrives/" rel="alternate" type="text/html" title="Cartera de valores permanente" /><published>2025-11-23T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-23T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/23/cartera-permanente-valores-lotrives</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/23/cartera-permanente-valores-lotrives/"><![CDATA[<p><a title="Unbekannte Autoren und Grafiker; Scan vom EDHAC e.V., Public domain, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Coca_Cola_1929.JPG"><img width="960" alt="Coca Cola 1929" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c6/Coca_Cola_1929.JPG/960px-Coca_Cola_1929.JPG" /></a></p>

<h3 id="2025-05-20-inversión-inicial">2025-05-20 Inversión inicial</h3>
<h4 id="advertencias">Advertencias</h4>

<p>— Lotrives no pretende dar consejos de inversión ni se dedica profesionalmente a ello.<br />
— No cobra comisiones de nadie ni cobra comisiones a nadie.<br />
— Sus ejercicios escritos, como este artículo, le sirven en primer lugar a él mismo. Lotrives intenta reflejar lo que le hubiera gustado leer y en su momento no halló. Ahora hay mucha más información, pero a veces confusa o no pensada para personas que solo pretenden estar contentas con su cartera de valores siempre, en una inversión a largo plazo.<br />
— Lotrives lleva invirtiendo a título particular desde hace al menos dos decenios. Ha tenido aciertos y errores pero no le ha ido mal.<br />
— El pasado viernes, Lotrives se encontró con que disponía de 3000 € adicionales en el bolsillo. Los invirtió inmediatamente. Si ha adquirido valores con tal mal tino que su cartera tiende a cero euros en poco tiempo, no le pasará nada. Dormirá igual de bien. Eso es decisivo tenerlo en cuenta para empezar.</p>

<h3 id="la-cartera-de-lotrives">La cartera de Lotrives</h3>

<h4 id="lotrives-ha-invertido-3000--a-razón-de-1000--por-cada-uno-de-los-siguientes-etf">Lotrives ha invertido 3000 € a razón de 1000 € por cada uno de los siguientes ETF:</h4>

<p>👉 Véase <a href="https://drive.google.com/file/d/15u0U6h-rO42scFSL6p7e5xyAemPnOLHh/view">aquí</a>.</p>

<p>1) Amundi STOXX Europe 600 UCITS ETF (Acc). ISIN: LU0908500753. Invierte en las 600 empresas mayores de Europa. Más información sobre este ETF, <a href="https://www.justetf.com/es/etf-profile.html?isin=LU0908500753">aquí</a>. Acc quiere decir ‘acumulación’, es decir, que los dividendos los reinvierte en el propio fondo. Sobre qué es un ETF, Lotrives recomienda esta lectura: <a href="https://www.justetf.com/es/academy/etf-que-son-y-como-invertir-en-ellos.html">aquí</a>.</p>

<p>2) iShares Core S&amp;P 500 UCITS ETF USD (Acc). ISIN: IE00B5BMR087. Invierte en las 500 empresas más importantes de los Estados Unidos. Más información sobre este ETF, <a href="https://www.justetf.com/es/etf-profile.html?isin=IE00B5BMR087">aquí</a>.</p>

<p>3) iShares € Ultrashort Bond UCITS ETF EUR (Acc). ISIN: IE000RHYOR04. Invierte en bonos de grandes empresas con vencimiento a corto plazo y denominados en euros. Más información sobre este ETF, <a href="https://www.justetf.com/es/etf-profile.html?isin=IE000RHYOR04#panorama-general">aquí</a>.</p>

<p>Los ETF comprados tienen comisiones totales anuales muy bajas: los dos primeros, del 0,07 %; el tercero, del 0,09 %. Eso quiere decir que Amundi o iShares cobran a Lotrives al año 0,7 o 0,9 euros por cada 1000 de Lotrives. Las comisiones las incluyen en la valoración de los ETF.</p>

<p>En los precios de compra de los tres ETF Lotrives ha incluido las comisiones de su bróker. Los bancos tradicionales cobran mucho más a sus clientes por estas operaciones que los neobancos.</p>

<hr />

<p><strong>2025-10-15</strong></p>

<p>Leo un artículo en <em><a href="https://www.economist.com/by-invitation/2025/10/15/gita-gopinath-on-the-crash-that-could-torch-35trn-of-wealth">The Economist</a></em>. Se titula: «Gita Gopinath on the crash that could torch $35trn of wealth». [‘Gita Gopinath sobre la caída financiera que podría prender fuego a 35 billones de dólares en riqueza]. De subtítulo: «The world has become dangerously dependent on American stocks, writes the former IMF chief economist». [‘<strong>El mundo se ha vuelto peligrosamente dependiente de las acciones estadounidenses</strong>, escribe la ex economista jefe del FMI’]. Lo firma la misma <strong>Gita Gopinath</strong>.</p>

<p>Me da la impresión de que Gita Gopinath anuncia el apocalipsis pero en la forma en que lo hacen tantos economistas, sin utilidad práctica, con demasiados tiempos verbales en potencial y estimaciones que a mí me parecen sacadas de las nubes. Al final no sabes si tienes que vender las acciones del S&amp;P 500 que tengas [las 500 empresas cotizadas más importantes de los EE. UU.], comprar más o esperar a no sé qué porque la caída <em>puede</em> ser pero a lo mejor <em>no es</em>, <em>quizás sea</em> pero no es tan inmediata.</p>

<p><strong>Pregunta directa para Gita Gopinath</strong> [responde, por favor, allá donde te encuentres]: ¿Debería Lotrives vender ahora su cartera de valores?</p>

<hr />

<h3 id="2025-11-23-cartera-actualizada">2025-11-23 Cartera actualizada</h3>

<p>Lotrives decide empezar a especular con el bitcóin (BTC).</p>

<p><strong>Invierte 1000 € en bitcóines.</strong></p>

<p>Véase 👉 <a href="https://drive.google.com/file/d/1sOyayqm0FBYH7du28OQbnRzxSaHbmlql/view">aquí</a>.</p>

<h4 id="2025-11-23-pérdidas-y-ganancias">2025-11-23 Pérdidas y ganancias</h4>

<p>Valoración de la cartera a fecha de hoy, 2025-11-23:</p>

<table>
  <thead>
    <tr>
      <th>Nombre</th>
      <th>Invertido</th>
      <th>Valoración</th>
      <th>Plusvalía</th>
      <th>Plusvalía %</th>
    </tr>
  </thead>
  <tbody>
    <tr>
      <td>STOXX Europe 600</td>
      <td>1.000,00 €</td>
      <td>1.040,18 €</td>
      <td>40,18 €</td>
      <td>4,02 %</td>
    </tr>
    <tr>
      <td>S&amp;P 500</td>
      <td>1.000,00 €</td>
      <td>1.080,94 €</td>
      <td>80,94 €</td>
      <td>8,09 %</td>
    </tr>
    <tr>
      <td>€ Ultrashort Bond</td>
      <td>1.000,00 €</td>
      <td>1.013,60 €</td>
      <td>13,60 €</td>
      <td>1,36 %</td>
    </tr>
    <tr>
      <td>Bitcoin</td>
      <td>1.000,00 €</td>
      <td>1.003,38 €</td>
      <td>3,38 €</td>
      <td>0,34 %</td>
    </tr>
    <tr>
      <td><strong>Total</strong></td>
      <td><strong>4.000,00 €</strong></td>
      <td><strong>4.138,10 €</strong></td>
      <td><strong>138,10 €</strong></td>
      <td><strong>3,45 %</strong></td>
    </tr>
  </tbody>
</table>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Certificado de compra de veinte acciones clase A de Coca Cola, emitido el 20 de febrero de 1929. Unbekannte Autoren und Grafiker; Scan vom EDHAC e.V., dominio público, vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Coca_Cola_1929.JPG&amp;oldid=862901946">Wikimedia Commons</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Inversión" /><category term="Cartera de valores" /><category term="ETF" /><category term="Bitcóin" /><category term="Finanzas personales" /><summary type="html"><![CDATA[Relato práctico de la cartera de valores permanente de Lotrives: advertencias, inversión inicial en ETF, seguimiento de resultados y actualización con bitcóin.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c6/Coca_Cola_1929.JPG/960px-Coca_Cola_1929.JPG" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/c/c6/Coca_Cola_1929.JPG/960px-Coca_Cola_1929.JPG" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Aznar, Musk y la confusión en torno al autismo</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/22/aznar-musk-autismo-confusion/" rel="alternate" type="text/html" title="Aznar, Musk y la confusión en torno al autismo" /><published>2025-11-22T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-22T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/22/aznar-musk-autismo-confusion</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/22/aznar-musk-autismo-confusion/"><![CDATA[<p><a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Caspar_David_Friedrich_-_Der_M%C3%B6nch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg"><img width="960" alt="The Monk by the Sea (Der Mönch am Meer), before restoration" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/2/21/Caspar_David_Friedrich_-_Der_M%C3%B6nch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg/960px-Caspar_David_Friedrich_-_Der_M%C3%B6nch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg" /></a></p>

<p>He oído decir, en varias ocasiones y a diversas personas, que José María Aznar es <em>autista</em>, como insulto. Hay muchos casos documentados sobre el uso peyorativo de la palabra <em>autismo</em>. Véase uno <a href="https://cadenaser.com/nacional/2025/02/21/agustin-conde-diputado-del-pp-vetado-de-por-vida-en-el-consejo-de-europa-utiliza-el-autismo-para-atacar-a-la-numero-dos-de-defensa-cadena-ser/">aquí</a>. Para aumentar la confusión, Elon Musk <a href="https://www.inc.com/minda-zetlin/elon-musk-aspergers-snl-saturday-night-live-monologue.html">predica de sí mismo</a> que posee esos rasgos.</p>

<p>Hasta 1994, <a href="https://www.ft.com/content/72ffc1d0-92c9-4c0f-80a9-f3b61465f283">nos recuerda Simon Baron-Cohen</a>, alguien quedaba diagnosticado como autista si presentaba retrasos en la adquisición del lenguaje o no llegaba a hablar, y además, desde los primeros años, síntomas como:</p>

<ul>
  <li>Intereses muy limitados y raros. Una muestra: ver una y mil veces, sin hacer otra cosa, las mismas películas de Disney, <em>Blancanieves</em> o <em>La bruja novata</em>, se tengan tres, siete, veinticinco o cincuenta años.</li>
  <li>Rutinas muy fuertes y difíciles o imposibles de cambiar, como salir de casa a las 10:00 y nunca antes, tras haber comprobado la hora en dos o tres relojes de móviles diferentes.</li>
  <li>Repeticiones. Ejemplo: siempre el mismo recorrido en un parque.</li>
  <li>Balanceos.</li>
  <li>Aleteo de manos.</li>
  <li>Convulsiones, espasmos o sacudidas corporales intensas ante emociones como pueden ser las despertadas por un determinado vídeo de los <em>Teletubbies</em>.</li>
  <li>Evitar mirar a los ojos.</li>
</ul>

<p>«Los médicos de entonces lo llamaban <em>autismo clásico</em> —señala Baron-Cohen—, y todos hacíamos referencia al artículo publicado en 1943 por el psiquiatra infantil <strong>Leo Kanner</strong>, de la Universidad Johns Hopkins (Baltimore)», al que se atribuye el primer informe sobre el autismo.</p>

<p>En 1994, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA: American Psychiatric Association) publicó la cuarta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), que introdujo el <strong>síndrome de Asperger</strong> como un subgrupo del autismo. Se catalogaba así a personas con síntomas preocupantes de encerramiento en su mundo y falta de habilidades comunicativas, pero no discapacidad intelectual ni dificultades del lenguaje.</p>

<p>Hay al menos un asunto muy desagradable aquí, le parece a Baron-Cohen, y a mí también. El DSM-IV entronizó en la historia de la Medicina a un pediatra nazi que enviaba a niños discapacitados a que les practicaran el programa de <a href="https://doi.org/10.1186/s13229-018-0208-6"><em>eugenesia</em></a>, es decir, a que los exterminaran. Ese pediatra era el austriaco Hans Asperger.</p>

<h3 id="cualquiera-es-autista">Cualquiera es autista</h3>

<p>El otro asunto con consecuencias desafortunadas es que de la noche a la mañana cualquiera es autista, José María Aznar o Elon Musk. Afirma Baron-Cohen: «Entre 1998 y 2018, las tasas de autismo (el número total de casos, combinando el <em>autismo clásico</em> y el síndrome de Asperger) en el Reino Unido aumentaron aproximadamente un 787 %. En Estados Unidos, esa cifra combinada era de 1 por 150 en el año 2000; hoy la prevalencia es de 1 por 31. Gran parte de ese aumento se atribuye al enorme número de personas que buscan un diagnóstico de lo que entonces se llamaba síndrome de Asperger».</p>

<p>En 2013, la APA, en el DSM-5, cambió a la expresión unificadora «Trastorno del Espectro Autista» (TEA, en inglés: Autism Spectrum Disorder, ASD), acuñada por la psiquiatra británica <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Lorna_Wing&amp;oldid=163128405">Lorna Wing en 1979</a>. Pero tampoco eso libra de la confusión. Escribe Baron-Cohen: «Una persona como Elon Musk puede llamarse autista, y <strong>esta es la misma etiqueta diagnóstica que se le da a un niño que nunca saldrá de casa o nunca podrá vivir de forma independiente, que presenta importantes discapacidades intelectuales y del lenguaje</strong>, y que a la vez, con frecuencia, padece epilepsia y se autolesiona».</p>

<p><strong>Alison Singer</strong>, cofundadora de la Fundación para la Ciencia del Autismo en EE. UU. (<a href="https://autismsciencefoundation.org">Autism Science Foundation</a>, USA), <a href="https://www.nytimes.com/2025/10/01/health/autism-spectrum-neurodiversity-kennedy.html">argumentaba en <em>The New York Times</em></a> que no se trataba solo de un debate académico: <strong>es evidente que las personas de estos dos grupos poseen diferentes necesidades de apoyo</strong>.</p>

<h3 id="neurodiversidad">Neurodiversidad</h3>

<p>El término autismo se utiliza políticamente también en otros sentidos. En 1998, <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/jul/05/the-mother-of-neurodiversity-how-judy-singer-changed-the-world">Judy Singer</a>, entonces una estudiante de Sociología, se inventó la palabra <em>neurodiversidad</em> (diferentes cerebros, como <em>biodiversidad</em>, tipos distintos de floras y faunas), para «impulsar un movimiento por los derechos civiles de las personas autistas y otras neurodivergentes, similar a los derechos de las mujeres, los derechos de las personas negras o los derechos de los homosexuales. Consciente o inconscientemente, el autismo se había vuelto político», apunta Baron-Cohen.</p>

<p>En 2017, en un <a href="https://youtu.be/Pl8446OulLA?si=AGlfCHe4haQu01WE">discurso en la ONU</a>, el mismo <strong>Baron-Cohen</strong> del artículo de hoy del <em>Financial Times</em>, llamó la atención sobre el hecho de que las personas autistas «seguían sin poder disfrutar de muchos derechos humanos, como el derecho a la educación, el empleo, la protección legal, la salud, la dignidad y el ocio. Las personas autistas corrían un mayor riesgo de abandonar la escuela, acabar desempleadas, desarrollar mala salud física y mental, experimentar aislamiento social, ser arrestadas y ser víctimas de abuso, acoso y delitos de odio».</p>

<h3 id="situación-en-madrid">Situación en Madrid</h3>

<p>Como padre de un hijo autista con una alta discapacidad intelectual, puedo añadir que la cita del profesor Baron-Cohen en el párrafo anterior se queda corta en España, al menos en la Comunidad de Madrid. A pesar del empeño de familiares directos, <strong>el destino de nuestros hijos autistas ya crecidos, con alta discapacidad intelectual, con padres mayores y fuerzas decrecientes, son asilos que no se diferencian tanto de los que conoció el célebre doctor Asperger</strong>: Centros de Día descuidados por falta de medios y de capacidad directiva y residencias con peores características. <strong>Y esto no es la Viena de 1938 que vivió el señor Asperger, es el Madrid de noviembre de 2025</strong>.</p>

<h5 id="más-sobre-autismo">Más sobre autismo:</h5>

<p><a href="https://lotrives.substack.com/t/autismo">Aquí</a>.</p>

<hr />

<p>Foto: El monje en la orilla del mar» (<em>Der Mönch am Meer</em>), óleo de Caspar David Friedrich. Dominio público, vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Caspar_David_Friedrich_-_Der_Mönch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg&amp;oldid=1116638557">Wikimedia Commons</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Autismo" /><category term="José María Aznar" /><category term="Elon Musk" /><category term="Simon Baron-Cohen" /><category term="Leo Kanner" /><category term="Lorna Wing" /><category term="Síndrome de Asperger" /><category term="Eugenesia" /><summary type="html"><![CDATA[El uso del término 'autista' para designar el síndrome de Asperger y como insulto perjudica especialmente a las personas con grandes necesidades de apoyo]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/2/21/Caspar_David_Friedrich_-_Der_M%C3%B6nch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg/960px-Caspar_David_Friedrich_-_Der_M%C3%B6nch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/2/21/Caspar_David_Friedrich_-_Der_M%C3%B6nch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg/960px-Caspar_David_Friedrich_-_Der_M%C3%B6nch_am_Meer_-_Google_Art_Project.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Decisiones que cambian la vida</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/20/20n-decisiones-que-cambian-la-vida/" rel="alternate" type="text/html" title="Decisiones que cambian la vida" /><published>2025-11-20T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-20T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/20/20n-decisiones-que-cambian-la-vida</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/20/20n-decisiones-que-cambian-la-vida/"><![CDATA[<p><a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Madrid_Atocha_1981.jpg"><img width="960" alt="Madrid Atocha 1981" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/57/Madrid_Atocha_1981.jpg/960px-Madrid_Atocha_1981.jpg" /></a></p>

<p>Del 20 de noviembre de 1975, un jueves, tengo pocos recuerdos pero relativamente claros y fijos, con la nitidez de lo indeleble. Temprano por la mañana supe de la muerte de <strong>Franco</strong>, en el vestíbulo del <strong>Colegio Mayor Moncloa</strong>, de Madrid, donde residía. Era un espacio relativamene pequeño, con una puerta que te llevaba a la sala de estar y otra al oratorio, y con unos asientos decorativos pegados a la pared en los que nadie se sentaba. Rondan por mi cabeza aún <a href="https://pictures.abebooks.com/inventory/30246898238.jpg"> portadas </a> de periódicos de aquel día con la noticia del fallecimiento del <em>generalísimo</em>. Yo era entonces un estudiante del Curso de Orientación Universitaria (<strong>COU</strong>), en el <strong>Instituto Cardenal Cisneros</strong> de Madrid, del turno de la tarde. Llevaba poco más de un mes asentado en la capital de España.</p>

<p>Pronto también, dentro de aquel 20 de noviembre de 1975, supe que las clases se suspendían y que la suspensión podía durar al menos una semana. Tomé la determinación de pasar las vacaciones escolares inesperadas en mi casa, con mis padres, hermanos y amigos, en <strong>Bigastro</strong> (Alicante), mi localidad natal, en la Vega Baja del Segura, a 5 kilómetros de <strong>Orihuela</strong>.</p>

<p>España estaba en un momento incierto, y yo también. En noviembre de 1975 lamentaba mi decisión de haberme trasladado a Madrid a cursar el COU, para luego ingresar en la Universidad Complutense. Había cursado los seis cursos de bachillerato en el <strong>Colegio Santo Domingo</strong> de <strong>Orihuela</strong>, y lo normal habría sido que realizara allí también el COU y que luego pasara a la Universidad de Murcia o a la de Valencia. Pero no, me empeñé en que debía ser Madrid. Son de esas decisiones bastante absurdas que transforman el curso de la vida de una persona, como ocurrió en mi caso. En lugar de casarme con una chica del pueblo con la que empezaba a salir, en un entorno de vida tranquilo y apacible, resultó que unos meses después ingresaría en el <a href="https://lotrives.substack.com/t/opus-dei"> Opus Dei </a> como numerario. <a href="https://lotrives.substack.com/t/memorias">No digo ahora que fuera mejor o peor</a>, simplemente que así sucedió.</p>

<p>La siguiente imagen mía del 20 de noviembre de 1975 es con una maleta en el <strong>Metro de Madrid</strong>, lleno a rebosar, y yo sudando la gota gorda hasta alcanzar la <strong>Estación de Atocha</strong>. Tenía la sensación de que medio mundo quería huir de Madrid. Reinaba un ambiete de urgencia colectiva. En la Estación de Atocha tomé no sé si un tren expreso (toda la noche) o un tren rápido que en cualquier caso tardaban al menos ocho horas en llegar a Murcia, con paradas en Aranjuez, Ocaña, Alcázar de San Juan, Villarrobledo, La Gineta, Albacete-Los Llanos, Chinchilla, Hellín y Cieza.</p>

<p>El viaje, fuera en el tipo de tren que fuera, se me hizo eterno. Y es seguro que llegué a Murcia o a Orihuela con un gran cansancio acumulado. En la estación probablemente me esperarían mis padres, pero de eso ya no me acuerdo.</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Estación de Atocha en 1981. Smiley.toerist, CC BY-SA 3.0, vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Madrid_Atocha_1981.jpg&amp;oldid=1110459293">Wikimedia Commons</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Memorias" /><category term="Madrid" /><category term="Colegio Mayor Moncloa" /><category term="Bigastro" /><category term="Opus Dei" /><category term="Francisco Franco" /><summary type="html"><![CDATA[Memoria del 20 de noviembre de 1975, entre Madrid y Bigastro, cincuenta años después, con ocasión del 50.º aniversario de la muerte de Franco]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/57/Madrid_Atocha_1981.jpg/960px-Madrid_Atocha_1981.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/57/Madrid_Atocha_1981.jpg/960px-Madrid_Atocha_1981.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Sobre Pedro García Cuartango y «El enigma de Dios»</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/19/sobre-pedro-garcia-cuartango-enigma-de-dios/" rel="alternate" type="text/html" title="Sobre Pedro García Cuartango y «El enigma de Dios»" /><published>2025-11-19T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-30T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/19/sobre-pedro-garcia-cuartango-enigma-de-dios</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/19/sobre-pedro-garcia-cuartango-enigma-de-dios/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/sobre-pedro-garcia-cuartango-portada.webp" alt="Pedro García Cuartango en el Foro Nueva Revista, Madrid, 19 de noviembre de 2025" /></p>

<p>Hemos celebrado esta mañana el Foro Nueva Revista en la sede de la Universidad Villanueva. Nuestro invitado hoy era <strong>Pedro García Cuartango</strong>, y hemos dialogado, algunos de forma presencial, otros <em>online</em>, sobre su libro <em>El enigma de Dios</em>, publicado por Ediciones B en este 2025. Una reseña a su ensayo se puede leer <a href="https://www.nuevarevista.net/el-enigma-de-dios-de-pedro-garcia-cuartango/">aquí</a>.</p>

<p>Me ha llamado la atención su <strong>honestidad en la exposición</strong>, su <strong>respeto hacia opciones diferentes</strong> y su <strong>atenta escucha cuando se le preguntaba</strong>. Él se define como agnóstico, pero uno en busca activa y permanente de la verdad que pueda completarle y que le saque de lo que él ha calificado como «angustia vital».</p>

<p>He tenido la suerte de poder conversar con García Cuartango una vez finalizado el foro. Me ha impresionado, de nuevo, que le interesaran dos puntos de vista míos que no han salido ni en su exposición ni en el debate. Primero, es más interesante aún <strong><em>el enigma de Jesucristo</em></strong> que el de Dios, porque si concluimos o creemos que Jesucristo es Dios, todo está resuelto. La ventaja de esa senda es que a continuación seguiremos a alguien de carne y hueso, no a una noción abstracta de Dios, del que, como decía Tomás de Aquino, <strong>sabemos sobre todo lo que no es, no lo que es</strong>. Segundo, le he aconsejado que lea el debate entre <a href="https://www.nuevarevista.net/russell-copleston-debate-existencia-de-dios/">Russell y Copleston</a> para que se dé cuenta de que no es tan fácil echar por tierra las pruebas sobre la existencia de Dios, del mismo Aquinate.</p>

<hr />

<p><strong>Actualización del 30 de noviembre de 2025</strong>, primer domingo de Adviento.</p>

<p>El profeta <strong>Isaías</strong> presenta una solución al enigma de Dios más directa, más sencilla, más poderosa:</p>

<p>«<sup>2</sup>Oíd, cielos, escucha tierra, que habla el Señor: “Hijos he criado y educado, y ellos se han rebelado contra mí. <sup>3</sup><u>El buey conoce a su amo, y el asno el pesebre de su dueño</u>; Israel no me conoce, mi pueblo no comprende”» (<a href="https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/isaias/">Isaías 1:2-3</a>).</p>

<hr />
<p>Crédito de la imagen: Pedro García Cuartango en el Foro Nueva Revista, Madrid, 19 de noviembre de 2025. © Federico Marín Bellón para <em>Nueva Revista</em>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Dios" /><category term="Jesucristo" /><category term="Bertrand Russell" /><category term="Frederick C. Copleston" /><category term="Isaías" /><summary type="html"><![CDATA[Impresiones tras un encuentro con Pedro García Cuartango, por su libro «El enigma de Dios». De las dudas sobre Dios a las dudas sobre Jesucristo: otra forma más práctica del problema]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/sobre-pedro-garcia-cuartango-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/sobre-pedro-garcia-cuartango-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">¿Qué es la judicialización de la política?</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/18/desjudicializacion-politica-andres-ollero/" rel="alternate" type="text/html" title="¿Qué es la judicialización de la política?" /><published>2025-11-18T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-18T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/18/desjudicializacion-politica-andres-ollero</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/18/desjudicializacion-politica-andres-ollero/"><![CDATA[<p><em>Guerra jurídica</em>, <em>instrumentalización de la justicia</em>, <em>judicialización de la política</em> o <em>acoso judicial</em>, según <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Guerra_jurídica&amp;oldid=169166255">Wikipedia</a>, son términos que aluden a «la utilización abusiva o ilegal de las instancias judiciales nacionales e internacionales, manteniendo una apariencia de legalidad, para inhabilitar o provocar el repudio popular contra un oponente». Tanto en la entrada de Wikipedia como en <a href="https://doi.org/10.1093/oxfordhb/9780199208425.003.0008"><em>The Oxford Handbook of Law and Politics</em></a> se pone el acento en la desconfianza en los tribunales «para abordar dilemas morales fundamentales, cuestiones de política pública y controversias políticas».</p>

<p>Una de las claves de todo este embrollo radica en la «confusión entre responsabilidad política y penal», que «<a href="https://elpais.com/espana/2025-10-26/o-delito-o-nada.html">genera monstruos</a>», como señalaba recientemente Manuel Cancio Meliá.</p>

<p>Ahondemos en el punto de vista de la <em>generación de monstruos</em>, siguiendo ahora el razonamiento de <strong>Andrés Ollero</strong> en <a href="https://lotrives.github.io/2025/11/13/andres-ollero-que-es-el-derecho"><em>¿Qué es el derecho?</em></a>, p. 80. Dice allí el catedrático y ex magistrado del Constitucional que se habla <strong><em>interesadamente</em></strong> de <strong>desjudicializar la política</strong> en «un burdo intento de hacer posible a los políticos actuar fuera de la ley». Porque, añade, el «político no solo debe saberse sometido, como cualquier otro ciudadano, al imperio de la ley, sino que ha de asumir que <strong>su responsabilidad política desborda los estrechos límites de la coacción jurídica»</strong>. Se le exige el respeto a unos imperativos éticos, sin los cuales «el hombre público no sería merecedor de la confianza ciudadana».</p>

<p>Ollero pone el listón alto. Los deberes de los políticos «no pueden considerarse satisfechos con la mera sumisión al ordenamiento jurídico, y menos aún a su dimensión penal. <strong>Una efectiva sanción pública por parte de la sociedad y de sus instituciones ha de evitar el perturbador reenvío de la conflictividad política al ámbito judicial</strong>».</p>

<p>Casos de corrupción y de irresponsabilidad en España los hay en abundancia. Los políticos —señala Ollero— entienden que su responsabilidad <strong>«no va más allá de evitar ser condenados como delincuentes por un tribunal»</strong>. De ahí que los jueces se vean <strong>«inevitablemente involucrados en la polémica partidista y, para colmo, acabarán apareciendo ante la sociedad como símbolo inquietante de impotencia ante la corrupción»</strong>.</p>

<p>El problema más grave, al menos en España, parece ser que demasiados «políticos, en vez de asumir sus responsabilidades ante los ciudadanos, prefieren cobijarse en <strong>el burladero procesal de la presunción de inocencia y convertir así, a los ojos de los ciudadanos, a los magistrados en jueces de su labor política</strong>».</p>

<p>Los puntos de vista de Ollero, me parece, son un contrapeso agudo a la narrativa de Wikipedia y de <em>The Oxford Handbook of Law and Politics</em>.</p>

<hr />]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Andrés Ollero" /><category term="Judicialización de la política" /><summary type="html"><![CDATA[Contra el intento de que los políticos actúen fuera de la ley. Ciertos políticos prefieren cobijarse en la presunción de inocencia y convertir a los magistrados en jueces de su labor política, según Andrés Ollero.]]></summary></entry><entry><title type="html">El barrio Prosperidad de Madrid</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/16/barrio-prosperidad-madrid/" rel="alternate" type="text/html" title="El barrio Prosperidad de Madrid" /><published>2025-11-16T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-16T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/16/barrio-prosperidad-madrid</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/16/barrio-prosperidad-madrid/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-madrid-metro-portada.webp" alt="Metro del barrio Prosteridad de Madrid" /></p>

<p><strong>Miércoles, 12 de noviembre de 2025</strong></p>

<p>Es un día soleado y la primera vez en mi vida que aterrizo con propósito en el barrio <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Prosperidad_(Madrid)&amp;oldid=169251752">Prosperidad</a> de Madrid, ese que bordea la calle López de Hoyos. Siempre he evitado  meterme con el coche por la <strong>calle López de Hoyos</strong>, que se hace infinita por su longitud desmesurada y sus muchos semáforos y atascos.</p>

<p>Tengo un rato de asueto, de 14:00 a 15:00, tras acompañar a una lesionada a una clínica de fisioterapia de esta zona de Madrid. Cumple la función de aliviar la cola de pacientes del Hospital Ramón y Cajal.</p>

<p>Aprovecho la hora para pasear mientras ella se ejercita. Enseguida alcanzo la plaza donde se ubican la parada del <strong>Metro Prosperidad</strong> y el mercado.</p>

<p>La parada del Metro Prosperidad pertenece al conjunto de las estaciones de Madrid en las que rara vez te apeas, de tal manera que arriba, en la superficie, se asienta un mundo desconocido para el pasajero que viaja en su vagón, bajo tierra, en dirección a la avenida de América.</p>

<p>Camino un tramo más por López de Hoyos y concibo que me transporto a una ciudad de provincia como <strong>Orihuela</strong>. En mi imaginación retrocedo, además, a los tiempos del bachiller, hace ya medio siglo.</p>

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-mercado.webp" alt="Mercado Prosperidad de Madrid" /></p>

<p>He aquí el mercado. Por dentro deja todavía bastante que desear. Necesita más remodelación.</p>

<hr />

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-metro-obras.webp" alt="Metro de Prosperidad, obras" /></p>

<p>El Metro de Prosperidad, ahora de obras para instalar escaleras mecánicas, como se observa en el letrero de la imagen.</p>

<p>Me adelantan dos señoras. Una, con acento caribeño, le dice a la otra: <strong>«Los riñones míos necesitan mecánica por todas partes»</strong>.</p>

<hr />

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-parroquia-sagrado-corazon.webp" alt="Parroquia Sagrado Corazón, barrio de Prosperidad" /></p>

<p>Pasada la plaza de Prosperidad, queda la <strong>Parroquia Sagrado Corazón de Jesús</strong>. A esta hora está cerrada. Presiento que diviso la iglesia del convento de los capuchinos de Orihuela, el que alberga la imagen de Nuestro Padre Jesús. En Madrid hasta tienen, como allí, una palmera en el jardín. ¿O me estoy inventando que en el huerto de los frailes oriolanos había una palmera?</p>

<hr />

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-fachada-modernista.webp" alt="Fachada modernista, barrio de Prosperidad" /></p>

<p>Esta fachada, con su mirador circular y sus barandillas modernista, también me conduce a otros tiempos y a otros lugares levantinos.</p>

<hr />

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-fruteria-ladrillo.webp" alt="Frutería de ladrillo visto, barrio de Prosperidad" /></p>

<p>La casa de ladrillo visto que alberga la frutería se acerca a lo británico. No sé cómo se conserva por dentro, pero calculo que si la dejan tranquila puede soportar unos cuantos siglos más.</p>

<hr />

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-bar.webp" alt="Bar del barrio de Prosperidad" /></p>

<p>En este bar se ofrece vermú, según leo en un letrero (perpendicular a los visibles en la foto). Escucho al dueño que se dirige con confianza a uno de sus clientes. Se llama Miguel. Se ponen a hablar del ex ministro José Luis Ábalos. «Se está juzgando a sí mismo», afirma Miguel.</p>

<hr />

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-holiday-gym.webp" alt="Holiday Gym del barrio de Prosperidad" /></p>

<p>El bloque del Holiday Gym, con su fachada dominada por esa gran vidriera, va en la línea de la arquitectura franquista o dictatorial comunista a secas. Por momentos, creo que estoy ante el <strong>Palacio de Cultura de Varsovia</strong>.</p>

<hr />

<p><img src="/assets/images/barrio-prosperidad-residencia.webp" alt="Residencia para la Tercera Edad del barrio de Prosperidad" /></p>

<p>Me apresuro porque me reclaman de la clínica fisio, para que recoja a la paciente. No me da tiempo ya a inspeccionar esta <strong>residencia para la tercera edad</strong>, de cinco estrellas, propiedad de Ballesol. Ocupa un inmenso edifico completamente remodelado. En su origen, tal vez fuera una cárcel, un seminario, un hospital, un psiquiátrico, un reformatorio o un hospicio. Quizá algún día vuelva a visitarlo por dentro e incluso a pedir plaza.</p>

<hr />

<p>Fotos: © José Manuel Grau Navarro</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Madrid" /><category term="Orihuela" /><category term="Metro" /><category term="Varsovia" /><summary type="html"><![CDATA[Crónica de un paseo por el barrio Prosperidad de Madrid, que despierta memorias de otros lugares y de otros tiempos.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/barrio-prosperidad-madrid-metro-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/barrio-prosperidad-madrid-metro-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Sobre la muerte</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/14/sobre-la-muerte/" rel="alternate" type="text/html" title="Sobre la muerte" /><published>2025-11-14T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-14T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/14/sobre-la-muerte</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/14/sobre-la-muerte/"><![CDATA[<p><a title="Caspar David Friedrich, Public domain, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg"><img width="960" alt="The Abbey in the Oakwood (1808–1810). 110.4 × 171 cm. Alte Nationalgalerie, Berlin" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/32/Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg/960px-Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg" /></a></p>

<p>Martina Draft, Pablo Bilz y yo, Lotrives, nos hemos tomado una cerveza con una ensaladilla rusa hoy a las 14:00 en el bar El Paraíso, al salir del trabajo. Llovía. <strong>Pablo</strong> ha soltado una de sus simpáticas ocurrencias cuando se nos acercaba el camarero. «Si llueve, el agua es <strong>redundante</strong> en el mar», ha sentenciado muy serio. Nos hemos reído, pero luego nos ha dejado perplejos cuando ha confesado que juega al ajedrez virtualmente y le gana a <a href="https://www.nuevarevista.net/el-sueno-de-los-poderosos-de-vencer-a-la-muerte/">Peter Thiel</a>. Pablo no habla por hablar, así que le hemos creído. <strong>Martina</strong> le ha preguntado: «¿Vencerán la medicina y la técnica a la muerte y viviremos todos eternamente?». Lo hemos dejado ahí.</p>

<p>De camino a casa, casi me trago un semáforo en rojo porque le daba vueltas al asunto de la muerte. Como Martina, que pregunta y pregunta, me cuestionaba yo: «¿Es absurdo considerar la muerte como una consecuencia del pecado original y como puerta a la vida eterna?»; «¿nos dice algo hoy el silogismo de <strong>san Buenaventura</strong>: igual que <em>el timonel se sienta en la proa</em> para proporcionar la buena dirección al barco, el ser humano, para conducir su vida según el modelo de <em>una vida buena</em> tiene que imaginarse constantemente <em>ya fallecido</em>?».</p>

<p>Mi coche es eléctrico y silencioso, permite la meditación y el recogimiento. Cuando entraba en la M-40, me he acordado de que <strong>san Ambrosio</strong> escribió una obra que se titula <em>De bono mortis</em> [Sobre el bien de la muerte: sobre el bien que supone la muerte]. <em>¡Qué atrevimiento!</em>, me he dicho. Me he puesto otra vez en plan Martina. <em>«Si la vida es un bien, ¿por qué es un bien a la vez la muerte? ¡Qué absurda paradoja!»</em>. No tan absurda, he seguido recordando, porque <strong>san Ambrosio distingue tres muertes. Una mala y dos buenas</strong>. La mala es la muerte del alma por el pecado. Las buenas son la <em>muerte mística</em>, que consiste en morir al pecado y vivir según propone Jesucristo, y la <em>muerte natural</em>, al final de nuestra vida, porque abre la vida del mundo futuro.</p>

<p>Al llegar a casa, me he puesto a leer. El hombre «necesita la eternidad» porque «cualquier otra esperanza se queda demasiado corta», escribe <strong>Joseph Ratzinger</strong> en la obra que tenía en mis manos y que me ha tranquilizado. Si el hombre ha sido arrojado a la muerte, «también él es una cosa entre las cosas, que se puede tirar y manejar como ellas. Mas si no se convierte nunca en mero desecho, si el valor que le corresponde se llama eternidad, su dignidad se mantendrá ininterrumpidamente e impregnará su vida».</p>

<p>Lo que sigue de Ratzinger me parece brillante. Responde perfectamente a la pregunta de Martina sobre los que esperan que la técnica y la medicina venzan la muerte. Subraya: <strong>«Cuando se promete el paraíso a las generaciones futuras, pero al individuo particular exclusivamente la nada, es decir, la muerte, no se ha prometido nada a nadie»</strong>. De un futuro que «sea solo futuro, no presente, no puede en modo alguno participar el hombre: esperarlo hará de los días un tiempo demasiado largo». Un presente que sea solo presente sin nada después «es un presente sin esperanza». Solo la eternidad puede «unir presente y futuro». En resumen: <strong>«Aquellos que nos han disuadido o quieren disuadirnos de la fe en el cielo no nos han regalado la tierra, sino que han hecho de ella una región yerma y vacía: la han cubierto de oscuridad»</strong>.</p>

<p>Enviaré un correo electrónico a Martina y Pablo con todo esto. Les aclararé, porque son muy escrupulosos con los derechos de autor, que las cita de san Ambrosio y de san Buenaventura las memoricé de:</p>

<p>—Biffart, Dieter. (2025, noviembre). «Wenn nun das Leben als ein Gut gilt, wie is dann der Tod kein Übel?» [«Así pues, si la vida vale como bien, ¿por qué la muerte no es entonces un mal?»]. <em>Informationsblatt</em>. Priesterbruderschaft St. Petrus (Wigratzbad, Alemania), 8-9.</p>

<p>Las de Ratzinger proceden de:</p>

<p>—Ratzinger, Joseph. (2022). <em>Cooperadores de la verdad. Reflexiones para cada día del año</em>. Introducción, trad. y notas de José Luis del Barco. Rialp, 427-8.</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: <em>Abtei im Eichwald</em> (<em>Abadía en el robledal</em>). Óleo de Caspar David Friedrich. Dominio público vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg&amp;oldid=1116637933">Wikimedia Commons</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Joseph Ratzinger" /><category term="Muerte" /><category term="San Buenaventura" /><category term="San Ambrosio" /><category term="Peter Thiel" /><summary type="html"><![CDATA[¿Es la muerte «un bien»? Solo la perspectiva de la vida eterna proporciona dignidad a la vida humana.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/32/Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg/960px-Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/32/Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg/960px-Caspar_David_Friedrich_-_Abtei_im_Eichwald_-_Google_Art_Project.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Andrés Ollero: «¿Qué es el derecho?»</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/13/andres-ollero-que-es-el-derecho/" rel="alternate" type="text/html" title="Andrés Ollero: «¿Qué es el derecho?»" /><published>2025-11-13T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-28T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/13/andres-ollero-que-es-el-derecho</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/13/andres-ollero-que-es-el-derecho/"><![CDATA[<p>Ollero Tassara, Andrés. (2025). <em>¿Qué es el derecho?</em> Editorial Senderos.</p>

<hr />
<p>Es uno de los ensayos que espero leer en breve. En la contraportada, resuena la voz de Ollero cuando se subraya que el ciudadano, si oye hablar de Estado de derecho, más bien sospecha que se está hablando del derecho del Estado.</p>

<p>Critica Ollero también que se hable tanto de derechos humanos y que a la vez no se admita que puedan tener un fundamento objetivo en la naturaleza humana, racionalmente cognoscible.</p>

<p>Sobre la politización de la justicia, se pregunta: «¿No será que son los políticos, al rehuir sus responsabilidades, quienes fuerzan a los jueces a resolver problemas de los preferirían mantenerse al margen?»</p>

<p>Más sobre <a href="https://www.nuevarevista.net/andres-ollero-y-la-democracia-como-el-mentis-radical-al-relativismo/">Andrés Ollero</a>.</p>

<hr />

<p><strong>Actualización del 18/11/2025</strong>. Véase este texto sobre la <a href="https://lotrives.github.io/2025/11/18/desjudicializacion-politica-andres-ollero/">judicialización de la política</a>, inspirado en la lectura de Ollero.</p>

<p><strong>Actualización del 28/11/2925</strong>. Véase <a href="https://www.nuevarevista.net/andres-ollero-que-es-el-derecho/">aquí</a> una reseña completa al libro.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Andrés Ollero" /><category term="Derecho" /><category term="Judicialización de la política" /><category term="Derechos humanos" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Reflexiones sobre «¿Qué es el derecho?», un ensayo de Andrés Ollero.]]></summary></entry><entry><title type="html">La gripe aviar, el precio de los huevos y la especulación</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/11/gripe-aviar-precio-huevos-especulacion/" rel="alternate" type="text/html" title="La gripe aviar, el precio de los huevos y la especulación" /><published>2025-11-11T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-11T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/11/gripe-aviar-precio-huevos-especulacion</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/11/gripe-aviar-precio-huevos-especulacion/"><![CDATA[<p><a title="Thegreenj, CC BY-SA 3.0 &lt;http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/&gt;, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Hen_chicken.jpg"><img width="960" alt="Hen chicken" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/a5/Hen_chicken.jpg/960px-Hen_chicken.jpg" /></a></p>

<p>El pasado viernes, 7/11/2025, supimos que se han sacrificado 450.000 gallinas en Valdemoro (Comunidad de Madrid), para intentar controlar un foco de gripe aviar (véase <a href="https://elpais.com/espana/madrid/2025-11-07/madrid-sacrifica-a-casi-medio-millon-de-gallinas-por-un-brote-de-gripe-aviar-en-valdemoro.html"><em>El País</em></a>). Por esa, y por otras medidas parecidas, el precio de una docena de huevos ha subido considerablemente. De ello se habla hoy como asunto destacado del día.</p>

<p>1) Imagínese que usted quiere vender su piso y dispone de varias ofertas. <strong><em>Especula</em></strong> con el precio de su casa y al final opta por traspasarla a quien le pague más.</p>

<p>2) Imagínese que es propietario de una granja avícola. Desea aprovechar la escasez de huevos en estos momentos en Madrid y liquida a un mayor precio. <strong><em>Especula</em></strong> también.</p>

<p><strong>¿Por qué se suele considerar 1) bueno y 2) malo?</strong>
¿Hay una doble moral? ¿Hay factores que no se consideran aquí?</p>

<p>Algunos economistas piensan que <em>especular</em> es el camino necesario para la vuelta a la normalidad en momentos de carencia, mejor que cualquier otro, aunque en el caso que nos atañe ayudaría que el Estado quitara el IVA a los huevos.</p>

<p>Una lectura recomendada:</p>

<p><a href="https://www.nuevarevista.net/henry-hazlitt-la-economia-en-una-leccion/">Henry Hazlitt</a>. (2018). <em>La economía en una lección</em>. Prólogos de Javier Milei y Juan Ramón Rallo. Traducción de Marciano Villanueva Salas. Unión Editorial.</p>

<p>Edición original:</p>

<p>Henry Hazlitt. (1946). <em>Economics in One Lesson</em>. Nueva York: Harper &amp; Row.</p>

<hr />

<p>Foto: © <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Hen_chicken.jpg&amp;oldid=930176816">Thegreenj</a>, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Lecturas" /><category term="Abusos" /><category term="Especulación" /><summary type="html"><![CDATA[¿Es bueno especular con los precios? Reflexión sobre la gripe aviar en Madrid y la percepción moral de la especulación económica.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/a5/Hen_chicken.jpg/960px-Hen_chicken.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/a5/Hen_chicken.jpg/960px-Hen_chicken.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">La peligrosa e injusta jornada laboral de los médicos internos residentes</title><link href="https://lotrives.com/2025/11/07/jornada-laboral-mir/" rel="alternate" type="text/html" title="La peligrosa e injusta jornada laboral de los médicos internos residentes" /><published>2025-11-07T00:00:00+01:00</published><updated>2025-11-15T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/11/07/jornada-laboral-mir</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/11/07/jornada-laboral-mir/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/jornada-laboral-mir-portada.webp" alt="Mónica García, ministra de Sanidad, en 2023" /></p>

<p>Lotrives conoce a un grupo considerable de médicos internos residentes (un <em>mir</em>, unos <em>mir</em>, según <a href="https://www.fundeu.es/recomendacion/mir-se-escribe-en-minuscula-y-redonda-553/">Fundéu</a>). Los de primer año suelen tener 25 años, obtuvieron el Grado en Medicina en 2024 y comenzaron la especialización, lo que equivale a que empezaron a trabajar, en junio de este año. El horario de estos jóvenes, en la mayoría de los casos mujeres, comienza a las 8:00 un jueves como ayer. Pero con frecuencia, además de las guardias de día entero, deben cumplir guardias de tarde que alargan su jornada hasta las 22:00, perfectamente. Al día siguiente, en este caso, viernes, deben presentarse en el hospital que les corresponda otra vez a las 8:00, lo que supone en un lugar como Madrid que el despertador suene a las 6:30. No es algo que ocurre un día al mes, es habitual. Cuando están de guardia, atienden urgencias que no son de su especialidad, con recursos humanos escasos y escasa supervisión. No les da tiempo ni para comerse el bocadillo que se llevan de casa. La organización hospitalaria es mala y faltan médicos por todas partes.</p>

<p>Hay ministros en España que hablan de rebajar la jornada laboral quizás cuando no es el caso, pero miran para otro lado ante grandes abusos como este, por lo que parece. Se dinamitan así aspectos esenciales de la dignidad humana: de los pacientes desatendidos y de los jóvenes mir que no disponen de vida suficiente para atenderlos.</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Mónica García, ministra de Sanidad, en 2023. © <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/gobierno/Paginas/biografias-xv-legislatura/ministra-monica-garcia.aspx">Pool Moncloa</a> / José Manuel Álvarez. El titular de los derechos de este archivo, el Gobierno de España, permite su utilización. Véase <a href="https://www.lamoncloa.gob.es/Paginas/es_AvisoLegal.aspx">aquí</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Mónica García (ministra de Sanidad)" /><category term="Abusos" /><category term="Sanidad" /><category term="Médicos internos residentes (mir)" /><summary type="html"><![CDATA[Situación de los médicos internos residentes en España (MIR) y abusos estructurales en sus jornadas laborales.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/jornada-laboral-mir-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/jornada-laboral-mir-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Binance, Changpeng Zhao y los idiomas</title><link href="https://lotrives.com/2025/10/21/binance-changpeng-zhao-idiomas/" rel="alternate" type="text/html" title="Binance, Changpeng Zhao y los idiomas" /><published>2025-10-21T00:00:00+02:00</published><updated>2025-11-15T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/10/21/binance-changpeng-zhao-idiomas</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/10/21/binance-changpeng-zhao-idiomas/"><![CDATA[<p><a title="Web Summit, CC BY 2.0 &lt;https://creativecommons.org/licenses/by/2.0&gt;, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_(52471628042).jpg"><img width="960" alt="2022 - Press Conferences BE6 1595 (52471628042)" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/63/2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_%2852471628042%29.jpg/960px-2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_%2852471628042%29.jpg" /></a></p>

<p><strong>Martes, 21 de octubre de 2025</strong></p>

<p><strong>Binance</strong> es una plataforma de criptomonedas que me intriga. Más aún me maravilla su fundador, <strong>Changpeng Zhao</strong>, conocido como <strong>CZ</strong> (<a href="https://x.com/cz_binance">@cz_binance</a> en X, con más de diez millones de seguidores). CZ lanza frases del tipo: «Gold won’t go to zero. But bitcoin is better» (‘El oro no bajará hasta cero. Pero el bitcóin es mejor’). Se hizo multimillonario, estuvo en la cárcel por no cumplir las normas regulatorias financieras en los EE. UU., salió, y en teoría no dirige ya Binance pero sí que parece que lo hace en la sombra.</p>

<p>Binance goza de licencia para operar en España.</p>

<p>Hay un fenómeno reciente con <strong>Binance</strong> que imagino que será legal, pero que me sorprende. Si quieres depositar euros en Binance para comprar criptomonedas, te debes someter a un proceso de verificación como si abrieras una cuenta bancaria en España. Eso es normal para evitar blanqueo de dinero. Pero desconcierta el resultado: no te abres una cuenta en España, sino en un banco francés llamado <strong>Harmoniie SAS</strong>, cuyo nombre comercial es <strong>OuiTrust</strong> y con un <strong>IBAN francés</strong>. ¿Significa ese proceso que el usuario español de Binance se ha convertido en cliente de un banco francés sin saberlo? ¿Un cliente con una cuenta real, con todas las propiedades de una cuenta bancaria real, como podría ser la de Revolut?</p>

<p><strong>Jueves, 13 de noviembre de 2025</strong></p>

<p><strong>Changpeng Zhao</strong> está a punto de publicar sus memorias y ha publicado hoy <a href="https://x.com/cz_binance/status/1988883673144336473?s=20">este mensaje en X</a>:</p>

<p>«Escribir este libro en inglés me ha hecho comprender que mi inglés es pobre, muy pobre.
»Revisando la traducción al chino realizada por mis compañeros me ha hecho comprender que mi dominio del chino ha desaparecido. Tenía que usar constantemente el diccionario.
»En realidad no hablo ya ninguna lengua».</p>

<p><strong>Viernes, 14 de noviembre de 2025</strong></p>

<p>Anoche pregunté a Grok, después de publicar en X el texto de arriba, que lo interpretara. Grok, la inteligencia artificial (IA) de X, <a href="https://x.com/i/grok/share/hNVS0F1MwudsW0GdI6nLsZZRY">respondió</a>:</p>

<p><em>«El post de José Manuel Grau Navarro, periodista español, comparte su artículo en el blog Lotrives sobre las prácticas de Binance en España, donde los usuarios que depositan euros para comprar criptomonedas terminan abriendo cuentas en un banco francés (Harmoniie SAS, bajo la marca OuiTrust) sin ser informados explícitamente del IBAN francés.
El texto vincula esto a Changpeng Zhao (CZ), fundador de Binance, quien cumplió condena en EE.UU. por violaciones regulatorias y, pese a no dirigir formalmente la empresa, mantiene influencia significativa con más de 10 millones de seguidores en X; recientemente, CZ admitió en un post no dominar fluidamente ningún idioma al escribir sus memorias.
El artículo usa la reflexión de CZ sobre sus “idiomas perdidos” como metáfora para criticar la opacidad y complejidad de los procesos KYC y bancarios de Binance, que convierten a usuarios españoles en clientes extranjeros inadvertidamente, destacando riesgos regulatorios y de privacidad».</em></p>

<p><strong>Obsérvese la invención de la última frase de la IA</strong>. De ninguna manera mi intención era emplear la <em>metáfora</em> de los <em>idiomas</em>, que se <em>pierden</em> en parte cuando uno no vive en el país de su lengua materna, para <em>criticar</em> la opacidad y complejidad ligadas a los riesgos regulatorios. Mi propósito era resaltar <strong>la sinceridad de Changpeng Zhao</strong> (CZ) sobre su dominio del inglés y del chino. Changpeng Zhao nació en China, estudió en Canadá y trabajó en los EE. UU. Ahora parece que reside en algún país árabe.</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Changpeng Zhao en 2022. Web Summit, CC BY 2.0, vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_(52471628042).jpg&amp;oldid=1186667352">Wikimedia Commons</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Binance" /><category term="Changpeng Zhao" /><category term="Criptomonedas" /><category term="Cartera de valores" /><summary type="html"><![CDATA[Las memorias de Changpeng Zhao (CZ), su dominio o no dominio de idiomas y el proceso de verificación de usuarios en Binance.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/63/2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_%2852471628042%29.jpg/960px-2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_%2852471628042%29.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/63/2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_%2852471628042%29.jpg/960px-2022_-_Press_Conferences_BE6_1595_%2852471628042%29.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Las fuentes de la conducta soviética</title><link href="https://lotrives.com/2025/10/20/fuentes-conducta-sovietica-sergey-radchenko/" rel="alternate" type="text/html" title="Las fuentes de la conducta soviética" /><published>2025-10-20T00:00:00+02:00</published><updated>2025-10-20T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/10/20/fuentes-conducta-sovietica-sergey-radchenko</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/10/20/fuentes-conducta-sovietica-sergey-radchenko/"><![CDATA[<p><a title="Post of USSR, Public domain, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Stamp_of_USSR_0914.jpg"><img width="960" alt="Stamp of USSR 0914" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/71/Stamp_of_USSR_0914.jpg/960px-Stamp_of_USSR_0914.jpg" /></a></p>

<p><strong>Lunes, 20 de octubre de 2025</strong>. Leo un artículo que <strong>Rodric Braithwaite</strong> publicó en <em>Engelsberg Ideas</em>. Se titula «<a href="https://engelsbergideas.com/reviews/the-true-sources-of-soviet-conduct/">The true sources of Soviet conduct</a>» [Las verdaderas fuentes de la conducta soviética].</p>

<p>Se trata de una reseña de este libro:</p>

<p>Radchenko, Sergey. (2024). <em>To run the world. The Kremlin’s Cold War bid for global power</em>. Cambridge University Press.</p>

<p>Braithwaite, que fue embajador del Reino Unido en Moscú, escribe:</p>

<p>«El nuevo libro de <strong>Sergey Radchenko</strong>, extenso y de fácil lectura, es una historia de la política exterior soviética desde la gloriosa victoria sobre Alemania en mayo de 1945 <strong>hasta el humillante colapso de diciembre de 1991</strong>. Radchenko es ruso, pero ha trabajado durante la mayor parte de su vida académica en Gran Bretaña y en los Estados Unidos. Se une a los distinguidos académicos que abandonaron la Unión Soviética en las décadas posteriores a la revolución, figuras como <strong>Alec Nove</strong> en Gran Bretaña y <strong>Moshe Lewin</strong> en Estados Unidos, y también aporta las inestimables perspectivas e intuiciones de alguien que conoce el país desde dentro».</p>

<p>Cuando a <strong>Vladímir Putin</strong> le dio por invadir Ucrania, el 24 de febrero de 2022, muchos nos preguntamos: «Pero estos rusos, ¿de qué van?, ¿en qué piensan en pleno siglo XXI?».</p>

<p>La reseña de Rodric Braithwaite contesta con bastante acierto a esa pregunta, me parece, y deja con ganas de leer el ensayo de Radchenko.</p>

<hr />
<p>Crédito de la imagen: Sello de la URSS. Stalin, sucesor de Lenin, a los veinte años de la muerte de este. Dominio público, vía <a href="https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Stamp_of_USSR_0914.jpg&amp;oldid=652099349">Wikimedia Commons</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Lecturas" /><category term="URSS" /><category term="Sergey Radchenko" /><category term="Rodric Braithwaite" /><summary type="html"><![CDATA[Cuando a Vladímir Putin le dio por invadir Ucrania, en 2022, muchos nos preguntamos: «Pero estos rusos, ¿de qué van?» Contesta aquí Sergey Radchenko.]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/71/Stamp_of_USSR_0914.jpg/960px-Stamp_of_USSR_0914.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/7/71/Stamp_of_USSR_0914.jpg/960px-Stamp_of_USSR_0914.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Viena, septiembre de 2025</title><link href="https://lotrives.com/2025/09/16/viena-septiembre-2025/" rel="alternate" type="text/html" title="Viena, septiembre de 2025" /><published>2025-09-16T00:00:00+02:00</published><updated>2025-09-16T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/09/16/viena-septiembre-2025</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/09/16/viena-septiembre-2025/"><![CDATA[<p><img src="/assets/images/viena-miron-pulpito-portada.webp" alt="Mirón del púlpito, Catedral de San Esteban, Viena" />
Viena, martes, 16 de septiembre de 2025. El día comienza con una vista a la Catedral de San Esteban. Resultó muy dañada en la Segunda Guerra Mundial, pero fue convenientemente reconstruida. Tomo una foto al Mirón del púlpito, una figura de su constructor, con su compás en la mano izquierda.</p>

<p><img src="/assets/images/viena-miron-pulpito.webp" alt="Mirón del púlpito, Catedral de San Esteban, Viena" /></p>

<p>Poco después me encuentro en la Sala de Mármol del Palacio del Belvedere, donde en 1955 se firmó el Tratado de Estado, por el que Austria recobraba la independencia tras la Segunda Guerra Mundial y finalizaba la ocupación de las potencias aliadas. La vista a la ciudad de Viena desde esa sala la refleja esta foto.</p>

<p><img src="/assets/images/viena-belvedere.webp" alt="Vista de Viena desde la Sala de Mármol del Belvedere" /></p>

<p>De ahí me marcho a la Prunksaal (Sala Espléndida o Suntuosa) de la Biblioteca Nacional de Austria, donde estos días se puede visitar la exposición…</p>

<p>Fotos: © José Manuel Grau Navarro</p>

<p><a href="https://open.substack.com/pub/lotrives/p/austria-1938-anexion-anschluss">Más información ↗</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Viena" /><summary type="html"><![CDATA[Viaje a Viena en septiembre de 2025. Visita turística de la ciudad]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://lotrives.com/assets/images/viena-miron-pulpito-portada.webp" /><media:content medium="image" url="https://lotrives.com/assets/images/viena-miron-pulpito-portada.webp" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Edith Stein: judía, filósofa, santa — Notas de lectura</title><link href="https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-judia-filosofa-santa-notas-de-lectura/" rel="alternate" type="text/html" title="Edith Stein: judía, filósofa, santa — Notas de lectura" /><published>2025-07-31T00:00:00+02:00</published><updated>2025-07-31T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-judia-filosofa-santa-notas-de-lectura</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-judia-filosofa-santa-notas-de-lectura/"><![CDATA[<p>Chirriar Bauer, Irene. (2025). <em>Edith Stein. Judía. Filósofa. Santa</em>. Barcelona: Taurus.</p>

<p>«Entrego a los lectores este libro, producto de un largo proceso de maduración, con la esperanza de que descubran en Edith Stein aquello que en esta época, en la que nos atiborramos de sensaciones, no es sencillo de encontrar: una manera de hallar, pese a las frustraciones y al horror, un sentido a la propia vida» (p. 26).</p>

<p>«La intención autobiográfica tiene su paralelo en uno de los capítulos de <em>Estructura de la persona humana</em>, correspondiente al curso brindado en el Instituto de Pedagogía Científica de Münster, entre fines de 1932 y febrero de 1933, cuando se le prohibió seguir dictando clases por ser judía. Allí había dicho: “Hay personas a las que un pueblo tiene que agradecerles más de lo que él le ha dado”» (pp. 36-7).</p>

<p>«Con el paso de los años, cuando Arno montaba en cólera era muy difícil de apaciguar, por lo que los clientes recurrían a la anciana señora, que intervenía como mediadora. Así es como Edith presenta las cosas en su autobiografía. Pero la hija de Arno, Lotte Sachs, se sintió afectada. En tanto que otra de sus sobrinas, Anni Gordon, hija de Else, se refirió a la parcialidad del texto, en <em>Mi tía Edith</em> Susanne M. Batzdorff ofreció su testimonio y el de los sobrevivientes, todos ellos impactados al leer la mencionada autobiografía. En su libro, Susanne trata de mantener un equilibrio siempre inestable entre sus propios recuerdos, el cariño a su tía, la devoción y el respeto hacia sus padres, y sus propias ideas acerca de la conversión y la conversión de Edith en particular. En cuanto a la publicación de sus recuerdos, Susanne esboza una hipótesis plausible: cree que su tía “tenía la decidida intención de volver a esta obra” para completarla, “para evaluar cuidadosamente lo que había escrito”. Y agrega: “No podemos estar seguros de que hubiera suavizado algunos de sus pasajes más problemáticos para proteger a sus implicados, pero es una posibilidad. Esto también explicaría su petición posescrita”. En esta petición, Edith explicitó que su autobiografía no debía publicarse mientras alguno de sus hermanos siguiera con vida».</p>

<p><a href="https://lotrives.substack.com/p/edith-stein-critica-autobiografia-vida-familia-judia-hermanos">Más información ↗</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Bibliografía" /><category term="Edith Stein" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Notas y citas de la biografía Edith Stein, judía, filósofa y santa, de Irene Chirriar Bauer.]]></summary></entry><entry><title type="html">Edith Stein: Obras Completas I — Notas de lectura</title><link href="https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-obras-completas-1-notas-de-lectura/" rel="alternate" type="text/html" title="Edith Stein: Obras Completas I — Notas de lectura" /><published>2025-07-31T00:00:00+02:00</published><updated>2025-07-31T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-obras-completas-1-notas-de-lectura</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-obras-completas-1-notas-de-lectura/"><![CDATA[<p>Stein, Edith [Santa Teresa Benedicta de la Cruz]. (2019) [2002]. <em>Obras Completas I. Escritos autobiográficos y cartas</em>. Bajo la dirección de Julen Urkiza Francisco Javier Sancho. Traducidos del alemán por Jesús García Rojo, OCD, Ezequiel García Rojo, OCD, Francisco Javier Sancho Fermín, OCD, Constantino Ruiz-Garrido. Revisión desde los autógrafos: Julen Urkiza, OCD. Coeditores: Editorial Monte Carmelo (Burgos), Ediciones El Carmen (Vitoria), Editorial de Espiritualidad (Madrid). 2019: 2.ª reimpresión.</p>

<h2 id="introducción-general-de-francisco-javier-sancho">Introducción general de Francisco Javier Sancho</h2>

<p>«<em>Autobiografía. Vida de una familia judía</em> (<em>Aus dem Leben einer jüdischen Familie</em>). Así se titula la gran autobiografía que Edith Stein proyectó escribir antes de su entrada en el Carmelo, cuando el odio antisemita se hizo con el poder a inicios de 1933. La obra en sí es incompleta. Abarca solo hasta agosto de 1916, es decir, su vida de familia, su juventud y estudios universitarios hasta la presentación de su tesis doctoral. Primera publicación en 1965 como ESW 7. La edición española salió con el título de <em>Estrellas Amarillas</em>, EDE, Madrid 1973. Manuscrito conservado en Colonia» (p. 81).</p>

<h2 id="introducción-de-ezequiel-garcía">Introducción de Ezequiel García</h2>

<p>«La autobiografía steiniana, como todas, está inacabada; es incompleta en un doble sentido: por un lado, hay una limitación cronológica: el arranque de la obra lleva fecha de 21 de septiembre de 1933. Por entonces Edith Stein se encuentra con su familia en Breslau a la espera de ingresar en el Carmelo de Colonia el 14 del mes siguiente. Ese corto espacio es empleado en recopilar los recuerdos de los antepasados familiares que su madre le va propiciando, y que viene a constituir la primera parte del escrito, titulado: «Los recuerdos de mi madre». Será durante los seis meses del postulantado y el año del noviciado cuando redacte el grueso del manuscrito, la segunda parte: «Historia de nuestra familia: Las dos más jóvenes», en la que da cuenta de las vicisitudes de los suyos, cobrando protagonismo singular su madre, su hermana Erna y, sobre todo, el sujeto en cuestión. Otras obligaciones y compromisos a partir de mayo de 1935 obligaron por un tiempo a dejar aparcada la continuación del escrito. En los primeros días de 1939, cuando Edith Stein se halla en el convento holandés de Echt, reemprende la tarea, mas no va más allá de unas cuantas páginas. Y así quedará el texto para la posteridad. La historia que se inicia con los bisabuelos y abuelos, pasando por la madre y hermanos, no alcanza a describir más que 25 años de su vida (hasta 1916)» (pp. 153-4).</p>

<p>«La historia de estos papeles no deja de ser interesante. Como se mencionó, buena parte del texto estaba ya escrito al terminar el noviciado (abril de 1935). Edith Stein es trasladada al Carmelo de Echt en la Nochevieja de 1938, quedando el manuscrito en el monasterio de Colonia para evitar problemas (p. 155) en la frontera. A requerimiento de la autora, se hace llegar al nuevo destino los citados papeles poco después, sirviendo de correo un joven sacerdote Marianhill, el P. Rhabanus Laubenthal.</p>

<p>»El 2 de agosto de 1942 las fuerzas de invasión nazi conminan a la carmelita judía a abandonar sin dilación la comunidad, dando inicio su calvario final que culminará en el campo de concentración de Auschwitz, junto con otros judíos también religiosos, el 9 de agosto del mismo año. En la celda quedaban este y otros manuscritos. Antes de acabar la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Echt será bombardeada, teniendo que refugiarse las hermanas carmelitas en el monasterio de Herkenbosch; con ellas se llevan cuanto pueden cargar de su anterior morada, entre lo que se encuentra una saca con los muchos papeles que la hermana Benedicta de la Cruz amontonaba en su habitación. No mucho después, las bombas también caen sobre Herkenbosch; esta vez las religiosas tuvieron que abandonar el convento, pero sin los manuscritos, que quedaron sepultados entre los escombros; allí permanecerán hasta poner fin a la guerra.</p>

<p>»Firmada la paz, en marzo de 1945, un fraile franciscano director del archivo de Husserl en Lovaina, el P. Hermann van Breda, el Provincial de los Carmelitas Descalzos de Holanda, P. Avertanus Hennekens, y el subprior de los Carmelitas de Geleen, P. Cristophorus Willems, se molestaron en recuperar de las ruinas los escritos de Edith Stein. De esta manera se pone a salvo el legado último steiniano —del que forma parte la autobiografía—, aunque un poco sucio y desordenado, y con la pérdida de algún que otro folio. El conjunto de papeles se incorpora al archivo husserliano en Lovaina, aunque formando sección aparte: Archivum Carmelitanum Edith Stein. Más tarde pasaría a Bruselas. Hoy se encuentra en el archivo del convento de las Madres Carmelitas Descalzas de Colonia.</p>

<p>»Tema aparte es el de la primera publicación. Edith Stein murió sin poder editar los últimos escritos a causa de la normativa antisemita vigente; y por supuesto, tampoco estas páginas autobiográficas. Los encargados del Archivo Edith Stein pronto se tomaron la molestia de recomponer y ordenar el cúmulo de papeles extraídos de las ruinas, con el propósito de proceder a su publicación dentro de la colección “EDITH STEINS WERKE”. El primer volumen que aparece data de 1950, es <em>Ciencia de la Cruz</em>; el último se corresponde con el volumen XVIII, <em>Potenz und Akt</em> (1998). El dedicado a la narración biográfica es el volumen VII, cuyo título completo reza así: <em>Aus dem Leben einer jüdischen Familie. Das Leben Edith Steins: Kindheit und Jugend</em>. Las vicisitudes por las que atraviesa el texto se entienden desde una cláusula que Edith Stein añade a su testamento, fechado el 9 de junio de 1939 en Echt. En ella se lee: “Ruego no se publique la historia de la familia hasta tanto vivan mis hermanos y que no se les entregue a ellos. Solamente Rosa puede mirarla, y después de la muerte de los otros hermanos, sus hijos. También entonces la Orden (p. 156) debe decidir sobre la publicación.” La presencia de esta condición dio lugar a las siguientes ediciones:</p>

<p>»—1964: <em>Aus dem Leben einer jüdischen Familie. Das Leben Edith Steins: Kindheit und Jugend</em>. “EDITH STEINS WERKE” VII, E. Nauwelaerts, Herder, Louvain-Freiburg, 1964. XXXI + 376 p. Edición preparada por la Dra. Lucy Gelber y el P. Romaeus Leuven, OCD. Contiene el texto casi completo de lo escrito por Edith Stein. Se le añaden en la parte introductiva el currículo académico que Edith Stein incluye en su tesis doctoral, y una reseña de su hermana Erna Stein. Sucede que las Carmelitas de Colonia advierten la cláusula testamentaria arriba citada, y dado que todavía vive una hermana de Edith, Erna en Nueva York, se procede a la retirada de la edición una vez impresa.</p>

<p>»—1965: <em>Aus dem Leben einer jüdischen Familie. Das Leben Edith Steins: Kindheit und Jugend</em>, “EDITH STEINS WERKE” VII, E. Nauwelaerts, Herder, Louvain-Freiburg, 1965. XII + 292 p. No se avisa, pero se ha producido un significativo recorte tanto en la introducción como en el cuerpo de lo escrito por Edith Stein. La razón estriba en la complicada controversia en que se vieron envueltos los que preparaban los textos, la Orden del Carmen y la familia Stein, representada en Erna Stein. La conclusión a la que se llega, para respetar la voluntad de Edith expuesta en el testamento, es la de suprimir a sugerencia de la familia aquellos pasajes que pudieran menoscabar el prestigio de los allí citados. Esta edición es la que se da a conocer al público, y de la que se harán las primeras traducciones. En español, <em>Estrellas amarillas. Autobiografía: Infancia y juventud</em>, EDE, Madrid, 1973, 258 p., responde a esta edición.</p>

<p>»—1985: <em>Aus dem Leben einer jüdischen Familie. Das Leben Edith Steins: Kindheit und Jugend</em>. Vollständige Ausgabe, “EDITH STEIN WERKE” VII, “De Maas &amp; Waler”, Herder, Druten-Freiburg-Basel-Wien, 1985. XXXI + 376 p. Edición que reproduce exactamente igual la primera de 1964 y luego retirada; esta vez sí se advierte de que se trata de una ‘edición completa’. Sobre este texto se publica en castellano la segunda edición, aumentada y corregida: <em>Estrellas amarillas. Autobiografía: Infancia y juventud</em>, EDE, Madrid, 1992 (2.ª ed.), 417 p.» (pp. 154-156)</p>

<h2 id="texto-de-edith-stein">Texto de Edith Stein</h2>

<p><strong>Nota 3, p. 163:</strong> Auguste Courant, natural de Lublinitz (4-X-1849); mientras Lublinitz perteneció al Reich alemán, Erna y Edith Stein pasaron frecuentemente sus vacaciones en la casa de sus abuelos en Lublinitz. La casa, que todavía se conserva en la actualidad, ha sido transformada en lugar de recuerdo y encuentro por la sociedad Edith-Stein. Desde 1890 Auguste vivió en Breslau donde sacó adelante el negocio de maderas de su marido, Siegfried Stein (1844), fallecido el 10 de julio de 1893; tuvo 11 hijos, de los que siete llegaron a mayores, los otros cuatro murieron muy tempranamente. Edith es la última. Cuatro hijos murieron en los campos de concentración: Paul, Frieda, Rosa y Edith. La madre Augusta murió en Breslau el 14-IX-1936.</p>

<p>«No creo que mi hermana Erna se haya arrepentido nunca de su elección [profesional: médico, ginecóloga]. Terminó sus estudios, a pesar de sus molestias físicas, y aprendió concienzudamente su profesión. Cuando más tarde le ayudaba en la consulta, pude ver, con silenciosa alegría, con qué paz y seguridad realizaba el trabajo; una paz y seguridad que no le eran tan propicios de igual manera en su vida personal» (p. 187).</p>

<p><strong>Nota 28, p. 175:</strong> <strong>Erna Stein</strong>, natural de Lublinitz (11-II-1890). Se casó con el médico, dermatólogo, Dr. Hans Biberstein el 5 de diciembre de 1920. Ella misma instaló el 1 de febrero de 1919 una consulta como ginecóloga en un principio en la casa de sus padres en Breslau, Michaelistraße 38. Erna y Edith, que se llevaban menos de dos años de diferencia, se sintieron muy cerca la una de la otra. Erna dejó escritos unos recuerdos de su hermana Edith (ESW VII, p. XV-XX). Murió en Davis (USA), el 15-1-1978.</p>

<p><strong>Nota 86, p. 240:</strong> <strong>Hans Biberstein</strong> (1889 Laurahütte-1965 Nueva York), amigo de estudios de Erna Stein con quien se casaría el 5-XII-1920: él fue dermatólogo, y ella ginecóloga: tuvieron dos hijos: <strong>Susanne</strong> y <strong>Ernst</strong>. Erna primeramente tuvo su consultorio en casa de su padres; a finales de septiembre de 1933, sin embargo, se trasladó a la calle Kaiser-Wilhelm 80 (porque en esta zona había más familias judías: las médicas judías no debían tratar a las mujeres ‘arias’).</p>

<p><strong>Nota 32, p. 178:</strong> <strong>Else Stein</strong>, natural de Gleiwitz (29-VI-1876), se casó con el médico Dr. Max Gordon en Hamburgo, y tuvieron tres hijos: Ilse, Werner y Anni. Gracias a la emigración, todos ellos se salvaron de la persecución nazi. Cuando Edith Stein interrumpió sus estudios estuvo diez meses en casa de este matrimonio en Hamburgo. Else murió en Bogotá el 03-XI-1954.</p>

<p><strong>Nota 69, p. 220:</strong> Ilse Gordon (Hamburgo, 27-IX-1904). Hija mayor de Else y del doctor Max Gordon. Estos últimos años seguía viviendo en Cali (Colombia) [murió en Cali en 1999].</p>

<p><strong>Nota 73, p. 223:</strong> Werner Gordon, natural de Hamburgo (5-VI-1906), murió en Bogotá el 16-I-1990. Tomó parte en la beatificación de su tía en Colonia el 1-V-1987.</p>

<p><strong>Nota 74, p. 224:</strong> Harald, hijo de Paul Stein y Gertrude Werther, murió en su segundo año.</p>

<p><strong>Nota 75, p. 224:</strong> Anni Gordon (más tarde por casamiento se llamará Meyer), hija de Else, nació en Hamburgo en 1908; murió en Holon (Israel) el 1-III-1997.</p>

<p>«Mi hermano es muy vehemente y cuando monta en cólera pierde el dominio sobre sí mismo. Cuando esto ocurre por alguna discrepancia entre ellos, mi madre se va en silencio “para no darle ocasión de pecar”. Pero su vehemencia hace también difícil el trato con los clientes, de forma que a menudo tiene que hacer ella de mediadora. Otro motivo de sufrimiento era para mi madre el hecho de que su hijo no dedicara, al igual que ella, todo su esfuerzo al negocio, sino que se dispersaba en sus muchas actividades de asociaciones y en la aceptación de cada vez más actividades y cargos honoríficos» (p. 179).</p>

<p><strong>Nota 33, p. 179:</strong> Arno Stein, natural de Gleiwitz (9-IX-1879), segundo hermano mayor de Edith Stein, se casó con Martha Kaminski, y tuvieron cuatro hijos: Wolfgang, Helmuth, Lotte y Eva. Arno murió el 14 de febrero de 1948 en San Francisco (USA).</p>

<p>«Al lado de mi hermano Arno trabaja en el negocio desde hace decenios de años, como apoyo fiel de nuestra madre, mi hermana Frieda. El hermano mayor nos había puesto a nosotros de niños un apodo. Frieda era la ‘rana’. Se distinguía de los hermanos por una marcada calma. Es la que menos cualidades recibió en relación a cosas teóricas, teniendo que afanarse mucho en la escuela. Necesitaba mucho tiempo para grabar algo en la memoria, pero después lo tenía seguro» (p. 181).</p>

<p>«El método educativo de mi cuñada Martha consistía esencialmente en hartar bien de comida a sus hijos, hacerles dormir mucho y que tomasen el aire. Su orgullo se centraba en que con este tratamiento los niños estaban corporalmente espléndidos. Si se ponían enfermos, su madre no sólo se entristecía y preocupaba, sino que se encolerizaba como si hubiese sucedido una injusticia. Decía sin rebozo que ella no entendía nada de cuidar enfermos y se ponía muy contenta si íbamos nosotros a ayudarle» (p. 229).</p>

<p>«Wolfgang era un niño como ella lo había deseado, y al igual que el tercero, Helmut, y la cuarta, Lotte: todos altos y fuertes, rubios y con los ojos azules, con mejillas redondas y rojas. Pero en Eva, la segunda, se notó ya en el primer año que no era del todo normal. Aprendió muy tarde a hablar y no del todo bien, teniendo un retraso mental. Ya que la niña, por la poca sensatez de los padres, no fue convenientemente tratada y tampoco educaron a los demás hijos en la adecuada consideración para con la niña, esta se convirtió para mi madre en una constante preocupación. Se dedicaba a Eva más que a los otros tres sanos. A temporadas, mi madre se la traía a casa, para enseñarle con paciencia a hablar y darle el alimento adecuado, así como otros cuidados» (p. 229).</p>

<p><strong>Nota 76, p. 226:</strong> Wolfgang Stein, el primero de los cuatro hijos de Arno Stein y Martha Kaminski, nació en Breslau (21-VI-1912). Fue a vivir a América, vivía en Uhica.</p>

<p><strong>Nota 80, p. 229:</strong> Helmut Stein, natural de Breslau (24-IV-1916); en abril de 1934 se marchó a América, murió el 2-XII-1986 en los Estados Unidos.</p>

<p><strong>Nota 81, p. 229:</strong> Lotte Stein (por matrimonio se llamará Sachs), natural de Breslau (15-X-1917), también fue a vivir a los Estados Unidos de América.</p>

<p><strong>Nota 82, p. 229:</strong> Eva Stein, natural de Breslau (21-II-1915); al parecer murió de tifus en Theresienstadt en abril de 1942, pero más probablemente fuera deportada a Auschwitz-Birkenau para ser aniquilada.</p>

<p><strong>Nota 36, p. 181:</strong> <strong>Frida (Elfriede) Stein</strong>, natural de Lublinitz (11-XII-1881), se casó con el señor Tworoger; en 1941 fue llevada a una comunidad judía, fuera de Breslau; posiblemente murió en 1942 en Theresienstadt, supuestamente de tifus.</p>

<p>Véase también <a href="https://open.substack.com/pub/lotrives/p/edith-stein-critica-autobiografia-vida-familia-judia-hermanos">Edith Stein y la crítica a sus hermanos ↗</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Bibliografía" /><category term="Edith Stein" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Notas y citas de la edición española de las Obras Completas de Edith Stein, con introducción de Francisco Javier Sancho y Ezequiel García.]]></summary></entry><entry><title type="html">Edith Stein: Obras Selectas — Notas de lectura</title><link href="https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-obras-selectas-notas-de-lectura/" rel="alternate" type="text/html" title="Edith Stein: Obras Selectas — Notas de lectura" /><published>2025-07-31T00:00:00+02:00</published><updated>2025-07-31T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-obras-selectas-notas-de-lectura</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/07/31/edith-stein-obras-selectas-notas-de-lectura/"><![CDATA[<p>Stein, Edith. (2012) [1998]. <em>Obras selectas</em>. Ed. Francisco Javier Sancho Fermín. 2.ª ed. Serie: Maestros Espirituales Cristianos 12. Burgos: Monte Carmelo.</p>

<p>«La pequeña Hedwig, una niña encantadora que ya empezaba a ayudar a la madre, murió en la epidemia. Mi hermano mayor, Paul, resistió la enfermedad, pero mi madre pensaba que, desde entonces, había cambiado. Era un niño hermosísimo, inteligente, vivo. Más tarde se volvió silencioso, tímido, cerrado, que nunca pudo hacerse valer ni hacer valer sus cualidades» (p. 66).</p>

<p>Edith Stein se refiere a su hermano Paul Stein, el mayor de los hermanos (Gleiwitz, 19-V-1872). Paul se casó con Gertrude Werther (1872-1942); tuvieron dos hijos: Gerhard y Harald, este murió en su segundo año. Paul moriría en Theresienstadt supuestamente de tifus en 1942 (o 1943). Los hermanos de Edith Stein que siguieron a Paul y que fallecieron pronto fueron: Selma (1873-1874), Hedwig, (1877-1880), Ernst (1880-1882) y Richard (1884-1887). Además de Paul y de Edith, alcanzaron también la mayoría de edad estos hermanos: Frieda, Rosa y Erna. Edith Stein, la menor, fue la única que nació en la casa de Kohlenstraße de Breslau, demolida mucho antes de que Edith comenzase a escribir sus memorias (p. 66).</p>

<p>«Si algo de lo que tengo que escribir en estas cuartillas, les sonase a mis queridos hermanos a crítica de sus debilidades, que me perdonen. No se puede contar la vida de una madre, sin entrar en detalles de lo que ella vivió con sus hijos y lo que por ellos ha sufrido. Cuando, finalmente, yo misma aparezca en estas líneas, no seré conmigo misma más suave que con los demás» (p. 72).</p>

<p>«Pero la mayor preocupación que mis hermanos han dado a mi madre ha sido la elección de sus esposas» (p. 75).</p>

<p>«Lo que mi madre no podía soportar de las dos nueras era que no hubiesen aprendido a dirigir una casa ordenadamente. Una tiene aptitudes para la música y ha empleado siempre mucho tiempo en dar y recibir clases. A la otra, le gusta ir de compras y hacer visitas, y siempre buscar alguna distracción para estar fuera de casa; y por ello ambas son extrañas a mi madre» (p. 76).</p>

<p>Véase también <a href="https://lotrives.substack.com/p/edith-stein-critica-autobiografia-vida-familia-judia-hermanos">Edith Stein y la crítica a sus hermanos ↗</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Bibliografía" /><category term="Edith Stein" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Notas y citas de la edición española de las Obras Selectas de Edith Stein, editadas por Francisco Javier Sancho Fermín.]]></summary></entry><entry><title type="html">Joseph Ratzinger sobre los recuerdos personales, los magnos recuerdos de la humanidad y la fe</title><link href="https://lotrives.com/2025/01/05/ratzinger-recuerdos-fe-fiestas/" rel="alternate" type="text/html" title="Joseph Ratzinger sobre los recuerdos personales, los magnos recuerdos de la humanidad y la fe" /><published>2025-01-05T00:00:00+01:00</published><updated>2025-01-05T00:00:00+01:00</updated><id>https://lotrives.com/2025/01/05/ratzinger-recuerdos-fe-fiestas</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2025/01/05/ratzinger-recuerdos-fe-fiestas/"><![CDATA[<blockquote>
  <p>«Los recuerdos personales se alimentan de los magnos recuerdos de la humanidad; los grandes recuerdos se conservan exclusivamente merced a su traducción en el ámbito de lo personal. El que los hombres puedan creer es algo que, sin excepción alguna, depende también de que la fe se torne una realidad amada en el curso de sus vidas, de que la humanidad de Dios se manifieste a través de la humanidad del hombre. No hay duda de que cada uno de nosotros podría contar su propia historia de lo que para su vida significan los recuerdos de las fiestas navideñas, pascuales o cualquiera otra».</p>

  <p>— Joseph Ratzinger</p>
</blockquote>

<p>Cita tomada de:</p>

<p>Ratzinger, Joseph. (2022). <em>Cooperadores de la verdad. Reflexiones para cada día del año</em>. Introducción, trad. y notas de José Luis del Barco. Rialp, p. 23.</p>

<p>Dato bibliográfico ampliado:</p>

<p>Ratzinger, Joseph. (2022) [1991]. <em>Cooperadores de la verdad. Reflexiones para cada día del año</em>. Introducción, trad. y notas de José Luis del Barco. Madrid: Rialp.</p>

<p>Tít. orig. Ratzinger, Joseph. (1990) [1979]. <em>Mitarbeiter der Wahrheit: Gedanken für jeden Tag</em>. Würzburg: Naumann.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Joseph Ratzinger" /><category term="Recuerdos" /><category term="Fe" /><category term="Fiestas" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Los grandes recuerdos se conservan merced a su traducción en el ámbito de lo personal. La fe como realidad vivida.]]></summary></entry><entry><title type="html">«El crepúsculo de las ideologías», de Gonzalo Fernández de la Mora</title><link href="https://lotrives.com/2024/07/12/crespusculo-ideologias-gonzalo-fernandez-mora/" rel="alternate" type="text/html" title="«El crepúsculo de las ideologías», de Gonzalo Fernández de la Mora" /><published>2024-07-12T00:00:00+02:00</published><updated>2024-07-12T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2024/07/12/crespusculo-ideologias-gonzalo-fernandez-mora</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2024/07/12/crespusculo-ideologias-gonzalo-fernandez-mora/"><![CDATA[<p>Fernández de la Mora, Gonzalo. (1965). <em>El crepúsculo de las ideologías</em>. Ediciones Rialp.</p>

<hr />

<h3 id="nota-liminar-para-los-hispanos">Nota liminar para los hispanos</h3>
<p>En el prólogo de <em>El crepúsculo de las ideologías</em>, titulado «Nota liminar para los hispanos», Fernández de la Mora defiende encendidamente la racionalidad y también en la política y la economía, unas ciencias con principios contrastados a los que con frecuencia algunos transforman en sus antojos. Hay que ir a la «suareziana racionalización», huir de lo emotivo, argumentar con raciocinio y serenidad, con orden y equilibrio, con objetividad.</p>

<p>Lo que ahora necesitamos es «la suareziana racionalización» (8).</p>

<p>«Para todo ser humano, la vertiente vital más fácil es la emotiva, porque es mucho más inmediata y cercana, más espontánea y natural, más rápida y tangible que el análisis, el silogismo y la meditación. Un juicio científico es el remate de una ascesis prolongada. Lo arduo es la teoría. Los arrebatos emocionales son fulminantes y casi gratuitos» (8).</p>

<p>«Lo que sí es exacto es que tendemos [los celtíberos] a supervalorar la voluntad y el corazón en perjuicio de la razón y la serenidad» (10).</p>

<p>«Necesitamos una gran cura de racionalización. El buen puerto de partida es la ecuanimidad, el orden y el equilibrio. Luego, método, objetividad, especialización, sistematismo, seriedad y rigor» (11).</p>

<p>«No solo las matemáticas y la física; la política, la economía, la sociología y la administración son ciencias y no diletantismos» (14).</p>

<h3 id="1-anticipaciones">1. Anticipaciones</h3>

<p>«La vida social contemporánea ha estado dominada por las ideologías. En los programas de los candidatos y de los gobernantes, de los dictadores y de los revolucionarios ha predominado el contenido ideológico» (15).</p>

<p>«La pertinaz ceguera de muchos españoles, incluso intelectuales, que se obstinan no ya en resucitar panaceas anacrónicas, sino en encuadrar la convivencia política de sus compatriotas dentro de la crepuscular dialéctica de las ideologías» (17).</p>

<p>«Lo mismo las diferencias de opinión que de intereses son consustanciales con la vida social» (20).</p>

<p>«Desde tiempos de Marx, y, sobre todo, de Mannheim, la gran obsesión de los sociólogos de la cultura y de todo lector receloso viene siendo la de adivinar los prejuicios del autor, los intereses que defiende, los principios de que parte, los sentimientos que le mueven, es decir, lo impuro, lo que desvía el razonamiento y deforma la realidad. Hay quienes creen que en las entretelas de las posiciones contrarias a las grandes ideologías vigentes anida otra ideología de nuevo signo: el tecnocratismo» (22).</p>

<p>«Los desmontadores de las ideologías no son los tecnócratas, sino los que se esfuerzan por someter la vida social a la soberanía de las ideas rigurosas y exactas» (24).</p>

<h3 id="2-hacia-un-concepto">2. Hacia un concepto</h3>

<p>«Es Bacon quien le da una de las formulaciones más resonantes y fecundas con su teoría de los <em>ídolos</em> o <em>prejuicios</em>. Bacon define los “idola” como nociones erróneas que dificultan el hallazgo de la verdad y que provienen de la condición biológica, individual, social o culta del hombre. Son falacias recibidas que nublan el conocimiento. El racionalismo moderno eleva a la categoría de ídolo o prejuicio todas las creencias, las tradiciones e innúmeras opiniones a las que, ya entrado el siglo XIX, se empieza a llamar ideologías. Así cobra este vocablo su acepción filosóficamente negativa, como sinónimo de convicción inauténtica, irracional y, en definitiva, falsa» (28).<br />
«Es Bacon quien le da una de las formulaciones más resonantes y fecundas.con su teoría de los <em>ídolos</em> o <em>prejuicios</em>. Bacon define los “idola” como nociones erróneas que dificultan el hallazgo de la verdad y que provienen de la condición biológica, individual, social o culta del hombre. Son falacias recibidas que nublan el conocimiento. El racionalismo moderno eleva a la categoría de ídolo o prejuicio todas las creencias, las tradiciones e innúmeras opiniones a las que, ya entrado el siglo XIX, se empieza a llamar ideologías. Así cobra este vocablo su acepción filosóficamente negativa, como sinónimo de convicción inauténtica, irracional y, en definitiva, falsa» (28).</p>

<p>Para Marx, «la filosofía, el derecho, la moral, el arte y la religión son subproductos que, en parte, reflejan y, en parte, tratan de sublimar o de justificar simples intereses de grupo. Lo mismo las ideas que las formas estéticas son epifenómenos, manifestaciones derivadas de tensiones económicas y sociales; en suma, ideologías» (29).</p>

<p>«Las normas implícitas en cualquier ideología no son propiamente reglas de conciencia, como el mandato de amar a Dios. No son consignas para un solitario, sino para un hombre en sociedad; no para un eremita, sino para un ciudadano. Son normas políticas dirigidas a la ordenación de la convivencia terrenal. Son pretensiones de fundamentar la cosa pública, y necesariamente desembocan en un programa de gobierno, en una estructuración de la sociedad y en una configuración del Estado. Aspiran a ser los fermentos del Derecho constitucional, y de la moral social» (33).</p>

<p>«Las ideologías son siempre fáciles, simples y publicitarias. Si no, fracasan. Es más, no tienden a ir concretándose, matizándose y desarrollándose, como las disciplinas científicas, sino por el contrario, a concentrarse en vocablos clave de contenido cada vez más general y extremoso» (35).</p>

<h3 id="bibliografía-sobre-la-ideología">Bibliografía sobre la ideología</h3>

<p>Barets, Jean: <em>La fin des politiques</em> (1962).<br />
Barth, Hans: <em>Wahrheit und Ideologie</em> (1945).<br />
Bell, Daniel: <em>The end of Ideology</em> (1961).<br />
Geiger, Theodor: <em>Ideologie und Wahrheit</em> (1953).<br />
Geiger, Theodor: <em>Ideologie und Wahrheit</em> (1953).<br />
Hersch, Jeanne: <em>Idéologies et rêalité</em> (1956).<br />
Mannheim, Karl: <em>Idéologie et utopie</em> (1956).<br />
Mannheim, Karl: <em>Idéologie et utopie</em> (1956).<br />
Meynaud, Jean: <em>Destin des idéologies</em> (1961).<br />
Meynaud, Jean: <em>Destin des idéologies</em> (1961).<br />
Weidle, Wladimir: <em>Les idéo-logies et leurs applications au vingtième siècle</em> (1960).</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Gonzalo Fernández de la Mora" /><category term="Francis Bacon" /><category term="Karl Marx" /><summary type="html"><![CDATA[Extractos de «El crepúsculo de las ideologías», de Gonzalo Fernández de la Mora.]]></summary></entry><entry><title type="html">Rafael Gambra: «Historia sencilla de la filosofía</title><link href="https://lotrives.com/2024/05/12/gambra-historia-filosofia/" rel="alternate" type="text/html" title="Rafael Gambra: «Historia sencilla de la filosofía" /><published>2024-05-12T00:00:00+02:00</published><updated>2024-05-12T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2024/05/12/gambra-historia-filosofia</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2024/05/12/gambra-historia-filosofia/"><![CDATA[<p>Gambra Ciudad, Rafael. (2016) [1961]. <em>Historia sencilla de la filosofía</em>. 30.ª ed. Madrid: Rialp.</p>

<hr />

<p>«Imaginemos a un hombre que salió de su casa y ha sufrido un accidente en la calle a consecuencia del cual perdió el conocimiento y fue trasladado a una clínica o a una casa inmediata. Cuando vuelve en sí se encuentra en un lugar que le es desconocido, en una situación cuyo origen no recuerda. ¿Cuál será su preocupación inmediata, la pregunta que enseguida se hará a sí mismo o a los que le rodean? No será, ciertamente, sobre la naturaleza o utilidad de los objetos que ve a su alrededor, ni sobre las medidas de la habitación o la orientación de su ventana. Su pregunta será una pregunta total: ¿qué es esto? O, mejor, una que englobe su propia situación: ¿dónde estoy?, ¿por qué he venido aquí?<br />
»Pues bien, la situación del hombre en este mundo es en un todo semejante. Venimos a la vida sin que se nos explique previamente qué es el lugar a donde vamos ni cual habrá de ser nuestro papel en la existencia. Tampoco se nos pregunta si queremos o no nacer. Cierto que, como no nacemos en estado adulto sino que en la vida se va formando nuestra inteligencia, al mismo tiempo nos vamos acostumbrando a las cosas hasta verlas como lo más natural e indigno de cualquier explicación. A los primeros e insistentes <em>¿por qué?</em> de nuestra niñez responden nuestros padres como pueden, y el inmenso prestigio que poseen para nosotros de una parte, y la oscura convicción que tiene el niño de no estar en condiciones de llegar a entenderlo todo, de otra, nos hacen aceptar fácilmente una visión del Universo que, en la mayor parte de los casos, será definitiva e inconmovible.<br />
»Sin embargo, si adviniéramos al mundo en estado adulto, nuestra perplejidad sería semejante a la del hombre [p. 18] que, perdido el conocimiento, amaneció en un lugar desconocido. Si este mundo que nos parece tan natural y normal fuera de un modo absolutamente distinto nos habituaríamos a él con no mayor dificultad. Llegada la inteligencia a su estado adulto suele, en algún momento al menos, colocarse en el punto de vista del <em>no habituado</em>, de su <em>nesciencia</em> profunda frente al mundo y a sí mismo. En ese instante está haciendo filosofía. Muchos hombres ahogan en sí esa esencial perplejidad: ellos serán los menos dotados para la filosofía; otros la reconocen como la única actitud sincera y honesta y se entregan a ella: estos serán —profesionales o no— filósofos» (Gambra, 2016, pp. 18-9).</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Rafael Gambra" /><category term="Filosofía" /><summary type="html"><![CDATA[Explicación de por qué se filosofa. El ejemplo del hombre que pierde la conciencia y trata de buscar el sentido de lo que ve cuando la recupera sin memoria.]]></summary></entry><entry><title type="html">Sincretismo e idolatría: los peligros máximos</title><link href="https://lotrives.com/2024/04/20/sincretismo-idolatria/" rel="alternate" type="text/html" title="Sincretismo e idolatría: los peligros máximos" /><published>2024-04-20T00:00:00+02:00</published><updated>2024-04-20T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2024/04/20/sincretismo-idolatria</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2024/04/20/sincretismo-idolatria/"><![CDATA[<blockquote>
  <p>«24 No adorarás sus dioses ni les servirás. Y no imitarás sus obras. Al contrario, destruirás y destrozarás sus estelas. 25 Vosotros servid al Señor, vuestro Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua. Apartaré de ti las enfermedades. 26 No habrá en tu tierra mujer estéril ni que aborte. Colmaré el número de tus días».</p>

  <p>— Éxodo 23, 24-5</p>
</blockquote>

<p>Comentario de Luis Alonso Schökel:</p>

<blockquote>
  <p>Éxodo 23,24-5 El peligro máximo de la vida en la tierra es el sincretismo y la idolatría con sus consecuencias éticas (Gn 15,16; Lv 18; frecuente en la predicación profética). Véase el paralelo de Dt 7.</p>

  <p>— Luis Alonso Schökel</p>
</blockquote>

<p>Tomado de:</p>

<p>Schökel, Luis Alonso. (2003) [1996]. <em>Biblia del Peregrino. Antiguo Testamento. Prosa. Edición de Estudio. Tomo I</em>. Ed. preparada por Luis Manuel de la Encina. Bilbao/Estella: Ediciones Mensajero/Editorial Verbo Divino.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Sincretismo" /><category term="Idolatría" /><category term="Luis Alonso Schökel" /><category term="Biblia" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[El sincretismo y la idolatría son los mayores peligros para el ser humano, según Luis Alonso Schökel]]></summary></entry><entry><title type="html">Henry Hazlitt: «La economía en una lección»</title><link href="https://lotrives.com/2023/05/30/henry-hazlitt-economia-una-leccion/" rel="alternate" type="text/html" title="Henry Hazlitt: «La economía en una lección»" /><published>2023-05-30T00:00:00+02:00</published><updated>2023-05-30T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2023/05/30/henry-hazlitt-economia-una-leccion</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2023/05/30/henry-hazlitt-economia-una-leccion/"><![CDATA[<p>Henry Hazlitt: <em>La economía en una lección</em>. Unión Editorial, 2018. (Prólogos de Javier Miley y Juan Ramón Rallo. Traducción de Marciano Villanueva Salas).</p>

<p>Edición original:</p>

<p>Henry Hazlitt: <em>Economics in One Lesson</em>. Nueva York, Harper &amp; Row, 1946.</p>

<hr />

<p>Henry Hazlitt (1894-1993) ha sido uno de los periodistas económicos más importantes del siglo XX, columnista en diarios como el <em>Wall Street Journal</em> y <em>New York Times</em>.</p>

<p>«Lo increíble es que, a pesar de haber pasado más de setenta años de su publicación, el libro sigue siendo tremendamente actual, en especial para el caso de Argentina, donde la familia de cavernícolas integrada por marxistas, keynesianos y estructuralistas todos los días infectan la cabeza de la población con análisis carentes de lógica y sin sustento empírico alguno» (Javier Miley, p. 11).</p>

<p>«Hazlitt nos invita a enjuiciar las intervenciones económicas bajo dos criterios: sus efectos a largo plazo y sus efectos indirectos. Conecta así con dos otros economistas a quienes les debe gran parte de sus razonamientos: Friédéric Bastiat con su <em>Lo que se ve y lo que no se ve</em> y William Graham Sumner con su <em>El hombre olvidado</em>» (Juan Ramón Rallo, p. 17).</p>

<p>Prefacio</p>

<p>«Este libro contiene un análisis de los sofismas económicos que han alcanzado en los últimos tiempos preponderancia suficiente hasta convertirse casi en una nueva ortodoxia. Tan solo lo han impedido sus propias contradicciones internas, que han dividido a quienes aceptan las mismas premisas en cien “escuelas” distintas, por la sencilla razón de que es imposible, en asuntos que tocan la vida práctica, equivocarse de un modo coherente» (p. 49).</p>

<h3 id="capítulo-1-la-lección">Capítulo 1. La lección</h3>

<p>«La Economía se haya asediada por mayor número de sofismas que cualquier otra disciplina cultivada por el hombre. Esto no es simple casualidad, ya que las dificultades inherentes a la materia, que en todo caso bastarían, se ven centuplicadas a causa de un factor que resulta insignificante para la Física, las Matemáticas o la Medicina: la marcada presencia de intereses egoístas» (p. 53).</p>

<p>«Además de esa plétora de pretensiones egoístas, existe un segundo factor que a diario engendra nuevas falacias económicas. Es este la persistente tendencia de los hombres a considerar exclusivamente las consecuencias inmediatas de una política o sus efectos sobre un grupo particular, sin inquirir cuáles producirá a largo plazo no solo sobre el sector aludido, sino sobre toda la comunidad. Es, pues, la falacia que pasa por alto las consecuencias secundarias» (p. 53).</p>

<p>«Vemos hombres considerados hoy como brillantes economistas condenar el ahorro y propugnar el despilfarro en el ámbito público como medio de salvación económica; y que, cuando alguien señala las consecuencias que a la larga traerá tal política, replican petulantes, como lo haría el hijo pródigo ante la paterna admonición: “A la larga, todos los muertos”. Tan vacías agudezas pasan por ingeniosos epigramas y manifestaciones de madura sabiduría» (p. 54).</p>

<p>«El arte de la Economía consiste en considerar los efectos más remotos de cualquier acto o medida política y no meramente sus consecuencias inmediatas; en calcular las repercusiones de tal política, no sobre un grupo, sino sobre todos los sectores» (p. 55).</p>

<p>«Pero la lección no será aprovechada y los sofismas continuarán ocultos, a menos que ambos sean ilustrados con ejemplos. Con su ayuda podremos pasar de los más elementales problemas de la economía a los más complejos y difíciles. Mediante ellos aprenderemos a descubrir y evitar, en primer lugar, las falacias más crudas y tangibles, y finalmente, otras más profundas y huidizas» (p. 57).</p>

<h3 id="capítulo-2-los-beneficios-de-la-destrucción">Capítulo 2. Los beneficios de la destrucción</h3>

<p>«Supongamos que un golfillo lanza una piedra contra el escaparate de una panadería. El panadero aparece furioso en el portal, pero el pilluelo ha desaparecido. Empiezan a acudir curiosos, que contemplan con mal disimulada satisfacción los desperfectos causados y los trozos de vidrio sembrados sobre el pan y las golosinas. Pasado un rato, la gente comienza a reflexionar y algunos comentan entre sí o con el panadero que después de todo, la desgracia tiene también su lado bueno: ha de reportar beneficio a algún cristalero» (p. 58).</p>

<p>El sofisma del escaparate: «Se confunde <em>necesidad</em> con <em>demanda</em>. Cuanto más destruye la guerra, cuanto mayor es el empobrecimiento a que ha dado lugar, tanto mayor es la necesidad posbélica. Indudablemente. Pero necesidad no es demanda.La verdadera demanda económica requiere no solo necesidad, sino también poder de compra correspondiente» (p. 60).</p>

<h3 id="capítulo-3-las-obras-públicas-incrementan-las-cargas-fiscales">Capítulo 3. Las obras públicas incrementan las cargas fiscales</h3>

<p>«No existe en el mundo actual creencia más arraigada y contagiosa que la provocada por las inversiones estatales. Surge por doquier, como la panacea de nuestras congojas económicas. ¿Se halla parcialmente estancada la industria privada? Todo puede normalizarse mediante la inversión estatal. ¿Existe paro? Sin duda alguno ha sido provocado por “el insuficiente poder adquisitivo de los particulares”. El remedio es fácil. Basta que el gobierno gaste lo necesario para superar la “deficiencia”» (p. 64).</p>

<p>«De una manera inmediata o remota cada dólar que el gobierno gasta procede inexcusablemente de un dólar obtenido a través del impuesto» (p. 65).</p>

<p>«Por cada dólar gastado en el puente habrá un dólar menos en el bolsillo de los contribuyentes. Si el puente cuesta un millón de dólares, los contribuyentes habrán de abonar un millón de dólares, y se encontrarán sin una cantidad que de otro modo hubiesen empleado en las cosas que más necesitaban.<br />
»En consecuencia, por cada jornal público creado con motivo de la construcción del puente, un jornal privado ha sido destruido en otra parte» (p. 66).</p>

<p>«Si los impuestos obtenidos de los ciudadanos y empresas son invertidos en un lugar geográfico concreto, ¿qué tiene de sorprendente ni de milagroso que dicho lugar disfrute una mayor riqueza en comparación con el resto del país? No es lícito olvidar en tal supuesto que otras regiones serán por ello relativamente más pobres» (p. 69).</p>

<p>«Es poco probable que los proyectos madurados por los burócratas proporcionen la misma suma de riqueza y el mismo bienestar por dólar gastado que los que proporcionarían los propios contribuyentes si, en lugar de verse constreñidos a entregar parte de sus ingresos al Estado, los invirtieron, con arreglo a sus deseos» (p. 70).</p>

<h3 id="capítulo-4-los-impuestos-frenan-la-producción">Capítulo 4. Los impuestos frenan la producción</h3>

<p>«Cuando una empresa pierde cien centavos por cada dólar perdido y solo se le permite conservar sesenta de cada dólar ganado; cuando no puede compensar sus años de pérdidas con sus años de ganancias, o no puede hacerlo adecuadamente, su línea de conducta queda perturbada. No intensifica su actividad mercantil, o, si lo hace, solo incrementa aquellas operaciones que implican un mínimo de riesgo. Aquellos que se percatan de esta realidad se retraen de iniciar nuevas empresas. De esta suerte, los empresarios establecidos no provocan la creación de nuevas fuentes de trabajo, o lo hacen en grado mínimo; muchos deciden no convertirse en empresarios. El perfeccionamiento de la maquinaria y la renovación de los equipos industriales se produce a ritmo más lento, y el resultado, a la larga, se traduce en impedir a los consumidores la adquisición de productos, mejores y más baratos, con lo que disminuyen los salarios reales» (p. 72).</p>

<p>«Un efecto semejante se produce cuando las rentas personales son gravadas en un 50, 60,75 o 90 ciento. […]. De esta suerte, el capital disponible decrece de modo alarmante. Queda sujeto a imposición fiscal aun antes de ser acumulado. En definitiva, al capital capaz de impulsar la actividad mercantil privada se le impide, en primer lugar, existir, y el escaso que se acumula se ve desalentado para acometer nuevos negocios. El poder público engendra el paro que tanto deseaba evitar» (p. 72).</p>

<h3 id="capítulo-5-el-crédito-estatal-perturba-la-producción">Capítulo 5. El crédito estatal perturba la producción</h3>

<p>«Hállase muy difundida la extraña creencia, mantenida por todos los arbitristas monetarios, según la cual el crédito es algo que el banquero otorga. Por el contrario, el crédito es algo que el hombre tiene previamente adquirido. Goza de crédito porque posee bienes de un valor monetario superior al préstamo que solicita o bien porque sus condiciones personales y su pasado se lo han proporcionado. Lo lleva consigo al banco y por ello consigue el préstamo; el banquero no entrega el dinero a cambio de nada. Se siente seguro de que le será devuelto y no hace sino cambiar una forma más líquida de capital o crédito por otra menos líquida» (pp. 77-78).</p>

<p>«Se pretende con frecuencia que el Estado debe asumir los riesgos que son “demasiado grandes para la iniciativa privada”. Esto significa que debe permitirse al Estado imponer al dinero de los contribuyentes riesgos que nadie está dispuesto a afrontar con el suyo» (p. 79).</p>

<p>«El dinero privado no será invertido si no se tiene la seguridad de que ha de ser recuperado con intereses. Ello implica que los beneficiarios son, sin duda, capaces de producir aquellos bienes que el país realmente necesita. Por el contrario, el dinero oficial suele prestarse para alcanzar algún vago objetivo general, como, por ejemplo, “proporcionar trabajo”; cuanto más ineficaz sea la obra —es decir, cuanto mayor sea el volumen de mano de obra requerido en relación con el valor del producto—, más altamente apreciada será la inversión» (p. 80).</p>

<p>«La concesión de empréstitos estatales a individuos o proyectos privados se preocupa de B y olvida a A. Ve a las personas en cuyas manos se pone el capital, pero ignora aquellas que de otro modo lo hubieran conseguido. Contempla el proyecto para el cual fueron concedidos los fondos; olvida los proyectos a los cuales, por ello, todo el dinero se niega. Ve el beneficio inmediato para un sector mientras se desentiende de la pérdida experimentada por otros grupos y del quebranto irrogado, en definitiva, al conjunto de la comunidad» (p. 81).</p>

<p>«Cuando el gobierno subvenciona o concede anticipos, en realidad grava negocios privados prósperos para auxiliar ruinosos negocios privados (p. 82).</p>

<h3 id="capítulo-6-el-odio-a-la-máquina">Capítulo 6. El odio a la máquina</h3>

<p>«¿Para qué transportar mercancías entre Nueva York y Chicago por ferrocarril cuando podrían emplearse muchísimos más hombres, por ejemplo, si las llevasen a hombros?» (p. 88).</p>

<p>«No obstante, es erróneo suponer que la función o finalidad primordial de las máquinas sea crear <em>empleos</em>. Su verdadero objetivo es incrementar la <em>producción</em>, elevar el nivel de vida, aumentar el bienestar económico. En una economía primitiva no es difícil conseguir ocupación para todo el mundo. El empleo total —empleo total exhaustivo: continuo, abrumador, extenuante— es característico precisamente de las naciones industrialmente menos avanzadas» (p. 92).<br />
«No obstante, es erróneo suponer que la función o finalidad primordial de las máquinas sea crear <em>empleos</em>. Su verdadero objetivo es incrementar la <em>producción</em>, elevar el nivel de vida, aumentar el bienestar económico. En una economía primitiva no es difícil conseguir ocupación para todo el mundo. El empleo total —empleo total exhaustivo: continuo, abrumador, extenuante— es característico precisamente de las naciones industrialmente menos avanzadas» (p. 92).</p>

<p>«Pero en cualquier caso, máquinas, invenciones y descubrimientos aumentan los salarios <em>reales</em>» (p. 93).</p>

<h3 id="capítulo-7-planes-para-la-más-amplia-distribución-del-trabajo">Capítulo 7. Planes para la más amplia distribución del trabajo</h3>

<p>«El propietario de una casa que se ve forzado a emplear dos hombres para realizar el trabajo de uno proporciona, ciertamente, empleo a un obrero extra. Pero sus disponibilidades económicas quedan menguadas justamente en esa medida, mengua que le impedirá invertir igual cantidad en algo que ocuparía a algún otro operario» (p. 96).</p>

<p>«Las gentes que defienden tales medidas [los planes distributivos del trabajo] piensan solo en el empleo que proporcionarían a grupos o individuos aislados, no consideran cuál sería su efecto sobre toda la comunidad.<br />
»Se fundamentan también estos planes, […], en la falsa creencia de que existe una cantidad fija de trabajo por realizar. No se concibe mayor desatino. No hay límite al trabajo por hacer, mientras haya necesidad o deseos humanos insatisfechos, que el trabajo pueda atender. En una moderna economía de intercambio se realizará más trabajo cuando los precios, costes y salarios se hallen en las mejores relaciones de reciprocidad» (p. 100).</p>

<h3 id="capítulo-8-el-licenciamiento-de-soldados-y-burócratas">Capítulo 8. El licenciamiento de soldados y burócratas</h3>

<p>«Si damos por supuesto que las necesidades de la defensa nacional no exige la presencia de estos hombres por más tiempo en las fuerzas armadas, su retención en ellas equivaldría a dilapidar riqueza inútilmente» (p. 102).</p>

<p>«Si los comerciantes que abastecían a estos burócratas ven disminuida sus ventas, otros comerciantes experimentaron un aumento equivalente a la suyas. La prosperidad de Washington decaerá; quizá no pueda sostener tantos negocios; pero otras ciudades verán aumentar los suyos» (p. 103).</p>

<h3 id="capítulo-9-el-fetichismo-del-pleno-empleo">Capítulo 9. El fetichismo del «pleno empleo»</h3>

<p>«El objetivo económico de las naciones, como el de los individuos, es lograr el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo. Todo el progreso económico de la humanidad ha consistido en obtener mayor producción con el mismo trabajo» (p. 105).</p>

<p>«El pleno empleo —es decir, la ausencia de ocio involuntario— es una consecuencia necesaria de la realización de este objetivo. Pero la producción es fin; el empleo, únicamente el medio de conseguirla» (p. 105).</p>

<p>«Las tribus primitivas están desnudas. Su alimentación y alojamiento son míseros, pero no padecen paro» (p. 105).</p>

<p>«No hay nada más fácil de conseguir que el pleno empleo cuando, considerado como un fin, queda desligado del objetivo de la plena producción. Hitler proporcionó empleo total por medio de un gigantesco programa de armamento. La guerra hizo posible el pleno empleo en todos los países beligerantes. Los trabajadores-esclavos en Alemania disfrutaron de pleno empleo. Los presidiarios condenados a trabajos forzados, disponen de pleno empleo. La violencia permite siempre proporcionar pleno empleo» (p. 106).</p>

<p>«Las cuestiones enlazadas con los problemas de los salarios y el paro son debatidas como si no guardasen relación con la productividad y el volumen total de bienes producidos» (p. 106).</p>

<p>«Si fuera posible la elección —que no lo es—, sería preferible la producción máxima, manteniendo parte de la población en involuntaria ociosidad mediante una caridad sin disfraces, a proporcionar “pleno empleo”, si para ello se precisa recurrir a tantos procedimientos encubiertos de distribución del trabajo que finalmente la producción quede desorganizada» (p. 107).</p>

<h3 id="capítulo-10-a-quién-protegen-los-aranceles">Capítulo 10. ¿A quién «protegen» los aranceles?</h3>

<p>«En los 175 años transcurridos desde la aparición de <em>La riqueza de las naciones</em>, los argumentos aducidos en favor del libre cambio han sido expuestos miles de veces, pero nunca quizá con más fuerza de convicción ni mayor sencillez que en aquel libro. En general, Smith fundaba su defensa del libre cambio en este postulado básico: “En todos los países, el interés de la inmensa mayoría de la población es y debe ser siempre comprar lo que necesita a quien vende más barato”. “El supuesto es tan evidente —continuaba Smith— que esforzarnos en demostrarlo podría parecer ridículo; nunca habría sido puesto en duda si las interesadas falacias de mercaderes y fabricantes no hubieran perturbado el sentido común de la humanidad» (p. 108).</p>

<p>«Desde otro ángulo, [Adam Smith] consideraba el liberalismo como un aspecto de la especialización en el trabajo: “Constituye norma de conducta de todo cabeza de familia prudente, no intentar nunca hacer en casa lo que comprado resultaría más económico. El sastre no pretende hacer sus propios zapatos. El zapatero no trata de confeccionar sus propios trajes”» (p. 109).</p>

<p>«Pero ¿qué indujo a las gentes a suponer que lo que constituye prudencia en la conducta de las familias deja de serlo en el gobierno de un gran reino? Una tupida red de falacias, en cuyas mallas se debate todavía impotente la humanidad. Y la más destacada entre ellas ha sido siempre el sofisma central de que se ocupa este libro: prestar atención únicamente a los efectos inmediatos del arancel sobre determinados grupos, sin reparar en los efectos a largo plazo sobre toda la colectividad» (p. 109).</p>

<p>«Como resultado de tal barrera artificial levantada contra los productos extranjeros, el trabajo, el capital y la tierra son desviados de las producciones más rentables a otras que ofrecen menores perspectivas» (p. 114).</p>

<p>«Es evidente que los aranceles —aunque puedan motivar el alza de los salarios <em>en las industrias protegidas</em> en relación al nivel que hubieran libremente alcanzado— reducen inexorablemente los salarios reales si consideramos todas las ocupaciones del país» (p. 114).</p>

<p>«Los aranceles alteran fundamentalmente la <em>estructura</em> de la producción. Modifican el número y clases de ocupaciones y la importancia relativa de cada industria. Facilitan la expansión de aquellas que ofrecen escasas perspectivas de rentabilidad y restringen otras más eficientes» (p. 117).</p>

<h3 id="capítulo-11-el-afán-de-exportar">Capítulo 11. El afán de exportar</h3>

<p>«Las importaciones y las exportaciones han de igualarse, necesariamente, a la larga (considerabas ambas en el sentido amplio más amplio, que incluye partidas “invisibles”, tales como los ingresos derivados del turismo y fletes marítimos). Las exportaciones pagan las importaciones y viceversa. Cuanto mayores sean nuestras exportaciones, tanto mayores deberán ser también nuestras importaciones, si es que aspiramos a percibir el precio de las primeras» (p. 120)</p>

<p>«Si los créditos concedidos a otros países para que puedan comprar nuestros productos no son reintegrados, lo que en realidad estamos haciendo es regalarlos. Y ninguna nación puede enriquecerse donando graciosamente sus productos. Por tal camino solo conseguiría empobrecerse» (p. 122).</p>

<p>«Los subsidios a las exportaciones constituyen un caso claro de dar algo a un extranjero a cambio de nada, al venderle mercancías por un precio inferior a su coste» (p. 124).</p>

<h3 id="capítulo-12-el-argumento-de-la-paridad-de-los-precios">Capítulo 12. El argumento de la «paridad» de los precios</h3>

<p>«No existe ningún motivo racional que nos obligue a adoptar determinado nivel general de precios que prevaleció en un año o periodo determinado y reputarlo como algo sagrado o necesariamente más “normal” que cualquier otro (p. 126).</p>

<p>«Un turismo Chevrolet de seis cilindros costaba 2.150 dólares en 1912; un Chevrolet sedán de seis cilindros, incomparablemente mejorado, costaba 907 dólares en 1942. Ahora bien, ajustado a la “paridad” del precio de los productos agrícolas debiera haber costado 3.270 dólares en 1942» (p. 127).</p>

<h3 id="capítulo-13-la-salvación-de-la-industria-x">Capítulo 13. La salvación de la industria X</h3>

<p>«La idea de que una economía en expansión implica la expansión simultánea de <em>todas</em> las industrias es un profundo error. Para que las nuevas industrias se desarrollen con cierta rapidez es necesario que algunas de las industrias antiguas reduzcan su volumen o se las deje morir. Es la única manera de que el capital y el trabajo necesarios para la expansión de las nuevas industrias queden libres» (p. 138).<br />
«La idea de que una economía en expansión implica la expansión simultánea de <em>todas</em> las industrias es un profundo error. Para que las nuevas industrias se desarrollen con cierta rapidez es necesario que algunas de las industrias antiguas reduzcan su volumen o se las deje morir. Es la única manera de que el capital y el trabajo necesarios para la expansión de las nuevas industrias queden libres» (p. 138).</p>

<p>«Si hubiéramos tratado de conservar artificialmente el transporte con tracción animal, habríamos retardado el desarrollo de la industria del automóvil y todas las actividades que de ella dependen. Habríamos reducido la producción de riqueza y retardado el progreso económico y científico» (p. 138).</p>

<p>«Tan disparatado es tratar de conservar industrias anticuadas como empeñarse en mantener métodos de producción en desuso; en realidad son dos formas de describir unos mismos hechos» (p. 138).</p>

<h3 id="capítulo-14-cómo-funciona-el-mecanismo-de-los-precios">Capítulo 14. Cómo funciona el mecanismo de los precios</h3>

<p>«Todo se produce a condición de que nos privemos de alguna otra cosa. Los propios costes de producción podrían definirse, en efecto, como aquello de que nos desprendemos (el ocio y los placeres, las materias primas susceptibles de aplicaciones distintas) para crear el objeto fabricado» (p. 145).</p>

<p>«Únicamente el vilipendiado mecanismo de los precios es capaz de resolver el problema enormemente complicado de decidir con precisión, entre los miles de mercancías y servicios diferentes, qué cantidad y en qué proporción deben producirse. Estas ecuaciones, de otro modo desconcertantes, se resuelven casi automáticamente por el mecanismo de los precios, beneficios y costes de producción. Es más, aplicando tal sistema se resuelven incomparablemente mejor de lo que podría haberlo hecho cualquier grupo de funcionarios» (p. 145).</p>

<h3 id="capítulo-15-la-estabilización-de-los-precios">Capítulo 15. La «estabilización» de los precios</h3>

<p>«En una economía de mercado en régimen de libre competencia quedan eliminados por la caída de los precios los empresarios que trabajan con mayores costes, los <em>ineficientes</em>» (p. 151).<br />
«En una economía de mercado en régimen de libre competencia quedan eliminados por la caída de los precios los empresarios que trabajan con mayores costes, los <em>ineficientes</em>» (p. 151).</p>

<h3 id="capítulo-16-intervención-estatal-de-los-precios">Capítulo 16. Intervención estatal de los precios</h3>

<p>«No es posible mantener el precio de una mercancía por debajo de su nivel de mercado, sin que, al mismo tiempo, se produzcan dos consecuencias. En primer término, un incremento en la demanda del artículo intervenido. Puesto que resulta más barato, el público se ve tentado y puede comprarlo en mayor cantidad. En segundo lugar, una reducción en la oferta. Al comprar más la gente, las existencias acumuladas desaparecen más rápidamente del comercio. Pero, además, la producción se contrae. Los márgenes de beneficios son reducidos o eliminados, con lo cual los productores marginales desaparecen» (p. 157).</p>

<p>«En el mejor de los casos, la consecuencia de fijar un precio máximo a un artículo determinado será provocar su escasez» (p. 157).</p>

<h3 id="capítulo-17-leyes-del-salario-mínimo">Capítulo 17. Leyes del salario mínimo</h3>

<p>«Un salario es en realidad un precio. En nada favorece la claridad del pensamiento económico que el precio de los servicios laborales haya recibido un nombre enteramente diferente al de los otros precios. Esto ha impedido a mucha gente percatarse de que ambos son gobernados por los mismos principios (p. 165).</p>

<p>«Parece oportuno advertir ahora que lo que distingue a muchos reformadores de quienes rechazan sus sugerencias no es la mayor filantropía de los primeros, sino su mayor impaciencia. No se trata de si deseamos o no el mayor bienestar económico posible para todos. Entre hombres de buena voluntad tal objetivo de darse por descontado. La verdadera cuestión se refiere a los medios adecuados para conseguirlo, y al tratar de dar una respuesta a tal cuestión, no es lícito olvidar unas cuantas verdades elementales; no cabe distribuir más riqueza que la creada; no es posible, a la larga, pagar al conjunto de la mano de obra más de lo que produce» (p. 169).</p>

<h3 id="capítulo-18-incrementan-los-sindicatos-los-salarios">Capítulo 18. ¿Incrementan los sindicatos los salarios?</h3>

<h3 id="capítulo-19-suficiente-para-adquirir-el-producto-creado">Capítulo 19. «Suficiente para adquirir el producto creado»</h3>

<p>«Los escritores de economía no profesionales están pidiendo siempre precios “justos” y salarios “justos”. Estos conceptos nebulosos de la justicia económica nos llegan desde los tiempos medievales. Por el contrario, los economistas clásicos elaboraron un concepto diferente, el de precios y salarios <em>funcionales</em>. Precios funcionales son aquellos que estimulan máximo volumen de producción y ventas. Salarios funcionales son aquellos que tienden a crear el máximo volumen de empleo y las más crecidas nóminas (p. 183).</p>

<h3 id="capítulo-20-la-función-de-los-beneficios">Capítulo 20. La función de los beneficios</h3>

<p>«En una economía sin trabas, en la que salarios, costes y precios quedan a merced del libre juego de la competencia, las perspectivas de beneficios deciden cuáles serán los artículos que se produzcan, en qué cantidades y cuáles los que no han de producirse en absoluto. Si no se registra beneficio en la fabricación de un artículo, es señal de que el trabajo y el capital a él destinados se hallan mal invertidos, por cuanto el valor de los recursos que han de ponerse a contribución para elaborar el producto es superior al precio del artículo en cuestión» (p. 193).</p>

<p>«La función propia de los beneficios es guiar y canalizar el empleo de los factores de la producción de tal manera que su utilización aporte al mercado miles de mercancías distintas en las cantidades precisas que la demanda solicita. Ningún funcionario oficial, por genial que sea, puede resolver este problema de manera arbitraria. Precios y beneficios libres elevarán al máximo la producción y remediarán la escasez con mayor rapidez que ningún otro sistema. Los precios y beneficios arbitrariamente fijados solo pueden prolongar la escasez y reducir no solo la producción, sino también el número de empleos» (pp. 193-4).</p>

<h3 id="capítulo-21-el-hechizo-de-la-inflación">Capítulo 21. El hechizo de la inflación</h3>

<p>«Lo único que tiene verdadera capacidad de compra para “adquirir” mercancías es el ofrecimiento de otras mercancías a cambio de aquellas. Lo que fundamentalmente ocurre en una economía de mercado es que las mercancías producidas por A son canjeadas por las que produce B» (p. 204).</p>

<p>«Lo que ellos [los más sutiles partidarios de la inflación] proponen, expuesto con toda crudeza, es defraudar a los trabajadores, reduciendo los salarios reales (es decir, expresados en términos de capacidad de compra) mediante un alza en los precios» (p. 205).</p>

<p>«La financiación deficitaria del gasto público, una vez emprendido, engendra poderosos intereses privados que exigirán su prosecución bajo cualesquiera circunstancias» (p. 209).</p>

<p>«La inflación puede ser equiparada a una exacción de capital derramada a prorratas igualmente sobre pobres y ricos, sin tolerar exenciones» (p. 209).</p>

<p>«El tipo de gravamen impuesto por la inflación no es fijo: no puede quedar determinado de antemano. Conocemos su cuantía hoy, pero no lo que importa mañana, y mañana desconoceremos su importe para el siguiente día» (pp. 209-10)</p>

<p>«La inflación resta alientos a la previsión del ahorro. Induce a toda suerte de despilfarros y aventuras económicas. A menudo, incluso hasta hace más provechosa la especulación que el esfuerzo productor. Destruye la normal estructuración de unas relaciones económicas estables. Sus inexcusables injusticias hacen desear a las gentes remedios desesperados. Siembra la semillas del fascismo y el comunismo. Pronto comienza a solicitarse públicamente la implantación de controles totalitarios. Invariablemente conduce a amargos desengaños y finalmente al colapso de la economía del país» (p. 210).</p>

<h3 id="capítulo-22-la-ofensiva-contra-el-ahorro">Capítulo 22. La ofensiva contra el ahorro</h3>

<p>«“Ahorro” e “inversión” podrían definirse, respectivamente, como la oferta y demanda de nuevo capital. Y de manera análoga que la oferta y la demanda de otro artículo se igualan en el precio, la oferta y la demanda de capital se igualan en los tipos de interés. El tipo de interés es meramente la denominación especial dada al precio del capital prestado. Es un precio como otro cualquiera» (p. 221).</p>

<p>«El interés del dinero puede, sin duda, mantenerse artificialmente bajo si sustituimos el ahorro auténtico por una constante apelación al incremento de la circulación fiduciaria o a la expansión de los créditos bancarios. Este mecanismo es capaz de provocar la ilusión de que se dispone de un capital mayor, de idéntica manera que la adición de agua puede producir la ilusión de más leche» (p. 223).</p>

<h3 id="capítulo-23-la-lección-expuesta-con-mayor-claridad">Capítulo 23. La lección expuesta con mayor claridad</h3>

<p>«Cuando dicen que el camino para la salvación económica es aquel que conduce al incremento del “ crédito”, equivale a afirmar que la solución del problema económico consiste en incrementar las deudas; ambas manifestaciones no son más que denominaciones diferentes del mismo proceso visto desde ángulos opuestos. Cuando aseguran que el secreto de la prosperidad radica en el incremento de los precios agrícolas es como se insinuaran que para alcanzar la prosperidad hay que encarecer los alimentos del obrero urbano. Cuando afirman que el medio de impulsar la riqueza nacional consiste en prodigar la ayuda estatal, en realidad es como si proclamaran que el medio más idóneo de alcanzar tal riqueza consiste en aumentar las cargas fiscales. Cuando convierten el incremento de las exportaciones en uno de sus principales objetivos, la mayor parte de ellos no perciben que, en definitiva, su objetivo equivale necesariamente al aumento de las importaciones. Cuando afirman que en cualquier supuesto el éxito de la recuperación lo encontraremos en el aumento de los salarios, tan solo han conseguido descubrir otra manera de proclamar de proclamar que la recuperación económica se cifra, según ellos, en el incremento de los costes de producción» (p. 229).</p>

<p>«A nadie que no esté familiarizado con la superficial cultura económica reinante se le ocurrirá pensar que la rotura de escaparates o la destrucción de ciudades es cosa deseable; que el crear obras públicas inútiles no sea otra cosa que despilfarro; que sea peligroso permitir que legiones de hombres inactivos se reintegren el trabajo; que las máquinas incrementadoras de la producción de riqueza y economizadoras de esfuerzo humano sean algo dañoso; que los obstáculos opuestos a la libre producción y libre consumo aumenten la riqueza; que una nación pueda acrecentar su fortuna obligando a otras naciones a adquirir sus mercancías por menos de lo que cuesta producirlas; que el ahorro sea una estupidez o una perversidad y que el despilfarro conduzca a la prosperidad» (pp. 230-1).</p>

<p>«“Lo que en la conducta de cualquier familia es prudencia —afirmaba el recio sentido común de Adam Smith replicando a los sofistas de su tiempo— difícilmente puede ser locura en el gobierno de un gran reino”» (p. 231).</p>

<p>«Así como no hay perfeccionamiento técnico que no resulte lesivo para los intereses de algún grupo determinado, todo cambio experimentado en los gustos o costumbres públicas, aun cuando se traduzca en una mejora moral o estética, causa daño a alguien. Una mayor sobriedad en la vida ocasionaría el cierre de miles de tabernas y bares. La decadencia del juego forzaría a croupiers y preparadores de caballos de carreras a buscar ocupaciones más productivas. La rígida observancia de la castidad masculina arruinaría la más antigua profesión del mundo» (pp. 234-4).</p>

<p>«Bajo un sistema de división del trabajo, en una palabra, es difícil imaginar la satisfacción más perfecta de cualquier necesidad humana que no perjudique, al menos temporalmente, a alguna de las personas que realizaron inversiones o trabajosamente adquirieron la habilidad necesaria para poder atenderla» (p. 235).</p>

<p>«Corrientemente, la difusa ganancia de una oferta mayor o un nuevo descubrimiento impresiona menos al observador desinteresado que la pérdida concentrada. El hecho de que haya más café y disminuya su precio para el público es algo en lo que no se repara; lo que se ve es un grupo de cultivadores incapaz de subsistir con ese precio bajo» (p. 236).</p>

<p>«Nunca será solución reducir, arbitrariamente la oferta, impedir el progreso técnico o procurar que las gentes continúen prestando servicios carentes de utilidad. Sin embargo, esto es lo que se ha tratado de hacer una y otra vez mediante las barreras aduaneras, la destrucción de la maquinaria, la quema del café y otros mil métodos restrictivos de la producción y del intercambio comercial. Esta es la insensata doctrina de pretender enriquecerse a través de la escasez» (p. 236).</p>

<p>«Muchas de las conclusiones que se derivan de prestar atención tan solo a un determinado grupo de intereses económicos resultan ilusorias al contrastarlas con el interés general de la comunidad, no ya como productores, sino como consumidores.<br />
»Examinar los problemas en su integridad y no fragmentariamente: tal es la meta de la ciencia económica» (p. 237).</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Henry Hazlitt" /><category term="Lecturas" /><category term="Javier Miley" /><category term="Friédéric Bastiat" /><category term="William Graham Sumner" /><category term="Juan Ramón Rallo" /><category term="Ahorro" /><category term="Impuestos" /><category term="Crédito estatal" /><category term="Trabajo" /><category term="Pleno empleo" /><category term="Adam Smith" /><category term="Aranceles" /><category term="Paridad de precios" /><category term="Precios" /><category term="Salario mínimo" /><category term="Inflación" /><category term="Exportación" /><category term="Beneficios" /><category term="Intervencionismo estatal" /><category term="Economía" /><summary type="html"><![CDATA[Extractos de «La economía en una lección», obra de Henry Hazlitt]]></summary></entry><entry><title type="html">Chantal Delsol: «El fin de la cristiandad»</title><link href="https://lotrives.com/2023/04/27/chantal-delsol-fin-cristiandad/" rel="alternate" type="text/html" title="Chantal Delsol: «El fin de la cristiandad»" /><published>2023-04-27T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-24T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2023/04/27/chantal-delsol-fin-cristiandad</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2023/04/27/chantal-delsol-fin-cristiandad/"><![CDATA[<p><a title="Richard Mortel from Riyadh, Saudi Arabia, CC BY 2.0 &lt;https://creativecommons.org/licenses/by/2.0&gt;, via Wikimedia Commons" href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:School_of_Raphael,_Coronation_of_Charlemagne,_1516-17;_Vatican_Museums_(2)_(48759421056).jpg"><img width="960" alt="School of Raphael, Coronation of Charlemagne, 1516-17; Vatican Museums (2) (48759421056)" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/59/School_of_Raphael%2C_Coronation_of_Charlemagne%2C_1516-17%3B_Vatican_Museums_%282%29_%2848759421056%29.jpg/960px-School_of_Raphael%2C_Coronation_of_Charlemagne%2C_1516-17%3B_Vatican_Museums_%282%29_%2848759421056%29.jpg" /></a></p>

<p>Delsol, Chantal. (2021). <em>La fin de la chrétienté. L’inversion normative et le nouvel âge</em>. Les éditions du Cerf. («El fin de la cristiandad. La inversión normativa y la edad nueva»: no está traducida aún al español).</p>

<p>«La <strong>Iglesia</strong> es eterna para los católicos, habrá siempre un grupo de fieles, aunque sea pequeño, que la constituya. Pero la cristiandad es otra cosa. Se trata de una civilización inspirada, ordenada y guiada por la Iglesia. Desde este punto de vista se puede decir que la cristiandad ha durado dieciséis siglos, desde la batalla del río Frígido (394) hasta la segunda mitad del siglo XX, con el triunfo de los partidarios del aborto» (pp. 9-10). Teodosio, el emperador vencedor en Frígido, «instaura el cristianismo como religión dominante […]. Censura, quema libros, condena a muerte a los charlatanes o a los científicos no ortodoxos. Prohíbe las ceremonias paganas, en primer lugar, en Roma. Priva a los apóstatas de los derechos civiles. Prohíbe sacrificar a los ídolos en todo el imperio, también en privado» (pp. 49-50). Con el triunfo del cristianismo llega la lucha contra el divorcio, el aborto, y el infanticidio (p. 53). También contra el suicidio (p. 54) y la homosexualidad hasta entonces válida en Atenas y entre los antiguos (p. 55).</p>

<p>«La <strong>Revolución francesa</strong> (1789) no se pudo lograr más que en oposición al cristianismo, que era desde el origen y hasta recientemente, lo olvidamos demasiado, el enemigo principal de la modernidad» (p. 11). Se aprueba el divorcio en Francia en 1792 durante la Revolución (p. 59).</p>

<p>«La Revolución francesa abre una guerra perpetua entre la Iglesia y el Estado, con todas sus consecuencias: enteramente privado de lo espiritual, la política cae inevitablemente en excesos siniestros. Por lo que se refiere a la Iglesia, reducida a la condición de enemigo público y perpetuamente en contra de las leyes y de las costumbres, se iba consumiendo poco a poco» (p. 12).</p>

<p><strong>En el siglo XIX, la Iglesia se erige en baluarte contra la modernidad</strong>. Durante ese tiempo se entiende el cristianismo como el fruto del catolicismo, de una religión holística, que defiende una sociedad orgánica, que desafía al individualismo y a la libertad individual. Era natura que chocara contra la modernidad.</p>

<p>Según la autora, con el reconocimiento de la libertad religiosa en el <strong>Concilio Vaticano II</strong>, preparada por la encíclica de Juan XXIII <em>Pacem in terris</em>, de 1963, se destruye el <em>Syllabus</em> (1864) y todo el ataque contra la modernidad de Pío IX en el siglo XIX (pp. 13-14). El <em>Syllabus</em> es el <em>Syllabus errorum complectens praecipuos nostrae aetatis errores</em> (Listado recopilatorio de los principales errores de nuestro tiempo): un documento de ochenta puntos, que condena los «errores modernos».</p>

<p>«La <strong>modernidad tardía</strong>, que comienza tras la Segunda Guerra Mundial, considera definitivamente a la <strong>Iglesia como una institución obsoleta</strong>» (p. 15). El liberalismo/libertarismo reinante representa el inverso exacto de la manera de pensar de la Iglesia.</p>

<p>En la defensa del cristianismo el en siglo XIX, en el campo intelectual, destacan las figuras de <strong>Juan Donoso Cortés</strong> y de <strong>René de la Tour du Pin</strong>.</p>

<p>«El pensamiento cristiano florece en la primera mitad del siglo XX, en la medida en que se esfuerza en integrar la democracia y una forma de liberalismo. Durante este tiempo, la rama católica que se mantuvo radical espera que los fascismos-corporativismos salvarán a la cristiandad, en vía de perdición» (p. 23). Son los fascismos, por ejemplo, de Mussolini, Salazar, Horthy y <strong>Franco</strong>. Esos fascismos, señala la autora, no tienen nada que ver con el nazismo (p. 23). Para <strong>Hitler</strong>, y su precedente filosófico <strong>Nietzsche</strong>, el cristianismo era el responsable de los males modernos. Hitler quería el regreso del paganismo antiguo (p. 26). <strong>Henri Massis</strong>, en *Les Chefs¨, una obra de 1939, presenta a Franco como un «soldado de Dios», y su acción una «cruzada», una «política de redención» (p. 25). Pero todos esos programas de Mussolini, Salazar, Horthy y Franco, utópicos, cayeron en los extremos y fracasaron, porque «una civilización no se salva» con un «pelotón de soldados» (p. 28). Fueron «sobresaltos de la cristiandad que moría» (p. 27).</p>

<p>La segunda mitad del siglo XX marca el comienzo de una larga caída, en la que el cristianismo pierde su notoriedad y amplitud, lo cual no implica el triunfo del ateísmo (p. 34). Los humanos, ante el interrogante de qué es el ser humano, tienen y tendrán necesidad de ideas, de moral y de mitos (p. 34). «Al fin del cristianismo han seguido no ateísmo y el nihilismo, sino nuevos mitos e ideas» (p. 35). Se vuelve a la moral y a la ontología: «Somos a la vez los sujetos y los actores de una inversión normativa; y de una inversión ontológica» (p. 36)</p>

<p>Los judíos (pueblo elegido) y los protestantes (les interesa la libertad de la conciencia) no son universalistas. Sí los católicos y los musulmanes (p. 37).</p>

<p>Sobre la <strong>reversión en la valoración de situaciones y hechos, que se produce en la segunda mitad del siglo XX</strong>, la autora cita la <strong>colonización, la homosexualidad, el aborto, ahora admitidas, mientras se condena la pedofilia, durante mucho tiempo admitida</strong>. Otros cambios: el <strong>divorcio</strong>, y el <strong>suicidio</strong>. Una sociedad no cambia de costumbres ni de moral como de gobierno. Y esos cambios se han producido y se están produciendo en Occidente. <strong>«Las revoluciones morales son raras […]. Nos encontramos en uno de esos momentos históricos»</strong> (p. 46).</p>

<p>Las creencias fundamentan las costumbres. Por ejemplo: se condena el aborto si prima antológicamente el valor del individuo, o se aprueba si, como en la Antigüedad, vale más la decisión de la madre (p. 67). Delsol cita también los casos de pedofilia en la Iglesia como novedad de la inversión: se acusa a los cargos de la Iglesia de no hacer actuado (no aireando los delitos-pecados de algunos clérigos) como se actúa ahora. «Que la Iglesia marcha en esta combinación infernal, muestra hasta qué punto se ha sometido a las circunstancias» (p. 73). Actualmente, «el individuo está por delante de la institución. Es una convulsión dogmática, el signo de una revolución de la identidad en el seno mismo de la institución» (p. 73).</p>

<p><strong>Se camina hacia la posibilidad de que cada individuo haga y actúe a la medida de su deseo, limitado solo por las imposibilidades técnicas (p. 74). La inversión normativa avanza lenta, pero inexorablemente (p. 73).</strong></p>

<p>Todas las leyes sociales votadas en el países occidentales desde el final del siglo XX traducen un cambio radical de paradigma, el fin de un modelo cristiano y su sustitución por otro que habrá que definir. **Es verdaderamente un cambio de época, más importante que la sustitución de la monarquía por la república **(p. 77).</p>

<p>La inversión normativa descansa sobre la inversión filosófica, o mejor, ontológica, en el sentido de la ciencia de los primeros principios. Sobre la elección ontológica, en cada época, descansan la moral y las costumbres, las leyes y los usos (p. 81). Pero las elecciones ontológicas no caen del cielo, suponen decisiones humanas y luchas, con violencia verbal y física (p. 82).</p>

<p>«Lo que funda una civilización no es la verdad —pues todas la pretenden—, sino la creencia en una verdad. Y solo esa creencia garantiza la duración en el tiempo de las elecciones originales» (pp. 83-4).</p>

<p>Un ejemplo de inversión normativa y moral es de <strong>Moisés</strong>: con la elección del monoteísmo y de los ritos especiales para los judíos, «opuestos a los de los otros mortales», como escribió Tácito (p. 84). El <strong>monoteísmo judío</strong> supone una sofisticación: la trascendencia, la revelación, la interioridad del sujeto (p. 86). Son una construcción y exigen ser reafirmados en un esfuerzo constante. Es una religión «no natural» en el sentido en que lo son los cosmoteísmos o politeísmos anteriores (p. 87). El <strong>cosmoteísmo</strong> nunca ha muerto. Lo representan en la historia, por ejemplo, la alquimia, la cábala, <strong>Spinoza</strong>, la masonería, Lessing, el romanticismo alemán, <strong>Goethe</strong>, <strong>Freud</strong>, el <strong>nazismo</strong> y la <strong>New Age</strong> (p. 87). El Renacimiento es una momento en el que las elites cristianas, arrastradas por la duda, vuelven a Epicuro y a Lucrecio (p. 89). <strong>«Hoy, no hay nada más próximo al pensamiento posmoderno que el pensamiento de Epicuro» (p. 89)</strong>. El reino cristiano ha sido reemplazado por formas históricas bien conocidas, más primitivas y más rústicas (p. 90). El racionalismo de las Luces es peligroso porque rechaza a ambos: el cristianismo y los prejuicios antiguos sobre los cuales una sociedad se funda (p. 92). El panteísmo asiático fascina a Heine y a <strong>Schopenhauer</strong>, en la Alemania romántica que reacciona ante el racionalismo de las Luces. En la época moderna, el pensamiento asiático, el budismo, es decisivo en Occidente (p. 93). El valor esencial no es la verdad sino la naturaleza (p. 94). El panteísmo, según Tocqueville, responde bien a la exigencia democrática de igualdad.</p>

<p>Hoy domina el cosmoteísmo ligado a la defensa de la naturaleza. Se puede hablar también de panteísmo o de politeísmo. Occidente ya no cree ni en el más allá ni en la trascendencia (p. 99). <strong>La ecología hoy es una religión, en el sentido de que adopta creencias no científicamente demostradas</strong> (p. 103).</p>

<p><strong>En el judeocristianismo, de la religión nace la moral; en los pueblos primitivos y en el politeísmo, la moral proviene de la sociedad y del Estado</strong>. Hoy, en Occidente, nuestros gobernantes y los influyentes, las elites, dictan la moral y suscitan el ostracismo de los que se comportan «mal» (108).</p>

<p><strong>La característica de la Iglesia hoy es que se avergüenza de su pasado</strong>. <strong>Conjuga ese sonrojo con la metamorfosis intelectual para lanzar dudas sobre la idea de misión y de transmisión</strong> (p. 152). Por esa razón los responsables eclesiásticos son hoy apóstoles silenciosos y discretos, bien lejos de aquellos proselitistas a los que estamos acostumbrados de la tradición. <strong>De tal manera que los cristianos están abocados a una guerra perdida</strong> (p. 153).</p>

<hr />

<p>Crédito de la imagen: Escuela de Rafael, <em>Coronación de Carlomago</em> (1516-17). Museos Vaticanos. Foto: Richard Mortel from Riyadh, Saudi Arabia, CC BY 2.0, tomada del archivo de Wikimedia Commons. <a href="https://w.wiki/K$7b">https://w.wiki/K$7b</a></p>

<hr />

<p>Más información (actualización del 17 de mayo de 2023):</p>

<p>Grau Navarro, J. M. (2023, 17 de mayo). Chantal Delsol: «El fin de la cristiandad. La inversión normativa y la edad nueva». <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/chantal-delsol-el-fin-de-la-cristiandad-la-inversion-normativa-y-la-edad-nueva/">https://www.nuevarevista.net/chantal-delsol-el-fin-de-la-cristiandad-la-inversion-normativa-y-la-edad-nueva/</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Lecturas" /><category term="Chantal Delsol" /><category term="Cristianismo" /><category term="Cristiandad" /><category term="Concilio Vaticano II" /><category term="Pío IX" /><category term="Syllabus" /><category term="Fascismo" /><category term="Iglesia" /><category term="Revolución francesa" /><category term="Juan Donoso Cortés" /><category term="Adolf Hitler" /><category term="Friedrich Nietzsche" /><category term="Henri Massis" /><category term="Francisco Franco" /><summary type="html"><![CDATA[Notas tomadas del libro de Chantal Delsol titulado «La fin de la chrétienté. L’inversion normative et le nouvel âge», 2021]]></summary><media:thumbnail xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/59/School_of_Raphael%2C_Coronation_of_Charlemagne%2C_1516-17%3B_Vatican_Museums_%282%29_%2848759421056%29.jpg/960px-School_of_Raphael%2C_Coronation_of_Charlemagne%2C_1516-17%3B_Vatican_Museums_%282%29_%2848759421056%29.jpg" /><media:content medium="image" url="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/59/School_of_Raphael%2C_Coronation_of_Charlemagne%2C_1516-17%3B_Vatican_Museums_%282%29_%2848759421056%29.jpg/960px-School_of_Raphael%2C_Coronation_of_Charlemagne%2C_1516-17%3B_Vatican_Museums_%282%29_%2848759421056%29.jpg" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" /></entry><entry><title type="html">Jaime Balmes sobre la tolerancia</title><link href="https://lotrives.com/2023/04/05/Jaime-Balmes-tolerancia/" rel="alternate" type="text/html" title="Jaime Balmes sobre la tolerancia" /><published>2023-04-05T00:00:00+02:00</published><updated>2023-04-05T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2023/04/05/Jaime-Balmes-tolerancia</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2023/04/05/Jaime-Balmes-tolerancia/"><![CDATA[<p><strong>Jaime Balmes</strong> (1810-1848) es uno de los filósofos más importantes y originales españoles. Destacó desde su niñez por su afición a la lectura y por su prodigiosa memoria. Viajó a París y a Londres. A pesar de su corta vida, ha dejado una obra de una importancia capital.</p>

<p>Balmes, en los capítulos 34 y 35 de <em>El protestantismo comparado con el catolicismo en sus relaciones con la civilización europea</em>, trata en profundidad de la tolerancia. Balmes, en esa obra, se había propuesto responder a la pregunta de qué debe Europa, desde el punto de vista religioso, social, político y literario, a la reforma protestante del siglo XVI el individuo y la sociedad. Se pregunta sobre si marchaba bien Europa bajo la sola influencia del catolicismo y si este impedía el avance de la civilización.</p>

<hr />

<p>Jaime Balmes: <em>El protestantismo comparado con el catolicismo en sus relaciones con la civilización europea</em>. Décima edición. Tomo primero. Barcelona. Imprenta del «Diario de Barcelona», 1921.</p>

<p><strong>La obra original se publicó en Barcelona en 1844</strong>, y ha sido frecuentemente reeditada y traducida a las principales lenguas de cultura.</p>

<p>Lo mismo ocurre con otra de sus obras célebres, <em>El criterio</em>, de 1843.</p>

<hr />

<p>Extracto a  continuación el hilo de su razonamiento.</p>

<p>«Nadie ignora hasta qué punto llevaba <strong>Lutero</strong> su frenética <strong>intolerancia</strong>; no pudiendo sufrir, ni en sus discípulos, ni en los demás, la menor contradicción a cuanto le pluguiese a él establecer, sin entregarse a los más locos arrebatos, sin permitirse los más soeces dicterios. <strong>Enrique VIII</strong>, el fundador en Inglaterra de lo que se llama <em>independencia del pensamiento</em>, enviaba al cadalso a cuantos no pensaban como él; y a instancias de <strong>Calvino</strong> fue quemado vivo en Ginebra <strong>Miguel Servet</strong>» (p. 13).</p>

<p>«La Iglesia, por lo común, disimula, <strong>tolera</strong>, se abstiene de entrometerse, calla, dejando a los críticos la discusión de los hechos, y al común de los fieles amplia libertad para pensar lo que más les agrade. Pero, si toman las cosas un carácter más grave, si el visionario entra en explicaciones sobre algunos puntos de doctrina, veréis, desde luego, que se despliega el espíritu de vigilancia; la Iglesia aplica atentamente el oído para ver si se mezcla por allí alguna voz que se aparte de lo enseñado por el divino Maestro» (p. 84).</p>

<p>«Con el tiempo se gastan todas las declamaciones, los apodos fastidian, las continuas repeticiones fatigan; irrítase el ánimo con la <strong>intolerancia</strong> y la mala fe de los partidos, descúbrense el vacío de los sistemas, la falsedad de las opiniones, lo precipitado de los juicios, lo inexacto de los raciocinios; andando el tiempo, van publicándose datos que ponen de manifiesto las solapadas intenciones, lo engañoso de las palabras, la mezquindad de las miras, lo maligno y criminal de los proyectos; y al fin restablécese en su imperio la verdad, recobran las cosas sus propios nombres, toma otra dirección el espíritu público; y lo que antes se encontraba inocente y generoso, preséntase como culpable y villano; y, rasgados los fementidos disfraces, muéstrase <strong>la mentira</strong>, rodeada de aquel descrédito que debiera haber sido siempre su único patrimonio» (p. 109).</p>

<p>«Figurémonos a los europeos del siglo XV, invadiendo las Indias orientales y occidentales, sin ningún freno, entregados únicamente a las instigaciones de la codicia, a los caprichos de la arbitrariedad, con todo el orgullo de conquistadores, y con todo el desprecio que debían de inspirarles los indios, por la inferioridad de sus conocimientos, y por el atraso de su civilización y cultura; ¡qué hubiera sucedido! Si es tanto lo que han tenido que sufrir los pueblos conquistados, a pesar de los gritos incesante de la religión, a pesar de su influencia en las leyes y en las costumbre, ¡no hubiera llegado el mal a un extremo <strong>intolerable</strong>, a no mediar esas poderosas causas que le salían sin cesar al encuentro, ora previniéndole ora atenuándole! En masa hubieran sido reducidos a la esclavitud los pueblos conquistados, en masa se los hubiera condenado a una degradación perpetua, en masa se los hubiera privado para siempre, hasta de la esperanza de entrar un día en la carrera de la civilización» (p. 252).</p>

<p>«Para ciertos hombres la palabra Catolicismo es sinónima de <strong>intolerancia</strong>; y es tal el embrollo de ideas en este punto, que es tarea trabajosa el empeño de aclarárselas. Basta pronunciar el nombre de <strong>intolerancia</strong>, para que el ánimo de algunas personas se sienta asaltado de toda clase de ideas tétricas y horrorosas. La legislación, las instituciones, los hombres de los tiempos pasados, todo es condenado sin apelación, al menor asomo que se descubre de <strong>intolerancia</strong>. Las causas que a esto contribuyen son varias; pero, si se quiere señalar la principal, se podría repetir la profunda sentencia de Catón, cuando, acusado, a la edad de 86 años, de no sé qué delitos de su vida, en épocas muy anteriores, dijo: “Difícil es dar cuenta de la propia conducta a hombres de otro siglo del en que uno ha vivido”» (p. 161).</p>

<p>«En la actualidad se proclama como un principio la <strong>tolerancia</strong> universal, y se condena sin restricción todo linaje de <strong>intolerancia</strong>. ¿Quién cuida de examinar el verdadero sentido de esas palabras? ¿Quién analiza a la luz de la razón las ideas que encierran? ¿Quién, para aclararlas, echa mano de la historia y de la experiencia? Muy pocos. Se pronuncian maquinalmente, se emplean a cada paso para establecer proposiciones de la mayor transcendencia, sin recelo siquiera de que en ellas se envuelva un orden de ideas, de cuya buena o mala inteligencia y aplicación está pendiente la sociedad. […]. Pero lo más cómodo no es siempre lo más útil; y así como, en tratándose de monedas de algún valor, nos tomamos la molestia de examinarlas para evitar el engaño, es menester observar la misma conducta con respecto a palabras cuyo significado sea muy transcendental» (p. 164-5).</p>

<p>«<em>Tolerancia</em>: ¿qué significa esa palabra? Propiamente hablando, significa el sufrimiento de una cosa que se conceptúa mala, pero que se cree conveniente dejarla sin castigo. Así se toleran cierta clase de escándalos, se toleran las mujeres públicas, se toleran estos o aquellos abusos; de manera que <strong>la idea de tolerancia anda siempre acompañada de la idea del mal</strong>. Tolerar lo bueno, tolerar la virtud, serían expresiones monstruosas. Cuando la tolerancia es en el orden de las ideas, supone también un mal del entendimiento: <strong>el error</strong>. Nadie dirá jamás que <em>tolera la verdad</em>» (p. 165).</p>

<p>«Cuando decimos que <strong>toleramos</strong> una opinión, hablamos siempre de opinión contraria a la nuestra. En este caso, la opinión ajena es en nuestro juicio un error; pues que no es posible que tengamos una opinión sobre un punto, es decir, que pensemos que una cosa es o no es, o es de esta manera o de la otra, sin que al propio tiempo juzguemos que los que no piensan como nosotros, yerran. […]. Esto no es más que una simple aplicación de aquel famoso principio: <em>es imposible que una cosa sea y no sea al mismo tiempo</em>» (pp. 165-6).</p>

<p>«Pero, entonces, se me dirá, ¿qué significamos cuando decimos <em>respetar las opiniones</em>? ¿Se sobrentenderá también que respetamos errores? No. El respetar las opiniones puede tener dos sentidos muy razonables. El primero se funda en la misma flaqueza de convicción de la persona que respeta; porque, cuando sobre un punto no hemos llegado a más que a formar opinión, se entiende que no hemos llegado a certeza; y, por tanto en nuestra mente hay el conocimiento de que existen razones por la parte opuesta. Bajo este concepto podemos muy bien decir que respetamos la opinión ajena; con lo que expresamos la convicción de que podemos engañarnos, y de que quizás no está la verdad de nuestra parte. Segundo: respetar las opiniones significa a veces <strong>respetar las personas que las profesan</strong>, <strong>respetar su buena fe</strong>, <strong>respetar sus intenciones</strong>. Así se dice a veces <em>respetar las preocupaciones</em>, y claro es que no se habla entonces de un verdadero respeto que a ellas se profese» (p. 166).</p>

<p>«<strong>Se llama tolerante un individuo</strong>, cuando está habitualmente en tal disposición de ánimo, que soporta sin enojarse ni alterarse las opiniones contrarias a la suya. Esta tolerancia tendrá distintos nombres, según las diferentes materias sobre que verse. En materias religiosas, la tolerancia, así como la intolerancia, pueden encontrarse en quien tenga religión y en quien no la tenga; de suerte que ni una ni otra de estas dos últimas situaciones envuelve por necesidad el ser tolerante ni intolerante. Algunos se imaginan que la <strong>tolerancia es propia de los incrédulos</strong> y la <strong>intolerancia de los hombres religiosos</strong>; pero esto <strong>es un error</strong>: ¿quién más tolerante que <strong>San Francisco de Sales</strong>? ¿y quién más intolerante que Voltaire? (p. 167).</p>

<p>«La tolerancia en un hombre religioso, aquella <strong>tolerancia</strong> que no dimana de la flojedad en las creencias, y que se enlaza muy bien con un ardiente celo por la conservación y la propagación de la fe, nace de dos principios: la caridad y la humanidad: la caridad, que nos hace amar a todos los hombres, aun a nuestros mayores enemigos; que nos inspira la compasión de sus faltas y errores; que nos obliga a mirarlos como hermanos, y a emplear los medios que estén en nuestro alcance para sacarlos de su mal estado, sin que nos sea lícito considerarlos privados de esperanza de salvación, mientras viven sobre la tierra» (p. 167).</p>

<p>«<strong>Rousseau</strong> ha dicho que “es imposible vivir en paz con gentes a quienes se cree condenadas”; nosotros no creemos ni podemos creer condenado a nadie, mientras vive; pues que, por grande que sea su iniquidad, todavía son mayores la misericordia de Dios y el precio de la sangre de Jesucristo; y tan lejos estamos de pensar lo que dice el filósofo de Ginebra que “amar a esos tales sería aborrecer a Dios”, que antes bien dejaría de pertenecer a nuestra creencia quien sostuviese semejante doctrina» (p. 167).</p>

<p>«La humildad cristiana es la otra fuente de la <strong>tolerancia</strong>; la humildad, que nos inspira un profundo conocimiento de nuestra flaqueza, que nos hace mirar cuanto tenemos como venido de Dios, que no nos deja ver nuestras ventajas sobre nuestros prójimos, sino como mayores títulos de agradecimiento a la liberal mano de la Providencia; […], como ha dicho admirablemente <strong>Santa Teresa</strong>, agrada tanto a Dios, porque la <em>humildad es la verdad</em>, esa virtud nos hace indulgentes con todo el mundo, porque no nos deja olvidar un momento que nosotros, más tal vez que nadie, necesitamos también de indulgencia» (pp. 167-8).</p>

<p>«En lo moral como en lo físico, el roce afina, el uso gasta, y no es posible que nada se sostenga por largo tiempo en actitud violenta. El hombre se indignará una, dos, cien veces al oír que se impugna su manera de pensar; pero no es posible que continúe indignándose siempre, y así al cabo vendrá á resignarse a la oposición, se acostumbrará a sufrirla con templanza, y por más sagradas que conceptúe sus creencias, se contentará con defenderlas y propagarlas cuando le sea posible, y, cuando no, tratará de guardarlas en el fondo de su alma como un precioso depósito, procurando reservarlas del viento disipador que oye soplar en sus alrededores» (p. 170).</p>

<p>«La <strong>tolerancia</strong>, pues, no supone en el individuo nuevos principios, sino más bien una calidad adquirida con la práctica, una disposición de ánimo que se va adquiriendo insensiblemente, un hábito de sufrir formado con la repetición del sufrimiento» (p. 170).</p>

<p>«Elevando del individuo a la sociedad las consideraciones que se acaban de presentar, debe observarse que la <strong>tolerancia</strong>, así como la <strong>intolerancia</strong>, puede mirarse o <strong>en el gobierno</strong>, o <strong>en la sociedad</strong>: porque sucede a veces que no andan acordes, y que mientras el gobierna sostiene un principio, predomina en la sociedad otro directamente opuesto. Como el gobierno está formado de un corto número de individuos, es aplicable a él todo cuanto se ha dicho de la tolerancia, considerada en la esfera puramente individual: bien que debe tenerse en cuenta que los hombres colocados en el gobierno no pueden abandonarse, sin tasa al <strong>impulso de sus opiniones y sentimientos</strong>, y a menudo se ven precisados a sacrificarlos en las aras de la opinión pública. Por algún tiempo , y favorecidos por circunstancias excepcionales, podrán contrariarla o falsearla; pero bien pronto <strong>la fuerza de las cosas les sale al paso, obligándolos á cambiar de rumbo</strong>» (p. 172).</p>

<p>«La multitud de religiones, la incredulidad, el indiferentismo, la suavidad de costumbres, el cansancio dejado por las guerras, la organización industrial y mercantil que han ido adquiriendo las sociedades, mayor comunicación de las personas por medio de los viajes, y la de las ideas por la prensa: he aquí las causas que han producido en Europa esa <strong>tolerancia universal</strong> que lo ha ido invadiendo todo, estableciéndose de hecho donde no ha podido establecerse de derecho. Esas causas, como es fácil de notar, son de diferentes órdenes; ninguna doctrina puede pretender en ellas una parte exclusiva; son un <strong>resultado de mil influencias diversas</strong> que han obrado simultáneamente en el <strong>desarrollo de la civilización</strong>» (p. 174).</p>

<p>«Todo gobierno que profesa una religión es más o menos <strong>intolerante</strong> con las otras; y esta intolerancia solo disminuye, o cesa, cuando los que profesan la religión odiada se hacen temer por ser muy fuertes, o despreciar por muy débiles. Aplicad a todos los tiempos y países la regla que se acaba de establecer; por todas partes la encontraréis exacta; es un compendio de la historia de los gobiernos con respecto a las religiones» (p. 175).</p>

<p>«Se ha pretendido establecer como un principio la <strong>tolerancia universal</strong>, negando a los gobiernos el derecho de <strong>violentar las conciencias</strong> en materias religiosas; sin embargo, y a pesar de cuanto se ha dicho, los filósofos no han podido poner su aserción bien en claro, y mucho menos hacerla adoptar generalmente como sistema de gobierno. Para demostrar que la cosa no es tan sencilla como se ha querido suponer, me han de permitir esos pretendidos filósofos que les dirija algunas preguntas. <br />
»Si viene a establecerse en vuestro país una religión cuyo culto demande sacrificios humanos, ¿la toleraréis? —No. —Y ¿por qué?— Porque no podemos <strong>tolerar</strong> un crimen semejante. —Pero entonces <strong>seréis intolerantes</strong>, <strong>violentaréis las conciencias ajenas</strong>, prohibiendo como un crimen lo que a los ojos de estos hombres es un obsequio a la Divinidad. Así lo pensaron muchos pueblos antiguos, así lo piensan todavía algunos en nuestros tiempos; <strong>¿con qué derecho, pues, queréis que vuestra conciencia prevalezca sobre la suya? **—No importa, seremos intolerantes, pero nuestra intolerancia será en pro de la humanidad. — Aplaudo vuestra conducta; pero no podéis negarme que se ha ofrecido **un caso en que la intolerancia de una religión os ha parecido un derecho y un deber</strong>. <br />
»Pero, si proscribís el ejercicio de ese culto atroz, ¿al menos permitiréis enseñar la doctrina donde se encarezca como santa y saludable la práctica de los sacrificios humanos? —No, porque esto equivaldría a permitir la enseñanza del asesinato. —Enhorabuena; pero reconoced al mismo tiempo que se os ha presentado una doctrina con la cual os habéis creído con derecho y obligación de ser intolerantes» (pp. 176-7).</p>

<p>«En todos tiempos y países, se ha reconocido como un principio indisputable que el poder público tiene el derecho, en algunos casos, de prohibir ciertos actos, no obstante la mayor o menor violencia que con esto se haga a la conciencia de los individuos que los ejercían o pretendían ejercerlos. Si no bastaba el constante testimonio de la historia, debiera ser suficiente a convencernos de esta verdad el breve diálogo que se acaba de leer» (p. 178).</p>

<p>«Hemos demostrado hasta la evidencia que la <strong>intolerancia</strong> ha sido siempre, y es todavía, un <strong>principio reconocido por todo gobierno</strong> y cuya aplicación, más ó menos severa o indulgente, depende de la diversidad de circunstancias, y, sobre todo, del punta de vista desde el cual mira las cosas el gobierno que la ha de ejercer» (p. 178).</p>

<p>«¿Con qué derecho puede prohibirse a un hombre que profese una doctrina, y que obre conforme a ella, si él está convencido de que aquella doctrina es verdadera, y que cumple con su obligación o ejerce un derecho, cuando obra conforme a lo que la misma le prescribe? Si la prohibición no ha de ser ridícula, ha de llevar la sanción de la pena; y, cuando apliquéis esa pena, castigaréis a un hombre que en su conciencia es inocente. La justicia supone el culpable; y nadie es culpable, si primero no lo es en su conciencia. <strong>La culpabilidad radica en la misma conciencia</strong>, y solo podemos ser responsables de la <strong>infracción de una ley</strong> cuando esta ley ha hablado por el órgano de nuestra conciencia. Si ella nos dice que una acción es mala, no podemos ejecutarla, por más que nos la prescriba la ley, y si nos dicta que tal acción es un deber, no podemos omitirla, por más que esté prohibida por la ley. He aquí presentado en pocas palabras, y con la mayor fuerza posible, todo cuanto puede alegarse contra <strong>la intolerancia de las doctrinas</strong> y de los actos que de ellas emana. […]».<br />
»Por de pronto salta a la vista que la admisión de este sistema haría imposible todo castigo de los crímenes políticos. Bruto clavando el puñal en el pecho de César, Jacobo Clement asesinando a Enrique III, obraban, sin duda, a impulsos de una exaltación de ánimo que les hacía mirar su atentado como un acto de heroísmo» (pp. 178-9).</p>

<p>«¿Con qué justicia castigáis a ese otro que está convencido de que todas sus acciones son efecto de causas necesarias, que el <strong>libre albedrío</strong> es una <strong>quimera</strong>, y que, cuando se arroja a cometer la acción que vosotros tacháis de criminal, no piensa ser más libre para dejar de obrar que el bruto al precipitarse sobre el alimento que tiene a la vista, o sobre otro bruto que le ha enfurecido? ¿Con qué justicia castigáis a quien está persuadido de que la moral es una. mentira, que no hay otra que el interés privado, que el bien y el mal no son otra cosa que ese mismo interés bien o mal entendido? […]. He aquí las consecuencias necesarias, inevitables, de la doctrina que niega al poder público la facultad de castigar los crímenes que se cometen a consecuencia de un error de entendimiento» (p. 182).</p>

<p>«Pero se dirá que el derecho de castigar se entiende con respecto a las acciones, no a las doctrinas; que las primeras deben sujetarse a la ley, las segundas deben campear con ilimitada libertad. Si se habla de las <strong>doctrinas en cuanto están únicamente en el entendimiento</strong> sin manifestarse en lo exterior, claro es que, no solo no hay derecho, pero ni siquiera posibilidad de castigarlas, porque solo Dios puede conocer los secretos del espíritu del hombre; pero, si se trata de las doctrinas manifestadas, entonces es falso el principio, y acabamos de demostrar que ni los mismos que le sostienen en teoría pueden atenerse á él en la práctica» (p. 182).</p>

<p>«Una vez sentado el principio de que <strong>hay errores culpables</strong>, principio que, si no en la teoría , al menos en la práctica todo el mundo debe admitir, pero principio que en teoría solo el Catolicismo sostiene cumplidamente, resulta bien clara la razón de la justicia con que el poder humano castiga la propalación y la enseñanza de ciertas doctrinas, y los actos que a consecuencia de ellas se cometen, sin pararse en la convicción que pudiera abrigar el delincuente. La <strong>ley</strong> conviene en que existió o pudo existir ese error de entendimiento; pero <strong>en tal caso declara culpable ese mismo error</strong>; y cuando el hombre invoca el testimonio de la propia conciencia, la ley le recuerda el deber que tenía de rectificarla. He aquí el fundamento de la justicia de una legislación que parecía tan injusta; fundamento que era necesario encontrar, si no se quería dejar una gran parte de las leyes humanas con la mancha más negra; porque negra mancha fuera la de arrogarse el derecho de castigar a quien no fuera verdaderamente culpable: derecho absurdo, que tan lejos está de pertenecer a la justicia humana, que no compete al mismo Dios. La misma justicia infinita dejaría de ser lo que es, si pudiese castigar al inocente» (pp. 186-7).</p>

<p>«Con la doctrina que acabo de exponer se ve con toda evidencia lo que vale el tan ponderado <strong>principio de la tolerancia universal</strong>: demostrado está que es tan impracticable en la región de los hechos como insostenible en teoría; y, por tanto, vienen al suelo todas las acusaciones que se han hecho al Catolicismo por su intolerancia. En claro queda que la intolerancia es, en cierto modo, un derecho de todo poder público; que así se ha reconocido siempre; que así se reconoce ahora todavía» (p. 188).</p>

<p>«Se han atacado los dogmas, pero no se ha reflexionado bastante que con ellos estaba ligada íntimamente la moral, y que esa moral misma es un dogma. Con la proclamación de una libertad de pensar ilimitada, se ha concedido al entendimiento la impecabilidad; el error ha dejado de figurar entre las faltas de que puede el hombre hacerse culpable. Se ha olvidado que para <em>querer</em> es necesario <em>conocer</em>, y que para <em>querer bien</em>, es indispensable <em>conocer bien</em>. Si se examinan la mayor parte de los extravíos de nuestro corazón, se encontrará que tienen su origen en un concepto errado; ¿cómo es posible, pues, que no sea para el hombre <strong>un deber</strong> el <strong>preservar su entendimiento de error</strong>? Pero, desde que se ha dicho que las opiniones importaban poco, que el hombre era libre de escoger las que quisiese, sin ningún género de trabas, aun cuando perteneciesen a la religión y a la moral, <strong>la verdad ha perdido de su estimación</strong> y no disfruta a los ojos del hombre aquella alta importancia que antes tenía por sí misma, por su valor intrínseco; y muchos son los que no se creen obligados a ningún esfuerzo para alcanzarla. Lamentable situación de los espíritus y que encierra uno de los más terribles males que afligen a la sociedad» (pp. 188-9).</p>

<p>«La religión no puede hacerse responsable de todo lo que se hace en su nombre, si no se quiere proceder con la más evidente injusticia. El hombre tiene un sentimiento tan fuerte y tan vivo de la excelencia de la virtud, que aun los mayores crímenes procura disfrazarlos con su manto; ¿y sería razonable el desterrar por esto la virtud de la tierra? (p. 191).</p>

<p>«El tribunal de la Inquisición, considerado en sí, no es más que la aplicación a un caso particular de <strong>la doctrina de intolerancia</strong>, que, con más o menos extensión, es la doctrina de todos los poderes existentes» (p. 192).</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Jaime Balmes" /><category term="Tolerancia" /><category term="Protestantismo" /><category term="Catolicismo" /><category term="Voltaire" /><category term="Lecturas" /><category term="Iglesia" /><category term="San Francisco de Sales" /><category term="Miguel Servet" /><category term="Calvino" /><category term="Enrique VIII" /><category term="Lutero" /><category term="Verdad" /><category term="Mentira" /><category term="Error" /><category term="Respeto" /><category term="Credulidad" /><category term="Mal" /><category term="Jean-Jacques Rousseau" /><category term="Santa Teresa de Jesús" /><category term="Gobierno" /><category term="Libre albedrío" /><category term="Poder público" /><category term="Religión" /><category term="Inquisición" /><summary type="html"><![CDATA[Extractos de «El protestantismo comparado con el catolicismo», donde el autor, Jaime Balmes, habla de la tolerancia.]]></summary></entry><entry><title type="html">«Introducción a la ética política», de Ángel Rodríguez Luño</title><link href="https://lotrives.com/2022/06/13/angel-rodriguez-luno-etica-politica/" rel="alternate" type="text/html" title="«Introducción a la ética política», de Ángel Rodríguez Luño" /><published>2022-06-13T00:00:00+02:00</published><updated>2022-06-13T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2022/06/13/angel-rodriguez-luno-etica-politica</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2022/06/13/angel-rodriguez-luno-etica-politica/"><![CDATA[<p>Rodríguez Luño, Ángel. (2021). <em>Introducción a la ética política</em>. Rialp.</p>

<hr />

<p>“En tiempos remotos los problemas se solucionaban con el recurso a la fuerza. La cultura política, y en particular la cultura política occidental, ha hecho posible un modo mejor de encontrar soluciones” (9).</p>

<p>“Del modo de vivir de los individuos se ocupa la ética personal, pero la ética tiene también otras partes como son, por ejemplo, la ética económica, la ética médica, la ética social o la ética política. Esta última, que es la que nos ocupa en estas páginas, valora la actividad de las instituciones políticas, es decir, de las instituciones del Estado, de la Comunidad Autónoma, del Ayuntamiento, etc.” (11-2).</p>

<p>“La ética política no trata de la acciones individuales, sino de las acciones mediante las cuales los individuos reunidos en una comunidad políticamente organizada (el Estado, el Municipio, etc.) dan forma a su vida en común desde el punto de vista constitucional, jurídico, administrativo, económico, educacional, sanitario, etc.” (12).</p>

<p>“Las acciones políticamente inmorales proceden a veces de la falta de honestidad personal… pero no siempre. Pueden ser también consecuencia de la simple incompetencia, o bien de categorías ideológicas, o de concepciones económicas poco acertadas que algunos sostienen de buena fe. Para la ética política lo determinante no es tanto la buena (o mala) fe, sino más bien la conformidad y la promoción del bienestar general” (12-3).</p>

<p>“No se trata de juzgar si algo es, o no, conforme a las leyes (y en ese sentido <em>legal</em>), sino de estudiar si es, o no, adecuado para lograr el bien común político” (13).</p>

<p>[Reforma laboral y aumenta el paro] “¿Se puede decir que la aprobación de la reforma laboral fue un mal moral? Pues <em>depende</em>. Desde el punto de vista de la <em>ética personal</em>, los que, después de haberse informado, votaron en buena fe en favor de la reforma carecen de culpa personal, y no se puede decir que obraran moralmente mal. En cambio, desde el punto de vista de la ética política, ha surgido un mal ético: independientemente de lo que sucediera en la conciencia de quienes votaron a favor de aquella reforma, su contrariedad al bien común es un hecho (y lo seguirá siendo cuando, con el transcurso de los años, todos los diputados que la votaron hayan pasado a mejor vida)” (14).</p>

<p>“La cualidad moral positiva o negativa de la forma que se da a nuestra vida en común y a nuestra colaboración —que es formalmente distinta del mérito y de al culpa moral personales— es el objeto específico de la ética política” (15).</p>

<p>“Si la vida buena es el fin que la ética propone a la libertad, y solo puede hacerse realidad en cuanto querido libremente, ¿cómo podría ser también el principio regulador de un conjunto de instancias, como son las políticas, que usan la coacción, y que de la coacción tienen el monopolio? Si la vida buena de los ciudadanos fuese también el fin de las instituciones políticas, ¿no sucedería que el Estado podría considerar obligatorio todo lo que es bueno, y prohibido todo lo que es malo? Y si entre los ciudadanos hubiera distintas concepciones de la vida buena, ¿correspondería al Estado determinar cuál de ellas es la verdadera y por tanto la obligatoria? (17).</p>

<p>“La idea de un Estado “éticamente neutro” no parece realista ni acertada, sencillamente porque no es posible. En efecto, los ordenamientos jurídicos de los estados civilizados prohíben el homicidio, el fraude, la discriminación por motivo de raza, sexo o religión, etc. Tienen, por tanto, un contenido ético. Otra cosa es que no se considere lícito que la coacción política invada la conciencia y sus convicciones íntimas, pero esto es una exigencia ética sustancial, ligada a la libertad característica de la condición humana, y no una ausencia de ética” (18).</p>

<p>“El bien común político ni coincide completamente con la vida buena, ni es totalmente heterogéneo respecto a ella. La segunda es que las instituciones políticas (el Estado) están al servicio de la colaboración social (la sociedad), y esta última existe en función de que las personas puedan libremente alcanzar su bien (no digo que efectivamente lo alcancen, sino que puedan libremente alcanzarlo). Para malvivir y hacernos miserables no buscaríamos la ayuda de los demás” (18-9).</p>

<p>“En pocas palabras, no todo pecado es —ni debe ser— un delito. Solo deben ser prohibidos por el Estado aquellos comportamientos que inciden negativamente de modo notable sobre el bien común. Es esto lo que se debe demostrar, si se quiere argumentar que tal o cual modo de obrar debe prohibirse” (19-20).</p>

<p>“Si la organización política no es acertada, la sociedad no funcionará bien aunque la generalidad d ellas personas sean muy rectas. En cambio, si la organización política es buena, las cosas podrían ir bien, y en todo caso mejor que si la organización fuese deficiente; pero, en la práctica, su mayor o menor éxito dependerá de la rectitud de los ciudadanos. No es difícil comprender el porqué: por muchos sistemas de control y de división del poder que se establezcan, si la corrupción se introduce masivamente en todos los niveles de la una estructura política, la corrupción prevalece, y en tal caso, como dijo san Agustín, sería imposible distinguir al Estado de una banda de ladrones” (20-1).</p>

<p>“Sobre la mayoría de los fines que sale a relucir en los debates públicos estamos todos de acuerdo: todos queremos que desaparezca el paro, que ningún ciudadano carezca de una asistencia sanitaria de calidad, que haya crecimiento económico, que mejore el nivel de vida de las clases económicamente débiles, que mejore el nivel medio de instrucción; por no hablar del deseo que haya paz en las regiones más conflictivas del mundo, que se encuentre una solución para el problema de los emigrantes y de los refugiados procedentes de los países en guerra, etc. Sobre lo que no estamos de acuerdo es sobre el <em>modo</em> de alcanzar esas finalidades. En pocas palabras, el problema real que la política deber resolver no es el del fin que se quiere alcanzar, sino el de los <em>medios</em> concretos que permitan resolver esas delicadas cuestiones, con los recursos disponibles, y teniendo en cuenta las condiciones reales en que nos encontramos” (21-22).</p>

<p>“Es necesario que [los fines de las instituciones políticas] estén bien definidos, y no se pierda de vista que, en último término, consisten en servir a la sociedad y los ciudadanos. De otro modo, lo que era un medio (la organización) se convertirá en algo importante por sí mismo. Eso es lo que sucede cuando, en lugar de favorecer la colaboración social, las instituciones políticas caen en la tentación de la autorreferencialidad: la tendencia a alimentarse a sí mismas y a aumentar de tamaño, a convertir lo inútil en necesario, y a obstaculizar burocráticamente los procesos sociales” (23).</p>

<p>“Frente a la coacción y la previsión milimétrica, típica de los procesos políticos, los procesos sociales se caracterizan por ser espontáneos. Tanto los ámbitos como los instrumentos de esos procesos —como pueden ser el mercado, el dinero y el mismo lenguaje— han surgido sin responder al orden impuesto por una mente directiva” (24).</p>

<p>“Desde el punto de vista de la ética política, es muy importante no solo conocer, sino sobre todo respetar esta diferencia entre procesos políticos y procesos sociales.” (24).</p>

<p>“Quedan anunciadas así dos de las principales cuestiones que se platean a la ética política: la de las dimensiones del aparato estatal, y la de la extensión de su ámbito de intervención”. Ambas dependen de “los contenidos del bien común político, que es el fundamento de las atribuciones del poder público” (26).</p>

<p>“El bien común no es un bien separado, una especie de ente metafísico, perfectamente definido <em>a priori</em>, al que los ciudadanos deberían subordinar sus intereses y sus actividades. Más bien se trata de un conjunto de condiciones de vida que se logran con la colaboración de todos y de las que todos se benefician” (28-9).</p>

<p>“Existen ciertas condiciones de vida que solo se pueden obtener mediante el funcionamiento de las instituciones y los organismos políticos. Por ejemplo, la seguridad y el orden público, la administración de justicia, la defensa del territorio nacional, la tutela de los derechos fundamentales de la persona, etc. Estos elementos componen el <em>bien común político</em>. Se trata, pues, de aquellos elementos y dimensiones del bien común integral que corresponde a la política obtener, defender y promover, y que de algún modo constituyen la razón de ser del Estado y de la política” (30).<br />
“Existen ciertas condiciones de vida que solo se pueden obtener mediante el funcionamiento de las instituciones y los organismos políticos. Por ejemplo, la seguridad y el orden público, la administración de justicia, la defensa del territorio nacional, la tutela de los derechos fundamentales de la persona, etc. Estos elementos componen el <em>bien común político</em>. Se trata, pues, de aquellos elementos y dimensiones del bien común integral que corresponde a la política obtener, defender y promover, y que de algún modo constituyen la razón de ser del Estado y de la política” (30).</p>

<p>“Llegamos así a los presupuestos antropológicos del bien común político. A mi juicio son dos: la libertad y la solidaridad” (31).</p>

<p>“Esta vida en común comporta la existencia de derechos (que distinguen lo mío de lo tuyo) y la de una autoridad (que dirige, tutela y coordina). Pero no cabe olvidar ni un momento que la autoridad no es la prerrogativa de un “señor propietario de sus súbditos”, sino una función que se ejerce entre personas libres y para personas libres. Por eso, en último término, puede ejercerse solo con su razonable consentimiento, para la promoción de sus legítimos intereses y para la tutela de sus legítimos derechos. Si la autoridad política no se ejerce con ese espíritu, “el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios” (33).</p>

<p>“Sin embargo, ser libre, razonable, autónomo, no significa ser autosuficiente o existir de modo aislado. Eso sería reducir la libertad a uno de sus aspectos, obviando su dimensión social. Al vivir en sociedad, estamos convencidos de la necesidad de colaborar con los demás y libremente queremos hacerlo. La organización o dirección coercitiva de esta colaboración es admisible solo cuando sea realmente necesaria, y tal necesidad ha de ser justificada y comprendida por los ciudadanos.” (33).</p>

<p>“El principio de libertad corrige la tendencia a pensar que la sociedad es una cierta entidad anterior y superior a los individuos; una entidad con unos fines propios, a los que los ciudadanos deberían someterse, renunciando a sus legítimos intereses y a su razonable ámbito de autonomía” (34).</p>

<p>“Descubrí en esos textos [marxistas] finalidades aparentemente deseables: la igualdad entre los hombres, el deseo de un mundo mejor sin fatiga ni sufrimiento la lucha contra la injusticia social, la abundancia de bienes materiales para todos. Pero, tras un análisis más detenido, la bondad de esos fines desaparecía ante la brutalidad de los medios que se proponían para alcanzarlos” (34-35).</p>

<p>“La justicia no se veía como característica esencial de la cooperación social de seres libres, sino como la aseguración a cualquier precio y frente a toda posible eventualidad de ciertas condiciones materiales de vida. Así, el (hipotético) mundo más justo se podía realizar solamente mediante la supresión de la libertad” (35).</p>

<p>“Con la libertad se negaba al hombre también su condición de ser razonable —en la que aquella se radica— y por esta vía se caía en errores intelectuales de bulto. Tal vez el más llamativo era el pensamiento de que bastaba suprimir la propiedad privada de los medios de producción económica para que la sociedad, de modo casi automático, se viese rebosante de bienes y recursos de toda clase.” (35).</p>

<p>“Nos guste o no, en la vida de los hombres no hay por naturaleza ni seguridad completa ni igualdad absoluta. Cuando se quieren obtener obstinadamente, se acaba renunciando a la libertad y, si eso se lleva a cabo a nivel estatal, se recurrirá, de un modo u otro, a la violencia” (37-8).</p>

<p>“La solidaridad no se fundamenta, como hace en cambio la estricta justicia, en el <em>deber</em> de dar a otro lo que es suyo, sino en la <em>apertura</em> hacia las necesidades de los demás, radicada en la autotrascendencia de la persona” (41).</p>

<p>“La solidaridad no se fundamenta, como hace en cambio la estricta justicia, en el <em>deber</em> de dar a otro lo que es suyo, sino en la <em>apertura</em> hacia las necesidades de los demás, radicada en la autotrascendencia de la persona” (41).</p>

<p>“[La solidaridad] No es una limitación coercitiva de mi libertad, sino que nace de mi libertad de ser razonable, que vivir junto a otros para que todos podamos vivir dignamente” (42).</p>

<p>“Se puede decir que existe un deber objetivo de solidaridad. Por eso, es justo que el Estado promueva la solidaridad, representando de ese modo los intereses y convicciones de los ciudadanos, siempre que ello no lleve a introducir la coacción política en ámbitos donde no debe entrar.” (43).</p>

<p>“La libertad solidaria es el presupuesto antropológico del bien común político. Si en la libertad humana no estuviese radicada la auto-trascendencia hacia el bien de los que viven con nosotros, el bien común sería posible. Es más: si libertad y solidaridad fuesen realidades opuestas, lo que se haría imposible es la vida social misma, la colaboración social de personas libres” (43).</p>

<p>“La libre adhesión del hombre a Dios vale más que el cielo estrellado, hasta tal punto, que Dios prefiere aceptar el riesgo de que el hombre use <em>mal</em> de la libertad antes que privarle de ella” (45).</p>

<p>“La libre adhesión del hombre a Dios vale más que el cielo estrellado, hasta tal punto, que Dios prefiere aceptar el riesgo de que el hombre use <em>mal</em> de la libertad antes que privarle de ella” (45).</p>

<p>“De modo particular en el Nuevo Testamento, la solidaridad es reforzada y sobrepasada por la caridad, que constituye el núcleo del mensaje moral de Cristo” (46).</p>

<p>“En ningún pasaje del Nuevo Testamento se autoriza la supresión violenta de la legítima libertad en orden a la solidaridad o la caridad” (47).</p>

<p>“Son funciones propias y exclusiva del Estado mantener el orden público, la policía y el ejército; prevenir y reprimir el crimen (especialmente los atentados contra la vida); luchar contra el terrorismo, e impedir la existencia de organizaciones armadas dentro del territorio nacional” (51).</p>

<p>“Los derechos fundamentales no son solamente libertades <em>ante</em> el Estado, sino <em>en</em> el Estado. Por esta razón, los derechos fundamentales, especialmente el de la vida, además de garantizar la inmunidad frente al Estado, confieren también al individuo el derecho de ser protegido —mediante disposiciones legales— de las injerencias de otras personas” (53).</p>

<p>“Los derechos fundamentales no son solamente libertades <em>ante</em> el Estado, sino <em>en</em> el Estado. Por esta razón, los derechos fundamentales, especialmente el de la vida, además de garantizar la inmunidad frente al Estado, confieren también al individuo el derecho de ser protegido —mediante disposiciones legales— de las injerencias de otras personas” (53).</p>

<p>“El principio constitucionalista es un principio de limitación jurídica del poder político en favor de los derechos fundamentales de los ciudadanos. El sistema constitucional ha de garantizar los derechos de la persona y poner al Estado en condiciones de no poder violarlos. Para ello se establece una compleja técnica jurídica, hecha de controles y contrapesos, que tendría que impedir que nadie, ni siquiera el pueblo entero o su mayoría, pueda ejercitar un poder político absoluto” (56).</p>

<p>“El Estado no es competente para dirimir las divergencias religiosas ni para imponer a la intimidad de la conciencia personal la solución que considerase justa. El Estado y la política no son la fuente de la verdad moral y religiosa, lo cual no quiere decir que el Estado sea amoral y antirreligioso” (60).</p>

<p>“Respetar la libertad de la conciencia no es un corolario del escepticismo o del agnosticismo, sino un requisito necesario para hacer posible la convivencia pacífica y la colaboración social entre personas que pueden tener convicciones diferentes” (60).</p>

<p>“Un cosa es respetar las convicciones ajenas, y otra bien diferente no poder disentir” (61).</p>

<p>“En la formación del pensamiento político moderno los ideales de paz y de libertad pronto se completaron con la idea de justicia” (61).</p>

<p>“Sintéticamente, la promoción de la justicia se desglosa en cuatro tareas:</p>
<ol>
  <li>En el plano político, la extensión universal de los derechos políticos, que se suele llamar principio democrático.</li>
  <li>En el plano social, establecer y hacer respetar las normas que han de presidir todas las formas de colaboración social.</li>
  <li>La adecuada distribución de competencias entre el aparto jurídico, el Estado principalmente, y los individuos y agrupaciones sociales, entendidas en el sentido más amplio.</li>
  <li>La promoción de la justicia social” (62).</li>
</ol>

<p>“El principio democrático pide la igualdad de todos ante la ley y la extensión del derecho de voto, hasta llegar al sufragio universal. Se trata de un principio que busca la justicia y la igualdad, entendidas como igualdad de oportunidades, igual respeto para todos, igual libertad e igual participación en la formación de las orientaciones políticas” (62-3).</p>

<p>“La pasividad, la pereza, el “dejar hacer” a otros representan una tentación continuamente al acecho, ya que la participación constructiva requiere esfuerzo y sacrificio” (63).</p>

<p>“Una de las características fundamentales de la justicia es la alteridad. La justicia regula las relaciones con las personas que son “<em>alter</em>” respecto a nosotros, que son o pueden ser extrañas, “otras-que-nosotros”. A quienes son extraños a nosotros hay que darles lo suyo, no importa que sean amigas o no lo sean, conocidas o desconocidas, de nuestro mismo partido político o del rival” (65).</p>

<p>“Si los contratos no se respetan, la colaboración social se hace imposible” (67).</p>

<p>El principio de subsidiaridad significa que “el Estado ayuda y no suplanta. Suple la actividad de sus miembros solo cuando ello sea estrictamente necesario para el bien común y por el tiempo en que esa necesidad persista” (71).</p>

<p>“Es lógico que si se atribuye al aparato público la responsabilidad de garantizar muchos objetivos, se le haya de reconocer paralelamente el poder de recabar ingentes recursos económicos mediante los impuestos, así como el de contar con un número muy grande de funcionarios” (71).</p>

<p>“No se trata de un problema de simple organización. Las cuestiones en juego son mucho más importantes” (71).</p>

<p>“El concepto de justicia social es complejo y muy debatido. Tradicionalmente se distinguían dos formas de justicia: la justicia particular (que se subdivide en justicia conmutativa y justicia distributiva) y la justicia general o legal. En cuanto a la justicia social, se discute si es una de las anteriores formas de justicia, o la suma de todas ellas, o una forma diferente de justicia” (77).</p>

<p>“El concepto de justicia social posee un gran poder emocional y persuasivo. Así, en el ámbito político, la forma más fácil de justificar una determinada decisión es presentarla como una exigencia de la justicia social” (77).</p>

<p>“La experiencia enseña que, si no se entiende bien qué es la justicia social, se corre el riesgo no solo de no mejorar lo presente, sino incluso de empeorarlo gravemente.” (78)</p>

<p>“Desigualdad y pobreza son realidades muy diferentes. Hay, por ejemplo, territorios en los que todos los habitantes tienen los recursos suficientes para vivir con dignidad e incluso con desahogo, aunque existe entre ellos una notable desigualdad económica.” (83).</p>

<p>“No admiten fácilmente esta distinción entre pobreza y desigualdad los que piensan que la pobreza se debe fundamentalmente a un problema de distribución, que podría ser resuelto mediante una política de redistribución de la riqueza. Sin embargo, a mi modo de ver, esta opinión está viciada fundamentalmente por dos errores: el primero consiste en concebir el proceso de producción y el de distribución como dos procesos diferentes y separables; el segundo, en pensar que la economía es un proceso a suma Teo, en el que o es posible enriquecerse sino a costa de empobrecer a otros” (84).</p>

<p>“Una cuestión bien distinta es la que se plantea ante aquellas situaciones de desigualdad que son fruto directo de acciones injustas” (85).</p>

<p>“Ahora bien, la existencia de desigualdades injustas —que son casos concretos y reconocidos por todos como tales— no permite afirmar que toda desigualdad sea injusta o, lo que es lo mismo, que la justicia se identifique con la igualdad y que la lucha en favor de la justicia se identifique con la lucha contra la desigualdad, contra cualquier desigualdad” (85).</p>

<p>“Las políticas estatales de redistribución tienen el efecto, no de obtener recursos de la población rica para transferirlos a la población más pobre, sino de transferir recursos y poder de la población al Estado. Sorprendentemente, la que se ve privada de recursos y de poder de decisión es sobre todo la población más pobre” (87-8).</p>

<p>“Como consecuencia, el ánimo de los ciudadanos se envilece, la función empresarial se inhibe y aumenta el desinterés por contribuir al bien común con la propia iniciativa y creatividad, de modo que las instituciones se hacen cada vez más ineficientes y esclerotizadas. Solo queda en pie la ambición de un enriquecimiento veloz y sin esfuerzo, que se traduce en mil formas de corrupción.” (89).<br />
“Si, según pienso, el motor de la economía real y del desarrollo social es la producción, habría que facilitar, liberalizar e incentivar las actividades productivas, eliminando todas las reglamentaciones y trabas burocráticas y legales que no sea estrictamente necesarias.” (93).</p>

<p>“A mi modo de ver, la justicia social es un concepto ético-político que se refiere a la justicia del ordenamiento global de la sociedad. En síntesis, consiste en que el ordenamiento institucional, político, jurídico y económico de una sociedad sea conforme al bien común” (93).</p>

<p>“El bien común no es una entidad separada que habría que promocionar dedicando el propio tiempo y esfuerzo a un tipo especial de actividades. Más bien, es fruto de la colaboración de todos y se comunica a todos. En una sociedad estructurada según la ley de la división del trabajo, como es la nuestra, la principal contribución al bien común por parte de los ciudadanos es la que tiene lugar mediante la realización competente y eficiente del propio trabajo.” (96).</p>

<p>“Lo más opuesto a la justicia social es organizar el sistema social de forma que algunos ciudadanos, que gozan de perfecta salud física y mental, puedan recibir <em>todo</em> de la colectividad sin aportar <em>nada</em> a ella y, en algunos casos, incluso dedicándose a obstaculizar la aportación de los demás. Esto sucede, por ejemplo, cuando, con una motivación política o ideológica, se crean puestos de trabajo innecesarios e improductivos, cuya retribución —casi siempre por parte del Estado— equivale a quemar billetes de banco, pues de ese modo se está dando valor a quien no produce <em>nada</em> ni aporta <em>nada</em> a aquellos otros de quienes lo recibe <em>todo</em>”. (97).<br />
“Lo más opuesto a la justicia social es organizar el sistema social de forma que algunos ciudadanos, que gozan de perfecta salud física y mental, puedan recibir <em>todo</em> de la colectividad sin aportar <em>nada</em> a ella y, en algunos casos, incluso dedicándose a obstaculizar la aportación de los demás. Esto sucede, por ejemplo, cuando, con una motivación política o ideológica, se crean puestos de trabajo innecesarios e improductivos, cuya retribución —casi siempre por parte del Estado— equivale a quemar billetes de banco, pues de ese modo se está dando valor a quien no produce <em>nada</em> ni aporta <em>nada</em> a aquellos otros de quienes lo recibe <em>todo</em>”. (97).</p>

<p>“Se opone a la justicia social la producción y distribución de <em>valor falso</em>. Esto es evidente cuando se falsifica moneda. Pero también se obtienen ganancias injustas cuando se falsifica lo que se intercambia con la moneda, es decir, cuando se trabaja mal” (97).</p>

<p>“La ausencia de libertad económica comporta la negación de toda libertad: personal, social, religiosa, etc., que viene a ser lo mismo que la negación de la persona” (110).</p>

<p>“Quizá sea el caso recordar las famosas palabras de Winston Churchill: “Muchos miran al empresario como el lobo que hay que abatir, otros lo miran como la vaca que hay que ordeñar y muy pocos lo miras como el caballo que tira del carro”” (114).</p>

<p>“La función empresarial es la locomotora del sistema económico”; “la idea del empresario como explotador es completamente falsa, por mucha persuasión emocional que continúe suscitando en quienes tienen una imparable tendencia al resentimiento social” (115).</p>

<p>“La idea de capitalismo hace referencia a una acumulación de capital, es decir, de valor económico, que se invierte en “bienes de capital”, que son instrumentos, máquinas, equipos, con los que se producen bienes de consumo necesarios o convenientes para la satisfacción de las necesidades humanas, y que permiten producirlos a gran escala y a precios accesibles, de forma que aumenta la salud y el bienestar de toda la población” (117).</p>

<p>“En la mayoría de los países […] la intervención del Estado y de las autoridades monetarias es tan fuerte y determinante que no es posible decir que esos países tienen una economía de mercado. Tienen un sistema económico mixto” (119).</p>

<p>“La economía de mercado es una sistema social de división del trabajo basado en la propiedad privada de los medios de producción” (Ludwig von Mises) (120).</p>

<p>“El verdadero dinero es en el fondo una mercancía que se cambia con otra” (122).</p>

<p>“Durante muchos años el Estado garantizaba que a cada billete de banco correspondía una cantidad de oro” (122).</p>

<p>“Los Estados son en principio libres de imprimir la cantidad de billetes de banco que deseen, sobre todo para autofinanciarse” (123).</p>

<p>“Desarrolla bien la función empresarial solo quien logra satisfacer las libres preferencias de los ciudadanos” (126).</p>

<p>Y el empresario, ¿cómo puede conocer las preferencias de los ciudadanos? La información no sigue un único camino, pero sin duda el sistema de precios aporta la información fundamental” (126).</p>

<p>“El mercado presupone un contexto que haga posible la cooperación social libre. Pero esto no significa que el Estado no exista. Debe existir, y ha de ser lo suficientemente fuerte para impedir que quienes obran injustamente deformen el funcionamiento del mercado. El fraude, la violencia, la falta de transparencia y, en general, el incumplimiento de las reglas generales de justicia, son los enemigos del mercado libre” (128).</p>

<p>“Lo que es incompatible con el mercado es la intervención coactiva del Estado que falsea los precios, los costes de producción, la función empresarial, los salarios. Cuando se mezcla el poder político con la actividad económica, los ciudadanos pierden su soberanía, se genera una constante y progresiva corrupción, se hace muy difícil el cálculo económico y el recto ejercicio de la función empresarial. Y todo ello acaba empeorando la condición económica y moral de los ciudadanos y del entero sistema social” (128).</p>

<p>“Si por fallos del mercado se entienden deficiencias que observamos en la actualidad, la objeción es inconsistente, porque en la actualidad no se encuentra en ningún país una pura economía de mercado. En el mejor de los casos tienen un sistema mixto. Si se verifican defectos o fallos, habría que demostrar que su causa nada tiene que ver con las intervenciones y restricciones de las autoridades políticas y monetarias, y que se ha de atribuir por tanto al mercado.” (129).</p>

<p>“Habría que evitar el cliché de que el empresario privado es siempre un diablo y el empresario público es siempre un santo” (131).</p>

<p>“La inestabilidad cíclica se debe fundamentalmente a las políticas de expansión monetaria no fundamentada en el ahorro promovida por las autoridades políticas y monetarias” (132).</p>

<p>“Como es bien sabido, según la ley de Kay el verdadero motor de la economía es la producción, no la demanda” (135).</p>

<p>“Keynes nos dice que gastar más, ahorrar menos y endeudarse cada vez más es el sistema para hacernos más ricos. Como escribió el gran economista W. Röpke, “si no hubiese existido Keynes […], la ciencia económica seria un poco más pobre, pero los pueblos serían mucho más ricos y no conocerían la inflación” (137).</p>

<p>“El intervencionismo estatal engaña a los ciudadanos cuando les esconde su insostenibilidad económica y social. Aun siendo conscientes de la elevada presión fiscal, los ciudadanos piensan que el Estado ofrece una amplia protección a un precio razonable. Pero la realidad no es así (140).</p>

<p>“Todos saben que los sistemas privados de prestaciones sociales son más eficaces y más baratos que los públicos” (142).</p>

<p>“Mi experiencia docente me ensaña que personas que han obtenido una licenciatura o un máster en importantes facultades y centros de estudios económicos, o en importantes escuelas de negocios y administración de empresas, terminan sus estudios sin ni siquiera saber de la existencia de orientaciones de la teoría económica diferentes del paradigma dominante neoclásico-keynesiano, como son por ejemplo la Economía social de mercado o la Escuela austriaca de economía” (143).</p>

<p>“La vida humana es una realidad anterior a la sociedad políticamente organizada, que no necesita de esta ni para nacer ni para acabar. El Estado ni genera ni suprime la vida. La función del Estado es solo protegerla, promoverla y facilitarla (vivir mejor)” (146).</p>

<p>“La libertad se defiende en cuanto que es la forma propiamente humana de la vida. Vivir como hombres es vivir libres” (147).</p>

<p>“Habrá que reconocer con Karl Popper que “la sociedad abierta”, democrática y laica, se fundamenta sobre el dualismo fundamental entre “datos de hecho” y “criterios de valor”. Una cosa son los datos de hecho (leyes e instituciones concretas) y otra son los criterios éticos justos y verdaderos, que son independientes y superiores al proceso político que produce los datos de hecho. Los datos de hecho pueden conformarse a los criterios racionales de justicia, y generalmente se conforman, pero pueden también no conformarse. Como añade Popper, querer negar dicho dualismo equivale a sostener la identificación del derecho con el poder; es, pura y simplemente, expresión de un talante totalitario” (149).</p>

<p>“Para que se puedan establecer las relaciones de colaboración social que dan lugar al bien común es necesario que la comunicación sea sincera […] que instituciones, gobernantes, partidos, grupos, etc. digan claramente lo que piensan, lo que quieren hacer y lo que hacen; y, en este sentido, que digan siempre la verdad” (152).</p>

<p>“La sinceridad de la comunicación impediría además la acción del mayor enemigo del buen gobierno: la de aquellos que quieren hacer algo que no se puede decir o, más exactamente, que no se puede decir al gran público, el que está fuera de los cenáculos reducidos en que se elabora la comunicación política” (153).</p>

<p>“Los mensajes falsos o distorsionados por la demagogia privan al cuerpo social de la facultad de decidir libremente sobre su propia vida y su propio destino. Los mensajes falsos son mucho más perniciosos que la moneda falsa, y me parece muy razonable que en algunos países esté reservada una sanción muy dura a la mentira de los gobernantes” (153).</p>

<p>“De un pueblo de siervos no va a salir un gobernante de hombres libres. El buen gobernante ama la libertad, y por ello resiste a la tentación de los que le gritan: dame bienestar y te lo pago entregándote mi libertad y mis recursos” (156).</p>

<p>“La legalidad por sí sola, ni la Constitución por sí sola, no son suficientes para asegurar la vida del Estado. Por lo tanto, es necesario proteger la dimensión ética y religiosa de los ciudadanos, que es el fundamento externo y prepolítico del Estado democrático. Este no nació como una rebelión anticristiana o atea, sino para realizar la distinción entre religión y política inherente a la esencia más íntima del cristianismo” (160).</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Ángel Rodríguez Luño" /><category term="Solidaridad" /><category term="Justicia social" /><category term="Coacción" /><category term="Justicia" /><category term="Estado" /><category term="Karl Popper" /><category term="Wilhelm Röpke" /><category term="John Maynard Keynes" /><category term="Derechos fundamentales" /><category term="Libertad" /><category term="Dinero" /><category term="Mercado" /><category term="Religión" /><category term="Subsidiariedad" /><category term="Desigualdad" /><category term="Pobreza" /><category term="Empresa" /><category term="Intervencionismo estatal" /><category term="Comunicación sincera" /><summary type="html"><![CDATA[Extractos de «Introducción a la ética política», de Ángel Rodríguez Luño.]]></summary></entry><entry><title type="html">«Los libros del Nuevo Testamento». Edición de Antonio Piñero</title><link href="https://lotrives.com/2022/05/18/antonio-pinero-libros-nuevo-testamento/" rel="alternate" type="text/html" title="«Los libros del Nuevo Testamento». Edición de Antonio Piñero" /><published>2022-05-18T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-18T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2022/05/18/antonio-pinero-libros-nuevo-testamento</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2022/05/18/antonio-pinero-libros-nuevo-testamento/"><![CDATA[<p><em>Los libros del Nuevo Testamento. Traducción y comentario</em>. (2022). Edición de Antonio Piñero. Colaboradores: Gonzalo del Cerro, Gonzalo Fontana, Josep Montserrat, Carmen Padilla, Antonio Piñero. Segunda edición. Madrid: Editorial Trotta.</p>

<hr />

<p>«El texto griego, base de este volumen es —con pequeñas alteraciones debidamente fundamentadas en notas— el de la edición crítica del <em>Novum Testamentum</em> graece, 28.ª edición, publicada por la Deutsche Bibelgesellschaft, de Stuttgart en 2012… El texto crítico ha sido elaborado por un equipo muy numeroso de investigadores y, por consenso general, se considera el mejor de los existentes en la actualidad».</p>

<p>«La necesidad de la presente publicación en lengua castellana nos parece tanto más acuciante cuanto que, a pesar de la proliferación de versiones del NT en el mercado, hasta la fecha no existe una interpretación meramente histórica y efectuada con criterios estrictamente académicos».</p>

<p>«Los libros del Nuevo Testamento constituyen los escritos fundacionales del cristianismo que resultó vencedor en los primeros siglos de su historia, son ante todo un jalón importante de la literatura griega, así como una obra medular del acervo de la cultura universal».</p>

<p>«El planteamiento puramente histórico y de crítica literaria, apoyado en el sustrato de la investigación académica, puede arrojar como resultado una mirada relativamente nueva sobre los libros del Nuevo Testamento, […] incluso a un redescubrimiento de estas obras por parte del lector, independientemente de sus creencias. El supuesto subyacente a la obra es que la correcta compresión del sentido de textos escritos hace casi dos milenios exige una labor explicativa basado en conocimientos históricos y literarios».</p>

<p>«En esta edición, el deseo expreso de unir la aconfesionalidad con la laicidad no militante, que no aboga por la defensa de la posición ideológica alguna, aclara el que a menudo se haga notar el carácter puramente probable que conllevan muchas explicaciones».</p>

<p>«El NT es el testimonio más antiguo de lo que hoy llamamos «literatura cristiana primitiva». Desde el punto de vista de la lengua, está todo él sin excepción escrito en griego, por lo que forma parte indudable de la historia de la literatura griega antigua. Sin embargo, el NT en su conjunto se presenta a sus lectores no como simple literatura, sino como el primer depósito cristiano de lo que un ser humano debe conocer para obtener la salvación, una vida más allá de la muerte» (p. 13).</p>

<p>«El espacio cronológico que ocupa este corpus de escritos va probablemente desde el 51 e.c., momento en el que se escribió su primer obra, la Primera carta a los tesalonicenses de Pablo de Tarso, y se cierra convencionalmente en torno al 145, fecha que señala el fin del segundo gran levantamiento judío contra roma en tiempos de Adriano. Es este también el posible momento de composición de la denominada segunda carta de Pedro, en realidad de autor desconocido. Cada escrito dentro de este conjunto unitario que mantiene una fe mas o menos común es obra de un autor individual con sus perspectivas e intereses particulares, que son también probablemente los del subgrupo cristiano al que pertenece» (p. 13).</p>

<p>«Salvo las cartas genuinas atribuidas a Pablo de Tarso, siete en total, el resto de obras del NT —con la excepción de la Revelación, «firmada» por una anciano («presbítero») llamado Juan, pero del que nada sabemos— es anónimo. La tradición secundaria cristiana desde mediados del siglo II procuró poner rostro y nombre a los autores de tales obras, pero esta pretensión ha sido desmontada por la ciencia histórica» (pp. 13-14).</p>

<p>«La tradición sobre Jesús empezó a formarse con los recuerdos de su persona y su obra inmediatamente después de su muerte, debido a la firme creencia de los discípulos de que había resucitado y de que de algún modo vivía entre ellos. Durante un cierto tiempo la transmisión fue oral, pero pronto se fue poniendo también por escrito, aunque no toda igual» (p. 15).</p>

<p>«En torno a estas tradiciones acerca del personaje central recodado, Jesús, se formaron otras tradiciones respecto a la vida en común de sus primeros seguidores, en concreto, sobre el bautismo, o rito de entra en el grupo, sobre la fracción del pan, como conmemoración de la «última cena del Señor», más otras que formulaban alguna solución a problemas teológicos, morales o de convivencia mientras la comunidad esperaba la segunda y definitiva llegada de su señor y mesías» (p. 15).</p>

<p>«Parece claro, según la crítica consensuada, que ninguna tradición se transmitió simplemente, sino que fue acomodada a las exigencias de los tiempos. Así pues, el NT es el producto final y por escrito de este proceso de transmisión de la «tradición», de su interpretación, de la reflexión teológica —generada a veces muy rápidamente— sobre ella y de <em>nuevas reinterpretaciones o acomodaciones</em>. El estudio científico del Nuevo Testamento permite bucear en este complejo proceso e intentar la separación de lo que es lo primitivo en la tradición, qué pertenece básicamente al relato más antiguo sobre Jesús de Nazaret o bien qué fue añadido a ella como interpretación o reflexión» (p. 16).</p>

<p>«Dentro del grupo de los que reinterpretaron la tradición sobre el mesías, Jesús, como propaganda de su fe en él, ocupa un lugar preponderante en el NT la figura de Pablo de Tarso» (p. 16).</p>

<p>«Podemos estar relativamente seguros de que la crítica textual neotestamentaria ha reconstruido un texto bastante parecido al de los originales» (p. 25).</p>

<p>«Puede presumirse al menos que los escritos de gran importancia para los seguidores de Jesús, que contenían sus palabras, o de Pablo, fueron copiados y transmitidos con cuidado y que la tradición debió ser fiel en lo sustancial» (p. 25).</p>

<p>«Jesús de Nazaret es el presupuesto básico de todo el NT. Negar su existencia real parece muy arriesgado desde el punto de vista de la ciencia histórica, entre otras razones, porque se plantearían entonces ás problemas que los que se pretenderían resolver» (p. 27).</p>

<p>«La teología cristiana resulta ser la reinterpretación del mensaje de Jesús una vez muerto él.<br />
»Este proceso reinterpretativo no fue puramente fantasioso. Cada uno de los pasos y avances de la teología del Nuevo Testamento, plasmada en los libros que ahora editamos, debió de basarse de algún modo en algo que dijo o hizo Jesús, solo que ese algo fue visto o considerado desde una óptica distinta a la que tuvo el Maestro en vida. Tal visión surgió a partir de la creencia en su resurrección, probada según sus discípulos por diversas apariciones. Esta creencia, y sobre todo la idea nublare de que, tras la elevación de Jesús al cielo, Dios «lo había constituido señor y mesías» (Hch 2,36), modificó radicalmente la percepción y el recuerdo de lo que fue él en su vida sobre la tierra» (p. 28).</p>

<p>«Por ello, el desarrollo de la ideología Cristiana manifestada en los libros del Nuevo Testamento puede definirse como un “fenómeno exegético” o de interpretación de textos sagrados a clicados a la imagen completa de un Jesús recordado, en sus dichos y hechos, por sus seguidores tras su muerte» (p. 28).</p>

<p>«Los libros neotestamentarios indican claramente que al principio la fe se concretaba en una nítida esperanza escatológica y que esta se vivía en asambleas propias, que abundaban en aclamaciones y deseos de la venida del Señor» (p.  24).</p>

<p>«Se puede pensar con verosimilitud que la reflexión teológica se debió en los primeros momentos (y también en San Pablo) a la necesidad de explicar el “escándalo de la cruz” y de aclarar con mayor precisión qué había significado la vida y figura de Jesús como mesías redentor. Más tarde influyó sin duda el incumplimiento de las expectativas escatológicas ligadas a la “parusía”, es decir, a la venida de aquel como juez desde su trono en el cielo para instaurar definitivamente el reino de Dios» (p. 24).</p>

<p>«Pablo no se convierte a religión nueva alguna, porque no existía otra cosa que el judaísmo “de siempre”; solo que él creyó, con más intensidad aún que sus antiguos perseguidos, que en los tiempos mesiánicos ese judaísmo debía ser vivido de otro modo, según el espíritu del Mesías» (p. 35).</p>

<p>«Pablo pasó de una escatología incondicional a una condicional: la culminación de los tiempos habría de aguardar la conversión de los pueblos. Solo entonces llegaría la parusía» (p. 36).</p>

<p>«A la luz de estas consideraciones, resulta más razonable una disposición de las obras del NT que tenga en cuenta el orden cronológico de composición más probable, lo cual supone que el orden establecido debe ser reformado. Esta nueva disposición halla un obvio límite en el hecho de que no conocemos la datación precisa de muchas de las obras neotestamentarias, lo que significa que el orden cronológico puede ser solo relativo; sin embargo, una reordenación de esta naturaleza posee un valor crítico en virtud de los argumentos expuestos que la hace preferible a la presentación tradicional. En esta edición y de acuerdo con el conjunto de lo sostenido en la Introducción general, se ordenan los libros del Nuevo Testamento del modo siguiente:<br />
Cartas auténticas de Pablo: 1 Tesalonicenses, Gálatas, 1/2 Corintios, Filipenses, Filemón y Romanos.<br />
Evangelios sinópticos: Marcos, Mateo y Lucas.<br />
Hechos de los Apóstoles.<br />
Cartas atribuidas a Pablo: Colosenses, Efesios y 2 Tesalonicences.<br />
Carta a los hebreos.<br />
Evangelio de Juan, 1/2/3 Juan.<br />
Revelación / Apocalipsis.<br />
Cartas comunitarias: 1/2 Timoteo, Tito.<br />
Cartas universales: Jacobo, Judas, 1/2 Pedro».</p>

<p>Pablo, Silvano y Timoteo a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el señor Jesús, el Mesías: gracia y paz a vosotros (Piñero) 1 Tes 1,1.</p>

<p><em>Silvano y Timoteo</em>: la mención de los corremitentes no significa que hayan escrito también ellos la carta, sino que están de acuerdo con su contenido.</p>

<p>iglesia: corresponde al griego ekklesía, que significa literalmente “asamblea parlamentaria de hombres libres”. En el uso de Pablo es la “comunidad” de fieles al Mesías; por tanto no debe entenderse en el sentido de hoy, como edificio destinado al uso litúrgico; tampoco debe escribirse con mayúscula inicial. El conjunto de las comunidades son “las iglesias”.</p>

<p>Bover:</p>

<p>Pablo, Silvano y Timoteo, a los que en Tesalónica forman la Iglesia de Dios Padre y del Señor Jesús Mesías: Os deseamos gracia y paz.</p>

<p><em>Nuevo Testamento</em>. Traducción de J. Mateos / L. Alonso Schökel. Introducciones, notas y vocabulario bíblico de Juan Mateos con la colaboración de F. Camacho, A. Urban, J. Rius, J. Barreto. Ediciones Cristiandad, Madrid, 2. Ed. 1987 (la 1 ed. es de 1974).</p>

<hr />

<p><strong>Actualización. Véase también:</strong>:</p>

<p>—Grau Navarro, J. M. (2022, 19 de mayo). Antonio Piñero: «Los libros del Nuevo Testamento». <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/antonio-pinero-los-libros-del-nuevo-testamento/">https://www.nuevarevista.net/antonio-pinero-los-libros-del-nuevo-testamento/</a></p>

<p>—Piñero, Antonio. (2022, 2 de junio). Agradecimiento y aclaración. El blog de Antonio Piñero. <em>Religión Digital</em>. <a href="https://www.religiondigital.org/el_blog_de_antonio_pinero/Agradecimiento-aclaracion_7_2456224364.html">https://www.religiondigital.org/el_blog_de_antonio_pinero/Agradecimiento-aclaracion_7_2456224364.html</a></p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Antonio Piñero" /><category term="Nuevo Testamento" /><category term="Nueva Revista" /><category term="Novum Testamentun Graece 28.ª ed." /><summary type="html"><![CDATA[Extractos de la introducción al Nuevo Testamento escrita por Antonio Piñero]]></summary></entry><entry><title type="html">¿Ha fracasado el liberalismo?</title><link href="https://lotrives.com/2020/05/18/fracaso-del-liberalismo/" rel="alternate" type="text/html" title="¿Ha fracasado el liberalismo?" /><published>2020-05-18T00:00:00+02:00</published><updated>2020-05-18T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2020/05/18/fracaso-del-liberalismo</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2020/05/18/fracaso-del-liberalismo/"><![CDATA[<p>El liberalismo, difuntos ya el fascismo y el comunismo, es la única ideología que reclama viabilidad. «El liberalismo ha fracasado porque ha triunfado», defiende <strong>Patrick J. Deneen</strong>.<sup id="fnref:1" role="doc-noteref"><a href="#fn:1" class="footnote" rel="footnote">1</a></sup> Pero cuidado, Deneen ve el liberalismo con elementos tanto del capitalismo como del socialismo.</p>

<p>Deneen resume así su libro en esta entrevista:<sup id="fnref:2" role="doc-noteref"><a href="#fn:2" class="footnote" rel="footnote">2</a></sup></p>

<p>«Mi argumento es que el liberalismo como proyecto social, político y económico ha fracasado no por no haber estado a la altura de sus propias aspiraciones, sino por haber triunfado en lo que pretendía llevar a cabo: crear un mundo en el cual los seres humanos estarían en gran medida liberados unos de otros, y particularmente liberados unos de otros por medio del mecanismo de la despersonalización del Estado y de la despersonalización del mercado. En la medida en que la gente ha descubierto que está libre de los otros, más se ha hallado sujeta a las fuerzas de un mercado globalizado y de un Estado cada vez más distante. Muchas de nuestras crisis políticas actuales, lo que estamos viendo en Occidente, son una reacción simultánea contra ese sentido de impotencia respecto de un mercado globalizado y frente al Estado. Es en parte lo que está sucediendo con el Brexit, con el alza del populismo en Occidente, con la Unión Europea; lo que ha contribuido al ascenso de Donald Trump. Lo anterior se manifiesta también en muchas patologías sociales, como la soledad, el suicidio, la adicción a los opiáceos… De tal manera que surge una suerte de crisis política, pero también una crisis de la vida humana. Mi razonamiento en el libro es que justamente el éxito del proyecto de liberarnos unos de otros ha provocado ciertas patologías: políticas, sociales y económicas».</p>

<p>Como ideología, recuerda Deneen, el liberalismo fue la primera arquitectura política que propuso la transformación de todos los aspectos de la vida humana para conformarlos a un plan político preconcebido. Vivimos en una sociedad y cada vez más en un mundo que ha sido esculpido a la imagen de una ideología. Estados Unidos es la primera nación fundada por la explícita aceptación de la filosofía liberal, una nación cuya ciudadanía ha sido moldeada casi enteramente por los compromisos y la visión del liberalismo. Pero al contrario que los regímenes que surgieron con el fascismo y con el marxismo, el liberalismo es una ideología menos visible y solo subrepticiamente forma el mundo a su imagen.</p>

<p>Al contrario que sus crueles competidores, defiende Deneen, el liberalismo es más insidioso: como ideología dice que es neutral. Se congracia por invitación con las libertades fáciles, con las diversiones y con las atracciones de la libertad, el placer y el bienestar. Pero se hace invisible como el sistema operativo de un ordenador… invisible hasta que el ordenador deja de funcionar.</p>

<p>Su receta: solo una política basada en la experiencia de una polis, de vidas compartidas con un propósito de sentido común, con obligaciones y gratitudes que surgen de penas, esperanzas y alegrías vividas en un tiempo generacional, y con el cultivo de capacidades de confianza y fe, puede reemplazar a una era caracterizada por la desconfianza, el alejamiento, la hostilidad y el odio.</p>

<div class="footnotes" role="doc-endnotes">
  <ol>
    <li id="fn:1" role="doc-endnote">
      <p>Patrick Deneen, <em>¿Por qué ha fracasado el liberalismo?</em>, Rialp, Madrid, 2018. <a href="#fnref:1" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:2" role="doc-endnote">
      <p>Grau Navarro, J. M. (2019, 22 de octubre). Patrick J. Deneen: «La izquierda y la derecha comparten la misma filosofía básica del liberalismo». <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/patrick-j-deneen-la-izquierda-y-la-derecha-comparten-la-misma-filosofia-basica-del-liberalismo/">https://www.nuevarevista.net/patrick-j-deneen-la-izquierda-y-la-derecha-comparten-la-misma-filosofia-basica-del-liberalismo/</a> <a href="#fnref:2" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
  </ol>
</div>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Patrick J. Deneen" /><category term="Liberalismo" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[El liberalismo, difuntos ya el fascismo y el comunismo, es la única ideología que reclama viabilidad. ¿Ha fracasado precisamente por haber triunfado?]]></summary></entry><entry><title type="html">Pobreza y desigualdad</title><link href="https://lotrives.com/2020/05/18/pobreza-y-desigualdad/" rel="alternate" type="text/html" title="Pobreza y desigualdad" /><published>2020-05-18T00:00:00+02:00</published><updated>2020-05-18T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2020/05/18/pobreza-y-desigualdad</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2020/05/18/pobreza-y-desigualdad/"><![CDATA[<h3 id="índice">Índice</h3>

<ul>
  <li><a href="#pobreza">Pobreza</a></li>
  <li><a href="#desigualdad">Desigualdad</a>
    <ul>
      <li><a href="#respuestas-del-capitalismo-y-del-socialismo">Respuestas del capitalismo y del socialismo</a></li>
    </ul>
  </li>
  <li><a href="#más-información">Más información</a></li>
</ul>

<hr />

<h2 id="pobreza">Pobreza</h2>

<p>La percepción común de la pobreza es la de carencia de bienes materiales básicos para subsistir, y a eso a veces se le pone alguna medida, como, por ejemplo, «tener que pasar con menos de dos dólares al día».</p>

<p>Visto así, y por lo menos hasta antes de que estallara la crisis del covid-19, la pobreza estaría cerca de erradicarse en el mundo desarrollado y no solo en el mundo desarrollado. Baste considerar estos datos:<sup id="fnref:1" role="doc-noteref"><a href="#fn:1" class="footnote" rel="footnote">1</a></sup></p>

<p>«El 60 por ciento de las niñas en los países pobres finaliza la educación primaria. El porcentaje de personas que vive con menos de 1,9 dólares al día se redujo del 34 por ciento en 1993 al 10,7 por ciento en 2013. La media de esperanza de vida mundial para los nacidos en 2016 era de 72,48 años. El 88 por ciento de los niños de un año están vacunados contra alguna enfermedad. En todo el mundo, las mujeres de edades comprendidas entre 25 y 34 años han estado escolarizadas una media de 9,09 años, mientras que los hombres lo han estado 10,21 años».</p>

<p>Las percepciones ante el problema de la pobreza son muy dispares. En los últimos veinte años, la proporción de población mundial que vive en condiciones de pobreza extrema se ha reducido a la mitad, sin embargo, en un test con tres posibles respuestas (1. Casi se ha duplicado 2. Se ha mantenido más o menos estable 3. Casi se ha reducido a la mitad (esta es la respuesta correcta)), solo el 3 por ciento de los españoles acertaron, frente al 25 por ciento de los suecos. Los húngaros fueron «más pesimistas» aún que los españoles: solo el 2 por ciento de los húngaros acertaron. Y solo el 5 por ciento de los estadounidenses.</p>

<p>Uno de los índices que se utiliza para medir la pobreza es el <strong>coeficiente de Gini</strong>. Un coeficiente de Gini 0 significa igualdad perfecta (todos los ciudadanos reciben la misma renta) y uno de 100 significa desigualdad total (un ciudadano recibe toda la renta, y el resto, nada). En España, el coeficiente de Gini en 2017 era de 33,2; había caído al nivel más bajo en una década (Datos de 2017, del informe Encuestas de Condiciones de Vida (ECV), del Instituto Nacional de Estadística (INE)). Según el Banco Mundial, el coeficiente de Gini en Latinoamérica era de 41 en 2017.</p>

<p><strong>Adam Smith</strong> definía la pobreza como «la imposibilidad de satisfacer necesidades de carácter natural o derivadas de la costumbre». <strong>Karl Marx</strong> escribió que «nuestras necesidades y disfrutes surgen de la sociedad», y puesto que son de naturaleza social, «son relativas». <strong>Amartya Sen</strong> expone que los pobres son las personas a las que su situación social les priva de condiciones (recursos, bienes, ingresos) para desarrollar capacidades de funcionar con el fin de conseguir resultados valiosos. Este economista subraya la libertad para vivir una vida que valga la pena (<em>freedom to live a valued life</em>). Para <strong>Anthony Atkinson</strong>, pobres son quienes hallan obstáculos para «participar en las actividades cotidianas de la sociedad en que viven y que, a resultas de ello, no logran desarrollar sus capacidades».<sup id="fnref:2" role="doc-noteref"><a href="#fn:2" class="footnote" rel="footnote">2</a></sup></p>

<p>A pesar del <strong>carácter relativo de la pobreza</strong>, <strong>su experiencia subjetiva</strong> es muy parecida en los distintos contextos sociales y culturales, como ha puesto de manifiesto <strong>Robert Walker</strong>. Se puede hablar de «tercer» mundo dentro del «primer» mundo, de Haití en Glasgow. Son comunes los sentimientos de degradación, vulnerabilidad e impotencia, la frustración porque no quedan satisfechas aspiraciones materiales, la baja autoestima porque se vive en condiciones inapropiadas, porque hay que pedir ayuda o endeudarse, porque no se desempeña el papel social como se debería (de marido o de padre, verbigracia) y porque se siente «haber fallado» a los seres más cercanos y queridos. Hay con frecuencia sentimiento de humillación (las víctimas de maltrato o explotación) y se experimenta vergüenza asociada al estigma de la pobreza: colas para intentar ser contratado, colas para pedir ayudas públicas… Ese estigma será diferente en Noruega que en otras partes, pero también se da en Noruega. Por ejemplo, allí, los hijos de familias pobres pueden vivir en un piso de protección oficial, pero precisamente serán señalados por sus amigos más favorecidos justo por vivir en ese piso de protección oficial. En Afganistán, la vergüenza y el estigma pueden surgir de tener que hacer las necesidades íntimas (evacuación intestinal) en la calle.</p>

<p>Los daños sanitarios y cognitivos de la pobreza se traducen en malestar (las personas que ocupan posiciones más bajas en la escala social suelen valorar más negativamente su vida, se declaran más infelices y se muestran más pesimistas respecto al futuro), en desigualdad (la pobreza como la «causa de las causas de mala salud») y en erosión de capacidades cognitivas. Los pobres se incapacitan progresivamente para tomar las decisiones adecuadas. Los trabajos de Sendhil Mullainathan y Eldar Shafir han demostrado que tanto el dolor, como las preocupaciones, tristezas, ansiedades y enfados son mayores a medida que disminuye la renta.</p>

<p>La tendencia a <strong>reducir a los pobres a un conjunto de clichés</strong> impide comprender sus problemas reales. Las políticas gubernamentales destinadas a ayudarles muchas veces fracasan porque descansan en suposiciones falsas sobre sus circunstancias y su conducta. Estos son los presupuestos que combaten <strong>Abhijit V. Banerjee</strong> y <strong>Esther Duflo</strong> (premios Nobel de Economía en 2019) en <em>Repensar la pobreza</em>.<sup id="fnref:3" role="doc-noteref"><a href="#fn:3" class="footnote" rel="footnote">3</a></sup></p>

<p>La «economía de la pobreza» se confunde a menudo con «una economía pobre», señalan Banerjee y Duflo, de manera que el campo de la política para erradicarla «está repleto de los desechos de milagros instantáneos que acabaron siendo poco milagrosos».</p>

<p>Es fácil abatirse ante la magnitud del problema de la pobreza. Por eso Banerjee y Duflo invitan a dejar de lado «la sensación de que la lucha contra la pobreza es demasiado abrumadora y a empezar a pensar en ella como un conjunto de problemas específicos que, una vez identificados y comprendidos, pueden ser resueltos de uno en uno» (p. 19).</p>

<p>Es posible conseguir un avance muy significativo en la lucha contra el mayor problema del mundo «mediante la acumulación de una serie de pequeños pasos, cada uno de ellos bien pensado, probado cuidadosamente y realizado con criterio». «La mejor opción para que algún día se acabe con la pobreza se encontrará en el corpus de conocimiento que va creciendo con cada respuesta específica y en el saber que acompaña a esas respuestas» (p. 34).</p>

<h2 id="desigualdad">Desigualdad</h2>

<p>Existe entre los hombres una igualdad fundamental de naturaleza. Esa es la razón por la que yerran prácticas como la segregación racial o tesis como la superioridad de una raza. Esa es la razón también por la que, al menos en teoría, la sociedad trate de ayudar a los más vulnerables: niños, enfermos, pobres y ancianos.</p>

<p>Pero son un hecho también las desigualdades individuales naturales de partida. Los seres humanos nacen con diferencias de sexo, de salud, de fuerza física y de inteligencia. Otras desigualdades provienen de la diversidad de funciones que implica la buena organización de una sociedad y del grado de posesión de los bienes materiales, espirituales y culturales.<br />
La desigualdad o no desigualdad de los sexos es un asunto hoy especialmente conspicuo. En cualquier caso, hay un gran consenso en la igualdad de los derechos de la mujer y del hombre, en su misma dignidad como personas, aunque muchas veces en la práctica no se viva o se entienda de forma distorsionada la manera de vivirlo.</p>

<p>Una de las complicaciones con el asunto de la desigualdad es la precisión para significar lo que se desea significar. ¿Estaban Marx, Engels, Lenin y Stalin en contra de la igualdad? Como recuerda <strong>Alejandro A. Chafuen</strong> en la «Introducción» al libro <em>Libertad o igualdad,</em><sup id="fnref:4" role="doc-noteref"><a href="#fn:4" class="footnote" rel="footnote">4</a></sup> «cualquier observador honesto sabe lo diferentes y desiguales que son todos los seres humanos en lo que se refiere a la producción… Habitualmente, a mis colegas les recuerdo que incluso Stalin arremetió contra los socialistas que reclamaban “igualar, nivelar los requisitos y las vidas individuales de los miembros de la sociedad”. Para Marx, Engels e incluso Lenin, la igualdad equivalía a la abolición de clases. La “exigencia de igualdad que va más allá de lo necesario desemboca en el absurdo”, escribió Engels. Lenin afirmó que “afirmar que queremos que todos los hombre sean iguales entre sí es una frase vacía y una estúpida invención de intelectuales”» (p. 14).</p>

<p>Uno de los grandes debates se centra en las desigualdades producto de una mala repartición de la riqueza, material y cultural, como el acceso a la educación. Especialmente en el campo de la educación se habla tanto de igualdad de oportunidades como de igualdad de resultados. <br />
La desigualdad de rentas y patrimonios es una nota típica de la econo­mía de mercado. Muchos autores han hecho notar la incompatibilidad de la libertad y la igualdad de rentas y patrimonios. Algunas de las soluciones que se platean, como la renta básica universal, suelen ser muy polémicas. Lo veremos en el siguiente tema.</p>

<p><strong>Thomas Piketty</strong> publicó en 2013 <em>El capital en el siglo XXI</em>,<sup id="fnref:5" role="doc-noteref"><a href="#fn:5" class="footnote" rel="footnote">5</a></sup> un libro que suscitó un importante debate sobre la desigualdad. El mismo Chafuen, en la «Introducción» arriba citada, afirma (p. 13): «Una de las consecuencias positivas del mencionado libro de Piketty es que concienció a los economistas de que el análisis de la igualdad tenía que matizarse más en lo tocante a su planteamiento de nuevas situaciones y desafíos».</p>

<h4 id="respuestas-del-capitalismo-y-del-socialismo">Respuestas del capitalismo y del socialismo</h4>

<p>Los diferentes enfoques de los sistemas socialista y capitalista para solventar las desigualdades económicas se deducen a partir de algunas de sus características, que sintetizamos a continuación.</p>

<p><strong>Capitalismo</strong></p>

<ul>
  <li>Defensa del derecho a la propiedad privada.</li>
  <li>La competencia es una fuerza rectora de la vida humana y del mundo natural.</li>
  <li>El recurso fundamental para la creación de la riqueza y el crecimiento económico son los individuos, no la sociedad.</li>
  <li>Los empresarios benefician a los millones de personas que trabajan a su cargo, no solo a ellos mismos.</li>
  <li>La economía de mercado libre promueve la libertad y la iniciativa.</li>
  <li>El trabajo exigente y el ingenio se premian, y eso motiva.</li>
  <li>Las personas con más éxito en la sociedad no pueden ser usadas como una red de seguridad para los fracasos de otros. A los más exitosos se les debe permitir vivir en paz y disfrutar de la propiedad que han trabajado, sin interferencias estatales.</li>
  <li>No hay nada en el mercado que sea intrínsecamente explotador. Los mercados son simplemente medios eficientes para distribuir bienes a las personas. El peligro es el así llamado capitalismo clientelar.</li>
  <li>La gente merece tanto por sus cualidades innatas como por las elecciones que haga. <br />
Sanidad privada.</li>
  <li>
    <p>Educación privada.</p>
  </li>
  <li>Todo lo anterior, aplicado a casos prácticos, significaría, por ejemplo, «sí» a la escuela privada, a las universidades privadas, a los hospitales privados… «Sí» también a no gravar el dinero heredado.</li>
</ul>

<p><strong>Socialismo</strong></p>

<ul>
  <li>Pone más el acento en el bien común. El problema está en delimitar lo que se entiende, en un caso concreto, por bien común.</li>
  <li>Pone más el acento en la cooperación que en la competencia.</li>
  <li>Pone más el acento en lo falso de la autonomía personal y en lo falso del individualismo. Todos dependemos y somos responsables de los demás.</li>
  <li>Pone el acento en que a los ricos se les han dado muchas ventajas que no tienen nada que ver con sus decisiones.</li>
  <li>Aspira al bienestar social y fomenta para ello la mentalidad de «mis derechos» y de la dependencia.</li>
  <li>Tiende a que el Estado provea.</li>
  <li>Pone el acento en combatir la desigualdad, porque, razona, las sociedades con menos desigualdad casi siempre funcionan mejor por lo que se refiere al bienestar: disminución del estrés, mayor cohesión social, mayor esperanza de vida, disminución de la criminalidad, etc.</li>
  <li>Tiende a percibir el mercado libre como intrínsecamente desigual y explotador. En cualquier caso, como un mecanismo que otorga beneficios excesivos a quienes controlan el capital. Los trabajadores se convierten en esclavos de un salario.</li>
  <li>Algunas ventajas sociales, como la educación o la herencia, no son elegidas, y con las cualidades naturales, como la inteligencia y la energía, se nace y, por tanto, no se merece tener ninguna ventaja gracias a ellas. La propensión al trabajo duro puede verse también como un rasgo arbitrario de nacimiento, más que una fuente de valía moral. <br />
Sanidad pública.</li>
  <li>
    <p>Educación pública.</p>
  </li>
  <li>Lo anterior, aplicado a casos prácticos, significaría asignación por parte del Estado de un colegio local para todos los alumnos, preferentemente por sorteo, como único modo de afrontar la desigualdad educativa. Significaría que no deberíamos caer en un completo fatalismo sobre la desigualdad y que, por lo tanto, la guardería gratuita, por ejemplo, haría algo para reajustar el equilibrio.  Y también: mejor escuelas públicas y hospitales públicos. Finalmente, para terminar el paralelismo con los ejemplos de arriba (capitalismo): el dinero heredado agrava las desigualdades. Más impuestos, pues, al dinero heredado.</li>
</ul>

<p>Para las opciones concretas del socialismo y del capitalismo al problema de la pobreza, conviene tener en cuenta lo que afirman Abhijit V. Banerjee y Esther Duflo. No hay varita mágica para erradicar la pobreza, ninguna medicina para todo: «Puede que no tengamos mucho que decir sobre políticas macroeconómicas o sobre reformas institucionales», pero no hay que confundirse por la aparente modestia de la empresa: «Los cambios pequeños pueden tener efectos grandes» (p. 333).</p>

<h3 id="más-información">Más información</h3>

<p>Llano, Alejandro. (2015, 14 de marzo). Riqueza y desigualdad. <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/riqueza-y-desigualdad/">https://www.nuevarevista.net/riqueza-y-desigualdad/</a></p>

<p>Sevilla, Jordi. (2020, 4 de marzo). Las propuestas de Thomas Piketty contra la desigualdad. <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/las-propuestas-de-thomas-piketty-contra-la-desigualdad/">https://www.nuevarevista.net/las-propuestas-de-thomas-piketty-contra-la-desigualdad/</a></p>

<p>Grau Navarro, J. M. (2017, 10 de marzo). Entrevista a Mario Negre. De 1.900 a 800 millones de pobres extremos en las dos últimas décadas. <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/de-1-900-a-800-millones-de-pobres-extremos-en-las-dos-ultimas-decadas/">https://www.nuevarevista.net/de-1-900-a-800-millones-de-pobres-extremos-en-las-dos-ultimas-decadas/</a></p>

<p>Grau Navarro, J. M. (2020, 18 de febrero). Pau Marí-Klose: «No es verdad lo de pobres pero felices». <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/pau-mari-klose-no-es-verdad-lo-de-pobres-pero-felices/">https://www.nuevarevista.net/pau-mari-klose-no-es-verdad-lo-de-pobres-pero-felices/</a></p>

<div class="footnotes" role="doc-endnotes">
  <ol>
    <li id="fn:1" role="doc-endnote">
      <p>Rosling, Hans / Rosling, Ola / Rosling Rönnlund, Anna. (2018). <em>Factfulness. Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas</em>. Barcelona: Editorial Deusto. <a href="#fnref:1" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:2" role="doc-endnote">
      <p>Grau Navarro, J. M. (2020, 18 de febrero). Pau Marí-Klose: «No es verdad lo de pobres pero felices». <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/pau-mari-klose-no-es-verdad-lo-de-pobres-pero-felices/">https://www.nuevarevista.net/pau-mari-klose-no-es-verdad-lo-de-pobres-pero-felices/</a> <a href="#fnref:2" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:3" role="doc-endnote">
      <p>Abhijit V. Banerjee, Esther Duflo. (2016). <em>Repensar la pobreza</em>. Madrid: Taurus. <a href="#fnref:3" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:4" role="doc-endnote">
      <p>Lacalle, Daniel. (2020). <em>Libertad o igualdad</em>. Barcelona: Deusto. <a href="#fnref:4" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:5" role="doc-endnote">
      <p>Thomas Piketty, <em>El capital en el siglo XXI</em>, Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2015 (la primera edición original, en francés, es de 2013). <a href="#fnref:5" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
  </ol>
</div>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Adam Smith" /><category term="Karl Marx" /><category term="Amartya Sen" /><category term="Anthony Atkinson" /><category term="Robert Walker" /><category term="Abhijit V. Banerjee" /><category term="Esther Duflo" /><category term="Thomas Piketty" /><category term="Alejandro A. Chafuen" /><category term="Daniel Lacalle" /><category term="Lecturas" /><category term="Justicia social" /><category term="Capitalismo" /><category term="Socialismo" /><summary type="html"><![CDATA[Qué es la pobreza, cómo se mide, y cómo responden el capitalismo y el socialismo al problema de la desigualdad]]></summary></entry><entry><title type="html">¿Qué es la justicia social?</title><link href="https://lotrives.com/2020/05/18/que-es-la-justicia-social/" rel="alternate" type="text/html" title="¿Qué es la justicia social?" /><published>2020-05-18T00:00:00+02:00</published><updated>2020-05-18T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/2020/05/18/que-es-la-justicia-social</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/2020/05/18/que-es-la-justicia-social/"><![CDATA[<h3 id="índice">Índice</h3>

<ul>
  <li><a href="#justicia">Justicia</a></li>
  <li><a href="#justicia-social">Justicia social</a>
    <ul>
      <li><a href="#origen">Origen</a>
        <ul>
          <li><a href="#luigi-taparelli-dazeglio">Luigi Taparelli d’Azeglio</a></li>
          <li><a href="#john-stuart-mill">John Stuart Mill</a></li>
          <li><a href="#quadragesimo-anno">Quadragesimo anno</a></li>
        </ul>
      </li>
      <li><a href="#desarrollo-de-la-justicia-social">Desarrollo de la justicia social</a>
        <ul>
          <li><a href="#crítica-de-friedrich-august-von-hayek">Crítica de Friedrich August von Hayek</a></li>
          <li><a href="#crítica-de-michael-novak">Crítica de Michael Novak</a></li>
          <li><a href="#crítica-de-ludwig-von-mises">Crítica de Ludwig von Mises</a></li>
        </ul>
      </li>
    </ul>
  </li>
  <li><a href="#más-información">Más información</a></li>
</ul>

<hr />

<h2 id="justicia">Justicia</h2>

<p>La <strong>justicia</strong>, desde <strong>Ulpiano</strong> (siglo II-III), se define como «la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno su derecho (lo que le corresponde, lo suyo)» (<em>Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi</em>).</p>

<p>Fuente: Justinianus. (1870). <em>Digesta Iustiniani Augusti</em> (T. Mommsen &amp; P. Krueger, Eds.), 1.1.10 pr. <a href="https://droitromain.univ-grenoble-alpes.fr/Corpus/digest.htm">https://droitromain.univ-grenoble-alpes.fr/Corpus/digest.htm</a></p>

<p>Quien cumple lo que las leyes mandan, quien cumple con los contratos y los pactos y reconoce los derechos del prójimo, y lo hace con decisión firme, habitual, cumple con dar a cada uno lo suyo. La omisión de este deber de justicia reclama una restitución. La justicia tiene por medida de la obligación el derecho del prójimo, mientras que la caridad, o la solidaridad, es mensurada tanto por la necesidad del prójimo como por los recursos de que se disponga.</p>

<p><strong>Tomás de Aquino</strong> (1225-1274), en su tratado sobre la justicia,<sup id="fnref:1" role="doc-noteref"><a href="#fn:1" class="footnote" rel="footnote">1</a></sup> la divide en <strong>justicia general</strong>, <strong>justicia conmutativa</strong> y <strong>justicia distributiva</strong>, lo que se corresponde con el orden tripartito de exigencias de la justicia: de las partes con el todo (justicia general), del todo con las partes (justicia distributiva) y de la parte con la parte (justicia conmutativa). La justicia conmutativa regula las relaciones de las personas privadas entre sí en los contratos y de acuerdo con el principio de la igualdad en los cambios. La justicia distributiva, que parte de la comunidad, regula las relaciones de esta y de los ciudadanos, según el principio de un reparto de las ventajas sociales y de las cargas. La justicia general, a la que también se llama justicia legal, concierne a las normas y por ella se promulgan leyes favorables al bien común y se impone a los ciudadanos que las obedezcan.</p>

<h1 id="justicia-social">Justicia social</h1>

<h3 id="origen">Origen</h3>

<h3 id="luigi-taparelli-dazeglio">Luigi Taparelli d’Azeglio</h3>

<p>El término <strong>justicia social</strong> como tal fue usado por primera vez por el jesuita italiano <strong>Luigi Taparelli d’Azeglio</strong> en 1840.</p>

<p>Fuente: Taparelli d’Azeglio, L. <em>Saggio teoretico di dritto naturale appoggiato sul fatto</em> (ed. <a href="https://archive.org/stream/bub_gb_Ph_Woi2g5bwC/bub_gb_Ph_Woi2g5bwC_djvu.txt">digitalizada</a> con fecha de 1841). Pasaje «La giustizia sociale è per noi giustizia fra uomo e uomo»: ‘La justicia social es para nosotros justicia entre hombre y hombre’.</p>

<h3 id="john-stuart-mill">John Stuart Mill</h3>

<p>Trece años después, lo empleó <strong>John Stuart Mill</strong>, quien imagina que las sociedades pueden ser virtuosas de la misma manera que los individuos.</p>

<p>Fuente: Mill, J. S. (1865). <em>Principles of political economy: With some of their applications to social philosophy</em>. Longmans, Green. <a href="https://archive.org/details/principlesofpoli00mill_3">https://archive.org/details/principlesofpoli00mill_3</a>.</p>

<p>El texto aparece en la p. 493 del volumen arriba citado, dentro de Book V, Chapter II, § 5, bajo el epígrafe «General Principles of Taxation». Dice: «El progreso ordinario de una sociedad que aumenta en riqueza tiende en todo momento a aumentar los ingresos de los terratenientes; a darles tanto una cantidad mayor como una proporción mayor de la riqueza de la comunidad, independientemente de cualquier molestia o desembolso en que incurran ellos mismos. Se hacen más ricos, por así decirlo, mientras duermen, sin trabajar, arriesgar ni economizar. ¿Qué derecho tienen, según el principio general de justicia social, a este incremento de riquezas?».</p>

<p>De ahí pasó a los socialistas fabianos ingleses (precursores del laborismo), que citan a Mill.</p>

<p>Fuente: Fabian Society. (1895). <em>Fabian Municipal Program. No. 1. The Unearned Increment</em> (<a href="https://ia800407.us.archive.org/19/items/fabiantracts0000unse_f9r6/fabiantracts0000unse_f9r6.pdf">Fabian Tract No. 30</a>).</p>

<p>En 1919, lo copió en 1919 la Organización Internacional del Trabajo:</p>

<p>Fuente: International Labour Organization. (1919/2024). <em>ILO Constitution</em>. <a href="https://www.ilo.org/resource/other/ilo-constitution">https://www.ilo.org/resource/other/ilo-constitution</a>.</p>

<h3 id="quadragesimo-anno">Quadragesimo anno</h3>

<p>En 1931, el papa <strong>Pío XI</strong> lo introdujo en su encíclica <em>Quadragesimo anno</em>.<sup id="fnref:2" role="doc-noteref"><a href="#fn:2" class="footnote" rel="footnote">2</a></sup></p>

<h2 id="desarrollo-de-la-justicia-social">Desarrollo de la justicia social</h2>

<p>La justicia social impregna la obra más importante de <strong>John Rawls</strong> (1921-2002)<sup id="fnref:3" role="doc-noteref"><a href="#fn:3" class="footnote" rel="footnote">3</a></sup> y llega a nuestros días asociada a las ideas de lucha contra la distribución desigual de bienes, la solicitud y preocupación por el bien común y el desarrollo humano de la sociedad.</p>

<p>Según algunos autores, como <strong>Emile Guerry</strong>,<sup id="fnref:4" role="doc-noteref"><a href="#fn:4" class="footnote" rel="footnote">4</a></sup> la justicia social coincide con la justicia legal cuando esta última tiene su expresión en leyes sociales dictadas por el Estado con vistas al bien común. La peculiaridad de la justicia social sería la de ampliar y sobrepasar la justicia legal en tanto que requiere el concurso no solo del legislador, sino de todos los ciudadanos y de todas las instituciones.</p>

<p>Afirma Guerry que la justicia social tiende a conseguir que se respeten los derechos naturales de los miembros de la comunidad para que se hallen en condiciones de cumplir sus deberes y funciones sociales. Además inclina a los ciudadanos a entregar a la sociedad lo que le deben. Así la sociedad puede cumplir su misión para con el bien común, concediéndole a cada uno aquello que le es necesario para el desarrollo de la personalidad y para el cumplimiento de su papel social.</p>

<p>El individuo, según Guerry, no vive plenamente y no se desarrolla más que en el seno de la sociedad y por la sociedad, gracias a cuanto esta le procura para su vida física, intelectual y moral. Y sin embargo hay categorías sociales y hombres privados de vivir una vida digna de hombres en diversos grados.</p>

<p>¿Por qué la justicia social? Sigue Guerry: por la comunidad de naturaleza entre los hombres. Por la solidaridad social. Por las responsabilidades que todos los ciudadanos, en su calidad de miembros de la sociedad, tienen respecto a otros miembros, privados del reconocimiento práctico de sus derechos naturales frente a la sociedad. La sociedad no es un conglomerado de individuos yuxtapuestos; la sociedad es un cuerpo vivo, cuyos miembros en su totalidad deben ayudarse entre sí, para que todos puedan participar de modo efectivo en la vida de la comunidad humana. Hay que tener presente la finalidad social de los bienes de la tierra, su común destino, de tal suerte que deben servir a la satisfacción de las necesidades de todos, según los principios de una más justa distribución de las riquezas.</p>

<p>Concluye Guerry: la justicia social requiere el establecimiento de instituciones que permitan la realización de reformas cuya amplitud sobrepasa las posibilidades de los individuos. La justicia social desborda los marcos de una nación. Crea deberes de colaboración para los Estados busquen juntos la solución a los problemas sociales.</p>

<p>Al menos tres notas pueden ser identificadas en las teorías contemporáneas sobre la justicia social: el Estado debe distribuir ciertos medios mínimos vitales (derechos económicos, sociales y culturales), se ha de proteger la dignidad humana y se ha de promover activamente la igualdad de oportunidades.</p>

<h3 id="crítica-de-friedrich-august-von-hayek">Crítica de Friedrich August von Hayek</h3>

<p>Por una parte se impugna la necesidad de emplear una nueva expresión, justicia social, si se tienen en cuenta las tres clases de justicia clásicamente en juego: conmutativa, distributiva y legal. Esas, para algunos autores, cubren todo lo que podría aportar la justicia social, que a veces se emplea como sinónimo de justicia legal o general y otras (más frecuente) como sinónimo de justicia distributiva. Por otra, se cuestionan los medios que algunos aducen para conseguir los fines a los que apunta la justicia social.</p>

<p>El austriaco <strong>Friedrich August von Hayek</strong> (1899-1992) critica a fondo la justicia social en la segunda parte de <em>Derecho, legislación y libertad</em>, bajo el título de «El espejismo de la justicia social» (páginas 183-337).<sup id="fnref:5" role="doc-noteref"><a href="#fn:5" class="footnote" rel="footnote">5</a></sup></p>

<p>Formula ahí el también premio Nobel de Economía (1974) pegas sustanciales. La primera la resume así:</p>

<p>«Los individuos jamás estarán en condiciones de coincidir sobre lo que exige la “justicia social”» porque «todo intento de fijar las remuneraciones en consonancia con lo que se estima requiere la justicia impide el funcionamiento del mercado» (p. 183).</p>

<p>En segundo lugar, y más importante:</p>

<p>«Quienes suelen emplear dicha expresión simplemente ignoran lo que la misma significa, y la emplean precisamente como una afirmación de que cierta pretensión está justificada, sin aducir razón alguna» (p. 183).</p>

<p>Hayek confiesa que «no es nada agradable tener que argumentar contra una superstición que comparten firmemente hombres y mujeres que con frecuencia son considerados como las mejores personas de nuestra sociedad, y contra una creencia que se ha convertido casi en la nueva religión de nuestro tiempo (y en la que muchos ministros de la religión han buscado refugio) y en las señas de identidad del hombre bueno» (p. 184). No es agradable y no es fácil razonar en contra, porque nos situamos ante «sentimiento intuitivo de indignación que sin duda experimentamos con frecuencia en ciertos casos particulares», pero que «se revela incapaz de ser justificado por una regla general, según lo exige el concepto de justicia» (p. 184).</p>

<p>Lamentando, pues, que pueda herir algunos sentimientos de personas «cuyos vigorosos sentimientos morales respeto», Hayek se adentra a demostrar que «el término “justicia social” es una expresión totalmente vacía y carente de significado» (p. 183). Su deber, en definitiva, lo ve en denunciar el hecho de que aunque esta creencia (la justicia social) «sea compartida universalmente no demuestra la realidad de su objeto más de lo que podría demostrarlo la creencia en las brujas o en la piedra filosofal» (p. 184).</p>

<h3 id="crítica-de-michael-novak">Crítica de Michael Novak</h3>

<p>La justicia es una virtud (algo personal), es decir un hábito de actuación que persigue el bien y hace el bien a quien lo ejecuta. Pero la justicia social siempre alude a un estado de cosas impersonal: alto paro, desigualdad de ingresos, carencia de un salario digno, etc. El concepto de justicia social, afirma <strong>Michael Novak</strong><sup id="fnref:6" role="doc-noteref"><a href="#fn:6" class="footnote" rel="footnote">6</a></sup> comentando el tratado de Hayek, en la mayoría de los casos se convierte en un grupo nominal práctico cuyo significado operativo es: «Necesitamos una ley en contra de esto». Es decir, «se convierte en un instrumento de intimidación ideológica con el objetivo de conseguir el poder de la coerción legal». O la justicia social es una virtud o no lo es. Si lo es, solo puede adscribirse a actos deliberados de las personas individuales. Pero la mayoría de los que usan el término no lo adscriben a individuos sino a sistemas sociales. Utilizan la justicia social para apuntar a un principio regulador de orden. No están centrados en la virtud sino en el poder.</p>

<p>La proliferación de uso del término «justicia social», señala Novak en su comentario a Hayek, no ha surgido hasta los tiempos modernos, con sociedades complejas regidas por leyes impersonales. La justicia social presupondría que la gente está guiada por directivas externas específicas en vez de por reglas de conducta interiorizadas sobre lo que es justo, y que ningún individuo debiera ser considerado responsable por su posición en la sociedad. Afirmar que se es responsable sería «echarle la culpa a la víctima». En realidad, añade Novak, la función del concepto de justicia social es echarle la culpa a otro, echarle la culpa «al sistema», echarle la culpa a los que (míticamente) «lo controlan». Según Leszek Kolakowski en su «magistral historia del comunismo», señala Novak, el paradigma fundamental de la ideología comunista es este: «Usted sufre, su sufrimiento es causado por personas poderosas; hay que destruir a esos opresores».</p>

<p>Calificar de «injusticias sociales» determinados resultados desafortunados en la sociedad, defiende Novak, puede conducir a un ataque a la sociedad libre con el objetivo de moverla hacia una sociedad dirigida. El expediente histórico de economías totalitarias, como el nazismo y el comunismo, justifican la repugnancia de Hayek ante ese modo de pensar.</p>

<p>A finales del siglo XIX el sintagma «justicia social» ganó prominencia porque se empleó como un llamamiento a las clases dirigentes para que atendieran las necesidades de las nuevas masas de desarraigados. A eso, Hayek nada objetaba, concluye Novak. Pero sí combatía el pensamiento chapucero: la justicia, por definición, es social. Semejante descuido se vuelve positivamente destructivo, subraya Novak, cuando el término «social» ya no describe el producto de las virtuosas acciones de muchos individuos, sino más bien el objetivo utópico hacia el que todas las instituciones y todos los individuos «deberían ser llevados a converger en el mayor grado posible», mediante la coerción. En ese caso, el «social» de la «justicia social» se refiere a algo que no emerge orgánica y espontáneamente del comportamiento respetuoso a la leyes de individuos libres, sino que más bien procede de un ideal abstracto impuesto desde arriba.</p>

<h3 id="crítica-de-ludwig-von-mises">Crítica de Ludwig von Mises</h3>

<p>La crítica a cierta confusión en torno a la justicia social es también muy dura en el caso de <strong>Ludwig von Mises</strong> (1881-1973):</p>

<p>«Los teóricos del bienestar […] han publicado mi­les de volúmenes, detallados catálogos de las insatisfactorias condi­ciones en que se debate el género humano. De este modo creen demostrar las deficiencias del capitalismo. Pero en realidad tales escritos no nos dicen sino lo que todos ya sabemos: que las necesidades humanas son prácticamente ilimitadas y que hay todavía mucho que hacer en bien de la humanidad. Lo que tales publicaciones nunca se preocupan de demostrar es la idoneidad del intervencionismo y del socialismo para remediar los propios males que airean».<sup id="fnref:7" role="doc-noteref"><a href="#fn:7" class="footnote" rel="footnote">7</a></sup></p>

<p>Y un poco más adelante, en ese mismo capítulo que dedica a la justicia social:</p>

<p>«Nadie duda que, si hubiera mayor abundancia de bienes, todo el mundo estaría mejor. El problema, sin embargo, consiste en dilucidar si, para conseguir la tan deseada abundancia, existe algún método dis­tinto del de acumular nuevos capitales. La retórica de los defensores del bienestar tiende deliberadamente a ocultar esta cuestión, la única que en verdad interesa. Pese a hallarse científicamente demostrado que la acumulación de nuevo capital es el único mecanismo capaz de im­pulsar el progreso económico, estos teóricos hablan de un supuesto “ahorro excesivo” y de unas fantasmagóricas “inversiones extrema­das”, aconsejando gastar más y, de paso, restringir la producción. Es­tamos, pues, ante los heraldos de la regresión económica, ante gente que, aun sin quererlo, trabajan por la miseria y la desintegración so­cial. La comunidad organizada de acuerdo con las normas del paternalismo podrá parecer justa desde un punto de vista subjetivo. Pero lo que no ofrece duda es que los componentes de tal sociedad irían empobreciéndose progresivamente» (p. 1008).</p>

<p>En otra de sus obras, Hayek afirma que la discusión sobre el socialismo se ha convertido principalmente «en una discusión sobre los medios y no sobre los fines; aunque vaya envuelta también la cuestión de saber si los diferentes fines del socialismo pueden alcanzarse simultáneamente».<sup id="fnref:8" role="doc-noteref"><a href="#fn:8" class="footnote" rel="footnote">8</a></sup></p>

<p>Ya al margen de la polémica sobre el concepto de justicia social, queda reflexionar sobre los problemas sociales de la <a href="https://lotrives.github.io/2020/05/18/pobreza-y-desigualdad/">pobreza y la desigualdad</a> y sobre los medios propuestos para resolverlos.</p>

<h3 id="más-información">Más información</h3>

<p>Llano, Alejandro. (2015, 14 de marzo). Riqueza y desigualdad. <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/riqueza-y-desigualdad/">https://www.nuevarevista.net/riqueza-y-desigualdad/</a></p>

<p>Sevilla, Jordi. (2020, 4 de marzo). Las propuestas de Thomas Piketty contra la desigualdad. <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/las-propuestas-de-thomas-piketty-contra-la-desigualdad/">https://www.nuevarevista.net/las-propuestas-de-thomas-piketty-contra-la-desigualdad/</a></p>

<p>Grau Navarro, J. M. (2017, 10 de marzo). Entrevista a Mario Negre. De 1.900 a 800 millones de pobres extremos en las dos últimas décadas. <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/de-1-900-a-800-millones-de-pobres-extremos-en-las-dos-ultimas-decadas/">https://www.nuevarevista.net/de-1-900-a-800-millones-de-pobres-extremos-en-las-dos-ultimas-decadas/</a></p>

<p>¿Qué se merece cada cual? Antología de Sandel. (2019, 21 de febrero). Nueva Revista. <a href="https://www.nuevarevista.net/que-se-merece-cada-cual-asi-interpreta-sandel-la-justicia-segun-aristoteles/">https://www.nuevarevista.net/que-se-merece-cada-cual-asi-interpreta-sandel-la-justicia-segun-aristoteles/</a></p>

<p>Grau Navarro, J. M. (2018, 6 de junio). Martin Schlag: ««Somos seres imperfectos en un mundo imperfecto, hacen falta instituciones». <em>Nueva Revista</em>. <a href="https://www.nuevarevista.net/martin-schlag-somos-seres-imperfectos-en-un-mundo-imperfecto-por-eso-hacen-falta-tambien-las-instituciones/">https://www.nuevarevista.net/martin-schlag-somos-seres-imperfectos-en-un-mundo-imperfecto-por-eso-hacen-falta-tambien-las-instituciones/</a></p>

<div class="footnotes" role="doc-endnotes">
  <ol>
    <li id="fn:1" role="doc-endnote">
      <p>Tomás de Aquino, <em><a href="https://www.dominicos.org/media/uploads/recursos/libros/suma/3.pdf">Suma de Teología II-II</a></em>, cuestiones de la 57 a la 79. <a href="#fnref:1" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:2" role="doc-endnote">
      <p>Encíclica <em><a href="https://www.vatican.va/content/pius-xi/es/encyclicals/documents/hf_p-xi_enc_19310515_quadragesimo-anno.html">Quadragesimo anno</a></em> (1931). <a href="#fnref:2" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:3" role="doc-endnote">
      <p>John Rawls, <em>Teoría de la justicia</em>, Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 2010. (La primera edición en inglés es de 1971 y en español de 1975). <a href="#fnref:3" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:4" role="doc-endnote">
      <p>Emile Guerry, <em>La doctrina social de la Iglesia</em>, Rialp, Madrid, 1963. Dedica las páginas 119 a 206 a la justicia social. <a href="#fnref:4" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:5" role="doc-endnote">
      <p>Friedrich A. Hayek, <em>Derecho, legislación y libertad</em>, Unión Editorial, Madrid, 2014. Esta es la versión en español de la obra original inglesa, <em>Law, Legislation and Liberty</em>, que fue publicada en tres volúmenes: <em>Rules and Order</em> (1973), <em>The Mirage of Social Justice</em> (1976) y <em>The Political Order of a Free People</em> (1979). <a href="#fnref:5" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:6" role="doc-endnote">
      <p>Michael Novak. (2000, diciembre). Defining Social Justice. <em>First Things First</em>. <a href="https://firstthings.com/defining-social-justice/">https://firstthings.com/defining-social-justice/</a>. <a href="#fnref:6" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:7" role="doc-endnote">
      <p>Ludwig von Mises. (2011). <em>La acción humana</em>. Madrid: Unión Editorial, p. 1008. <a href="#fnref:7" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
    <li id="fn:8" role="doc-endnote">
      <p>Hayek, Friedrich A. (2007). <em>Camino de servidumbre</em>. Madrid: Alianza Editorial, p. 63. <a href="#fnref:8" class="reversefootnote" role="doc-backlink">&#8617;</a></p>
    </li>
  </ol>
</div>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Ulpiano" /><category term="Santo Tomás de Aquino" /><category term="Luigi Taparelli d&apos;Azeglio" /><category term="John Stuart Mill" /><category term="Pío XI" /><category term="John Rawls" /><category term="Emile Guerry" /><category term="Friedrich August von Hayek" /><category term="Michael Novak" /><category term="Ludwig von Mises" /><category term="Justicia social" /><category term="Lecturas" /><summary type="html"><![CDATA[Un recorrido por la idea de «justicia social» desde su origen, y lo que opinan de ella destacados pensadores]]></summary></entry><entry><title type="html">Olszowski minimiza en Viena el juicio en Gdańsk a tres disidentes polacos</title><link href="https://lotrives.com/1985/06/14/stefan-olszowski-fernando-moran/" rel="alternate" type="text/html" title="Olszowski minimiza en Viena el juicio en Gdańsk a tres disidentes polacos" /><published>1985-06-14T00:00:00+02:00</published><updated>2026-04-20T00:00:00+02:00</updated><id>https://lotrives.com/1985/06/14/stefan-olszowski-fernando-moran</id><content type="html" xml:base="https://lotrives.com/1985/06/14/stefan-olszowski-fernando-moran/"><![CDATA[<p>[Stefan] Olszowski [ministro de Exteriores de Polonia] minimiza en Viena el proceso de Gdańsk [a tres disidentes polacos]</p>

<p>Viena. José Grau.</p>

<p>El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Stefan Olszowski, ha finalizado una visita oficial de dos días a Austria. Como colofón inevitable de estas ocasiones, el mandatario polaco alabó el clima abierto, constructivo y cordial que ha encontrado en todas las conversaciones mantenidas en Viena.</p>

<p>Olszowski es considerado como uno de los políticos polacos más fieles a las órdenes que proceden de Moscú. Desde 1980 es miembro del Politburó y secretario del Comité Central del Partido Comunista Polaco. Desde 1982, es ministro de Asuntos Exteriores.</p>

<p>Ayer, una docena de corresponsales hemos tenido la oportunidad de conversar con él en un desayuno de trabajo ofrecido en la sede de la Embajada polaca en Viena. El encuentro ha tenido lugar en el aposento más digno de la villa residencia del embajador, en el distrito de Hietzing.</p>

<p>Olszowski, corpulento, con sonrisa forzada y traje azul marino, declaró que «en Polonia mantendremos el Estado de Derecho a toda costa». El contexto para semejante afirmación lo había brindado una pregunta acerca del juicio contra tres prominentes líderes de Solidaridad (Michnik, Lis y Frasyniuk) que prosigue en la ciudad polaca de Gdańsk. A este respecto, Olszowski dijo: «Les tengo que desengañar a todos ustedes. En Polonia este proceso no preocupa, en absoluto, a la población. Y esto, aún teniendo en cuenta -como saben- que la Prensa polaca informa puntualmente del caso». Habría que añadir, para completar la frase del ministro, las evidentes voces de protesta que, de todas partes, llegan a Gdańsk y a Varsovia, la politización de ese juicio, la parcialidad del Tribunal, y la prohibición expresa a los medios de comunicación occidentales de que estén presentes en la audiencia.</p>

<p>Olszowski ha querido cambiar de tercio y anunciar «el nuevo progreso democrático que se va a producir en Polonia con motivo de las próximas elecciones parlamentarias». Al parecer, igual que han hecho los húngaros, en Polonia van a ofrecer, aparte del candidato oficial del partido, otro o, excepcionalmente, otros. Tendremos, pues, la segunda experiencia de este tipo en otro país del socialismo real.</p>

<p>También expresó su alegría por la visita que, la semana próxima, realizará el ministro  las de Asuntos Exteriores español, [Fernando] Morán. Olszowski puso al ministro español como modelo de político que acepta las condiciones del Gobierno polaco para efectuar una visita oficial. Recientemente, el ministro de Exteriores de Irlanda, y anteriormente el de Bélgica, rechazaron viajar a Polonia porque no aceptaron someterse a un protocolo en el que no caben encuentros con dirigentes de la oposición. Olszowski notó que son posibles encuentros, además de los oficiales, con dignatarios eclesiásticos.</p>

<p>Fuente: Grau, José. (1985, 14 de junio). Olszowski minimiza en Viena el proceso de Gdańsk. <em>ABC</em>. Madrid, p. 33. <a href="https://www.abc.es/archivo/periodicos/abc-madrid-19850614-33.html">https://www.abc.es/archivo/periodicos/abc-madrid-19850614-33.html</a></p>

<hr />

<p>Actualización del 20 de abril de 2026:</p>

<p>Sobre <strong>Stefan Olszowski</strong>, véase <a href="https://pl.wikipedia.org/w/index.php?title=Stefan_Olszowski&amp;oldid=77066426">https://pl.wikipedia.org/w/index.php?title=Stefan_Olszowski&amp;oldid=77066426</a> y véase también <a href="https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Stefan_Olszowski&amp;oldid=1348401185">https://en.wikipedia.org/w/index.php?title=Stefan_Olszowski&amp;oldid=1348401185</a>.</p>

<p>Sobre Fernando Morán, véase <a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Fernando_Morán_López&amp;oldid=172438525">https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Fernando_Morán_López&amp;oldid=172438525</a>.</p>]]></content><author><name>José Manuel Grau Navarro</name></author><category term="Stefan Olszowski" /><category term="Fernando Morán" /><summary type="html"><![CDATA[Olszwoski, ministro de Exteriores polaco, pone a Morán de ejemplo de ministro que acepta las condiciones del Gobierno comunista polaco para visitar polonia.]]></summary></entry></feed>